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Una cuestión de Honor y Pundonor (1-09-1856)

  • Escrito por Redacción

barcos-antiguos

TOMADO DE LA GACETA (1 de septiembre de 1856)

Aprehendidos por la Guardia Civil seis marineros angloamericanos que a pesar de haberles caducado el permiso obtenido de permanecer en tierra –en Menorca– aún no se habían presentado a bordo de sus respectivos buques, el Comodoro Mr. Breese deseaba entregar al Comandante de dicha Arma en esta isla diez duros por cada uno de los individuos que se consideraban desertores.

Más el pundonoroso Comandante de los Guardias manifestó en términos corteses que respetaba la costumbre establecida para tales casos, pero que no podía de ninguna manera recibir ni un solo maravedí por el servicio en cuestión, puesto que la Guardia Civil de España no recibe gratificación alguna de los servicios que presta, sean de la clase que quieran, considerándose bastante recompensada con el aprecio de las personas honradas del país. Viendo entonces el Comodoro esta resistencia, y estricto este señor, por otra parte, en la observancia de las Leyes que rigen en la Marina de su nación, rogó al expresado Oficial se tomase al menos la molestia de presenciar cómo se arrojaban al mar los 1.200 reales a que ascendía la multa que se cargaba al haber de los marineros presentados.

Puesta la cuestión en tan extraña alternativa, se resolvió ceder esta cantidad a los establecimientos de beneficencia, con cuya feliz idea se orillaron todas las dificultades de delicadeza que se presentaban por ambas partes.

De este modo se dio solución a un asunto que por un lado demuestra la decisión del Jefe americano, para que cumpliese las Leyes de la disciplina, y por otro, vemos con gusto que nuestra benemérita Guardia Civil ha dado otra nueva prueba de que sus únicas aspiraciones se reducen a cumplir escrupulosamente el deber que le impone su Instituto.

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