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Agentes de la Guardia Civil de Calpe pagan de su bolsillo un carro de compra a una familia necesitada

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Una patrulla de la Guardia Civil de Calpe compra un carro de comida a una familia con tres hijos, cuyos progenitores desesperados, sin trabajo y sin ninguna ayuda económica, no sabían a quien acudir tras haberle sido cancelada la cita con los Servicios Sociales debido a la crisis sanitaria por la pandemia del Covid-19 (Coronavirus).

Hay gestos solidarios que hablan por sí solos. Uno de ellos ha ocurrido esta mañana en la ciudad de Calpe. Una patrulla de la Guardia Civil ha pagado de su bolsillo un carro lleno de compra ante la situación desesperada de una madre que solicitaba ayuda.

Marta es la protagonista de nuestra historia. Tanto ella (33 años) como su marido (40 años) no trabajan en la actualidad. Sin acceso a Internet no tienen posibilidad de conocer día a día que es lo que está pasando, ni tienen acceso a la información más allá de lo que puedan conocer por lo que otras personas les cuentan.

Dos de sus tres hijos (2,4 y 6 años), comían de lunes a viernes gracias a las becas del comedor escolar, pero el cierre del colegio y el estado de emergencia decretado hizo que de la noche a la mañana esa ayuda alimentaria desapareciera.

Hoy sin trabajo y sin dinero no saben a dónde acudir  y por este motivo, Marta, ha puesto de manifiesto a esta redacción que los Servicios Sociales de la ciudad se había puesto en contacto con ellos recientemente para indicarles, que su cita del próximo viernes estaba cancelada y que “ya se pondrían en contacto nuevamente”. Nadie les ha llamado.  Así pues, con este vacío de información y ante la necesidad, ella se había lanzado a la calle en busca de ayuda desesperada. Fue en ese momento, cuando una patrulla de la Guardia Civil que realizaba su labor y le había solicitado la identificación, pudo conocer su historia.

Los Guardias no dudaron un segundo en pagar de su bolsillo un carro de compra a la mujer, a la espera de que la Cruz Roja y Servicios Sociales se hagan cargo de este delicado caso, y de este modo, puedan Marta y su familia, pasar unos días sin preocupación por los alimentos.

 


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