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El Bandolerismo: su primer reto

  • Escrito por Redacción

 

bandoleros

El bandolerismo aparece sobre todo en España durante los siglos XVIII y XIX, especialmente en regiones como Andalucía, Castilla la Nueva o Cataluña.

En el siglo XIX tuvo lugar el apogeo de este tipo de delincuencia, surgida de las cuadrillas de guerrilleros o brigantes en la Guerra de la Independencia que, al terminar, se encontraron sin poderse asimilar al ejército regular. El reinado de Fernando VII fue especialmente proclive a ello, cuando el ejército regular fue sustituido por los Cien mil hijos de San Luis, pagados por el monarca, que no se fiaba de su propio ejército y lo sustituyó por la milicia de los Voluntarios realistas. Es la época de bandoleros como Juan Delgado, los siete niños de Écija, especializados en asaltar cortijos; Diego Padilla, más conocido como Juan Palomo, Jaime el Barbudo, José María Hinojosa, más conocido como el Tempranillo. Muchas partidas durante las Guerras Carlistas dieron lugar a un fenómeno parecido. Benito Pérez Galdós escribió que "sólo un gramo más de moral" servía para distinguir a un guerrillero de un bandolero.

En España hubo cuatro focos endémicos de bandolerismo: Andalucía, Cataluña, Galicia y los Montes de Toledo. Aparte de los mencionados precedentes de época romana, en España tratadistas musulmanes como Ibn Abdun daban consejos para reprimir el bandolerismo que se desarrollaba en los alrededores de Sevilla. Las Siete Partidas contienen leyes para proteger a los mercaderes que son frecuentes víctimas de estos delincuentes, llamados por entonces bandidos, por haber sido pregonados en algún bando de busca o captura, forajidos, por haber sido expulsados o huidos de alguna ciudad, relegados, acotados o encartados. Salteador viene de saltus, "bosque" en latín, porque era el lugar preferido para sus fechorías. Enrique II quiso fortalecer estas leyes con disposiciones contra los encubridores en 1369, ley ratificada en 1471, por lo general venteros, posaderos, chalanes, cuatreros, prostitutas, contrabandistas, ermitaños o incluso merinos y corchetes asociados a los bandidos, por no citar a los mismísimos nobles, con frecuencia apurados por deudas: Juan I y Juan II se enfrentaron contra estos poderosos que encubrían malhechores, y que con frecuencia constituían los niveles más altos de asociaciones criminales organizadas como La Garduña, nacida en Toledo y con versiones en Sevilla y otras grandes ciudades del imperio español. Los llamados Banderizos eran dos linajes de hidalgos vascos, los Oñaz y los Gamboa, que anduvieron enfrentados en guerra mutua durante los siglos XIII, XIV y XV y frecuentemente recurrieron al pillaje y al saqueo de las villas y pueblos que no les eran asociados, aunque el pretexto superficial era el "más valer" hidalgo; similares guerras privadas se dieron en Álava entre los Mendoza y los Guevara; en Vizcaya, entre los Múgica y los Avendaño y en Navarra entre los Beaumoneteses y los Agramonteses. También había salteadoras femeninas o serranas.

Se podian distinguir tres tipos de bandoleros:

  • 1º.– Político religioso, constituido por soldados desgajados del ejército carlista, bien durante las guerras o al terminar las mismas. Los componentes de estas partidas recibían el nombre de “latrofacinerosos”.
  • 2º.– Bandolerismo común: partidas, gavillas, cuadrillas, bandas armadas o individuos aislados.
  • 3º.– Bandoleros ocasionales.

Primeros años, primeros servicios, primeros encuentros, primeros resultados:

1845

  • El Jefe Político de Burgos, en oficio del 18 del actual (enero 1845) dice a este Ministerio que la Guardia Civil correspondiente al distrito de Briviesca, y al Destacamento de Cubo, a las órdenes del Sargento de este Cuerpo D. Juan Menéndez, ha logrado la captura de 10 ladrones que afligían a dicho término, y que el jefe de la gavilla, Pedro González, hombre arrojado y temible por su brutal energía y resolución, quedó muerto en el acto de buscar en la fuga la impunidad de sus crímenes.
  • El 2 de febrero de este año desertó del presidio de Cabrillas el criminal José Givet, que cumplía condena por ladrón y asesino; el Capitán D. Antonio Gómez, Comandante del Destacamento del Puesto de Gandía, a las 8 y media de la noche del día 11 lo detuvo en aquel pueblo, realizando con ello un buen servicio, pues el fugado era hombre temible, que tenía alarmados a los vecinos de la comarca.
    También el Guardia de 1ª clase Dionisio de Juan, de las fuerzas a sus órdenes, en la noche del 8 por confidencias particulares que tuvo, detuvo en sus domicilios a dos malhechores y con las referencias que adquirió, salió enseguida en persecución del resto de la cuadrilla a que ambos pertenecían, logrando después de dos días con dos noches, de incesante batida por la sierra, capturar a los seis restantes que con los anteriores, puso a disposición de la autoridad judicial.
  • El 9 de febrero el Sargento 2º, Antonio Sancho, capturó al famoso criminal extremeño Francisco “El Legrato”, que era el terror de la demarcación de Extremadura por donde hacía sus correrías y cometía sus delictivas hazañas.
  • El 17 de este mes el Cabo del Cuerpo en Huelva, 1º Francisco Matías, con cuatro Guardias a sus órdenes, capturaron a los famosos ladrones sentenciados a presidio Gabriel Correa y Manuel Zordeño, poniéndolos a disposición de la autoridad.
  • El Comandante de la Brigada de Albentosa en Teruel, Sargento 2.º Francisco Balaguer, enterado en febrero de este año, de la existencia de una gavilla de ladrones en la provincia, compuesta de seis, capitaneado por Matías Martín, llamado “El Segundo”, y que sus armas las custodiaba el Alcalde de Pina, que también era de la gavilla; se dirigió a Pina presentándose al Alcalde como para pedirle auxilio, notó en él gran sorpresa; preguntándole qué armas tenía en la casa, contestó que sólo dos fusiles y dos escopetas con autorización, para la defensa del pueblo; el Sargento le preguntó por algunos trabucos, los que le fueron negados por el Alcalde, y en su vista procedió a registrar la casa, encontrando tres recién cargados y cebados, declarando desde luego preso al Alcalde, quien después de mil preguntas e instancias declaró quienes eran los demás de la gavilla, de la que el cabecilla y tres más eran del pueblo de Montalbán, y otros dos del de Cirat, y dirigiéndose seguidamente al primero con nieve hasta la rodilla, en medio de un gran temporal, antes de las doce llegó y antes del amanecer logró capturar al cabecilla Martín y a otro llamado Vicente Gil, no pudiendo verificar la detención de un hermano y otro compañero por no estar en el pueblo.

Al conducir a los detenidos a Albentosa para llevarlos a la capital, suplicó Matías Martín que le permitiesen apartarse del camino para hacer en el campo una necesidad, y habiendo accedido el Sargento, el preso intentó fugarse corriendo con gran celeridad no atendiendo las voces de alto que se le dieron, teniendo por ello la fuerza que hacerle fuego, de cuyos disparos resultó muerto el fugitivo, quedando los demás entregados a la autoridad.

  • Según parte del Jefe Político de Jaén, el Teniente de la Guardia Civil D. José Morales, capturó en la tarde del 10 del actual (mayo 1845), en un olivar del término de la villa de Alcaudete, a los facciosos Antonio Ordóñez natural de Tojar en la provincia de Córdoba y a Agustín Posada, que lo es de Montefrío en la de Granada, ambos pertenecientes a la partida de ladrones que capitanea Caparrota, cogiéndoles los caballos con sus aparejos, una escopeta, un retaco y un cuchillo. El Jefe Político al dar parte de este suceso recomienda eficazmente la bizarría, actividad e inteligencia del Teniente Morales, cuyas dotes, dice, tiene acreditadas en las diferentes comisiones que le han sido conferidas desde que fue destinado a aquella provincia.
  • El 30 de julio daba cuenta de oficio la Inspección General del Cuerpo al Ministerio de la Guerra, que el Comandante de la Guardia Civil participaba que existiendo en la provincia de Álava una compañía de ladrones que en las inmediaciones de La Guardia había cometido una porción de robos, el activo Sargento del Cuerpo Felipe Aguirre había logrado dar muerte a su jefe que lo era el individuo Felipe Gil , conocido por “Judas”, habiend o logrado también descubrir la guarida de la gavilla en la que recogía las armas que usaban y 1.411 reales producto de sus robos, aprehendiendo a todos los cómplices en número de siete y que un hermano del jefe de ellos nombrado Nicolás Gil, se había presentado aterrado de la persecución continua y eficaz que se les hacía.
  • Ministerio de la Guerra. Excmo. Sr. La Reina (Q.D.G.) se ha enterado con satisfacción del escrito de V.E. de 12 del actual en el que participa la muerte del famoso ladrón Manuel Martínez Mourillón, verificada por la fuerza de la Guardia Civil de la provincia de Lugo, quedando en poder de esta las armas y municiones, yeguas y más efectos que manifiesta la copia de la relación que incluye. De Real orden lo figo a V.E. para su conocimiento y a fin de que haga saber a los individuos del Cuerpo de su mando, el beneplácito con que ve S.M. el comportamiento que en todas partes observan. Dios guarde a V.E. muchos años. Madrid 18 de agosto de 1845. Narváez. Señor Inspector de la Guardia Civil.

1846

  • En la provincia de Granada fueron capturados José Pérez Ramírez, que capitaneaba una gavilla de rateros; Julián Sánchez, desertor de presidio, en el cual se hallaba por varios robos y asesinatos; Miguel Sánchez, reclamado por diferentes juzgados por delitos graves; los asesinos Juan Castillo y Rafael Vázquez; José Palomares, desertor de presidio, el cual hizo una fuerte resistencia a la Guardia Civil al tiempo de ser capturado; los criminales José Irens y Miguel Palomares, y Francisco Serrano, ladrón de fama.
  • En la provincia de Jaén, el Comandante D. Mateo Escobar, rescató a D. Miguel Comas, a quien había cautivado la partida del Chato; y prestó con la fuerza de su mando otros muchos servicios.
  • En la provincia de Málaga, el teniente D. Vidal Tejerina y tres individuos de su mando, capturaron a Juan Parrado Ruiz, autor de nueve muertes; este mismo Oficial capturó en la villa de Jubrique y Sierra Bermeja a Ramón Rosillo, autor de dos asesinatos y desertor del presidio de Málaga; a Antonio García Rojas, autor de una muerte, y al famoso asesino Francisco Macías, conocido por “el Manco”, armado de puñal, caballo y retaco.
  • El Teniente, hoy Capitán, D. Francisco Granadino capturó al famoso criminal José Fernández (a) Chanfle, desertor del Ejército y autor de tres asesinatos.
  • El Cabo primero Miguel Morales, capturó al tristemente célebre criminal Diego Ortigosa (a) Chocolate, cuya persecución estaba muy recomendada.
  • El Guardia de primera clase Francisco Gómez, capturó al criminal Pedro Villarubia (a) la Rata, que por sus graves delitos era el terror del partido titulado de Don Lucas.
  • En la provincia de Almería fueron capturados en diferentes épocas del año que nos ocupa, los bandidos Sangre Viva, Peperre, el hijo del Tío Blas y Califa, con las cuadrillas que capitoneaban; los cuales, habiendo hecho resistencia a la fuerza que los escoltaba y tratado de fugarse, dieron lugar a ser todos muertos por la Guardia Civil. En el mes de junio fueron capturados también, por la misma fuerza, cinco criminales naturales de Fondón, los cuales andaban en cuadrilla cometiendo toda clase de crímenes y delitos.
  • Pérdida muy sensibles sufrió también el Tercer Tercio en el año que nos ocupa (1846), sellando con su sangre generosa, su celo y eficacia para el servicio. El guardia Francisco Trujillo murió víctima de una bala traidora que le fue disparada por una mano desconocida y criminal; el cabo primero de caballería Alfonso Jiménez Serrano fue muerto de un tiro que le disparó el criminal conocido por “el Tuerto de Alajar”; el sargento segundo de caballería, hoy teniente don Francisco Laso, y el cabo primero de infantería Manuel Toribio, fueron heridos por los criminales a quienes perseguían; y continuando la fuerza del Tercio con su brillante conducta, consigui ó la destrucción de la gavilla de facinerosos Capitaneada por Zamarra (padre) y el conocido dieron por el Tempranillo, granjeándole tan eminentes servicios el aprecio de las autor dades y de todo el país.

1847

  • El Ministerio de la Gobernación del Reino. –Excmo. Sr.– El Sr. Ministro de la Gobernación del Reino, dice con esta fecha al de la Guerra, lo que sigue.–Teniendo presente S.M. la Reina la particular recomendación que el Jefe Político de Murcia, hizo a este Ministerio del celo y actividad con que se condujeron en la persecución de la gavilla de Juan Manuel Nogueras, el Teniente Coronel graduado segundo Comandante de la Guardia Civil de aquella provincia D. Manuel Frexas, el Te niente con grado de Capitán del mismo cuerpo D. Casto López Espinosa, y el Guardia de caballería José Antonio Martínez, gravemente herido por los bandidos, y deseando S.M. recompensar dignamente a tan leales servidores, se ha servido mandar, que por este Ministerio se proponga al del digno cargo de V.E. al primero de dichos sujetos para el empleo de primer comandante, al segundo para la cruz de San Fernando de 1.ª clase, y el tercero para la cruz pensionada de María Isabel Luisa, a cuyo fin lo digo a V.E. de orden de S.M. –De la misma Real orden comunicada por el expresado Sr. Ministro lo traslado a V.E. para su conocimiento y demás efectos.–Dios guarde a V.E. muchos años Madrid 9 de Noviembre de 1847.–El Subsecretario. Vicente Vázquez Queipo.– Sr. Inspector de la Guardia Civil.
  • En la cumbre de Sierra Bermeja, sitio llamado de los Villares, entre Estepona y la villa de Casares, término de esta última, ha sido muerto el 16 el famoso ladrón Caparrota, que por tantos años ha sido el terror de la provincia de Córdoba. El hecho se cuenta así: Caparrota con otros traían el objeto de robar a los sujetos enfermos que concurren a los baños del Duque, del mismo término. Se ignora porque razón, siendo ellos cinco con famosos caballos y dos a pie, lo que se sabe en razón a haber pasado por las inmediaciones de esta ciudad, se habían dividido; apareciendo sólo tres en el referido sitio de la sierra, donde quedó uno de centinela o vigía mientras dormían los otros dos, pero el centinela en lugar de guardar el cuerpo a los que descansaban dio un famoso pistoletazo en la cabeza de Caparrota; el otro compañero despertó, quiso coger sus armas pero viendo que le era imposible resistir, huyó precipitadamente, recibiendo otro tiro que le arrojó por un precipicio de la sierra. El matador registró entonces a Caparrota y se asegura que le encontró unas 50 onzas de oro y un paquete de alhajas, que ha entregado al alcalde de Casares; dándole noticias de todo para que reconozca el cadáver y pidiendo lo pongan preso. Dicen que el agresor se fugó para unirse al otro bandido, hace 15 ó 20 días de la cárcel de Córdoba, y se cree fuera su fuga un plan combinado con alguna autoridad.

1848

  • 4ª. Sección. Circular. Al Jefe del 2º. Tercio, con esta fecha digo lo siguiente. Quedo enterado con sentimiento de la muerte del Cabo José Soriano, y los Guardias Ramón Rodríguez y Juan Bosch, de que de parte del Comandante de la Provincia de Gerona, en 25 del actual, ocurrida en el encuentro que tuvieron con los trabucaires en las alturas de Siñana, el 24 del corriente, y a fin de suministrar algunos auxilios a las viudas e hijos de estos desgraciados, ínterin el Gobierno a quien doy conocimiento de lo ocurrido, resuelve lo conveniente; he dispuesto que por los Tercios se remitan a V.S. las cantidades que al margen se expresan, las que satisfarán del fondo de multas, a razón de cuarenta reales por sección, que serán ocho reales por cada viuda, y cuatro por cada hijo, cuya cantidad se servirá V.S. entregar a los interesado, y de cuya disposición doy cuenta al Excmo. Sr. Inspector para su aprobación, no dudando obtenerla, por los paternales sentimientos que abriga en favor de todos los individuos del Cuerpo. Lo que traslado a V.S. para su conocimiento, y a fin de que desde luego proceda a remitir al expresado Jefe, los tantos reales que le han correspondido, y en caso de que no se encuentre facilidad en el giro, remitirá a V.S. a esta Inspección un abonaré de dicha cantidad, a favor del cajero D. Javier de Olmedo. El Coronel encargado del despacho. Carlos María de la Torre. Señor Coronel Jefe del… Tercio.
  • Captura del bandido Ginés López y cuatro hombres de su cuadrilla en Albujón (Murcia) por el sargento don Mariano Llopis, servicio que mereció las gracias de S.M. la Reina (B. O., de 5 de enero).
  • Muerte de tres trabucaires en la provincia de Lérida, con cuya ocasión se publicó una R.O. de 27 de abril en la que otra vez decía que S.M. “ve con gusto el comportamiento de la Guardia Civil en todas partes”.
  • Al teniente don José Doñate, Comandante de la línea de Cinco Villas, se le concedió la Cruz de San Fernando por la captura y exterminio de treinta malhechores, entre ellos el famoso cabecilla José de das Hobras, que por espacio de veinte años ha sido el terror de aquel país. (R.O. de 12 de mayo).
  • Al cabo José Romero y al guardia José Cañedo les fue concedida la Cruz de María Isabel Luisa por la captura de una partida de ladrones en las inmediaciones del pueblo de Ibros. (R.O. de 29 de junio).
  • Otra gavilla de diez facinerosos fue exterminada en Lérida. Por ello se concedió la Cruz de San Fernando al teniente don José Herrero. (R.O. de 14 de julio).
  • Igualmente fue capturada otra partida de diez ladrones en la provincia de Logroño, servicio que fue recompensado con el ascenso del guardia Julián González. (R.O. de 25 de octubre).
  • El sargento don Joaquín Ruiz logró dar muerte al famoso bandido José Serrano Valencia, célebre por sus muchos crímenes en la provincia de Cádiz. Fue recompensado con la Cruz de María Isabel Luisa. (R.O., de 28 de noviembre.) Sobre este servicio la «Gaceta de Madrid» dijo: «Tarifa 29 de agosto.–La Guardia Civil encargada de la persecución de José Serrano, dio con este criminal al amanecer de hoy en la Fuente de la Zarza, partido del Valle de este término; aquel se propuso vender cara su aprehensión, y efectivamente lo hubiera conseguido si la casualidad no lo hubiera evitado. Disparó contra los guardias; pero afortunadamente el proyectil dio en la parte superior del sombrero de uno sin causarle la más leve lesión; aquellos dispararon también contra el agresor, y de sus resultas murió, conduciéndosele a esta plaza, donde entró en medio de una multitud de curiosos a las doce menos cuarto”.»
  • Al paso que se lamenta la muerte de aquel desgraciado, no puede menos de conocerse el bien que el hecho produce, en primer lugar por haber quedado el país libre de sus hazañas, y en segundo por lo saludable del escarmiento: es indudable que la Guardia Civil da muy buenos resultados, y deben esperarse mayores continuando el celo particularmente en los caminos y sitios sospechosos.

1849

  • 1ª. Sección.–Circular.–Al Jefe del 6º Tercio, digo con esta fecha, lo que sigue.–En vista de lo que resulta de la sumaria instruida contra los Guardias de 2ª. Clase de la 3ª. Compañía de infantería de ese Tercio Lorenzo Blanco y Manuel Pina, acusados de haber dejado robar la diligencia que salió de esa capital para Cataluña, en la noche del 19 de Abril próximo pasado, que iban escoltando, y hallándose plenamente probado, que marchando estos Guardias en el imperial de dicha diligencia, permitieron que fuese robada, sin oponer la menor resistencia, ni hacer uso de sus armas, sino antes bien entregándolas a los malhechores, a su intimación, pasando por el vergonzoso trance de que les hicieron tender boca abajo; en conformidad con el parecer Fiscal, y usando de las facultades que S.M. me tiene conferidas, he tenido a bien resolver, que los referidos Lorenzo Blanco y Manuel Pina, sean destinados a cumplir el tiempo de su empeño en el Regimiento correccional Fijo de Ceuta, pagando el armamento, y demás prendas que perdieron. Así mismo he dispuesto, se circule esta resolución a todo el Cuerpo de mi cargo, para que se lea a todos sus individuos, y se convenzan que en la Guardia Civil no pueden existir hombres que olvidándose del honroso uniforme que visten, son capaces de cometer una cobardía. –Lo que traslado a V.S. para su conocimiento, y efectos consiguientes.–Dios guarde a V.S. muchos años. Aranjuez 5 de Mayo de 1849.–El Duque de Ahumada. –Sr. Coronel Jefe del… Tercio.
  • Captura de una partida de seis malhechores en la provincia de Murcia, realizada por el cabo Ramón Ramos, quien obtuvo por ello la Cruz de María Isabel Luisa. (R.O. de 1 de enero).
  • Los guardias primeros Bernardo Otero y José Taboada obtuvieron igual recompensa por la captura del famoso criminal gallego José Leirado. (R.O. de 5 de junio).
  • El cabo Ramón Ramos, el mismo del penúltimo párrafo, fue ascendido a Sargento por su decisiva actuación en la persecución y exterminio de los bandidos Bueña, Borla, Borras y otros. (R.O. de 29 de julio).
  • Muerte de Curro Jiménez “El Barquero de Cantillana”
    Ministerio de la Guerra. –Excmo. Señor.–Enterada la Reina (Q.D.G.) por las comunicaciones de 10 y 12 de Noviembre último, y la del Capitán general de Andalucía del citado día 10, del mérito contraído por el Capitán graduado, Teniente de la Guardia Civil de infantería D. Francisco del Castillo, y demás que a sus órdenes tuvieron parte en la persecución, aprehensión, y muerte del facineroso Andrés López Muñoz, (a) el Barquero de Cantillana, con otros tres que formaban su cuadrilla; ha tenido S.M. a bien conceder al expresado Teniente del Castillo la cruz de San Fernando de 1ª. clase, y mandar que se le tenga presente para el ascenso inmediato en turno de elección; al Alférez graduado Sargento 1.º de Caballería de la Guardia Civil D. Francisco Laso, la cruz de San Fernando; y al Guardia de 2ª. clase Salvador Santíperez, y al Cabo 2.º de Granaderos del Regimiento de Infantería de la Albuera Juan Sanchez la cruz de María Isabel Luisa.-De Real Orden, lo comunico a V.E. para los efectos consiguientes, en contestación a sus dos citadas comunicaciones. -Dios guarde a V.E. muchos años. Madrid 10 de Diciembre de 1849.– Constancia.– Sr. Inspector general de la Guardia Civil.
  • Otras partidas aniquiladas fueron, en Pontevedra, las acaudilladas por el famoso José Somoza, que resultó muerto; la de José Belón (a) Señorín y Tomás Fer nández, tras un combate en el que resultó herido el primero.
  • Un servicio espectacular fue el realizado por los guardias Vicente Gallan y Mariano Cidraque, que evitaron con su arrojo el robo por ocho bandidos de la diligencia de Zaragoza en una noche tempestuosa de diciembre, para lo cual cruzaron una maroma en el camino con la que tropezó el carruaje. Los guardias se lanzaron sobre los bandidos y dieron muerte al jefe de la partida.

1850

  • 3ª Sección.–Circular.–Con fecha 4 del actual y por conducto del Ministerio de la Guerra he recibido la Real orden siguiente. (Traslado de la Real orden número 849, pagina 31.) Lo que traslado a V. para su conocimiento y el de todos los Comandantes de puesto, y debiendo ser juzgados por la autoridad militar los salteadores de caminos y ladrones en despoblado, cuando se verifique las aprehensiones de estos, con los primeros procedimientos, se pondrán a disposición de la expresada autoridad, así como antes se hacía a los Jueces de primera Instancia.–Igualmente deberá darse conocimiento a la autoridad militar de cualquier robo que se verifique, o de la existencia de malhechores, a fin de que además de la persecución, que con arreglo a Reglamento debe hacer el Cuerpo, pueda dicha autoridad determinar lo que sobre el particular estime conveniente, dándome V. cuenta del resultado.-Dios guarde a V.S. muchos años. Madrid 15 de Junio de 1850.–El Duque de Ahumada. – Sr. Comandante de la provincia de…
  • Ministerio de la Guerra. –Excmo. Sr.–El Subsecretario del Ministerio de la Gobernación del Reino, dijo con fecha 21 de este mes al Sr. Ministro de la Guerra lo siguiente. –El Sr. Ministro de la Gobernación del Reino dice hoy a todos los Gobernadores de las provincias lo que sigue.–Por Real orden Circular de 25 de Mayo último, se previno que las órdenes e instrucciones para la persecución y captura de los salteadores de caminos y ladrones en despoblado se den siempre y directamente por la autoridad militar. Para que el objeto de esta disposición se llene cumplidamente en todas sus partes ha tenido a bien declarar S.M. la Reina, a propuesta del Tribunal Supremo de Guerra y Marina, y de conformidad con el parecer de su Consejo de Ministros, que en cualquiera caso en que la persecución y captura de los criminales, de que queda hecha mención, proceda de las autoridades civiles, se entiendan que estas obran por delegación de las mili tares.–De Real orden, comunicada por el expresado Sr. Ministro de la Guerra, lo transcribo a V.E. para su conocimiento y efectos que sean consiguientes.–Dios guarde a V.E. muchos años. Madrid 30 de Julio de 1850.–El Oficial 1.º–Francisco Valiente. Sr. Inspector general de la Guardia Civil.
  • El Cabo 1º. (Hoy Sargento 2º) de la 3ª. Compañía de infantería del Ser. Tercio, Comandante del puesto de Jimena (Cádiz), hallándose en persecución de malhechores con otros cuatro Guardias del mismo puesto, tuvieron un encuentro el 20 de agosto último en la cortijada llamada de Sanbano, con seis hombres armados a caballo, resultando después de un reñido combate, huir los criminales, quedando tendido en el campo el cadáver de uno, que reconocido, resultó ser Juan Salguero, conocido por un ladrón facineroso; pero los valientes Guardias también tuvieron la desgracia de perder en la refriega, al honrado de 1ª. clase Francisco Fernández García, víctima de un trabucazo, cuya sensible muerte mitigó algún tanto el triunfo moral que adquirieron sus compañeros, poniendo en fuga a los bandidos, no obstante la ventaja conocida que tenían por la circunstancia de ser montados. El valor de los Guardias superó el atrevimiento y criminal arrojo de los malvados, que al ver caer muerto a su cómplice Salguero, huyeron cobardemente, dejando en poder de sus perseguidores un caballo y otros efectos.
  • El infatigable Teniente de caballería del referido Tercio D. Juan Morillos, Comandante de la línea, luego que tuvo noticia de este suceso, desplegó tal actividad en persecución de dichos bandidos, que el dio 2 de octubre próximo pasado en el Campo de San Roque, por no tener pasaporte, capturó a Francisco Rojas Sanchez, uno de los que hicieron resistencia a los beneméritos Guardias de Jimena.
  • El Teniente del 7.º Tercio, D. José Piñal, lleno del mayor celo, capturó en la mañana del 14, en Ronda, a otros dos bandidos, llamados Vicente León y Antonio Rojas, reclamados por el citado D. Juan Morillas, como fiscal de la causa, habiéndoles conducido a su disposición.
  • El Cabo 1º. de caballería de 1.er Tercio, Manuel Perea, acaba de prestar un servicio importante, en el pueblo de Noves, el cual no podemos menos de apresurarnos a poner en conocimiento de nuestros lectores:

Hallándose dicho Cabo destinado con ocho Guardias montados, a las órdenes del Comandante D. Pablo José Rodríguez, en persecución de vagos y malhechores en esta provincia, tuvieron noticia de que en el citado pueblo había de reunirse una partida de ladrones, capitaneada por el famoso Julián Carretero, a quien se le atribuía la muerte del desgraciado jefe de la ronda de esta capital, Don Francisco Redondo, el 26 de marzo de 1848, y autor de varios robos y otros crímenes desde aquella época, en que se fugó de la corte, huyendo a la persecución que se le hacía. Pero sabiendo lo desconfiado y precavido que estaba siempre dicho criminal, recibió el Cabo Perea la Comisión de sorprenderle, lo que logró por sí solo. Y aunque el bandido le ofrecía en el acto, a fin de que le dejase huir, seis u ocho onzas de oro, Perea las despreció con el justo resentimiento que lo produjo tal oferta, que en los Guardias Civiles no causan otro efecto que el de herirles en su pundonor y delicadeza. El referido Comandante Rodríguez a quien el criminal aprehendido se atrevió a ofrecerle también mayor cantidad que al cabo Perea porque le dejase huir, sabemos que ha recomendado cual se merece (Guía del Guardia Civil, 20 de octubre de 1850 Nosotros en nombre de la vindicta pública, y desgraciado Guardia Fernández, pedimos ejemplar castigo para estos forajidos. ¡El castigo queda marcado por la ordenanza! (Guía, 1–11–1850).

  • El Subteniente del 4º Tercio, D. Valentín Rábago, salió de Albacete el 30 de octubre pasado con dos Guardias de caballería y cuatro de infantería en persecución del bandido Sebastián Cebarían, y después de cuatro días de repetidas mar chas y contramarchas, reconociendo terrenos sospechosos, caseríos y aldeas, encontraron las huellas de un caballo que les condujo a la casa huerta titulada de Borja, término de Villanueva, a la que llegaron a las doce del día 3 del corriente. Al cercar el edificio vieron dentro un hombre armado con un trabuco, el cual echando fuera un paisano que habla en la casa cerro precipitadamente las puertas, disponiéndose a una defensa desesperada.
  • Detenido por el Subteniente el citado paisano que salió de la casa, dijo que en ella estaba el bandido Cebarían y un tal Mateo Valero, ambos de Abenjibre, y el último reo prófugo, procesado por ladrón y reclamado por el Juzgado de primera instancia de Montilla del Palancar. Viéndose ambos criminales cercados, aunque al parecer trataban de defenderse, despreciando las intimaciones del Subteniente Rábago, al cabo de más de tres horas, cuando los Guardias se disponían a asaltar la casa, se entregaron y fueron conducidos a las cárceles de Casas Ibáñez, cogiéndoles un trabuco, una pistola, una canana llena de cartuchos, un caballo y otros efectos, todo lo que pertenecía al Cebarían.

El día anterior habla sido preso por este celoso Subteniente, José Pardo (a) Bolinches, vecino de Alborea, encubridor y cómplice del referido bandido. Digna es del mayor elogio la decisión del Sr. Rábago. (20–11–1850).

  • El famoso criminal Luís Díaz (a) Pautin, desertor del ejército y de presidio, que por espacio de catorce ó diez y seis años ha sido el terror de los pacíficos habitantes de Asturi as, se halla ya al fin bajo el imperio de las leyes.
  • El bizarro Cabo 1º de la 2ª compañía del 8º Tercio, Agustín Barbón, comandante del puesto de la Pola de Lena, acompañado del Guardia de 2ª clase Santiago Sierra, después de haberle perseguido sin descanso durante dos días y tres noches, logró darle alcance en el Cordal ó monte que divide los concejos de Turon y Langreo, a las cinco de la tarde del 9 del actual, habiendo corrido en su seguimiento después de avistarle, más de un cuarto de legua, hasta que al fin viendo el criminal ya cerca a los dos Guardias, se paró y apuntó con su escopeta al Cabo, que también al ver su acción se echó el fusil a la cara, intimándole al mismo tiempo la rendición, a que se sometió, exigiendo la promesa de que no le hiciesen mal, ¡vaya exigencia por cierto, pues los Guardias Civiles nunca maltratan a los criminales rendidos!

Asegurado el reo, y recogida que le fue la escopeta que llevaba, cuatro cartuchos y 286 rs., ha sido puesto a disposición de la autoridad competente para ser juzgado con arreglo a las leyes y a sus crímenes. (Guía, 20–11–1850).

  • Ministerio de la Guerra. -Excmo. Sr.–La Reina (q.D.g.), tomando en consideración los servicios prestados por el Guardia Civil de 1ª clase de infantería del Ser. Tercio, Juan Fabeiro, y el de 2ª de caballería, Francisco Zafra; que en la madrugada del 9 del actual, escoltando la diligencia que de esta Corte iba a Sevilla, fueron atacados cerca de la Carlota por una cuadrilla de siete hombres montados, defendiéndose bizarramente, hasta que, habiendo recibido siete heridas el Guardia Juan Fabeiro, sucumbió por falta de sangre, causándole otras, hasta dejarle por muerto, y el Zafra fue hecho prisionero; conformándose S.M. con lo propuesto por V.E. en su comunicación del 15, se ha servido conceder al primero la Cruz de plata de la militar Orden de S. Fernando, y al segundo, la sencilla de María Isabel Luisa. De Real orden lo digo a V.E. para su conocimiento y demás efectos, ínterin se expiden las correspondientes cédulas. Dios guarde a V.E. muchos años. Madrid 19 de noviembre de 1850.

  • Constancia.– Sr. Inspector General de la Guardia Civil. (Guía, 1–12–1850).
  • Inspección general de la Guardia Civil. –4ª Sección. –Circular. En la noche del 12 del actual fue mortalmente herido de un tiro, el Guardia de la 3.º compañía de infantería del 7º Tercio, José Cardoso, por el criminal Diego Palomo, a quien perseguía. –Este valiente Guardia falleció en la mañana siguiente, dejando a su viuda, con un hijo de ocho años, en la desgraciada situación que es de inferir; y para que esta les sea más llevadera, he dispuesto, que del fondo de multas del Cuerpo se les socorra con la cantidad de 4.200 rs., a razón de 20 por cada Sección de ambas armas; correspondiendo a ese Tercio … reales, que con esta fecha se le cargan en cuenta corriente por la Caja de esta Inspección.–Para que el niño que ha dejado dicho desgraciado Guardia tenga una educación beneficiosa y de utilidad al Estado, le propongo para una plaza en la Sección de Zapadores jóvenes del distinguido Cuerpo de Ingenieros. Dios guarde a V.S. muchos años. Madrid 18 de Noviembre de 1850.–El Duque de Ahumada. –Sr. Coronel Jefe del… Tercio.
  • Ministerio de la Guerra. –Excmo. Sr.–La Reina (q.D.g.) se ha enterado de la comunicación de V.E. de ayer, dando conocimiento de quiénes aparecen autores de la muerte del Guardia José Cardoso, y de las personas que los apadrinan, y S.M. me manda decir a V.E. que se ha prevenido lo conveniente al Capitán General, para que procure por todos los medios posibles la captura del asesino de dicho Guardia. De Real orden lo digo a V.E. en contestación. –Dios guarde a V.E., muchos años. Madrid 20 de Noviembre de 1850. – Constancia.– Sr. Inspector General de la Guardia Civil. (Guía, 1–12–1850).
  • A consecuencia de un parte dado por el Alcalde de la villa de Tous, el Señor Gobernador de la provincia de Valencia, de haberse aparecido a las inmediaciones de dicha villa seis hombres armados de trabucos, con objeto de robar algunas casas acomodadas de la misma población, salió en persecución de dichos criminales, el Teniente de caballería del 4.º Tercio, D. Alejandro Suero, comandante de línea situado en Canuls, en combinación con la fuerza del puesto de Alberique, al mando del Sargento 2.º Tomás Viñals, dando por resultado la averiguación de los nombres y residencia de dichos seis criminales.

  • En su consecuencia, en la mañana del 28, fueron aprehendidos en Tous, Javier Dauder y José Catalán de aquella vecindad; en la fuente de Vehol, José Estarlich (a) Mira; el 29, en Navanes, Salvador Grau (a) Canal, y Antonio Martin, en el pueblo de Millares, cuyas capturas han sido verificadas por los expresados Teniente y Sargento; hallándose los seis que componían dicha cuadrilla presos todos y a disposición de la autoridad competente. Muy digna de elogio es la actividad del expresado Teniente Suero, que desde que se le requirió el auxilio de su fuerza para la persecución de dichos malhechores, no ha descansado en tres días consecutivos hasta lograr su captura. Reciba, pues, nuestro parabién y siga en su buen celo por el brillo del Cuerpo a que pertenece, teniendo así la satisfacción de que su General le prodigue las gracias, como por este servicio se las ha dado muy expresivas. (Guía, 10–12–1850).
  • En la noche del 18 de octubre último, fue arrebatado por tres ladrones de un cortijo de la jurisdicción de Jumilla, provincia de Murcia, un hijo del dueño, por cuyo rescate pidieron 14.000 rs. llevándole entretanto a la Sierra del Carche.

  • Sabedor de ello el Teniente del 4º. Tercio, comandante dela línea de Cieza, D. Buenaventura Brunet, emprendió la marcha con cuatro Guardias de su mando, y son su celo y actividad, consiguió descubrir y capturar el 24, cuatro sujetos complicados en dicho crimen, evitando con su prisión el que los mismos se apoderarán, según tenían proyectado, de un rico propietario del mismo Cieza, llamado D. Miguel Fallón. Puestos dichos criminales a disposición de la autoridad competente, y seguida la correspondiente causa, resulta la aclaración de cuatro robos verificados por ellos del mismo modo en el año anterior, y haber hecho fuego contra un guarda de campo, del referido D. Miguel Fallón, y otro sujeto, que de resultas de un disparo, ha perdido un brazo. Llamados estos a deponer y a reconocer los reos, los han sacado en el acto de presentación en rueda de presos.

Consta además que al día siguiente de su captura, debían recibir el primer pago por el recate del joven que tenían en rehenes, el cual volvió al seno de la familia por la exquisita diligencia del Teniente Brunet (18–10–1850).

Periódico decenal "Guía de la Guardia Civil", apareció en octubre de 1850 y recogía multitud de servicios y problemas del Cuerpo.

1851

  • 1851 1ª Sección.–Circular. –El Jefe del Ser. Tercio con fecha 3 del actual mes dice lo que sigue.-
  • Excmo. Sr.–El Comandante del Cuerpo en Córdoba en 11 del actual me dice lo siguiente. –El dio 2 del corriente tuvo lugar en esta plaza el Consejo de Guerra ordinario para fallar la causa instruida contra Francisco Manuel Cordón (a) el Sordo Márquez, acusado de haber dado muerte violenta al Cabo 1.º que fue de esta compañía Antonio del Moral Mariscal, y contra Pascual Cubero complicado en dicho asesinato, por el cual han sido sentenciados, el Manuel Cordón, a que sufra la pena en garrote vil, oyéndole sus descargos cuando sea habido, y el Cubero a cuatro años de presidio.–Y habiéndose conformado con dicha sentencia el Excmo. Sr. Capitán General del distrito en 7 del actual, de acuerdo con el dictamen del Sr. Auditor de Guerra, tengo el honor de participarlo a V.E. para su superior conocimiento y efectos convenientes, incluyéndole con igual objeto el proceso citado que me ha entregado el Fiscal. –En su consecuencia he dispuesto se circule a todo el Cuerpo con la adjunta copia de las señas del mencionado criminal Manuel Cordón (a) el Sordo Márquez, a fin de que por cuantos medios sean imaginables se procure su captura para que sufra el condigno castigo a que ha sido sentenciado en rebeldía, pues siendo asesino de un Cabo del Cuerpo, esta altamente interesado el honor de este, en que no consiga eludir la pena a que tan justamente ha sido condenado.–Dios, etc. Madrid 25 de Septiembre de 1851.–El Duque de Ahumada. – Sr. Coronel Jefe del… Tercio.
  • Nos dicen de la Coruña que varios Guardias civiles, a las órdenes del Teniente de tan benemérito cuerpo don Juan Ferrera, capturaron uno de estos últimos días en el sitio llamado Pico–Sacro, a unas dos leguas de Santiago, al famoso ladrón y desertor de presidio José Mingués, el cual ha cometido muchas fechorías en aquellas comarcas. Los Guardias se negaron decididamente a recibir retribución alguna pecuniaria, cediendo a los establecimientos de beneficencia la gratificación de 160 reales que les mandaron dar las autoridades. (Guía, 20–4–1851).
  • Provincia de Málaga.–La madrugada del 14 tuvo un encuentro el Teniente don Melchor Ortiz con tres ladrones de los pertenecientes a la gavilla del bandido Zamarra, resultando mortalmente heridos uno de ellos, que falleció a las pocas horas, recogiéndole el caballo que montaba, un trabuco, una canana y otros efectos. En esta refriega fue desgraciadamente herido de un trabucazo el valiente Guardia de 2.ª clase José Manescau, el cual también ha fallecido de resultas de sus heridas la noche del 17. (Guía, 1–8–1851).
  • Ministerio de la Gobernación del reino. –Según parte del Comandante de la Guardia civil en la línea de San Roque, transmitido a este ministerio por el Inspector general del arma, consta, que acosado el bandido Zamarra con la persecución que sufría su partida por efecto de las disposiciones de las autoridades y el auxilio de la Guardia civil, se vio en la precisión de refugiarse en la plaza de Gibraltar de la que fue expulsado el día 4 del actual por orden de las autoridades inglesas, verificando su salida por mar con uno de sus compañeros, y con el objeto, al parecer, de pasar a la costa de África.
    He aquí como responde la Guardia civil a los que se atrevían a poner en duda su actividad en la persecución de estos malhechores. Bien que la mayoría, o mejor dicho, todos los españoles honrados están satisfechos de su celo y de los buenos servicios que presta al país. (Guía, 20–9–1851).
  • 1er Tercio.–Provincia de Toledo. –Después de muchos días de incesantes indagaciones hechas por el Guardia de 1ª. clase Pascual Moroto, Comandante del puesto de Quintanar de la Orden, para averiguar el paradero del bandido Antonio Torrente, famoso salteador de caminos, fugado por tres veces de las cárceles de Albacete y el Provencio, y sentenciado a diez y ocho años de presidio por sus crímenes, pudo adquirir, por medio de confidencia que a su costa y la de sus compañeros se proporcionó dicho Guardia, noticia de que se albergaba el expresado reo en un corral del pueblo de los Hinojosos. En su consecuencia, salió Moroto, acompañado de los individuos de su mando Avelino Cadenas y Manuel González, en dirección al citado pueblo la noche del 30 de agosto próximo pasado. Y a la madrugada del 31 lograron sorprender al criminal, el cual al intimarle la rendición, trató de defenderse apuntando a los Guardias con una tercerola, pero afortunadamente no salió el tiro, y fue desarmado y preso, recogiéndole además del arma otras dos pistolas cargadas y una canana con once cartuchos. Por ese importante servicio ha merecido el Guardia Moroto las gracias de su General y el ascenso a Cabo 2º.

1852

  • 4º Tercio.–El célebre bandido, Antonio Murillo, terror de las provincias de Granada y Almería, ha caldo ya al fin en manos de la Guardia Civil y se halla sujeto al fallo de la ley. Viéndose acosado y perseguido sin descanso por la fuerza de dichas provincias, se proveyó de un pasaporte falso, fingiéndose comerciante, y acompañado de su querida y de otro cómplice, se dirigió hacia la parte de levante. Apenas tuvo noticia de ello el activo Comandante en Almería don Mateo Escobar, dio conocimiento de su dirección y señas al de la provincia de Murcia, y al de la línea de Lorca: estos a su vez después de tomar las disposi ciones conducentes la captura de dichos reos, participaron aquella noticia, con otros datos importantes, al Comandante en la provincia de Alicante don Manuel Seco, a cuya ciudad se supo iban encaminados, viniendo por último a ser sorprendidos y capturados la noche del 27 al 28 del pasado en la posada de S. Francisco por el Subteniente don Antonio Martín, los Guardias Francisco Cerbero, Jaime Campello y Juan Pastor, auxiliados de dos celadores de P. y S.P., habiéndoles ocupado dos caballos y algunos efectos de valor, 596 reales en dinero y un recibo de 1224. Excusamos encarecer la importancia de este servicio, en el que tanta parte han tenido los citados Comandantes Escobar y Seco, el de la provincia de Murcia don Manuel Frexas, el de la línea de Orihuela don Benito Guindulain, y _selfmente el Subteniente Martín, quien hizo presos por su mano a los dos citados bandidos. Reciban todos por ello nuestro parabién, y estén seguros de que todo el país agradecerá cual se merece el resultado de su actividad y acertadas disposiciones. (Guía, 10–3–1852). 1ª. Sección. Circular. Ha llamado con extrañeza mi atención, que individuos del Cuerpo que salieron en persecución de los autores de un robo de diligencia, después de encontrar la pista de los criminales y seguirla por algún tiempo, sin perderla, regresaron a su puesto, bajo el pretexto de no ir racionados los hombres y caballos, y sin seguirla más que como dos leguas. En su consecuencia, he dispuesto se circule al Cuerpo el desagrado con que he visto este proceder, para que se haga entender a todos los individuos del mismo, que en ningún asunto del servicio, y menos en uno tan _self como la persecución de los malhechores, servirá de escusa en este Cuerpo el no ir racionados, pues los que a él pertenecen toman su alto sueldo para racionarse y mantenerse; y castigaré con mayor rigor a cualquiera que, bajo tan capcioso pretexto, desatienda el cumplimiento de sus deberes. Dios guarde a V.E. muchos años. Madrid 11 de marzo de 1852. El Duque de Ahumada. Señor Jefe del…Tercio.
  • Provincia de Ciudad Real.–Noticioso el Cabo 1º Juan Alcaide, Comandante del puesto de Infantes, de que en las inmediaciones del cerro de la Cruz, término de Villamanrique, se había dejado ver el famoso bandido desertor de presidio y terror de aquella comarca (a) Al zaperra, salió en su persecución con toda la fuerza del puesto, dividida en tres parejas, la mañana del 4 los Guardias José Díaz Huete, Pedro Merino, Francisco Rodríguez y Matías Collado, auxiliados de dos cazadores de Villamanrique, lograron sorprender al criminal en ocasión que salía de un hato de pastores, y como tratase de huir, y se resistiese a la rendición que le intimaron, haciendo un disparo con su escopeta a uno de los Guardias que le seguían, y volviendo a cargar de nuevo sin dejar de huir, cuando se volvió para disparar por segunda vez, le hizo fuego el Guardia Merino, atravesándole el cuerpo de un balazo, cayendo al suelo mortalmente herido, de cuyas resultas falleció una hora después. Con motivo de este importante servicio, el juez de pri mera instancia de Infantes ha recomendado el infatigable celo del Cabo Alcaide, que no ha perdonado medio alguno para procurar librar al país de este bandido, proporcionándose para ello confidencias a su costa. Por tan buen proceder ha merecido las gracias de su general, y el Guardia Huete que fue el que más se distinguió en la sorpresa del criminal ha sido ascendido a 1ª clase. Reciban por ello nuestro parabién. (Guía, 20–3–1852).
  • Provincia de Ciudad Real. –A las acertadas y eficaces disposiciones del Capitán graduado Teniente don Castor Álvarez, Comandante de la línea de Almodóvar, auxiliado por el alcalde de Villanueva de San Carlos, se debe la importante captura de los forajidos Paulino y Joaquín Félix, padre e hijo, conocidos por “Los Pardillos”, verificada la tarde del 7 en la cueva de la Cabrera de Fiscar por el Cabo 1º don Juan Alvarado y los Guardias Gregorio Muñiz, Antonio Moreno y José Vila, quienes con el mayor arrojo y denuedo se introdujeron en la citada cueva, no obstante hallarse los criminales bien armados, con una escopeta corta, una pistola, dos navajas y dos cananas con doce cartuchos. Por este servicio que ha recomendado el Comandante de la provincia 1. Capitán don Pedro Lamperez, y se ha publicado en la “Gaceta de Madrid” del 14, núm. 6566, han merecido las gracias del Excmo. Sr. Inspector general del Cuerpo todos los que a él han contribuido. (Guía, 20–6–1852).
  • Al amanecer del día 31, el Teniente don José Piñal, con la fuerza de su mando en el puesto de Ronda, aprehendió al forajido José Romero López (a) Joseito, sentenciado en rebeldía a pena capital por muerte dada era un carabinero, y uno de los bandidos que pocos días antes cautivaron a un vecino de Benamejí, exigiéndole una crecida suma por su rescate; habiendo contribuido a esta interesante prisión el primer teniente alcalde de Benaojan, don José Joaquín Ortega, con las noticias que dio del paradero del criminal. Como tan celoso funcionario quisiéramos que fueran todos los demás de los pueblos de Andalucía, y así se vería libre de malhechores el país. El Excelentísimo Sr. Inspector general del Cuerpo ha dado las gracias por este servicio al Teniente Piñal y a sus subordinados. (Guía, 10–9–1852).
  • El bandido Manuel Cordón, conocido por el Sordo de los Marqueses o de Rute, tristemente célebre por los crímenes que hace 22 años ha cometido, asesino del valiente cuanto malogrado Cabo 1º del Cuerpo, Antonio del Moral, y uno de los ladrones más cautos y que más protección encontraba en el país, ha dejado de existir. El referido Sargento 2º Diego Sánchez, Comandante del puesto de Priego, que le espiaba y seguía sus pasos, pudo al fin dar con él a las cinco de la mañana del 13, en una cueva, donde hizo una obstinada resistencia, y no queriendo darse preso, se le hizo fuego, quedando muerto en el acto, pagando así con su vida la pena que merecía por sus muchos crímenes. A tan interesante servicio han contribuido también los Guardias Cristóbal López, Manuel Álvarez, don Juan Matilla y Tomás Fernández, el Cabo Comandante del puesto de Rute, José Valverde, el alguacil del juzgado, Juan Bernabé, y con sus acertadas disposiciones el Alcalde Corregidor y Comandante militar del Cantón. El Sr. Gobernador de la provincia y el Excmo. Sr. Inspector general del Cuerpo han dado las gracias al digno Sargento Sánchez, por haber librado al país de los males que por tanto tiempo causara dicho forajido, cuyo nombre solo infundía pavor. La Guardia Civil, según tenia derecho a exigir, ve vengada la muerte del Cabo Moral, cuyo crimen no podía quedar impune, porque aquella sangre tan inicua y cobardemente derramada, era como la del justo Abel que clamaba sin cesar contra el feroz asesino. Nosotros también participamos de la satisf acción que por este suceso cabe a todos los individuos del Cuerpo. (Guía, 1–1–1852).

1853

  • 5º Tercio. el Cabo 1º Manuel López y los Guardias Benito Gallego y Antonio Salgado del puesto de Puentedeume, han sido presos nueve forajidos que componían una gavilla que se estaba organizando para llevar a cabo varios robos, y el Cabo 2.º Juan Amor del puesto de Melled aprehendió las noches del 9 y 10 otros tres ladrones(1-1-1853).
  • Provincia de Orense. –Por el Teniente don José Giménez de Haro, el Sargento 2º Cándido Agresar, el Cabo 1. º Antonio Guntin, y 7 Guardias de los puestos de Esgos, Villariño y Tribes, han sido aprehendidos en los días 13, 16, 17 y 18, seis criminales, pertenecientes a una gavilla de ladrones que la noche del lo intentó asaltar la casa del Abad de Beredo, y tenía proyectados otros robos a propietarios del país; de cuyo buen servicio se ha enterado con satisfacción el Excmo. Sr. Inspector general del Cuerpo. (Guía, 1–2–1853).
  • Provincia de Lugo.–Por los Guardias del puesto de Sarria, Antonio Armesto y Juan Arias, fue capturado el día 11 en la feria de la Esfarrapa el famoso criminal José del Río, uno de los que componían la gavilla de ladrones que el año próximo pasado se presentó en los montes del Cebreiro y que después de ejecutar algunos robos, se disolvió para evitar caer en poder de la Guardia civil, que les perseguía con actividad, aunque no tardaron en ser aprehendidos todos, menos el mencionado Río, por el Teniente don Cayetano González. (Guía, 1–1–1853).
  • 11º Tercio. –Provincia de Soria. –En la tarde del 17 fue capturado por el Cabo 2.º Comandante del puesto de Gomara, Guillermo Santas, acompañado del Guardia Vicente García, otro criminal que andaba fugitivo desde 1841, por haber asesinado alevosamente al Carabinero del Reino Pedro Movellan, en la provincia de Logroño. Este servicio tiene mucho más mérito si se atiende a que el asesino aprehendido es pariente del Cabo aprehensor, por cuya circunstancia le ha perseguido sin descanso hasta lograr ponerle bajo el fallo de la ley. Tan noble y honra do proceder es muy digno de alabanza (1–2–1853).
  • 11º. Tercio. –Provincia de Burgos. –En la noche del 14 entraron en el pueblo de Doña Santos tres hombres armados, los que robaron algunas casas, maltratando a tres mujeres que se hallaban en una de ellas. El día 16 llegó este crimen a noticia del activo Sargento 1º don Primitivo Vicente, Comandante del puesto de Salas de los Infantes, y con el celo que le distingue para perseguir a los malhechores, partió al momento acompañado del Guardia Caledonio Mann, único que a la sazón se hallaba en el puesto. Al cabo de cinco días de incesantes pesquisas, consiguió descubrir y capturar a los tres mencionados criminales, presentandolos el 21 confesos de su delito y con sus armas, en unión de otros cuatro cómplices que les auxiliaron en tan infame atentado (10–2–1853).
  • El Sargento 2º Bernardo Rodríguez, Comandante del puesto de Chantada, y los Guardias a sus órdenes Francisco Regadío, Ramón Díaz, José López, Francisco Arribas y Felipe Fernández, han conseguido la importante captura de cinco de los malhechores que el día 1º de diciembre último asesinaron bárbaramente al alcalde de Antas, don Manuel González Canilmoure. Los mencionados criminales, entre los que se cuenta el que hacia de jefe de la gavilla, han sido presos después de una penosísima marcha, a través de los montes y con una grande nevada, en los días 11, 12 y 15 del mes próximo pasado; contribuyendo a la del cabecilla cuatro Carabineros del reino; habiendo rescatado vario efectos que fueron robados por los forajidos al mencionado alcalde. (Guía, 1–1–1853).
  • Noticioso el Cabo 1º Francisco Frexas, Comandante del puesto de Enguera, de que en el pueblo de Bicorp se albergaba el bandido José López García (a) Gayetuno, terror de todos aquellos pueblos por sus muchos crímenes, y avisado dicho Cabo de que en el mencionado Bicorp trataba el forajido de organizar una gavilla para continuar su vida vandálica de robos y asesinatos, se dirigió en su busca el día 7 del corriente, acompañado de los Guardias Lucas Sánchez, Miguel Tolsa y Asensio Úbeda. En cuanto llegaron al pueblo referido, con asistencia del alcalde, procedieron a reconocer la casa donde se decía esta oculto el criminal, el cual se hallaba en una habitación alta, a la que tuvieron que subir los Guardias por una escalera de mano. Al tiempo de entrar en ella el Cabo y el Guardia Tolsa, el bandido les hizo un disparo que afortunadamente no les causó lesión alguna; y como el reo continuase haciendo una tenaz resistencia para eludir caer bajo el fallo de la ley, se vieron los Guardias precisados a emplear sus armas para sujetar a aquel malvado, que obstinado en no querer entregarse, dejó de existir a mano de sus perseguidores, con suma satisfacción y júbilo del país que por tanto tiempo había tenido lleno de terror con sus atrocidades. Por este interesante servicio han merecido el Cabo Frexas y los tres Guardias que le acompañaron, las gracias del Excmo. Sr.– Inspector general del Cuerpo. (Guía, 20–6–1853).
  • Al amanecer del expresado día 25, el 2.º Capitán don Francisco del Castillo, Comandante de la línea de Écija, acompañado del Cabo 2.º Juan Chamizo y de los Guardias Francisco del Barrio, Manuel González y Vicente Miramontes, logró capturar al bandido Juan Gómez (a) el Aragonés, uno de los autores de la muerte dada al Guardia del 7.º Tercio Joaquín García; y a cuyo reo se le han ocupado tres caballos y una canana con seis cartuchos embalados.(Guía, 10–8–1853).
  • Otro de los asesinos del Guardia Joaquín García, fue capturado el día 2 del corriente en Osuna, por los Guardias Teodoro Pérez y Arcadio García, cuya importante prisión es también debida al celo del Teniente don Francisco Aguado. Con este motivo no podemos menos de manifestar nuestra satisfacción al ver que no hay criminal alguno de los que han atentado contra la vida de individuos del Cuerpo, que no sea capturado más ó menos pronto, pues la sangre de un Guardia civil asesinado, no puede quedar sin venganza, si la institución ha de conservar la fuerza moral que tan indispensable es para hacerse respetar de los hombres de mal vivir, sobre cuyo particular llamamos la atención de nuestros lectores. (Guía, 20–8–1853).
  • 7º tercio. –Provincia de Granada. –Después de una activa e incesante persecución, desde mediados de julio último, hecha en las sierras inmediatas a Motril, el forajido Francisco Alamino (a) Chiripa, asesino pero afortunadamente no salió el tiro; siendo en consecuencia conducido a disposición del Gobernador militar de la plaza de Ciudad–Rodrigo. La captura de este malhechor es de la mayor importancia según lo ha manifestado al Excmo. Sr. Inspector general del Cuerpo, el alcalde de Fuenteguinaldo, elogiando el buen servicio que con este motivo han prestado al país los expresados Cabo y Guardias. Los del puesto de Ciudad Rodrigo, Lorenzo y Manuel García, contribuyeron el día 14 del pasado a cortar un incendio que ocurrió en el pueblo de Sancti–Espíritus, en unión del alcalde y varios vecinos del mismo. (Guía, 20–10–1853).

1854

  • Sentencias. Visto y fallado en consejo de guerra celebrado en Málaga el día 21 de diciembre próximo pasado el proceso instruido contra los paisanos Juan Sánchez Jiménez, Mateo Izquierdo Mora, José Montesinos y José Ramos, acusados de robo en cuadrilla y resistencia hecha a la fuerza del Cuerpo el día 12 de noviembre anterior en la angostura de la Peña de los Enamorados, en el acto de ir a perpetrar un robo; y de cuya resistencia han resultado heridos dos Guardias y un caballo, han sido condenados por unanimidad de votos dichos reos a la última pena, y habiendo sido aprobada dicha sentencia por el Excmo. Sr. Capitán general de Granada, han sido pasados por las armas el día 20 de enero último en Antequera los tres primeros y el Otro en 23 del mismo en Archidona, de cuyos pueblos eran naturales. Asimismo ha sido condenado a un año de prisión por consejo de guerra celebrado en San Sebastián el día 13 de enero próximo pasado, el paisano, vecino de dicha ciudad, Juan Bautista Oteiza, que en la noche del 11 de diciembre último trató de atropellar al sargento y guardias de aquel puesto, al quererle arrestar por hallarse alborotando en la calle y haber atropellado ya a un agente de policía que le había intimado la misma orden. (10–2–1854).
  • 4º Tercio. –Provincia de Valencia. –Puesto de Alcira. –En la noche del 31 de marzo último fue asesinado en la plaza de Benifató de Espioca, por tres disparos de arma de fuego, un vecino de la misma; siendo los asesinos una cuadrilla que causaba terror en todo el país. Practica das las diligencias convenientes, acto continuo de haber tenido lugar aquel atentado, no pudieron ser descubiertos sus autores, viéndose el juzgado en la triste necesidad de sobreseer la causa: más el teniente don Inocencio Ramos no descansó un momento hasta lograr el descubrimiento y captura de ellos, que verificó el día 18 del anterior, acompañado del sargento 1º Antonio Guillen, cabo 2.º Matías Casan y guardias Pascual Grao, Fernando Martín y Luís Méndez, con cuyo servicio quedaron aquellos pueblos tranquilos y satisfecha la vindicta pública. Por este celo y actividad ha merecido el teniente Ramos las gracias del Excmo. Sr. Inspector general del Cuerpo.
  • En la madrugada del 3 de septiembre último fue asaltada y robada una casa de dicha villa sin que las autoridades pudiesen descubrir los ladrones en atención a que al ejecutar el robo iban disfrazados y con barbas postizas; pero el celo teniente don Inocencio Ramos ha logrado descubrirlos y capturarlos, ocupándoles una linterna de que se servían para cometer sus raterías, habiendo merecido por este servicio las gracias de su General (10–7–1854).

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