hospimedica2

María Dolores Gimeno, un ejemplo para todas las jóvenes que sueñan con entrar en las Fuerzas Armadas

15523085113206

María Dolores Gimeno Durán se convirtió en la la primera comandante en hacer el curso de Estado Mayor de la Guardia Civil, una institución formada por casi 80.000 personas donde solo el 7,3% son mujeres. Su carrera no ha sido fácil pero ha conseguido su sueño a base de constancia y esfuerzo. Hoy es una de las dos teniente coronel que hay en España, además de la responsable del Área de Mujeres e Igualdad de la institución, recientemente creada en septiembre de 2018.

¿Qué aportan las mujeres a una institución como la Guardia Civil?

Las mujeres aportamos una visión diferente de la dirección y el liderazgo, que no es mejor ni peor que la de los hombres, pero que en muchas ocasiones puede ser la más útil, quizás por estar más orientada a la persona que al objetivo. Creo también que podemos aportar cercanía, organización y capacidad de trabajo. La mujer que ingresa en la Guardia Civil es porque lo tiene muy claro y se esfuerza muchísimo por conseguir sus objetivos.

¿Con qué objetivo nace el Área de Mujeres e Igualdad?

Nace con dos fines principales: mejorar las condiciones de las carreras profesionales de las mujeres guardia civiles y aumentar el número de mujeres en la Guardia Civil, mostrando a las niñas lo bonita que es esta profesión y todas las opciones de futuro que tiene. La idea con la que trabajamos es que la Guardia Civil no deje de lado el talento. Si el 50% de la población somos mujeres, es lógico que tengamos que incorporar ese talento.

¿En qué momento quisiste ser Guardia Civil?

Fue con ocho años, a raíz de que un vecino me llevara a un acuartelamiento. Desde entonces tuve clara la decisión, en un momento en el que ni siquiera la legislación lo contemplaba: fue en el año 1988 cuando se permitió el ingreso de mujeres en las Fuerzas Armadas. Por lo tanto, en 1994 ya pude optar a la Guardia Civil e ingresé en la academia. Me considero una afortunada por haberlo tenido tan claro tan pronto y por no haberme arrepentido en 25 años.

¿Cómo reaccionó tu familia?

Al principio, como era tan pequeña, lo vieron como una moda, una novelería más. Con el tiempo, aunque no era lo que tenían pensado para mí (mi madre quería que fuera peluquera y mi padre, maestra), vieron que la cosa iba en serio y me dejaron que fuera madurando la idea. Después se han sentido muy orgullosos.

¿Cuáles han sido las barreras que más te ha costado superar para conseguir lo que tienes?

Al principio fueron barreras físicas. Hoy en día, por ejemplo, las niñas practican más deporte, pero antes era menos habitual. Además, hace años pedían las mismas marcas para hombres y mujeres. Por otro lado, siempre sentí una gran responsabilidad, algo que suele ser habitual en lugares donde la mujer está menos representada. Tendemos a evitar que nos vayan a juzgar a todas por un error que pueda cometer solo una.

¿Quiénes han sido más críticos contigo, los hombres o las mujeres?

Aquellos que no me han conocido trabajando, sean hombres o mujeres. Ha sido más una cuestión de prejuicios, de no saber de lo que eres capaz, no asociados a un género en concreto.

Te habrán dicho todo tipo de cosas... ¿Ha habido algún comentario que te haya marcado especialmente?

Sí he oído algún comentario 'gracioso', como "vas disfrazada", sobre todo al principio. Pero los negativos he intentado obviarlos, sobre todo las críticas que no tiene intención de mejorar nada.

¿Qué te ha enseñado la institución?

Me ha enseñado muchas cosas: a esforzarme por los demás, capacidad de trabajo y lealtad, importantísima tanto con los jefes como con los compañeros y subordinados. Nosotros tenemos una cartilla que hizo el fundador de la Guardia Civil hace 175 años donde se recogen valores como el honor, la lealtad, la disciplina... Todos ellos siguen hoy vigentes al 100%.

¿De todo lo que haces, qué es lo que más te gusta?

Si tuviera que decidirme solo por una cosa, sería el trato con la gente, ayudar a alguien por mínimo que sea el problema. A veces es solo cuestión de prestar tu teléfono móvil a alguien porque se ha quedado tirado en carretera; otras es más grave, como un rescate. Ayudar a la sociedad me encanta.

¿Qué momento especial guardas en tu corazón?

Guardo muchos, a veces los detalles mínimos son los que más te enternecen. Recuerdo una señora ya muy mayor que casi no salía de su casa y siempre que venía a las dependencias nos traía un bizcocho. Estas son las cosas que te demuestran que estás haciendo bien tu trabajo, que gente que no tiene por qué hacerlo te muestre su cariño. Son los momentos más bonitos.

¿Por qué has decidido colaborar en la campaña Girls EveryWhere by Evax con Inspiring Girls?

Creo que es muy importante que las niñas sigan teniendo ambición y puedan aspirar a todo sin barreras. Aunque parezca que ya se ha llegado a una igualdad total, yo creo que todavía muchas de nosotras seguimos pensando que tenemos profesiones 'de hombres' o 'de mujeres'. Hay que acabar ya con esos estereotipos y decirles a las niñas que cualquier cosa que sueñen con ser, deben ir a por ello.

¿Qué les dirías a las chicas que se están planteando entrar en las Fuerzas Armadas?

Que luchen, se preparen y hagan las oposiciones, que no se van a arrepentir. Puedes hacer tantas cosas siendo Guardia Civil... Es una profesión muy muy bonita. Además, ya no hace falta medir 1'60, ¡vale con 1'55!

¿Qué barreras crees que son las que aún hay que derribar para que las niñas de hoy quieran ser Guardia Civil?

Tenemos que conseguir que las niñas de hoy crean de verdad en ellas mismas, que se escuchen a sí mismas, que tengan ambición y que luchen por aquello que quieren. Es importante que cada una elija libremente su futuro con confianza.

Está claro, las mujeres somos capaces de triunfar en lo que nos propongamos y, en muchos casos, solo necesitamos una referencia femenina que nos inspire, porque no hay nada más inspirador para una mujer que otra mujer.

ACCESO FUENTE


Imprimir   Correo electrónico