Menu
  • 01
  • 02
  • 03
  • 04
  • 05
  • 06
  • 07
logo-circulo-ahumada
El gran encierro

El gran encierro

No, no me refiero ...

DOMINGOS BENEMÉRITOS

DOMINGOS BENEMÉRITOS

SUMARIO: DOMINGO 04 ...

Sábados culturales en Benemérita al Día

Sábados culturales en Benemérita a…

SUMARIO SÁBADO 03 de...

MANIFESTACION DE ODIO EN ALSASUA

MANIFESTACION DE ODIO EN ALSASUA

Miles de personas ...

Los majaderos de Alsasua

Los majaderos de Alsasua

Tras el acto terro...

POR SUS HECHOS LOS CONOCEREIS

POR SUS HECHOS LOS CONOCEREIS

A cada uno por los...

Prev Next

hospimedicalpatrocinador

“EL IMPUESTO DE SANGRE DE LOS POBRES”. SUSTITUCIÓN Y REDENCIÓN DEL SERVICIO MILITAR OBLIGATORIO DURANTE EL SIGLO XIX

  • Escrito por Redacción

historiaespaña-30-04

Comenzaré haciendo una breve reseña histórica sobre las relaciones entre sociedad y ejército durante el siglo XIX. En aquella centuria, la profesión de militar estaba mejor considerada de lo que lo estará durante todo el siglo XX y lo que llevamos de XXI,  ya que la carrera militar podía permitir un ascenso social y una mejora económica.

No obstante, durante el último tercio del XIX la sociedad fue cambiando y se produjo un alejamiento lento pero progresivo respecto al  Ejército. La sociedad de la época empieza a verlo como su “enemigo”, en un momento histórico en el que el servicio militar era obligatorio y una  militarización política y social se estaba produciendo por todo el Reino ( se puede estimar como punto de cesura el año 1868).

El ejército se organizaba por la Ley de Reemplazo del Ejército , por decreto y posterior sanción Real de 26 de junio de 1856, reformada posteriormente  el 26 de junio de 1867; por los cuales el servicio militar tendría una duración  de ocho años en la Península y de seis en Ultramar.

Obligatorio el alistamiento  para todos los que cumplían los 21 años , así como los que  tuvieran entre 21-25 y que por algún motivo no se hubieren alistado antes, no siendo vinculante su estado civil.

Existía también las controvertidas figuras de la  redención y sustitución , fórmulas de carácter económico o de exención que estarían en vigor hasta 1912; motivo por el cual la sociedad civil conocía a las quintas popularmente como el “impuesto de sangre de los pobres”.

La principal diferencia entrambas era el pecunio. Mientras que la redención era establecida por el Gobierno de la Nación y eximía al mozo de toda obligación  en tiempo de paz; la sustitución  dependía del acuerdo entre los interesados. Esta última fórmula era más barata, pero conllevaba un riesgo añadido, la responsabilidad que el sustituido tenía sobre el sustituto; es decir; caso de desertar en el primer año del acuerdo, el sustituido debía ocupar su puesto en el servicio activo.

    A continuación se reproduce una Real Orden  del año 1874 sobre la responsabilidad de los sustituidos y los tiempos de permanencia en el Ejército de Ultramar.

REALES ÓRDENES

“Ministerio de la Guerra.- Número 22.-Circular.- Excmo. Sr.:- El señor Ministro de la Guerra dice hoy al Capitán general de Puerto-Rico lo que sigue:- He dado cuenta al Rey (que Dios guarde) del expediente instruido con motivo de la carta número 393 que dirigió V.E. á este Ministerio con fecha 11 de octubre de 1878, en la que, además delos extremos que ya fueron contestados por la Real órden de 14 de Abril de 1879; hace presente V.E. que debe ser cubierta la plaza del soldado de ese ejército Juan Pollón Gimenez, que por sentencia del consejo de guerra celebrado en esa plaza el día 18 de Setiembre del primer año citado, le fue impuesta la pena de ocho años de presidio por el delito de ocultación de procedencia y primer apellido. En su vista, y resultando que el referido soldado ingresó en el depósito de bandera para Ultramar establecido en Málaga el 9 de Agosto de 1875, bajo el nombre de Juan Huete Gimenez, como sustituto de Cristóbal Moro Perís, quinto del cupo de Alcora, provincia de Castellón, en el que reemplazo decretado en 4 de Noviembre de 1873; S.M., de conformidad con lo informado por las secciones de guerra y marina y de gobernación del Consejo de Estado, ha tenido á bien resolver que quede sin cubrir la plaza del expresado Juan Pollón Gimenez, puesto que habiendo transcurrido más de un año desde la fecha de su ingreso en el depósito hasta la en que por virtud de la sentencia de que fue objeto se reclama sea cubierta su plaza, no procede exigir la responsabilidad al sustituido, según se ha determinado con referencia á un caso análogo en la Real órden de fecha 9 de Abril último, de la cual se adjunta copia; cuya disposición es la voluntad de Su Majestad que se cumpla y aplique como regla general en todos los casos de igual naturaleza que puedan ocurrir.

-Lo que de Real órden comunicada por el dicho señor Ministro traslado á V.E. para su conocimiento y demás efectos, con inclusión de la copia que se cita.- Dios guarde á V.E. muchos años, Madrid 5 de Noviembre de 1880.- El Subsecretario, Juan Guillen Buzarán.- Señor...”

Fuente:

BOGC, 1º de Diciembre de 1880. Año XXIII, Núm. 1084 y, otras abiertas.

    Por Antonio Sánchez, Historiador. Miembro de la Guardia Civil (A).

Benemérita al día

Actualidad

Cultura y Sociedad

Otras Secciones

Boletín de Noticias

SUSCRÍBETE >> Recibe gratis todas las noticias en tu correo
Términos y Condiciones