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TIPOS DE ESCOLTA A LOS OFICIALES GENERALES SEGÚN EL MANDO QUE EJERZAN. NORMATIVA DE 1880.

  • Escrito por Redacción

generales

Durante el siglo XIX, el predominio real de los Oficiales Generales sobre las autoridades civiles ayudaba a consolidar el poder del Estado y a mantener el orden social; por lo que en el presente artículo se describirá tal y como venía especificado en la Real Orden de 24 de septiembre de 1880, del Ministerio de la Guerra, que tipos de escolta y el número de Oficiales, Suboficiales, Cabos, Trompetas, Batidores y Soldados debían componerla, según el mando que ejercían los diferentes Oficiales Generales (Comandante en Jefe, General de Distrito, Mariscal de Campo, Gobernador Militar de plaza o provincia, ...). También distingue en la misma, si reside o se halla presente en el lugar el Rey, Reina, Príncipe o Princesa de Asturias, quedando todo perfectamente reglado y armonizado.

    Tengamos en cuenta que, desde tiempos inmemoriales, las personas de cierta relevancia han armado a un grupo de sus más fieles seguidores para su protección y servicio, que a lo largo del tiempo se fue “profesionalizando”, tenemos por ejemplo, entre las más conocidas las Guardias Pretorianas, los Gardingos, Catafractos, los Monteros de Espinosa...

REALES ÓRDENES

“MINISTERIO DE LA GUERRA.- Número 2.-Circular.- Excmo. Sr.:- En vista de un oficio que el General jefe del ejército del Norte dirigió á este Ministerio en 15 de Noviembre del año próximo pasado, proponiendo algunas reglas para establecer la debida uniformidad en el servicio de escoltas de los oficiales generales; el Rey (q.D.g), oido el informe que sobre el particular ha emitido la Junta superior consultiva de Guerra, ha tenido á bien resolver lo siguiente:

En los puntos donde no se hallaren el Rey, Reina, Príncipe ó Princesa de Astúrias, al Capitan general de ejército se dará, cuando lo ordene ó reclame, una escolta de caballería, compuesta de un oficial, un Sargento, dos Cabos, un Trompeta y catorce soldados; cuya fuerza destacará cuatro batidores1, Cabo uno de ellos, que marcharán de á dos, á la distancia de veinte pasos una pareja de la otra y á otros veinte de la citada autoridad, siguiendo á esta la fuerza restante, con el mayor frente que el terreno permita, precedida el Trompeta, que irá seis ú ocho pasos detrás del cuartel general; y debiendo los batidores, como la escolta, llevar el sable en al posición de descanso, cuando no formen en ala ó tengan que hacer honores.

Al Teniente general, Capitan general de distrito ó Comandante en jefe de un cuerpo de ejército, acompañarán  un oficial, un Sargento, un Cabo, un Trompeta y trece soldados, de los que se sacarán dos batidores; arreglándose unos y otros á lo que prescribe el artículo anterior.

El Teniente general que ejerza otros mandos, así como el Mariscal de Campo encargado de un distrito ó de un cuerpo de ejército, tendrá una escolta de un Sargento, un Cabo y doce soldados.

El Mariscal de Campo con mando, que no sea de distrito, llevará  una escolta compuesta un Sargento, un Cabo y ocho soldados, pudiendo ser precedido de un ordenanza, cuando desempeñe el cargo de Gobernador militar de plaza ó provincia, con arreglo á lo que previenen las Reales Ordenanzas.

La escolta de los Brigadieres en funciones de servicio, será de un Cabo y cuatro soldados.

En los puntos donde residen el Rey, Reina, Príncipe ó Princesa de Astúrias, se suprimirán los bastidores que señalan los artículos 1º, 2º y 4º.

La escolta de honor se considerará como guardia personal, y por lo tanto, hallándose presente el oficial general á quien pertenezca, solo tributará honores á los que sean de superior graduación.

Cuando se reúnan dos ó más escoltas, se colocarán en el órden de preferencia que corresponda á las autoridades que acompañen.

Los ordenanzas montados, que vayan con los cuarteles generales, de cualquier cuerpo ó instituto que sean, se unirán á las escoltas respectivas; y los que conduzcan caballos de mano, irán á retaguardia de la última, llevando el sable envainado.

10º Las escoltas que se detallan en los artículos anteriores, se facilitarán cuando la guarnición tenga fuerzas suficientes; en otro caso se disminuirán de un modo proporcional, y con arreglo á las necesidades del servicio.

11º En campaña, además de estas escoltas, podrán los oficiales generales llevar á sus inmediatas órdenes la fuerza de caballería que, según las circunstancias, consideren indispensables.

De Real órden lo digo á V.E. para su conocimiento y fines expresados.- Dios Guarde á V.E. muchos años.

Madrid 24 de Setiembre de 1880.- Echevarría,. Señor...”

1. En las unidades de las armas de caballería y de artillería, los que ejercían las funciones propias de los gastadores. Unidades que se mandaban a vanguardia para otear y batir el terreno. En la actualidad se les suele llamar gastadores por ejercer solo funciones de honor y no tácticas de campaña.

Fuente:
    B.O.G.C.  8 de Noviembre de 1880. Año XXIII. Núm. 1081.

Por Antonio Sánchez, Historiador. Guardia Civil (A).

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