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ANTECEDENTES A LA GUARDIA CIVIL: LOS CARABINEROS PARTE - VI

  • Escrito por Redacción

EJERCITO ESPAÑOL 18990056

VI. UNIFORMIDAD. JEFES. OFICIALES. INFANTERÍA. CABALLERÍA. MARINOS. SUELDOS, HABERES Y GRATIFICACIONES.

No podemos concretar con exactitud cuál fue el primitivo uniforme de los Carabineros de Costas y Fronteras; más por ciertos detalles reflejados en la Historia Orgánica de la Infantería y Caballería del Conde de Clonard puede aseverarse se componía de levita azul turquí, pantalón del mismo color en invierno y pantalón blanco de lienzo en verano; correaje blanco, cabos verdes en todas las prendas, siendo las hebillas y chapas de metal blanco. Al crearse los Carabineros de la Real Hacienda, la prenda de cabeza fue el chacó, adornado con una galleta de color verde y provisto de funda, conservando la levita y el pantalón con los mismos colores ya mencionados; polainas de color pardo de paño, guantes verdes para diario y blancos para fiestas y gala, usando esclavina de azul turquí durante el invierno. El uniforme se reformó totalmente en 1850, adoptándose el pantalón de color gris marengo, siendo la levita del mismo color pero con cuello y vueltas carmesí y cartera azul; los alamares de color verde de estambre, botones de metal dorado convexo, donde aparecía grabada la palabra "Carabineros". Éstos usaban dos sardinetas de galón verde en el cuello; el pantalón era gris celeste liso sin ningún adorno. Se usó el morrión de paño negro con galón verde y escarapela encarnada, con presillas de metal dorado, pompón circular y flama de estambre verde. La mochila con correas negras y maletín rayado con unas rodajas del mismo color bajo las siglas del Cuerpo; llevaban para su comida una fiambrera de hojalata prendida al cinturón. Los jefes de distrito, los capitanes y los oficiales de las compañías (escuadrones) de Caballería usaban sombrero apuntado con galón de oro con las divisas de su empleo en la presilla cuando lucían casaca. En los demás casos, morrión parecido al de la tropa, con galón, aparte de las charreteras doradas correspondientes a su empleo.

La tropa de Infantería disponía de levita de paño pardo hasta la rodilla, con hilera de nueve botones y cuello abierto color carmesí, corbatín negro con chalina que cubría el pecho, chaquetilla amarilla debajo de la levita en invierno y poncho o capote de monte, con capucha postiza de la misma tela, pantalón gris y blanco de hilo, para verano. El morrión era igual al de los oficiales, pero sin galón, chapa ni flama, sustituidos por una presilla de estambre verde. Posteriormente se sustituyó el pompón por una bellota también verde, usando para estar en el cuartel “cachucha" del mismo color, carente de armadura y visera. Todos los correajes para servicio eran de color negro.

La tropa de Caballería usaba las mismas prendas que la de Infantería, siendo algo más corta la levita y careciendo de portezuelas las bocamangas que se abrochaban por medio de dos botones. Como calzado tenían media bota de cuero de seis pulgadas de altura y trabillas de botones dorados, espuelas vaqueras y cartucheras con correas sencillas sin bandolera; el sable de tirante, con vaina de acero y forrajera pendiente de una anilla del morrión. Como arma de fuego estaban dotados -igual que la Infantería- de carabina "Minié", pero sin bayoneta, la cual se colocaba terciada a la espalda. La montura con fuste de nogal y chopo sin herraje, y la cabezada y las riendas del color natural del cuero, teniendo para colocar el capote, un par de pantalones y la gorra, una perilla sobre la montura. A la grupa llevaban un saco corto para contener el pienso de un día y el maletín de paño “matapardo", con circulares y vivos carmesí.

Los Carabineros de Mar, llamados comúnmente marinos, usaban sombrero negro charolado, con las siglas C.D.R. (Carabineros del Reino), pañuelo de seda negro al cuello y chaqueta color pardo con solapa abierta con doble hilera de siete botones y cuello vuelto de color carmesí, faja de tipo moruno del mismo color, siendo los pantalones de igual tejido que los de Infantería, pero más anchos (estilo marinero). El armamento era el mismo que el asignado para la Infantería.

Los jefes y oficiales se sujetaban en todo a las mismas normas para la uniformidad, cualquiera que fuese su Arma de procedencia, siendo las prendas de la misma hechura y color que los de la tropa a sus órdenes, pero con cordones y presillas de oro, pudiendo usar prendas para servicio con presillas de estambre verde. Se desechó el uso de los distintivos en las mangas. Los de Caballería usaban la espalda de metal para neutralizar el roce de la cartuchera, luciendo los graduados de jefe dos presillas con cordón de oro que, partiendo de la costura del hombro, se abrochaban en un botón junto a la del cuello. Era obligatorio llevar el sable pendiente de un tahalí de cuero negro, igual que los que llevaban los de Caballería para el espadín recto, usado durante el paseo. Los jefes de Distrito usaban sombrero con borlas y presilla de canalón. Todos los oficiales debían lucir guantes blancos de ante, y en formaciones con la tropa, el kepis. Los jefes de Infantería tenían como prenda de abrigo el gabán pardo con capucha postiza.

En 1854 se modificaron los uniformes reformando la confección de la levita, adoptando la del cuello cerrado con cuatro corchetes. Se aceptó también el uso de chaquetón de paño gris que cubría hasta las caderas, con doble solapa forrada interiormente de bayeta color oscuro, con dos bolsillos exteriores a la altura de las caderas. Prenda muy útil para la fuerza que prestaba servicio en las playas y apostaderos, quedando reservada la levita para los actos de población y otros en que no se sufriesen deterioros. El chaquetón se reformó en 1857, adaptándose en el mismo año un capote de color castaño con esclavina para jefes y oficiales de una longitud de unos seis centímetros por debajo de las rodillas. En agosto de 1858 se adoptó el ros para formaciones y para la Caballería, pero sin cubreorejas. Posteriormente, en febrero de 1882, se aceptó como prenda reglamentaria la guerrera de paño azul oscuro, con tres hileras de botones, con presillas de cordón negro, careciendo las mangas de bocamangas, pero estando figuradas con un ribete de paño. El cuello era igual al de la levita, con las siglas del Cuerpo, teniendo dos bolsillos superiores y hombreras de cordón. La capota lucía embozos y contraembozos blancos, teniendo en el cuello las divisas relativas al empleo. Como prenda de cabeza se usaba la gorra prusiana, con visera recta, de color pardo, quedando suprimida la gorra cuartelera. También se usó el ros por los jefes de Distrito en substitución del sombrero y la leopoldina. La tropa adoptó las mismas modificaciones que los mandos.

En 1884 se ideó nueva gorra para la oficialidad, que recibió el nombre de teresiana, similar a la que actualmente usa el Tercio. Con fecha 27 de diciembre de 1920 se aprobó un nuevo Reglamento de uniformidad para la oficialidad, siendo del mismo modelo que la de ésta, pero con coronas y emblemas precisamente metálicas y barboquejo de charol negro. La guerrera azul se diferenciaba de la de la tropa en que tenía un ojal para facilitar el paso de un tirante que, suspendiendo del cinturón, serviría para sujetar la funda de la pistola. Para servicio se usaba el ros igual al de la tropa o la gorra gris reglamentaria en la oficialidad, sirviéndose de ella en los casos prevenidos, siendo siempre metálica la corona y el emblema del Cuerpo.

La guerrera y pantalón grises igual que la tropa y de la misma calidad de tejido, pero de confección icónica a lo de los oficiales. Los de Caballería tenían calzón de paño gris con un vivo en la costura exterior; las polainas eran de cuero color avellana, moldeadas con el corte horizontal y el inferior en forma especial para que hiciese juego el empeine del pie, con armadura de material en su interior, hasta una altura de siete centímetros.

El armamento del Cuerpo de Carabineros en el tiempo que referimos fue la pistola "Campo Giro", declarada reglamentaria en el Ejército. El cordón de la misma era de cuero en su color natural; como arma blanca se usaba el sable "Puerto Seguro", reglamentario en la oficialidad. Los sables y pistolas eran facilitados por la Dirección General a través de las Comandancias, que los retiraban a su vez de los Parques de Artillería del Ejército. Se facilitaba además a los usuarios la funda de pistola con su cordón, así como los fiadores del sable, sin cargo alguno, por ser propiedad del Cuerpo. Los equipos de montura para suboficiales y tropa eran facilitados sin cargo para las Comandancias, que tenían la obligación de costearlos de sus fondos, pasando a ser propiedad de las unidades y cedidos en usufructo a los adjudicatarios.

Con referencia a sueldos, haberes y gratificaciones, consignemos los correspondientes a 1934, muy similares a los de la Guardia Civil. Eran los siguientes:

Suboficiales y sargentos con veinte o más años de servicio y cuatro de empleo, 4.500 pesetas anuales; sargentos, 3.830; cabos, 3.465; carabineros de 1.ª clase, 3.160; de 2.ª, 3.100; matronas de 1.ª clase, 3.465; de 2.ª, 3.100.

Por otros devengos tenían para vestuario 120 pesetas anuales por individuo; como premio de constancia en cuantía anual, 500 pesetas los suboficiales desde los veinte años de servicio, a excepción de los sargentos con sueldo de suboficial; 100 pesetas para sargentos, cabos y carabineros como gratificación especial. Los premios de efectividad en cuantía anual eran de 75 pesetas; por bonificaciones de servicios, 500 pesetas al año para suboficiales y sargentos; 350 para los cabos y 275 a los carabineros; los de Caballería tenían 100 pesetas para limpieza del caballo y equipo. Los que carecían de alojamiento oficial, por falta de pabellón, percibían una gratificación anual de 336 pesetas los suboficiales, 264 los sargentos, 192 los cabos y 180 los carabineros.

En cuanto a sueldos y demás devengos de jefes y oficiales, gozaban de los mismos emolumentos que los de igual empleo en el Ejército.

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