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DICTANDO NORMAS SOBRE RECLUTAMIENTO EN LA GUARDIA CIVIL (20 de octubre de 1870)

  • Escrito por Redacción

8954766 orig

DICTANDO NORMAS SOBRE RECLUTAMIENTO EN LA GUARDIA CIVIL (20 de octubre de 1870)

SEGUNDA SECCIÓN.

Circular.-

He dado cuenta al Regente del Reino de la comunicación que V.E. dirigió a este Ministerio de la Guerra con fecha 3 del actual, haciendo presente la necesidad de un contingente del Ejército, que, como tuvo lugar en el año anterior, se lleve a efecto en el presente para reemplazar el excesivo número de bajas ocurridas por diferentes conceptos en el Cuerpo de su cargo, que no han podido cubrirse a falta de voluntarios que reúnan las condiciones reglamentarias. Considerando S.A. de necesidad para el bien del paías en general que el Cuerpo de la Guardia Civil, por la especialidad del servicio que desempeña, es de todo punto indispensable se halle al cubierto del número de hombres que tiene de dotación, ha tenido por conveniente disponer lo siguiente:
Primero: Para llenar el cupo de las seiscientas plazas vacantes que existen en el Instituto de la Guardia Civil, contribuirán con cincuenta hombres el Arma de Caballeríaa, quinientos treinta la de Infanteríaa y veinte del Cuerpo de Ingenieros. Segundo: Los Jefes de los cuerpos de las Armas respectivas exploraran la voluntad de los individuos que aspiren continuar sus servicios en la Guardia Civil, encomiándoles al efecto las ventajas que les resultan por su mayor sueldo y consideraciones, y en el caso de no haber suficiente número de voluntarios, se procederá al sorteo hasta completar el señalado a cada Arma. Tercero: Para el ingreso en dicho Instituto será condición precisa que los individuos cuenten, por esta sola vez, veintiún años cumplidos de edad y uno por lo menos de efectivo, con la circunstancia además de muy buena conducta, sin nota desfavorable en su filiación, saber leer y escribir regularmente y tener un metro 677 milíametros para la Infanteríaa y un metro 691 milíametros para la Caballeríaa. Cuarto: Todos los individuos que en virtud de esta disposición deban ingresar en la Guardia Civil, lo verificarán con la obligación de servir en ella por lo menos tres años, y los que lo verifiquen como voluntarios, habrán de permanecer en el Cuerpo todo el tiempo de su empeño en el Ejército, según lo prescrito en la Real Orden circular de 17 de febrero de 1867, si bien tendrán derecho a ser puestos en posesión del premio pecuniario que les corresponda cuando les hubiese de tocar el pase a la reserva, lo cual se hará constar por nota en sus filiaciones respectivas. Quinto: El contingente de seiscientos hombres de que queda hecho mérito, deberá reemplazarse por individuos de la primera reserva con destino a los cuerpos donde haya tenido lugar la extracción de aquéllos, a fin de que se hallen al completo de la fuerza de su dotación. Lo que de orden de S.A. comunico a V.E. para su conocimiento y fines consiguientes, en el concepto de que para la distribución a los Tercios de dicho contingente y obviar cualquier dificultad que pueda ocurrir para la realización en el más breve plazo de esta determinación, se ponga al efecto de acuerdo con los Directores Generales de las Armas respectivas.
Fuerza con que debe contribuir cada Arma del Ejército: Infanteríaa, 530; Ingenieros, 20, ambos para Infanteríaa; Caballeríaa, 50, total 600. Para que en su vista se proceda en la forma siguiente.

  1. 1.º Los Comandantes del Cuerpo se pondrán desde luego de acuerdo con los Jefes de los del Ejército que se hallen de guarnición en cada provincia, para recibir los contingentes que, según las órdenes comunicadas por los Excelentíasimos Señores Directores Generales de las Armas respectivas, hayan de entregar, en virtud de lo mandado en la orden que antecede.
  2. 2.º Dichos Comandantes tendrán muy presentes las circunstancias que deben concurrir en los individuos, cerciorándose por sía de que los que reciban no carecen de ninguna de ellas, y como la experiencia haya demostrado que en la última entrega de contingentes no hubo toda la escrupulosidad necesaria en asunto de tanto interés, tendrán entendido que serán ante mi autoridad, en todo tiempo, los únicos responsables de cualquier falta que pudiera resultar, por insignificante que ella sea, recibirán también de los Jefes de los Cuerpos, al hacerse cargo de los individuos, la copia de la filiación de cada uno de éstos, en la cual constará por medio de nota si el pase al Instituto es voluntario o por sorteo.
  3. 3.º Tan pronto como se reciban los expresados contingentes, darán los Comandantes noticia de ello a esta Dirección, remitiendo relaciones por Cuerpos, con expresión de los individuos que pasan voluntariamente y los que lo efectúan por medio de sorteo; participando también el número de vacantes que en la misma fecha existíaan en sus respectivas provincias.
  4. 4.º En vista de estas noticias, se ordenara el número de individuos que habrán de ser alta en cada provincia y los que se destinen a otros Tercios, fijando también el punto en donde éstos deban reunirse para emprender su marcha.
  5. 5.º Para incorporarse los expresados individuos a sus destinos, serán conducidos a las órdenes de un Oficial con las clases de tropa que se juzguen necesarias según su número. Reunidos ya en el punto que se haya fijado, los sobrantes de cada provincia emprenderan la marcha en la misma forma que queda dicho para la capital en que resida el Jefe del Tercio a que hayan sido destinados.
  6. 6.º Los Oficiales encargados de la conducción, al hacer entrega de los individuos al Jefe que deba recibirlos, lo harán también de una relación de los efectos de vestuario que cada uno tenga y del cargo comprobado (de los socorros que les hayan facilitado durante la marcha, teniendo en cuenta que aquéllos no disfrutan haber como Guardias hasta después de pasar la primera revista administrativa del Cuerpo.
  7. 7.º Reunidos ya en la capital de cada provincia los contingentes que deban tener ingreso en las Compañíaas de la misma, marcharán con las propias formalidades que quedan prescritas en el artíaculo 5.º a la capital del Tercio, donde se concentrarán los de todas las provincias que lo componen, a cuyo efecto se dispondrá lo conveniente para su acuartelamiento.
  8. 8.º En el caso de que en la capital en que resida el Jefe del Tercio no exista local a propósito para la instalación de los individuos que según el artíaculo anterior deben reunirse en ella, permanecerán aquellos en los de las respectivas provincias, y allía recibirán entonces la instrucción peculiar del Cuerpo.
  9. 9.º Reunidos los contingentes, si hubiese local para su acuartelamiento en la capital del Tercio, se procederá a su instrucción, la cual estará a cargo del primer Jefe, pudiendo este utilizar con dicho objeto los servicios del Teniente Coronel y demás Jefes y Oficiales que residan en el mismo punto. Si esto tuviese lugar en la capital de provincia, por las razones que quedan expresadas, dicha instrucción estará en ese caso a cargo del comandante de ella, que asimismo empleará con el citado fin a los Oficiales que allía residan.
    La instrucción ha de ser tan prolija como lo exige la íandole especial del Instituto, procurando los encargados de ella que en el menor tiempo posible los individuos se hallen en disposición de empezar a practicar su servicio; teniendo, sin embargo, presente, que este no puede desempeñarse bien y con utilidad pública sin un conocimiento exacto del deber. Llegado dicho caso, el Jefe del Tercio me lo participara, y después de recibir mi autorización, dispondrá que dichos individuos sean destinados a los puestos respectivos.
  10. 10.º Luego que en cada Tercio haya el debido conocimiento de los individuos que han de pertenecer al mismo, se les proveerá de las prendas de vestuario y equipo correspondientes, haciéndoles saber la libertad que cada uno tiene de adquirirlas de la procedencia que más le convenga, si bien con la precisa e indispensable condición de ser en un todo arregladas a los tipos reglamentarios, no debiendo por ningún concepto tolerarse ninguna prenda ni efecto que no sea idéntica a aquellos, hasta en sus más pequeños e insignificantes detalles.
  11. 11.º Con objeto de no sobrecargarles demasiado de prendas, creándoles un debito muy considerable, se tendrá presente y observará con todo rigor lo dispuesto en circular de 4 de mayo de 1864, asía como la prevención que se hizo sobre el particular el primero de septiembre del mismo año.
  12. 12.º Tan pronto como cada Tercio se haya hecho cargo de todos los individuos que deban ser alta en el mismo, el Jefe de él pasará a esta Dirección una noticia, sujetándose al modelo que se remitió sobre contingentes en el mes de febrero próximo pasado, a algunos Tercios y a otros en el mes de marzo, pero aumentando en ella una casilla en que se exprese con exactitud si el ingreso en el Cuerpo de los individuos fue voluntario o por sorteo.
  13. 13.º Con el fin de que los Jefes de los cuerpos de Ejército puedan remitir directamente a los respectivos Tercios los ajustes y demás que correspondan a los individuos que de aquéllos hubiesen pasado al Instituto, los Comandantes de provincia tendrán el deber de pasar a dichos Jefes una relación expresiva de los Tercios a que hayan sido destinados los individuos que hubiesen recibido de cada Regimiento, lo cual verificarán con la prontitud que les sea posible.
  14. 14.º Y por último, del celo de todos los señores Jefes, Oficiales y demás clases del Cuerpo, me prometo que desplegaran gran interés en el cumplimiento de las instrucciones que anteceden, a fin de que cuanto antes quede terminada la entrega de los expresados contingentes, y que todos ellos sean aptos por sus condiciones para el servicio de la Institución. Dios, etc. Serrano.

 

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