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Al subinspector de la Policia Local de Ceuta, Rodríguez Zamora, se le concede la Medalla al Mérito de la Guardia Civil con Distintivo Blanco

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Este reconocimiento ha sido solicitado y concedido por la Guardia Civil de La Línea debido al gran trabajo realizado por el subinspector accidental de la Policía Local de Ceuta y nueve agentes más de la UPAC para lograr la detención, en menos de 48 horas, de un ceutí que mató e hirió gravemente a dos personas en un Campamento en San Roque en junio de 2016.

El martes día 28 de junio de 2016 diez agentes de la UPAC de Ceuta, en colaboración con agentes de la Guardia Civil de La Línea, lograban detener en Ceuta al asesino de un comerciante chino, pocas horas antes, en un Campamento de San Roque.

Esta actuación, lejos de tener el reconocimiento que debería haber tenido por parte de las autoridades locales, por haber logrado localizar y detener a un violento asesino en escasas horas desde que se produjo el asesinato, ha tenido que venir de manos de la Guardia Civil de La Línea, que si ha sabido reconocer un trabajo bien hecho por parte de la Policía Local de Ceuta.

Y es que, además de felicitar en su día a través de un fax a cada uno de los diez agentes locales intervinientes en la peligrosa operación, llevada a cabo en la barriada de Benzú, desde la Guardia Civil de La Línea se solicitó y así se ha concedido finalmente, la Medalla al Mérito Profesional con Distintivo Blanco de la Guardia Civil al subinspector accidental y jefe del operativo, Jorge Luis Rodríguez Zamora, quien tras casi 20 años en el cuerpo y después de reconocer que llevaba una temporada un tanto desilusionado, este reconocimiento le ha devuelto un poco la sonrisa, aunque también destacaba que “un cachito de esta medalla es de los otros nueve compañeros que estuvieron participando, sin descanso y con una gran profesionalidad, en este dispositivo”.

Un dispositivo del que dijo que, pese a estar formado con diez grandes profesionales de la Policía Local, más concretamente de la UPAC, estos no tienen los conocimientos específicos de entrada y registro en inmuebles, y que sin embargo “salió perfecto, e incluso el detenido fue trasladado por nosotros y en un ceta nuestro”, recibiendo en todo momento felicitaciones por los agentes de la Guardia Civil de La Línea que se trasladaron hasta Ceuta por el gran trabajo realizado. Felicitaciones que han querido materializar en esta medalla.

El subinspector accidental de la Policía Local de Ceuta recuerda cómo se vivieron esas 48 horas, desde que se les solicitó ayuda por parte de la Guardia Civil de La Línea hasta que se llevó a cabo la detención en la barriada de Benzú, donde permanecía oculto el asesino.

Todo vino a raiz de una llamada del sargento de la Guardia Civil de La Línea, Francisco Conejo, al oficial ceutí, Rodríguez Zamora, ambos amigos, donde acordaron a través de los conductos reglamentarios colaborar para intentar esclarecer el homicidio de un ciudadano chino, y graves lesiones a una mujer a la que estuvo a punto de degollar, en el transcurso de un atraco perpetrado en el Campamento de San Roque, y que al parecer había sido realizado por un ciudadano ceutí.

Rodríguez Zamora recuerda como una de las pistas que recibieron es que el autor del homicidio se había autolesionado durante los hechos, por lo que el primer paso fue realizar ciertas indagaciones en el Hospital Universitario, donde se tuvo constancia de que el individuo que se estaba buscando pasó por las dependencias hospitalarias para curarse una herida en su mano derecha.

Tras informar de este dato a la Guardia Civil de La Línea, y por consiguiente confirmarse que el autor del homicidio se encontraba en Ceuta y no había huído a Marruecos, desde la Guardia Civil se confirmó que se trasladarían hasta Ceuta para proceder a su detención, solicitando a la Policía Local intentar dar con el paradero exacto del individuo.

Eso llevó a los agentes de la UPAC a montar un dispositivo, tanto en Benzú (donde tenía su vivienda) como en Benítez (donde podía estar refugiado), descartándose finalmente este último gracias a la colaboración ciudadana.

Para llevar a cabo este dispositivo de vigilancia, los diez agentes de la UPAC doblaron su turno. Una vez trasladados a Ceuta los agentes de la Guardia Civil de La Línea, mantuvieron una reunión y emplazaron a la Policía Local a ser los encargados de elaborar el dispositivo alrededor de la vivienda donde supuestamente permanecía oculto el autor del homicidio.

“Montamos un dispositivo alrededor de la vivienda que, si nos quitan los uniformes de Policía Local, parecía más propio de otros cuerpos más especializados. Había que calmar a los ciudadanos cuando vieron allí tanta policía, había que distribuir alrededor de la playa, parte trasera, muchas salidas y demás. La verdad es que salió bastante bien, con la fortuna de que cuando fuimos a la zona de la información que nos había llegado, que parecía ser bastante precisa, estaba allí, en un pequeño habitáculo anexo a su vivienda, y procedimos a su detención”, recordaba Rodríguez Zamora, quien indicaba a este diario que “en principio lo que parecía buscar una aguja en un pajar, porque nadie aseguraba que este hombre no había logrado pasar hasta Marruecos, y mucha gente tenía dudas sobre la operación, pues salió bastante bien. Además, no tenía escapatoria ni al mar, ya que teníamos todas las posibles salidas controladas”.

El subinspector accidental de la Policía Local reconoce la peligrosidad de la operación, especialmente porque se trataba de una persona muy violenta, no en vano no hacía ni 48 horas que había asesinado a un hombre y casi degollado a una mujer, por lo que desconocía con qué se iban a encontrar, de ahí que para la detención fáctica contó con dos agentes locales de la UPAC que como él mismo resalta “son dos tios que cuerpo a cuerpo son brutales y con conocimientos muy profundos en defensa personal”.

Tras la detención, las diligencias se instruyeron en Algeciras, quedando plasmado en las mismas la intervención y el trabajo realizado por este grupo de la Policía Local de Ceuta.

Finalmente, y con respecto a este reconocimiento, Rodríguez Zamora reconoce que “es un tópico decir en momentos así de quien se acuerda uno. Hay nombres propios que no merecen la pena nombrarlos porque otros se pueden molestar y ellos saben que están ahí. La familia siempre está ahí y los que ya no están, también siempre están ahí, pero en este caso el sentimiento del trabajo y de haber hecho escrupulosamente y de una manera 'superseria' el trabajo que yo les pedí a ellos, a mis compañeros, no puedo decir otra cosa que un cachito de esta medalla es de ellos, de todos los que intervinieron, porque dieron la cara y además en una situación muy complicada, porque este hombre era muy, muy agresivo, no en vano venía de matar a una persona y por un centímetro no mató a la otra”.

Para concluir, el subinspector de la Policía Local de Ceuta desconoce cuando y donde será la entrega de esta medalla, aunque todo parece apuntar que será en las dependencias de la Guardia Civil de La Línea durante la celebración de algunos de los actos que este cuerpo realiza por algunas de sus efemérides.

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