Menu
  • 01
  • 02
  • 03
  • 04
  • 05
  • 06
  • 07
logo-circulo-ahumada
Cartas al Director

Cartas al Director

Envíe su carta...

CONSTITUCIÓN ESPAÑOLA. ARTÍCULO 2 (CUIDADO CON LAS COCES)

CONSTITUCIÓN ESPAÑOLA. ARTÍCULO 2 …

‹‹La Constitución ...

El gran encierro

El gran encierro

No, no me refiero ...

DOMINGOS BENEMÉRITOS

DOMINGOS BENEMÉRITOS

SUMARIO: DOMINGO 04 ...

Sábados culturales en Benemérita al Día

Sábados culturales en Benemérita a…

SUMARIO SÁBADO 03 de...

MANIFESTACION DE ODIO EN ALSASUA

MANIFESTACION DE ODIO EN ALSASUA

Miles de personas ...

Los majaderos de Alsasua

Los majaderos de Alsasua

Tras el acto terro...

Prev Next

hospimedicalpatrocinador

CIRCULARES Y ORDENES: SERVICIOS AJENOS AL CUERPO (3 de enero de 1847)

  • Escrito por Redacción

10-11-grabado antiguo guardia civil

CIRCULARES Y ORDENES

SERVICIOS AJENOS AL CUERPO (3 de enero de 1847)

Ministerio de la Gobernación de la Península. –Excmo. Sr.–El Sr. Ministro de la Gobernación de la Península, dice con esta fecha al Jefe Político de Granada, lo que sigue.–Por el Inspector de la Guardia Civil en 5 de este mes, se ha manifestado con remisión de copias, de las contestaciones habidas entre V.S. y el Jefe de dicha arma, que el Comisario de Protección del partido de Orjiva, solicitó del Cabo 2.º del Destacamento de ese pueblo, el que destinase la fuerza que tiene a sus órdenes á la exacción de multas impuestas por V.S. y á citar á varias personas para que compareciesen á la comisaría.–Enterada la Reina (q. D. g.) ha tenido a bien mandar, se diga á V.S. que la institución de la Guardia Civil, no es de manera alguna la de exigir multas, ni hacer citaciones, sino únicamente la conservación del orden público, la protección de las personas y propiedades, y el auxiliar la ejecución de las leyes, cuando se reclame la intervención de esta fuerza; lo cual deberá V.S. hacer entender al Comisario de Orjiva, y a todos los demás dependientes de ese Gobierno Político, para que en casos de esta naturaleza, sean ellos mismos los que ejecuten las órdenes de V.S. y solo en el que sea indispensable la insinuada intervención, por resistencia manifiesta de los multados, o citados, podrán reclamarla, para obligar a los inobedientes a comparecer.– –Dios guarde á V.E. muchos años. Madrid 3 de Enero de 1847.–El Subsecretario.–Pedro María Fernandez Villaverde.– Sr. Inspector de la Guardia Civil.

PRIMERA ACCIÓN BÉLICA (4 de mayo de 1847)

Ministerio de la Guerra.– Excmo. Señor.–El Sr. Ministro de la Guerra, dice hoy al Capitán general de Cataluña, lo siguiente.– S.M. la Reina (Q.D.G..) en vista de la comunicación de V.E. fecha 20 del próximo pasado, con que remite la propuesta de recompensas en favor de los individuos del Ejército, y la Guardia Civil, que más se distinguieron en el hecho de armas ocurrido en la ciudad de Cerverá, cuando en 16 de Febrero anterior la invadió la facción del cabecilla Tristany, se ha servido aprobar las que se expresan en la adjunta relación, comprensiva de los por V.E. consultados, cuyos individuos tomarán desde luego posesión de las gracias que se les designa, ínterin se les expiden los correspondientes diplomas.–De Real orden comunicada por dicho Sr. Ministro, lo traslado a V.E. Dios guarda a V.E. muchos años. Madrid 4 de Mayo de 1847.–El Subsecretario.–Feliz María Messina.– Sr. Inspector general de la Guardia Civil.
Las recompensas eran las siguientes: Sargento D. Francisco Sanz, Sargento 1º., Guardia José Cabré, Cruz de San Fernando, y Guardias Manuel Palau, Roque Vicent, Manuel Gallardo, Juan Blanco y Basilio, Cruz de María Isabel Luisa.

EJÉRCITO DE MANIOBRAS EN PORTUGAL (31 de mayo de 1847)

3ª Sección.–Circular.–El Excmo. Señor Secretario de Estado, y del despacho de la Gobernación del Reino, con fecha de ayer, se sirve comunicarme la Real orden.–Traslado de la Real orden en la que se previene sean destinados al Ejército de Portugal 3 Oficiales y 40 Guardias de caballería.–Lo que traslado a V.S. para su conocimiento, con inclusión de la adjunta distribución, que he hecho de la fuerza que cada uno de los Tercios debe dar al efecto, tanto para desempeñar este interesante servicio, como para reemplazar en los Tercios 1º., 8º., 9º y 11 los que desde luego deben marchar a Salamanca, donde se pondrán a las órdenes del Comandante graduado 2º Capitán del 1er. Escuadrón del 1er. Tercio D. Francisco Aguirre, que tomará el mando de esta fuerza.–La fuerza que deben dar lo Tercios para estos casos, deberá ser los procedentes de los contingentes del Ejército, o de los clase de licenciados, que lo soliciten, debiendo todos ellos reunir las circunstancias siguientes.–Tener una irreprensible conducta bien acreditada, y esmerada policía, buena presencia y los caballos de buena alzada, cuidando que en lo posible, sean todos de pelo negro, en su defecto castaños, o de los colores más oscuros, y que todos los individuos sepan leer y escribir.–El 1er. Tercio entre los 11 que ha de dar, incluirá un Sargento 2º., un Cabo 1º. y el Trompeta de 2º Escuadrón.–El 8º entre los 11 dará dos Cabos 2os siendo uno de ello, si reúne las circunstancia dichas, Bruno Olfós.–El 9º entre los 11 individuos incluirá al Cabo 1º Raimundo Iglesias.–El 11º entre los 8 que se le detallan, incluirá al Sargento 1º Pedro Carabaza, si a pesar de ser procedente de licenciados del Ejército lo solicita, y en su defecto al 2º Luís Sabando.–Todos estos individuos deberán salir como queda dicho, desde luego para Salamanca, haciendo jornadas de cinco leguas, satisfechos de sus haberes por fin junio próximo venidero, llevando sus prendas, las precisas para su completo aseo, y presentar siempre uniformes, tanto en el traje de cómo en de gala, pero aligerando todo lo posible su equipo.–Se procurará que las fundas de los capotes, estén en buen estado, y que no vaya ninguna que no sea enteramente igual alas de la tela aprobada, y que se usa en el Cuerpo.–El Teniente del 5º Tercio D. Bernardo Llinas, se presentará inmediatamente en Salamanca, a las órdenes del Capitán D. Francisco Aguirre, con quien marchará a aquel punto el Alférez del 1. Escuadrón del 1er. Tercio D. José Romero.–Toda la fuerza que los Tercios deben dar a otros para reemplazar estas bajas interinas, no deben ser bajas en los Tercios, pero sí se pondrán de acuerdo los Jefes entre sí, para que la que deben recibir, ocupe los puestos más inmediatos del que pertenezcan, debiendo entregárseles con oportunidad sus haberes a los Tercios de que dependen en el día. De la acertada elección de los Guardias, que han de marchar al Ejército, depende exclusivamente que el lustre del Cuerpo se cimente en los Ejércitos, como lo va consiguiendo en las provincias, y del celo de los Jefe de los Tercios 1º, 8º, 9º y 11 espero que nombren al efecto, los individuos, con estricta sujeción a cuanto dejo prevenido.–Dios guarde a V.S. muchos años. Madrid 31 de mayo de 1847.–Duque de Ahumada.–Sr. Coronel Jefe del ….Tercio.

MISIONES DE LA GUARDIA CIVIL EN EL SERVICIO DE CAMPAÑA (7 junio de 1847)

Ministerio de la Guerra.– Excmo. Señor.–La Reina (Q.D.G.) en consecuencia de lo manifestado por V.E. a este Ministerio en 31 de Mayo último, acerca de la necesidad de regularizar el servicio que en campaña, que en los Ejércitos reunidos, hayan de prestar los individuos del cuerpo de la Guardia Civil; se ha servido S.M. aprobar, las adjuntas instrucciones que al efecto acompañó V.E. a su citada comunicación.–De Real orden lo digo a V.E. Dios guarde a V.E. muchos años. Madrid 7 de Junio de 1847.–Mazarredo.–Sr. Inspector de la Guardia Civil.

Instrucciones para el servicio de las Secciones del Cuerpo de la Guardia Civil, que se destinen a los Ejércitos de operaciones.–Artículo 1º.–La Sección de la Guardia Civil destinada a un Ejército de operaciones, dependerá directamente de su Jefe de Estado Mayor general dándose a reconocer en la orden general del Ejército, división o brigada a que fueren destinados, al Comandante de la Sección, y número de individuos de que se componga.–Artículo 2º.–La Guardia Civil se considera siempre de servicio, y con el mismo carácter de Salvaguardias² de que se hace mención en las Reales ordenanzas, sustituyendo al artículo 55, del título 10, tratado 8º. el de un castigo arbitrario; y con arreglo al artículo 4º. y al 9º. del capítulo 7º. del Reglamento, dado en 15 de Octubre de 1844, todo militar de cualquiera graduación que fuere, debe obedecer y acatar, las órdenes que fueren dadas por cualquier individuo de la Guardia Civil, que lo reclame.–Artículo 3º.–La Guardia Civil, no debe emplearse en guardias, ordenanzas, ni conducción de pliegos, sino en casos de la más absoluta necesidad, y por orden del General Jefe, o su Jefe de Estado Mayor general.–Artículo 4º.–A la vigilancia de la Guardia Civil, están sujetos cuantos vivanderos, brigaderos y demás individuos sigan al Ejército.–Artículo 5º.–La Guardia Civil debe vigilar sobre la perpetración de los delitos comunes, arrestar a los culpables, y mantener el orden. Es uno de los principales deberes proteger a los habitantes del país ocupado.–Artículo 6º.–La Guardia Civil, deberá hacer presentar los permisos para seguir al Ejército, a cuantos individuos lo hagan, arrestando a los que no estén previsto de él, o por su uniforme se vea que no pertenecen a los Cuerpos, e institutos que lo compongan. El Jefe de Estado Mayor, o gobernador del cuartel general, dará una noticia al Comandante de la Guardia Civil, de todos los individuos a quienes se confiere este permiso.–Artículo 7º.–En las marchas la Guardia Civil seguirá a las columnas; arrestará a los que por su vanguardia, o flancos se separen; hará incorporarse a los rezagados; y cuidará del cumplimiento de las órdenes del Jefe de Estado mayor con respecto a la marcha de equipajes, brigaderos, y vivanderos.–Artículo 8º.Al entrar las tropas en los pueblos cuidará que ningún asistente, ni soldado suelto se adelante a su Cuerpo, y con arreglo al artículo 11, título 13, tratado 6º. de las Reales ordenanzas, al llegar a todo pueblo, cuidará el desorden en los puestos en que se venden los artículos de primera necesidad, vigilando que no haya alteración, ni fraude en los pesos y medidas.–Artículo 9º.–A la llegada del cuartel general, el Comandante de la Guardia Civil de acuerdo con el Gobernador, elegirá a propósito, para la prisión de los contraventores de las leyes, y órdenes generales del Ejército.–Artículo 10.–En los cuarteles generales, cuidará de la ejecución de las leyes del Reino, bando, órdenes generales del Ejército, o del Jefe de Estado Mayor general, Gobernador general del cuartel, y para cuidar de su puntual observancia, mantendrá patrullas de parejas que celen su cumplimiento.–Artículo 11.–Diariamente se presentará el Comandante de la Guardia Civil, a tomar la orden del Jefe de Estado Mayor general, a quien dará cuenta de los partes que hubiera recibido de los Comandantes de la Guardia Civil de las divisiones. El Comandante de la Guardia Civil, seguirá siempre con los guardia libres de servicio al Jefe de Estado Mayor general, a no estar destinado por este en algún punto particular. La Guardia Civil se alojara siempre a la inmediación del Jefe de Estado Mayor general, o Gobernador del cuartel general o divisionario, donde se hallase haciendo su servicio.–Artículo 12.–La Guardia Civil afecta a un Ejército reunido, deberá se pagada por la pagaduría de este con el correspondiente cargo a los haberes del Cuerpo, pero con la preferencia necesaria por carecer de todo otro fondo que el sueldo. Madrid 7 de Junio de 1847. Mazarredo.–Hay un sello del Ministerio de la Guerra³.

²Llámanse así a los agentes de protección y seguridad pública. Real orden de 6 de enero de 1848.

³Manuel Mazarredo, Ministro de la Guerra, 28–03–1847 a 31–08–1847

SOBRE EL USO DE LOS GUANTES (11 de noviembre de 1847)

He notado con disgusto que no hay la debida uniformidad en los guantes que usan los Jefes y Oficiales que me han presentado de diferentes Tercios, pues a unos les he visto el guante de cabretilla blanco, a otros de la misma clase color de ante, y quedando absolutamente prohibido todo guante que no sea el de ante de su color, y los de algodón o hilo blancos, deberá V.S. tener el mayor cuidado en no permitir el uso de los de cabretilla. También observo alguna variedad en el uso de las dos distintas clases de guantes, y para fijarle más terminantemente, deberá servir a V.S. de regla, que con el pantalón de paño, se ha de usar el guante de ante, excepto en los días de gala, en que con la solapa encarnada deberán usarse los de algodón blando. Con el pantalón blanco deberá usarse asimismo guante de algodón blanco, menos la caballería, que cuando esté montada, a no ser en los días de gala, debe usarlo siempre de ante. Dios guarde a V.S. muchos años, Madrid 11 de noviembre de 1847. El Duque de Ahumada, Señor Jefe del Tercio.

 

Benemérita al día

Actualidad

Cultura y Sociedad

Otras Secciones

Boletín de Noticias

SUSCRÍBETE >> Recibe gratis todas las noticias en tu correo
Términos y Condiciones