El Gobierno garantiza la supervivencia de MUFACE al menos esta legislatura

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maria jesus montero muface

Las presiones de Unidas Podemos para hacer desaparecer, sin pausa pero sin prisa, Muface (Mutualidad General de Funcionarios Civiles del Estado) no consiguen doblegar, de momento, a la ministra de Hacienda y Función Pública, María Jesús Montero, responsable última de la mutualidad. Según confirman fuentes oficiales del Ministerio, el Gobierno asegura la supervivencia del modelo Muface al menos esta legislatura.

El Ministerio de Función Pública, ahora en poder de María Jesús Montero, ha confirmado a Vozpópuli que la entidad seguirá funcionando como hasta ahora, ignorando así la PNL que presentó su socio de Gobierno, Unidas Podemos

Este mensaje sirve para calmar unas aguas que tornaron turbulentas desde que la pasada semana Unidas Podemos presentase una PNL (Proposición No de Ley) para que los nuevos funcionarios no tuvieran acceso a Muface y se les ofreciera, directamente, la seguridad social, como adelantó Redacción Médica.

Desde el Ministerio de Función Pública se hace hincapié en que en Muface, al igual que en el resto de las mutualidades de funcionarios (Isfas, para las Fuerzas Armadas, y Mugeju, para el poder judicial) se sigue trabajando en el fortalecimiento del Sistema Nacional de Salud como integrantes del mismo (DA 4 de la Ley 16/2003, de 28 de mayo, de cohesión y calidad del Sistema Nacional de Salud).

Además, recalcan que en ningún momento en el dictamen de la Comisión para la reconstrucción social y económica del Congreso, creada para afrontar los retos planteados por la pandemia, se ha hecho referencia a posibles modificaciones del modelo.

El departamento que lidera María Jesús Montero subraya que el Gobierno sigue apostando por el mantenimiento y consolidación de las mutualidades. En el caso de Muface, hay una clara muestra de ello: el reciente apoyo a la nueva estrategia organizativa de la mutualidad, el Plan Muface Avanza 2021-2023, que contiene los objetivos prioritarios que marcarán la senda de la Mutualidad en los próximos años.

"Cercanía a las personas, simplificación, innovación, calidad, transparencia y rendición de cuentas así como, por primera vez, la sostenibilidad como eje vertebrador del sistema, son los pilares organizativos del futuro de la mutualidad", manifiestan.

 

La cara socialista del Gobierno también recuerda que Muface participa activamente en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia con seis proyectos innovadores que posibilitarán la transformación digital del organismo.

Tranquilidad en la mutualidad
Voces del seno de Muface transmiten a este diario que se encuentran tranquilos ante el nuevo embate de Podemos para desestabilizar una mutualidad que consideran injusta, pues genera "inequidades" y "privilegios".

No es la primera vez que Podemos carga contra Muface. Cuando Carolina Darias era la encargada del Ministerio de Función Pública y Salvador Illa estaba al frente del de Sanidad, el partido que lidera Ione Belarra ya lanzaba sus primeras propuestas en este sentido. Tanto Darias, como Miquel Iceta y ahora María Jesús Montero han defendido la continuidad de Muface.

En los Acuerdos de Gobierno de 2019, sellados por el abrazo entre Pablo Iglesias, entonces al frente de Podemos, y el presidente Pedro Sánchez, no se hace mención alguna a la desaparición de las mutualidades.

Consecuencias de eliminar Muface

Eliminar Muface tendría como consecuencia un importante aumento de costes en nuestros presupuestos sanitarios, pero también contribuiría a recargar aun más una sanidad pública prácticamente colapsada. Ahora mismo, un 76% de los 1,7 millones de asistidos eligen, a través de Muface, una asistencia sanitaria privada (SegurCaixa Adeslas, Asisa, DKV o Igualatorio Cantabria).

Según datos del Instituto para el Desarrollo e Integración de la Sanidad (IDIS), el traspaso de todas estas personas a la Seguridad Social, como aboga Podemos, aumentaría el coste sanitario en 800 millones de euros, pasando de costar la atención a funcionarios de 2.100 a 3.000 millones.

En cuanto a la carga asistencial, se aumentaría en un mes la lista de espera quirúrgica y la de consultas externas, lo que llevaría a una espera media de 200 días para ser operado y de 145 días para ser atendido por un especialista ajeno al centro de Salud. Por no hablar de las consecuencias económicas que tendría para las aseguradoras y los centros sanitarios privados.

Enésimo pulso entre los socios de gobierno

Estamos ante otro pulso entre los integrantes del gobierno de coalición, PSOE y Podemos, y van... Esta semana, Vozpópuli contaba la bronca de Pedro Sánchez a la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, por no implementar medidas más duras para bajar la factura de la luz, lo que obligó a la vicepresidenta a adoptar propuestas del grupo morado.

En este caso, la postura del PSOE parece firme, pero también lo parecía en otras batallas ganadas por Podemos como la factura de la luz o la subida del salario mínimo.