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MODIFICANDO EL UNIFORME, ARMAMENTO Y EQUIPO (22 de junio de 1891)

  • Escrito por Redacción

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MODIFICANDO EL UNIFORME, ARMAMENTO Y EQUIPO (22 de junio de 1891)

Real Orden. El Excelentísimo Señor Ministro de la Guerra dice al Director General de la Guardia Civil:
Excelentísimo Señor: En vista de la comunicación dirigida por V.E. a este Ministerio con fecha 17 de enero último, proponiendo algunas modificaciones en el armamento, vestuario y equipo de los individuos de la Guardia Civil, S.M. la Reina Regente del Reino, en nombre de su Augusto Hijo el Rey (Q.D.G.), oído el parecer de la Junta Consultiva de Guerra, ha tenido por conveniente aprobar las modificaciones siguientes: 1.º Se sustituye el correaje, en la actualidad reglamentario, por el que a continuación se detalla, cuyo modelo acompañó V.E. a este Ministerio. Cartuchera: De igual y dimensiones que la de la Infantería del Ejército; de cuero negro, sin cajón de lata y de suficiente cabida para dos paquetes de cartuchos. Tirantes: de un metro diez centímetros de largo y 23 milímetros de ancho, con dos hebillas cuadradas, con las cuales se forma un lazo por medio de un zambarco del mismo material; el extremo de este lazo tiene un gancho que sirve para abrochar en las anillas que llevan las bolsas de municiones, y al otro extremo del tirante, cerrado por un botón, se sujeta la vuelta a la anilla de la cartuchera. Dichas correas se abrocharán, por encima de los hombros, en las hebillas colocadas en los tirantes de las cartucheras. Bolsas de municiones: una a cada lado de la chapa del cinturón; serán cuadradas por la parte superior y redondeadas por su base; largo de la tapa, diez centímetros; ancho, 45 milímetros; alto de los costados, 82 milímetros. Son de cuero negro y de cabida para un paquete de cartuchos, y cada una tiene una anilla de metal dorado, en la que se abrocha el gancho del tirante. Por la parte interior tienen un pase de cuero negro, de 68 milímetros de largo por 52 de ancho, con objeto de que se coloque en el cinturón. 2.º Se modifica la colocación de la cartera de servicio, sustituyendo la correa de sujeción que cruza el pecho de derecha a izquierda por dos, de ante doble, de 23 milímetros de ancho y del largo conveniente para que se abrochen, pasando por encima de los hombros, en las hebillas colocadas en los tirantes de las cartucheras. 3.º Se adopta una visera movible para el servicio en despoblado que pueda, a voluntad, adaptarse y separarse del sombrero que actualmente se usa, la cual ira forrada por la parte interior con badana color verde, con objeto de evitar la refracción de los rayos solares, y cuyo modelo también se acompañó. 4.º Será potestativo el uso de los guantes en despoblado, según las necesidades del servicio y condiciones del clima. 5.º Se sustituye la espada de montar que usan los jefes, oficiales y tropa de los escuadrones, por el sable modelo 1880, modificado por Real Orden de 20 de junio de 1888. Dios guarde a V.E. muchos años. Daban¹.

UNIFORME EN BALEARES (19 de octubre de 1892)

“Excmo. Sr.: El Rey (Q.D.G..), y en su nombre la Reina Regenta del Reino, aprobando lo propuesto por el Inspector General de la Guardia Civil, con fecha 3 de septiembre próximo pasado, se ha servido disponer que los Jefes, Oficiales e individuos de tropa de dicho Instituto pertenecientes a la Comandancia de Baleares, lleven en ambos lados del cuello de las prendas de uniforme las letras C. y B. enlazadas, del mismo tipo y dimensiones que las usadas por el Colegio de Guardias Jóvenes. De Real Orden lo digo a V.E. para su conocimiento y efectos consiguientes. Dios guarde a V.E. muchos años. Madrid, 19 de octubre de 1892. Azcarrga². Señor”.

¹Huís Daban y Ramírez de Arellano, Director General de la Guardia Civil, 13–11–1890 a 22–01–1892.

²Marcelo Azcárraga Palmero, Ministro de la Guerra, 23–03–1895 a 04–10–1897.

MONTEPÍO DEL GUARDIA CIVIL (22 de mayo de 1893)

NEGOCIADO 6.º Circular–Deseando por cuantos medios estén a mi alcance contribuir al aumento de ingresos con que cuenta la benéfica asociación Montepío del Guardia Civil, y habiendo elevado a los excelentísimos señores ministros de Gobernación y Hacienda respetuosas comunicaciones dándoles conocimiento de la creación de la mencionada sociedad, al mismo tiempo que recababa de dichos excelentísimos señores el auxilio necesario para que dentro de la extensa esfera de acción de sus atribuciones, ordenasen lo conveniente a fin de que puedan ser hechas efectivas por los señores primeros jefes de provincias las cantidades que se adeudan a la fuerza del Cuerpo por aprehensiones de contrabando, denuncias en los servicios de guardería rural y forestal o infracciones de las leyes de Caza y Pesca, espero merecer de V.S. que con su acreditado celo preste la más viva cooperación a este asunto, que juzgo de la mayor importancia para los intereses del Montepío, cuyo capital social forman en segundo término las sumas referidas. A este fin, cuidará V.S., por cuantos medios estén a su alcance, de reclamar con constancia en los gobiernos civiles y delegaciones de Hacienda de las provincias la pronta liquidación de las cantidades de que queda hecho mérito anteriormente, facilitando para ello algún personal si lo solicitaran los expresados centros, que suelen alegar en la mayor parte de los casos, como única disculpa, el excesivo trabajo que pesa sobre ellos para no hacer las liquidaciones de multas impuestas por denuncias. Reconocido que deba quedar el Cuerpo a los poderes públicos por su deferencia para con él, y palpable muestra de esto da el excelentísimo señor Ministro de Hacienda, consignando en los nuevos presupuestos de la nación que del aumento de la recaudación total que se obtenga por licencias de uso de armas, caza y pesca sobre el producto medio obtenido por dichos conceptos en los dos últimos años económicos, se destine el veinte por ciento a la Caja del Montepío. Más para que por nuestra parte se demuestre que sabemos estimar en cuánto valen los buenos deseos que animan al Gobierno de S. M. para con el Cuerpo, cuento desde luego con que V.S. ha de dar excepcional importancia a este asunto, haciendo ver a los señores capitanes de compañía, como a los interesados por las de su mando, las ventajas que ha de proporcionar su celo porque el servicio se preste con rigurosa exactitud, pues además de la satisfacción interior que experimenta el que fiel y cumplidamente llena sus deberes, queda hoy el convencimiento de saber que se coadyuva al mismo tiempo a la realización de un fin altamente benéfico. Dios guarde a V.S. muchos años. Palacio³.

CREACIÓN DEL DEPÓSITO DE RECRÍA Y DOMA (25 de mayo de 1893)

Ministerio de la Guerra. Cuarta Sección.–En vista de la comunicación dirigida a este Ministerio por el Director General de la Guardia Civil en 15 de abril anterior, proponiendo la creación de un Depósito de recría y doma de potros para la remonta del Instituto, una vez que este se halla autorizado por Real Orden de 22 de febrero último para recibir anualmente de los establecimientos de remonta del arma de Caballería el ganado necesario para cubrir sus bajas; teniendo en cuenta que el expresado centro, cuya organización se propone, es de todo punto necesario si han de obtenerse del nuevo sistema de remonta los beneficiosos resultados que son de esperar de la mala calidad en general del ganado, procedente de compra directa ya domado; considerando que la Guardia Civil, por la índole de la institución y fraccionamiento de sus fuerzas, carece de medios adecuados para poner en estado de servicio el ganado cerril que se le asignase; y atendiendo, por último, a que los gastos que esta reforma ocasione habrán de quedar dentro de los créditos consignados en presupuesto para el citado Instituto, la Reina Regente del Reino, en nombre de su Augusto Hijo el Rey (Q.D.G..), se ha servido disponer lo siguiente: 1.º Se crea un Depósito de recría y doma de potros para la remonta de la Guardia Civil, que se constituirá en primero de julio próximo, y cuya instalación se designara oportunamente, siendo su plantilla de oficiales y tropa la que a continuación se expresa: un capitán, dos primeros tenientes, un segundo teniente, dos profesores de equitación un veterinario segundo, tres sargentos, dos trompetas, ocho cabos, dos herradores y un forjador. Además, se destinarán como agregados el número de guardias que las necesidades del servicio exijan, siempre que reúnan condiciones apropiadas para el que deben prestar. 2.º Esta fuerza constituirá un escuadrón que estará afecto a la comandancia de caballería del 14.º Tercio para todo lo referente a la administración e inspección. 3.º Se asignan 6.000 pesetas para gastos de material y depósito. 4.º El número de caballos con que actualmente cuenta la Guardia Civil se disminuye en 123, continuando los individuos a quienes correspondan como plazas desmontadas en sus respectivos escuadrones: y 5.º El Director General de la Guardia Civil dictara en tiempo oportuno las infracciones que estime convenientes para el debido cumplimiento de esta disposición. Dios guarde a V.S. muchos años. López Domínguez4.

³Romualdo Palacio y González, Director General de la Guardia Civil,30–01–1892 a 08–02–1899.

4José López Domínguez, Ministro de la Guerra, 11–12–1892 a 12–03–1894.

INAUGURACIÓN DEL MONUMENTO AL DUQUE DE AHUMADA (23 de junio de 1893)

ACTA.–En la villa de Valdemoro, a los veintitrés días del mes de junio de mil ochocientos noventa y tres, reunidos los abajo firmantes por disposición del excelentísimo señor Director General del Cuerpo, con el fin de inaugurar el monumento erigido frente al Colegio de Guardias Jóvenes a la memoria del excelentísimo señor teniente general don Javier Girón y Ezpeleta, quinto Marqués de las Amarillas y segundo Duque de Ahumada, organizador y primer Inspector General de la Guardia Civil; formadas las compañías de jóvenes y secciones montada y de huérfanos, se procedió por el excelentísimo señor general presidente a descorrer la cortina que encubría la estatua, mientras las fuerzas formadas hacían los honores correspondientes, terciando las armas y tocando marcha; acto seguido leyóse por el secretario de la Junta de erección del monumento, coronel graduado teniente coronel don Eugenio de la Iglesia y Carnicero, la memoria de los trabajos realizados desde su iniciación por el finado capitán don Andrés Molinero y Gómez hasta aquel momento, pronunciándose después por el excelentísimo general presidente y secretario de la Dirección General, don Francisco Lono y Pérez, un discurso alusivo a la solemnidad que se celebraba, en el cual, en tono levantado y patriótico, se encomiaban las virtudes y servicios del Duque de Ahumada y se realzaba la importancia de su creación; dando fin al acto con el desfile de las tropas en columna de honor por delante de la estatua. Y para que conste, se extiende la presente, que firman a continuación los miembros componentes de la Junta.

El mismo día y a continuación fue inaugurado en El Juncarejo otro monumento escultórico dedicado al Marqués de Vallejo.

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