hospimedica2

Marlaska se pone en contra a la Guardia Civil al creer que se ha perdido la equidad en Interior y la neutralidad política que debe prevalecer en los cuerpos policiales al colocar policías afines en puestos clave

marlaska jefes policia guardia civil

Distintas asociaciones profesionales de la Guardia Civil cuestionan y critican las decisiones del ministro por cargarse, a su juicio, la equidad en Interior.

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, se ha encontrado con enormes problemas nada más llegar al departamento que dirige la seguridad de todos los españoles. Desde que aterrizó, ha tenido que gestionar el caso Tándem, que en su inicio provocó la detención de tres comisarios —José Villarejo, Enrique García Castaño y Carlos Salamanca— y que ha salpicado a la mismísima Corona tras la aparición de los audios de la princesa Corinna zu Sayn-Wittgenstein, en que esta asegura que el Rey emérito tenía cuentas en Suiza y cobró comisiones por la construcción del AVE a La Meca, entre otras cosas. Ahora está inmerso en el asalto masivo de inmigrantes que dejó más de una veintena de guardias civiles heridos el pasado jueves en Ceuta, que hace prever un verano movido en este plano y que viene precedido de la decisión del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de acoger al barco Aquarius.

Y es que según publica El Confidencial, ninguno de estos dos asuntos, le estaría generando tantas controversias en el seno del ministerio como un tema en apariencia mucho menos trascendente pero que ha tocado una de las instituciones más sensibles del Estado, la Guardia Civil. El ministro decidió nada más llegar relevar al coronel Juan Hernández Mosquera de su cargo de responsable del Gabinete de Coordinación y Estudios del ministerio, un puesto clave que antes había ejercido el también coronel de la benemérita Diego Pérez de los Cobos y del que dependía, entre otras cosas, la coordinación de los Mossos mientras estuvo en vigor la aplicación del artículo 155 de la Constitución.

En su lugar, además, Marlaska ha colocado a un policía afín, el comisario José Antonio Rodríguez, conocido en el cuerpo como 'Lenin' por su asdcripción política. El movimiento, que ya adelantó El Confidencial incluso antes de que se produjera, generó un enorme malestar en la Guardia Civil. La Unión de Oficiales del instituto armado emitió un comunicado en el que expresó que la decisión venía a "reabrir una nueva polémica" entre la Policía Nacional y el instituto armado. El puesto que ahora había sido reasignado a un funcionario del primer cuerpo, añadían los oficiales, "había sido ocupado siempre por personal de la Guardia Civil" debido a que se trata de una plaza clave para coordinar todas las fuerzas de seguridad del Estado que requiere de un mando "con independencia y neutralidad política", algo que a juicio de esta asociación únicamente se da en el instituto armado.

"El Ministerio del Interior debe tener en cuenta un aspecto fundamental, y es que la seguridad se estructura en dos cuerpos policiales de ámbito estatal, por lo que es necesario que exista equilibrio y proporcionalidad, tanto cuantitativa como cualitativa, en el reparto de cargos, de forma que ambos cuerpos queden convenientemente representados", asegura la Unión de Oficiales, que considera que si esto no se hace así, "se estará poniendo un cuerpo a disposición de las órdenes del otro", lo que repercutirá negativamente en la necesaria independencia y en la eficacia policial.

"No se trata de una mera cuestión de cupos, sino de seleccionar a los profesionales más capacitados de cada institución acorde a su hoja de servicios y no en base a cuestionables filiaciones", remarcaba la agrupación en clara referencia a la afinidad al PSOE del comisario José Antonio Rodríguez y al extenso currículo de Hernández Mosquera, que venía de una carrera ligada a la lucha antiterrorista, tanto contra ETA como contra el yihadismo, y al análisis de información sensible. Pero no ha sido únicamente la Unión de Oficiales —que incluso ha pedido un listado de los cargos que ocupan policías y guardias civiles en el ministerio— la que ha levantado la voz contra la decisión de Marlaska. La Asociación Pro Guardia Civil (APROGC), que aglutina a los mandos con más poder dentro de la corporación, también ha mostrado su "malestar" por lo que considera una "discriminación" respecto a la Policía.

"Durante la reunión del 16 de julio, usted afirmó que existe un equilibrio en el reparto de cargos (...); sin embargo, sentimos tener que decirle que probablemente no ha sido bien informado por su equipo de colaboradores", le recrimina este colectivo a Marlaska antes de detallarle que la Policía tiene ocho mandos de nivel 30 en la Secretaría de Estado por los seis de la Guardia Civil, cinco de nivel 29 por cuatro del cuerpo hermano; 26 de nivel 28 por 17, y 48 de nivel 27 por 45 del instituto armado verde. "Estimamos que deben primarse los criterios técnicos de profesionalidad frente a cualquier tentación de politizar", ha subrayado APROGC, que ha pedido "un criterio claro y justo" al repartir los puestos, "ya sea basado en la rotación o en la equidad", lo que "evitaría" cualquier enfrentamiento entre cuerpos.


Imprimir   Correo electrónico