¡Atención! Este sitio usa cookies y tecnologías similares.

Si no cambia la configuración de su navegador, usted acepta su uso. Saber más

Acepto

Una cookie es un pequeño fichero de texto que se almacena en su navegador cuando visita casi cualquier página web. Su utilidad es que la web sea capaz de recordar su visita cuando vuelva a navegar por esa página. Las cookies suelen almacenar información de carácter técnico, preferencias personales, personalización de contenidos, estadísticas de uso, enlaces a redes sociales, acceso a cuentas de usuario, etc. El objetivo de la cookie es adaptar el contenido de la web a su perfil y necesidades, sin cookies los servicios ofrecidos por cualquier página se verían mermados notablemente.

Cookies utilizadas en este sitio web

Siguiendo las directrices de la Agencia Española de Protección de Datos procedemos a detallar el uso de cookies que hace esta web con el fin de informarle con la máxima exactitud posible.

Este sitio web utiliza las siguientes cookies propias:

  • De sesión, para garantizar que los usuarios que escriban comentarios en el blog sean humanos y no aplicaciones automatizadas. De esta forma se combate el spam.
  • Locales, para conservar por ejemplo los datos del proceso de reserva de pista (aplicación actualmente en construcción).
  • De Cookies, para gestionar el sistema de cookies según la elección del usuario en el banner de aceptación de todas las cookies o solo las propias necesarias. 

Este sitio web utiliza las siguientes cookies de terceros:

  • Google Analytics: Almacena cookies para poder elaborar estadísticas sobre el tráfico y volumen de visitas de esta web. Al utilizar este sitio web está consintiendo el tratamiento de información acerca de usted por Google. Por tanto, el ejercicio de cualquier derecho en este sentido deberá hacerlo comunicando directamente con Google.
  • Redes sociales: Cada red social utiliza sus propias cookies para que usted pueda pinchar en botones del tipo Me gusta o Compartir.

 Notas adicionales

  • Ni esta web ni sus representantes legales se hacen responsables ni del contenido ni de la veracidad de las políticas de privacidad que puedan tener los terceros mencionados en esta política de cookies.
  • Los navegadores web son las herramientas encargadas de almacenar las cookies y desde este lugar debe efectuar su derecho a eliminación o desactivación de las mismas. Ni esta web ni sus representantes legales pueden garantizar la correcta o incorrecta manipulación de las cookies por parte de los mencionados navegadores.
  • En algunos casos es necesario instalar cookies para que el navegador no olvide su decisión de no aceptación de las mismas.
  • En el caso de las cookies de Google Analytics, esta empresa almacena las cookies en servidores ubicados en Estados Unidos y se compromete a no compartirla con terceros, excepto en los casos en los que sea necesario para el funcionamiento del sistema o cuando la ley obligue a tal efecto. Según Google no guarda su dirección IP. Google Inc. es una compañía adherida al Acuerdo de Puerto Seguro que garantiza que todos los datos transferidos serán tratados con un nivel de protección acorde a la normativa europea.
  • Para cualquier duda o consulta acerca de esta política de cookies no dude en comunicarse con nosotros a través de la sección de contacto.

Desactivación o eliminación de cookies

En cualquier momento podrá ejercer su derecho de desactivación o eliminación de cookies de este sitio web. Estas acciones se realizan de forma diferente en función del navegador que esté usando. 

TODAS LAS NOTICIAS
CIRCULO AHUMADA

TODAS  LAS NOTICIAS CIRCULO AHUMADA

FELICITACION NAVIDAD
  CIRCULO AHUMADA

CIRCULO AHUMADA FELICITA LA NAVIDAD

REVISTAS
CIRCULO AHUMADA

solo portada 175 WEB copia

VISITA VIRTUAL  MUSEO
GUARDIA  CIVIL

GC MUSEO

 
 

ANNUAL: Cien años de la carga del regimiento Alcántara

carga alcantara

El Regimiento Alcántara fue recompensado con una Cruz Laureada de San Fernando colectiva por uno de los ataques de caballería más legendarios y valerosos del Ejército español.

El 20 de septiembre de 1909 sesenta y cinco jinetes del Regimiento de Cazadores de Alfonso XIII, mandados por el teniente coronel Calvacanti, cargaron en el paraje de Taxdirt por tres veces consecutivas contra una harca de cerca de mil quinientos moros haciéndoles numerosas bajas. Cavalcanti, por esta acción de guerra, obtuvo una Laureada.

La Caballería española se volvería a cubrir de gloria doce años después, también en Marruecos, para cerrar su ciclo de combatientes a lomos de sus caballos en las cargas a sable mandadas por el general Monasterio durante las batalla de Alfambra en febrero de 1938. El 23 de julio de 1921 el Regimiento de Alcántara combatió al más puro estilo de la caballería para proteger a las tropas que marchaban a pie y a los heridos hacinados en camiones que intentaban llegar a Melilla después de la derrota sufrida por las tropas del general Silvestre en Annual.

Un alto coste

Al mando de los escuadrones de Alcántara estaba el teniente coronel Fernando Primo de Rivera. Su coronel, Manella, había muerto combatiendo en Annual cuando estaba con el general Silvestre, mientras sus hombres habían tenido que ver caer, sin poder hacer nada, la posición de Igueriben para luego recibir la orden de retirarse sin combatir a Ben Tieb, donde, al poco de llegar, en la mañana del 22, el general Navarro ordenaba a su jefe Primo de Rivera que avanzas hasta las cuestas de Izur para proteger la retirada de las tropas de Annual. El 22, en el barranco de Izumar, junto a su puente de madera, los jinetes toman contacto con el capitán Fortea. 

Se les ordena levantar posiciones defensivas. Se tiene que utilizar los caballos para acarrear material. Los trabajos de fortificación son protegidos por el 3º y 5º escuadrón y por el de ametralladoras.

A mediodía llega un coche con un comandante médico que informa que las tropas se están retirando de Annual. El frente se había roto, el general en jefe Silvestre había muerto y todo parecía perdido para los españoles.

Primo de Rivera reunió a sus oficiales: «Señores oficiales: La situación, como ustedes verán es crítica, ha llegado el momento de sacrificarse por la patria cumpliendo la sagrada misión del arma, que cada cual ocupe su puesto y cumpla con su deber. Pueden ustedes retirarse». 

Desde Annual llegan tropas que avanzan, mejor huyen, con el objetivo de salvar la vida. Solo los soldados del Regimiento de Infantería San Fernando, que marcha en retaguardia, hacen frente al enemigo, que se ceba en los soldados que caminan hacia Melilla sin orden. Primo de Rivera intenta frenar la desbandada sin éxito, por lo que decide protegerlos en su retirada. 

Los jinetes de Alcántara ayudan a los heridos llevando en sus caballos, sobre las grupas, hasta tres hombres mientras protegen los flancos de la deslavazada columna.

A primera hora del 23 de julio las trompetas del Alcántara tocan diana. A las siete de la mañana sale el 5º escuadrón y una sección del 4º para proteger la retirada de sus compañeros viéndose obligados a cargar a sable contra los moros. Les hacen muchas bajas. 

Regresan a su campamento sobre las 11 de la mañana entre los vítores de sus compañeros de armas. Poco después sale al campo de batalla el Alcántara al completo. Su llegada resultará providencial para impedir la aniquilación de la columna del teniente coronel Romero que, tras dejar la posición de Cheif, y con 125 bajas, intentaba llegar a Dar Drius. Por este combate Fernando Primo de Rivera obtendrá una Laureada. 

La compañía de ametralladoras de los Cazadores de Alcántara cubren a sus compañeros junto con dos secciones de 4º escuadrón. Les arenga su teniente coronel: «¡Jinetes el Alcántara, vamos a ver cómo vengamos la muerte de nuestros hermanos!».

Un ejemplo de valentía

Van a cargar dos veces y el enemigo sin trabar contacto se desbanda. Los soldados del Alcántara son en su mayoría reclutas sin experiencia, pero con la moral muy alta, combativos y, como van a demostrar, con valor. «¡Qué bien, qué bien han sabido cargar estos muchachos!», dirá su teniente coronel. Han limpiado el campo de enemigos. Es su segundo combate del día. Al Regimiento ahora van llegado oficiales que estaban de permiso en Melilla a pesar de las noticias que llegan a la ciudad. Entre ellos, el capellán, el pater Campoy. 

Un convoy de vehículos a motor con heridos obliga a los jinetes de Alcántara a salir nada más regresar a su base, lo justo para beber algo de agua de la que se dispone, amunicionar y poco más.

Tienen que reconocer el cauce seco del río Igan y realizar un servicio de escolta a una columna de vehículos repleta de heridos. Los camiones, a pesar de ir llenos de cuerpos ensangrentados, marchan a relativo buen paso protegidos por su escolta a caballo, pero los conductores, viendo el camino libre de rifeños, pisan el acelerador dejando atrás a los caballos que les pierden de vista. Al poco rato se oye un fuerte tiroteo. Primo de Rivera ordena lanzarse al galope a sus hombres para llegar lo antes posibles a los camiones.

Los heridos de tres de los vehículos han sido pasados a cuchillo. Los jinetes, sable en mano, acuchillan sin piedad a los moros. Los camiones llegaran a su destino sin más incidentes. El Regimiento llega a la base de Batel al mediodía. El ganado es abrevado, los soldados comen algo y descansan un poco. Llevan toda la mañana sobre sus monturas y dando sablazos. Casi de inmediato tienen que volver a montar y salir rumbo a Dar Drius para apoyar a la columna que se está retirando, teniendo que volver a combatir, nuevamente, para lograr abrirles paso. Le va a tocar a los de Alcántara despejar el paso por el cauce seco del río Igan. Hombres y bestias están agotados. Primo de Rivera les arenga: «¡Soldados! Ha llegado la hora del sacrificio. Que cada uno cumpla con su deber. Si no lo hacéis, vuestras madres, vuestras novias, todas la mujeres españolas dirán que somos unos cobardes. Vamos a demostrar que no lo somos».

Las ametralladoras toman posiciones nada más bajar sus servidores de sus monturas. Los escuadrones de sables suben colina arriba, recibiendo, nada más llegar a la cresta de la loma, un nutrido fuego del enemigo que provoca muchas bajas en hombres y caballos. Cargan varias veces. Los jinetes que han visto morir bajo sus sillas a sus caballos disparan pie a tierra con sus carabinas. Algunos grupos cargan al paso, pues sus caballos, agotados, son incapaces de galopar. Primo de Rivera combate a pie. Ha perdido su montura. Como consecuencia de este combate el regimiento Alcántara ha desaparecido como unidad con capacidad para seguir en combate. De sus 717 jefes, oficiales y soldados, han muerto 551, el resto están heridos o han caído prisioneros. La mayor parte de sus caballos han fallecido en combate. Por estas acciones de guerra el Regimiento ganará una Cruz Laureada de San Fernando colectiva que le será impuesta en su bandera el 1 de octubre de 2012 en el patio de la Armería del Palacio Real de Madrid, noventa y un años después de su gesta. España, tarde, reconoce el valor de los soldados del Regimiento de Cazadores de Alcántara, 14º de Caballería.

La Cruz Laureada de San Fernando tiene como objetivo «honrar el reconocido valor heroico y el muy distinguido, como virtudes que, con abnegación, inducen a acometer acciones excepcionales o extraordinarias, individuales o colectivas, siempre en servicio y beneficio de España». Es la máxima recompensa militar de nuestro país al valor heroico. El teniente coronel Primo de Rivera murió como consecuencia de sus heridas. Fallecerá en Monte Arruit unos días después de estos combates. No llegó a saber que había sido acreedor de la máxima condecoración al valor.

ACCESO FUENTE

WEBS RECOMENDADAS

logo gc copia22

logoministeriodefensa

pronunciamimnetos militares2

logo policia

logodiaper

grandes batallas

MONASTERIO TEJEDALogo esencia de Españaz

Comunicación audiovisual Tomás Ortiz

logo cabanas valle cabriel color
logo balneario concepcion color
OPF Investigation logo graciela LOGO Cian Aqua 1 e mas

LOGO BLOG

 

Suscripción al Boletín de Noticias de Benemérita al Día