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El Consejo de Víctimas del Terrorismo pide erradicar los homenajes públicos a terroristas

intervencion del lehendakari en el consejo de las victimas del terrorismo

El Consejo de las Víctimas del Terrorismo del País Vasco ha urgido a erradicar los homenajes públicos a terroristas y la "exaltación de sus símbolos". Sus miembros han propuesto que se impulse el reconocimiento personalizado e institucional de la "injusticia padecida por las víctimas" mediante un documento consensuado sobre los "Pasos a dar en materia de reconocimiento y reparación de las víctimas del terrorismo".

Un día antes de la conmemoración del Día Europeo en Memoria de las Víctimas del Terrorismo, el Consejo Vasco de Participación de Víctimas del Terrorismo integrado por afectados, representantes institucionales y expertos se han reunido bajo la presidencia del lehendakari, Iñigo Urkullu, quien ha destacado el valor del documento que se ha hecho público este miércoles como resultado de un "largo proceso de reflexión, diálogo y debate" de más de tres años. "Este documento no es flor de un día", ha incidido Urkullu, quien lo ha asumido como una aportación para mejorar las políticas públicas de apoyo a las víctimas durante esta legislatura.

En el texto se señala que a pesar de los avances en el reconocimiento y reparación de las víctimas "ha habido importantes déficits" y la tarea aún no ha finalizado porque no todos los partidos, "comparten una valoración clara y crítica" de lo que ha supuesto la violencia terrorista, "singularmente la de ETA" en alusión a EH Bildu.

En este sentido, Urkullu ha advertido de que quedan "etapas por cubrir". Ha dicho que los victimarios también tienen una responsabilidad: "reconocer la injusticia del daño causado" porque es necesaria "una reflexión crítica sobre el pasado en términos éticos" para reconocer que "fue injusto".

Así, el consejo reclama una memoria basada en un "relato veraz" que "deslegitime claramente la violencia" y opina que esta conclusión debería apoyarse, entre otras acciones, en un diálogo entre las víctimas del mismo terrorismo, entre las de ETA y de otras organizaciones como GAL, y entre las víctimas y la sociedad.

El documento incide en que la construcción de la convivencia implica "no dar la espalda al pasado" y "esforzarse" en conocer lo sucedido, planteamientos que pasan "de manera urgente", tal y como ha recordado el presidente de este órgano, José Luis de la Cuesta, por "erradicar tanto la justificación de todo tipo de terrorismo, como los homenajes públicos a terroristas y la exaltación de sus símbolos", lo que ha considerado como "claros síntomas de anormalidad democrática".

"Gesto institucional personalizado" para el reconocimiento de víctimas

En el plano del reconocimiento a las víctimas, el consejo propone que se promueva un "gesto institucional personalizado" que se plasme en la entrega a cada una de ellas y a sus familias de un documento de declaración oficial "de la injusticia padecida y de la verdad histórica en que se enmarcó".

Cree este órgano que también sería conveniente modificar la ley vasca de víctimas para adecuarla a la realidad y a las nuevas formas de terrorismo y que a nivel local se alcancen acuerdos sobre la manera en la que se puede dar respuesta a las reivindicaciones de cada afectado.

Asimismo, el texto pone en valor el proceso de llevar el relato de las víctimas a los centros educativos y plantea que se valore la posibilidad de contar también con testimonios de personas que ejercieron la violencia y que hayan hecho una "profunda reflexión autocrítica de su pasado y del recurso a la violencia con fines políticos".

Además, alerta de que se debe prestar mayor atención en este ámbito al "integrismo radical de corte religioso" con la elaboración de un proyecto de educación preventiva que debería completarse con otro tipo de actuaciones, entre las que destaca "evitar la formación de guetos, tanto físicos, en barrios y centros educativos, como simbólicos, intelectuales o ideológicos".

El lehendakari ha agradecido el compromiso "generoso y valiente" de los miembros del consejo, así como su voluntad de trabajo en la que "no hay lugar para el odio y la venganza y ha insistido en que los damnificados por el terrorismo no son "solo pasado, sino también presente y futuro a construir".

"Todas las víctimas, sin equiparaciones y sin exclusiones, tienen el derecho inalienable a la verdad. Todas tienen derecho a la memoria, reconocimiento, reparación y justicia", ha reivindicado Urkullu, quien ha reconocido que ese camino fue emprendido en Euskadi "más tarde de lo que en justicia hubiera sido necesario". Por último, ha subrayado la determinación de "asentar un marco de convivencia en el que la diversidad sea asumida como un valor y no como una pesada carga que resignadamente estamos obligados a asumir".


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