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El BOE recoge las medidas del real decreto de la 'nueva normalidad'

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"Mientras el virus siga siendo una amenaza, la vida no será como antes".

La 'nueva normalidad', esa expresión que se inventó el Ejecutivo al diseñar la desescalada para poner nombre a la rutina adaptada a nuevos hábitos tras el paso de la epidemia del coronavirus SARS-CoV-2, anda cerca pues más de la mitad de la población nacional, concretamente un 52%, pisa ya el último escalón de la desescalada con la esperanza de recuperar, cuanto antes, la vida 'normal' dentro de las actividades que se puedan retomar para no incrementar los riesgos y seguir manteniendo a raya la transmisión comunitaria del covid-19.

"El riesgo está ahí, es más, puede volver. La amenaza de una segunda ola no es un invento", destacó el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en su comparecencia ante la prensa este 7 de junio tras reunirse con los presidentes autonómicos de las distintas regiones españolas.

"Después del 21 de junio nos tocará movernos al conjunto del país a una realidad distinta a la que conocíamos antes de la pandemia", adelantó ya Sánchez este fin de semana antes de la aprobación en Consejo de Ministros del real decreto ley que sentará las bases del comportamiento de la sociedad en la llamada normalidad adaptada, un real decreto ley que entra en vigor al día siguiente de su publicación, 11 de junio, con la particularidad de ser, tal y como se expresa en el artículo 2, de aplicación antes del 21 de junio en aquellas zonas que superen la fase 3.

Cuando decaiga el estado de alarma de forma generalizada en el país será de aplicación en todo el territorio nacional —cabe recordar que las comunidades autónomas pueden decidir en fase avanzada cuándo se inician en la 'nueva normalidad' y, por tanto, cuándo se pone punto y final a la situación de excepcionalidad en España tal y como está planteada a día de hoy—, un nuevo marco regulador con la promesa de poder permitir una mayor movilidad sin restricciones y con el deber de prevenir futuribles rebrotes del covid-19 si la enfermedad crece de nuevo.

En este sentido, en el Boletín Oficial del Estado (BOE) ya se recoge que, "con carácter excepcional y cuando así lo requieran motivos de extraordinaria gravedad o urgencia, la Administración General del Estado promoverá, coordinará o adoptará de acuerdo con sus competencias cuantas medidas sean necesarias".

El 21 de junio "desaparecen las medidas excepcionales con las que se han combatido la primera oleada, pero la situación no es la de antes de irrumpir el virus", explicó también el líder del PSOE en su comparecencia. Ello hace necesario un tiempo de mantenimiento de las medidas de higiene y de seguridad hasta que el Ejecutivo así lo considere, pues será el Gobierno de Pedro Sánchez el encargado de declarar de forma "motivada y de acuerdo con la evidencia científica disponible, previo informe del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES), la finalización de la situación de crisis sanitaria ocasionada por el covid-19".

En esta coyuntura, y aunque todavía queda que el real decreto de la 'nueva normalidad' sea convalidado en la Cámara Baja en un plazo de 30 días, se alargará el uso obligatorio de mascarillas con posibles multas de hasta 100 euros, se seguirá haciendo hincapie en el distanciamiento social, se reforzará el rastreo de contactos de posibles casos y se considerará al covid-19 como "una enfermedad de declaración obligatoria urgente".

En lo relativo a la prevención y la higiene pública, se mantendrá la obligatoriedad de las mascarillas para toda aquella persona mayor de seis años en los mismos supuestos que se contemplaron ya el 21 de mayo: en la vía pública, en espacios al aire libre y en espacios cerrados de uso público o que se encuentren abiertos al público, “en condiciones económicas no abusivas”, añade el real decreto.

La medida también se aplicará en los medios de transporte público —por su parte, aerolíneas y operadores de transporte terrestre interprovinciales con asientos preasignados tendrán asimismo el deber de conservar los datos de los viajeros durante al menos cuatro semanas— y contempla excepciones para personas que padezcan alguna discapacidad o enfermedad respiratoria por la que se contraindique el uso de estas protecciones, así como en actividades que sean incompatibles con la utilización de mascarillas, como la práctica de deporte o la ingesta de alimentos.

al hacer hincapié en el papel fundamental de los gobiernos autonómicos una vez se levante el estado de alarma, quienes serán también los encargados de proporcionar al departamento dirigido por el ministro Salvador Illa los datos relativos a la vigilancia epidemiológica con el deber de suministrar información cuando se produzcan "situaciones de emergencia para la salud pública".

"Los servicios de salud garantizarán que, en todos los niveles de la asistencia, y de forma especial en la atención primaria, se le realizará a todo caso sospechoso una prueba diagnóstica por PCR u otra técnica de diagnóstico molecular, tan pronto como sea posible desde el conocimiento de los síntomas, y que toda la información se transmita en tiempo y forma", señala también el comunicado

A la obligación de llevar mascarilla, cuya disponibilidad se pretende garantizar con este real decreto al igual que el stock de los medicamentos considerados esenciales en la gestión de la emergencia sanitaria, con la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) velando por su abastecimiento, se apela a guardar en todo momento una distancia interpersonal mínima de un metro y medio.

Aunque en un principio se hablaba de guardar las distancias hasta con dos metros de separación, finalmente la norma flexibilizará, previsiblemente, la distancia personal a guardar, una pauta que habrán de respetar las empresas cuando organicen —sin olvidarse de priorizar el teletrabajo siempre que sea posible— la vuelta presencial al lugar de trabajo con ordenación de puestos y turnos. Con prudencia y siempre que así lo avale la evolución de la epidemia, se abre la puerta a que los eventos deportivos de La Liga de fútbol o la ACB de baloncesto se puedan celebrar con presencia de público si lo autoriza el Consejo Superior de Deportes (CSD), previa consulta al organizador de la competición, de Sanidad y de las CCAA.

En lo que se refiere a los comercios, hoteles, alojamientos turísticos, bares, restaurantes, museos, bibliotecas o instalaciones para actividades deportivas, "las administraciones competentes deberán asegurar el cumplimiento por los titulares de las normas de aforo, desinfección, prevención y acondicionamiento que aquellas determinen".

"En todo caso —señala también la norma—, se deberá asegurar que se adoptan las medidas necesarias para garantizar una distancia interpersonal mínima de 1,5 metros, así como el debido control para evitar las aglomeraciones. Cuando no sea posible mantener dicha distancia de seguridad, se observarán las medidas de higiene adecuadas para prevenir los riesgos de contagio" y, como centros públicos o privados, "tendrán la obligación de facilitar a las autoridades sanitarias la información de la que dispongan o que les sea solicitada relativa a la identificación y datos de contacto de las personas potencialmente afectadas" para realizar la necesaria trazabilidad de contactos en caso de contagios.

En principio, la 'nueva normalidad' será una realidad en todo el territorio nacional cuando finalice la sexta y última prórroga del estado de alarma. Sin embargo, antes de esa fecha, el 21 de junio, algunas regiones podrían haber pisado ya esta etapa tras dar por concluida la desescalada, pues en aquellas autonomías que desde el 8 de junio se encuentran en fase 3 del desconfinamiento los presidentes autonómicos tienen poder de decisión para decretar cuánto dura la fase avanzada de la desescalada y, por ende, en qué momento se introduce en su territorio la normalidad con nuevos hábitos.

Con respecto a este tema, el titular de Sanidad se ha mostrado optimista al decir que llegados a ese punto el país podría cumplir con los requisitos para que se permita de nuevo la libre movilidad por todo el territorio. Cuando algunas regiones ya han dado el paso de autorizar los desplazamientos entre provincias de su región y aunque cabe la posibilidad de que a mediados de junio haya autonomías o áreas sanitarias que no estén preparadas para quemar la última etapa del desconfinamiento, "si las cosas evolucionan en la línea en que lo están haciendo, el 21 de junio se van a dar las condiciones para que en toda España se pueda entrar en una 'nueva normalidad' y, por tanto, se dé fin al estado de alarma y se levanten las restricciones de movilidad tal y como las hemos conocido", en palabras de Illa.

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