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La Guardia Civil en la Segunda Guerra Mundial

  • Escrito por Redacción

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La intervención española en la Segunda Guerra Mundial mediante la 250ª División Española o División Española de Voluntarios, comúnmente conocida como “División Azul” (dado el elevado número de falangistas que se integraron en ella), tuvo como co-protagonistas a miembros del Cuerpo de la Guardia Civil, en un episodio desconocido para un gran número de ciudadanos españoles. Sirva este artículo como humilde homenaje por parte del autor a aquellos antiguos compañeros de armas que le precedieron en el cumplimiento del deber en las lejanas estepas rusas y para difundir aquella intervención, tan lejana ya en el tiempo…


Breve semblanza histórica de la Guardia Civil

La Guardia Civil, desde su creación por D. Francisco Javier Girón y Ezpeleta Las Casas y Enrile, II Duque de Ahumada y V Marqués de las Amarillas, gracias al Real Decreto de Su Majestad la Reina Isabel II de 13 de abril de 1844, quedaba organizado como un “instituto armado de naturaleza militar”, pues el decreto fundacional hablaba de una “fuerza civil de seguridad pública, si bien en cuanto a organización y disciplina depende de la jurisdicción militar”, aunque desde el principio queda patente su diferenciación del Ejército, así como su función de policía al servicio de la Administración Civil.. Este modelo no resultaba nuevo, pues similares a la Guardia Civil pueden ser la Gendarmería francesa y los Carabinieri del Piamonte (antecesores de la actual Arma dei Carabinieri italiana), instituciones que se remontan a la Edad Media en el entorno del Mediterráneo.

La Ley constitutiva del Ejército de 29 de noviembre de 1878, pese a reforzar su pertenencia al Ejército de Tierra, mantuvo que su función como policía civil continuara siendo predominante, conservando su dependencia de las autoridades civiles en lo relativo a su servicio peculiar. Ya en el siglo XX, mediante la Constitución Española de 1978, se realiza una distribución clara entre las Fuerzas Armadas y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, siendo la Guardia Civil parte integrante de estas últimas, y mediante la Ley Orgánica 2/1986 se establece que tiene “naturaleza militar”, al tiempo que la Ley 42/1999 de Régimen de Personal del Cuerpo de la Guardia Civil le atribuye un régimen de personal propio, continuando con su tradicional doble dependencia de los Ministerios de Defensa e Interior.

A pesar de esa naturaleza militar ello no implica que sea una policía militar, diferenciándose de la netamente castrense en que todas sus actuaciones se circunscriben al ámbito de policía civil, siendo características esenciales del Cuerpo que es una policía integral (de acuerdo a la normativa de la OSCE y la Unión Europea) y que por su carácter militar se determinan sus normas de actuación, mediante su estructura interna, jerarquía, disciplina y organización, lo que le proporciona una extraordinaria cohesión y eficacia en el cumplimiento del deber. Su dependencia del Ministerio de Defensa supone que puede desempeñar misiones militares en sentido estricto. De todo ello se desprende que la Guardia Civil responde a todas las características que corresponden a una policía de un Estado democrático y de derecho.

Incidiendo en el carácter militar del Cuerpo diremos que aporta al modelo policial español una serie de valores, como son graduación de la respuesta del Estado en situaciones en las que cuerpos civiles pudieran verse rebasados (por ejemplo en la lucha antiterrorista); equilibrio, ya que si entre varios cuerpos policiales uno de ellos está militarmente organizado se limita la concentración de poder y se minimizan riesgos en caso de crisis; flexibilidad al poder funcionar bajo las cadenas de mando militares y civiles, facilitando la transición de la responsabilidad de una autoridad a otra; y, la que nos ocupa en este artículo, capacidad de cumplir misiones militares de carácter policial en zonas de conflicto o en apoyo de operaciones militares desarrolladas por fuerzas armadas españolas o multinacionales.

Dentro de este último punto es destacable la actuación de unidades de la Guardia Civil en zonas de conflicto como la antigua Yugoslavia (embargo en el Danubio por el Servicio Marítimo de la Guardia Civil), Líbano o Afganistán, así como otras misiones de formación de cuerpos policiales locales en países como El Salvador, Mozambique, etc.

Incluso la prestigiosa revista estadounidense “Time” dedica una de sus portadas a la Guardia Civil, con la fotografía de un miembro de la misma que porta el tradicional tricornio, calificando al Cuerpo como “la policía más efectiva del mundo”.

A pesar de todo, la participación de más de 300 Guardias Civiles como policía militar de campaña en el Frente del Este vistiendo el uniforme del Ejército alemán es posiblemente uno de los hechos históricos más desconocidos de la División Azul y de la historia del Cuerpo, y en ese hecho en el que el autor va a incidir en este artículo.

Antecedentes históricos de las misiones de campaña de la Guardia Civil

Como ya ha quedado dicho, el Reglamento del Cuerpo establece que las misiones a realizar por la Guardia Civil en misiones de campaña, englobada en cuerpos de ejército, serían de policía militar supeditada a la autoridad directa del jefe de dicho cuerpo, actuando ya durante las guerras coloniales en Cuba y Filipinas (a finales del siglo XIX) y durante la guerra de Marruecos (en la década de los años 20 del siglo pasado). Los Tercios (escalones estructurales de la organización del Cuerpo) enclavados en dichos territorios contarían entre sus fuerzas con indígenas locales que actuarían como refuerzo de los miembros del Instituto procedentes de la metrópoli peninsular, siendo instruidos por estos en las funciones policiales que llevarían a cabo.

Otra actuación desconocida la que pudo acontecer en 1934, cuando Francia y Alemania intentaban solucionar la cuestión del Sarre mediante un plebiscito que ampararía la Sociedad de Naciones. Ambos países consideraron al Cuerpo como el único garante de la libertad de voto, por lo que elevaron la pertinente solicitud al Gobierno español, alegando que “[…] hoy por hoy, la única gendarmería que existe en el mundo que se une a una ejecutoria limpia, austera, digna, ejemplar y humana es la Guardia Civil española. En ella, en su actuación para asegurar la pureza de este plebiscito a que ha de ser sometida la zona netamente germana, reside la confianza del pueblo alemán”.

Las circunstancias reinantes en España en aquellos momentos, concretamente las huelgas mineras que tenían lugar a causa de la Revolución de Asturias, hicieron que las autoridades españolas desistiesen de aceptar tal ofrecimiento, ya que los efectivos del Instituto en aquellos años eran de unos 25000 hombres, por lo que no era posible enviar el contingente solicitado.

La Guardia Civil en la Segunda Guerra Mundial

Con la invasión por parte de las fuerzas de la Wehrmacht del territorio soviético el 22 de junio de 1941, durante la Operación Barbarroja, se decide por parte del gobierno español del General Franco la organización de una División de Voluntarios que actuaría en el nuevo Frente Oriental, siéndole encomendado al Ministerio del Ejército la evolución de las necesidades humanas y materiales de la nueva división, cursándose desde el Estado Mayor Central los requerimientos tácticos y de apoyo que requería el despliegue de una unidad tan grande para lo que era el ejército español de la época.

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El General José Varela Iglesias, en aquellos momentos Ministro del Ejército

Entre estas necesidades, concretamente de apoyo a la División, destacaba la de contar con una unidad de la Guardia Civil que desempeñase las pertinentes funciones de policía militar, lo que ya se ha demostrado no era algo nuevo para el Benemérito Instituto, que ya desde su fundación había desempeñado funciones similares. Esta vez, sin embargo, debería realizar sus funciones pasando a formar parte de la policía militar alemana vistiendo sus uniformes y distintivos. Esta, a su vez, por aquellas fechas comprendía diferentes unidades, aunque los efectivos del Cuerpo únicamente actuarían en la Gendarmería de Campaña o "Feldgendarmerie", el Servicio de Policía Militar alemán, que se complementaba con el Servicio de Patrulla o "Heerestreifendienste", adscritas a las fuerzas germanas en campaña.

Los primeros guardias civiles

Siendo a la sazón Director General de la Guardia Civil el General de División D. Eliseo Álvarez Arenas, se recibe en la Dirección General del Cuerpo el requerimiento de efectivos que se incorporarían a la División, dimanante del por entonces Ministro de Ejército, el General José Enrique Varela Iglesias, que recibe la siguiente contestación del Director:

"En esta Dirección General y fuerzas dependientes de la misma, son voluntarios para servicios tan honrosos, desde el Director General, Jefes y Oficiales de las Armas y Cuerpos del Ejército y de la Guardia Civil, hasta el Guardia 2º más moderno, rogando a V.E. tenga a bien comunicar con la urgencia posible las Unidades que deba organizar el Cuerpo de la Guardia Civil para prestar sus servicios peculiares en la Gran Unidad Expedicionaria del Ejército que se organice".

Las necesidades que había propuesto Varela en una primera estimación eran tan sólo de 31 guardias civiles (1 oficial, 2 suboficiales y 28 guardias), que casi inmediatamente se demostrarían insuficientes para los cometidos encomendados cantidad que pocos días después ya se vio insuficiente, por lo que los efectivos aumentaron finalmente hasta una Sección de Campaña mandada por el teniente Ángel Juarranz Garrido y el brigada César Casado Martín (condecorado con la Cruz Laureada de San Fernando, máxima condecoración española), y compuesta por 2 sargentos, 2 cabos, 2 Guardias 1º y 46 Guardias 2º, totalizando 54 hombres que salieron de la Estación del Norte de Madrid el 14 de julio de 1941 con dirección al centro de instrucción y ambientación alemán de Grafenwöhr, al que llegaron cuatro días después.

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Dos imágenes del Teniente Juarranz

Casi nada más llegar a dichas instalaciones recibieron sus nuevos uniformes de la Feldgendarmerie, que se distinguían de los demás cuerpos en la cinta con la leyenda “Feldgendarmerie” que llevaban en la bocamanga izquierda, así como un emblema de hilo anaranjado de dicha unidad en el mismo hombro y en el lado izquierdo del casco, así como siendo también naranjas los visos de las hombreras. Inmediatamente empezaron a hacerse cargo de las misiones encomendadas, realizando la pertinente vigilancia del tráfico dentro del recinto, así como de los accesos al mismo. Para el desempeño de sus funciones, el contingente recibió varios vehículos, entre los que se encontraban 7 vehículos ligeros tipo Kübelwagen, 5 motocicletas tipo Zundapp y 1 camioneta tipo Horch.
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Uniformidad de la Guardia Civil encuadrada en la División Azul que se conserva en el Museo del Cuerpo en Madrid

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Motocicleta Zundapp y vehículo Kübelwagen

Esta sección quedó adscrita al Cuartel General de la División, concretamente a la 4ª Sección de Estado Mayor (Servicios), aunque un pequeño contingente pasó a labores burocráticas en el Cuartel General, recibiendo el sobrenombre de “Compañía Waterman” por la marca de las estilográficas que usaban.

Una de las principales misiones de los componentes de la Guardia Civil, concretamente en los denominados “puestos” (la unidad estructural más pequeña de la organización territorial del Cuerpo) es la de ser el escalón más bajo del Servicio de Información de la Guardia Civil (S.I.G.C.), recopilando información necesaria para el desarrollo del servicio y posibles investigaciones, así como para tareas de contrainteligencia, por lo que un aspecto tan delicado no podía pasar inadvertido para las autoridades españolas, máxime cuando la División se iba a desenvolver en territorio soviético, cuna del movimiento comunista al que tan ferozmente se oponía el régimen franquista. Para ello, a la misma vez que la sección, partía de Madrid el Capitán de la Guardia Civil D. Pedro Martínez de Tudela García, que sería el encargado de organizar el Servicio de Información Interna (o S.I.I.), adscrito a la 2ª Sección del Estado Mayor divisionario (Información).

Asimismo, entre los cometidos de la Guardia Civil figura desde su fundación el de la escolta y protección de ferrocarriles, por lo que continuaron realizando su función durante el conflicto, uniéndose a este hecho que eran los únicos que portaban sus armas desde España. Los convoyes divisionarios fueron objeto de ataques a su paso por la Francia ocupada, lo que motivó que los guardias tuviesen que hacer uso de su armamento personal para la defensa de los mismos, hecho que reseña el General Agustín Muñoz Grandes, primer jefe de la División de Voluntarios, en una carta del 29 de julio de 1941 al Ministro del Ejército, comunicando los extremos reseñados.

Uniformidad, distintivos y armamento

Ya han quedado dichos con anterioridad los detalles principales del uniforme que vestirían los guardias destinados en la Unión Soviética. Amén de lo reseñado, recibirían el mismo armamento y correajes y pertrechos que cualquier otro soldado de la Wehrmacht, añadiéndose a ello que los guardias de 1ª y 2ª clase recibirían los distintivos de suboficiales (“feldwebel”) que el resto de los miembros de la Feldgendarmerie, además de una gola metálica con dicha inscripción, con la particularidad de que las letras, botones y águila del escudo estarían pintados con pintura reflectante para su fácil identificación durante la noche.

Como armamento fueron equipados con los Máuser K-98 de calibre 7’92 mm y algunos subfusiles MP-40 de 9 mm Parabellum aunque conservaron sus pistolas STAR de 9 mm Largo, de los modelos 1922 y 1940 adjudicadas en España, al contrario que el resto de los divisionarios que recibieron las alemanas P-08 o P-38 de 9 mm. Parabellum.

El hecho de tener adjudicada cada componente su pistola reglamentaria en España, sin tener nada que ver para ello los posibles destinos que el Guardia Civil pudiese tener, estaba contemplado en el Reglamento de Uniformidad del Cuerpo, considerando la pistola como parte de la misma, por lo que aquellos guardias partieron hacia Alemania con sus fundas de vaquetilla reglamentaria del Instituto, lo que hace que sean fácilmente identificables en fotografías de la época, aún cuando no llevasen la pertinente gola de servicio.

Misiones de la Guardia Civil

El 20 de agosto de 1941 la 250ª División recibe la orden de trasladarse hasta la zona de Novgorod, cerca del río Voljov, realizándose este trayecto a pie, y durante el cual los guardias civiles (que ya ha quedado dicho que sí estaban motorizados) auxiliaron a los oficiales aposentadores, vigilaron las localidades por las que pasaban las tropas españolas y controlaron y regularon el tráfico de las columnas de las mismas en los caminos y cruces por los que discurría el itinerario divisionario. Una vez establecida el Cuartel General en Grigorowo continuaron realizando sus funciones de policía militar y de controles del tráfico motorizado e hipomóvil, auxilio a soldados desorientados, vigilancia de sospechosos (siendo estos tanto soldados propios como civiles de la zona), las ya citadas de escolta a contingentes que regresaban a España y de censura postal y de la paquetería del correo de campaña.

También fueron usados en algunas ocasiones como infantería ligera, como en los combates del 16 al 19 de noviembre y del 6 al 16 de diciembre de 1941 en Schewelewo, o del 17 al 21 de ese mes para limpiar de francotiradores la zona de Osnia.

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Miembros de la Sección de Gendarmeria que el 18 sostuvieron un primer choque con el enemigo en la zona de Osnia

El Servicio de Patrulla

Ya ha sido comentado el cometido de escolta ferroviaria que tenía entre sus funciones el Cuerpo. A ello se unía la enorme distancia entre el territorio nacional y la zona de despliegue en las inmediaciones de Leningrado, unos 3000 Km., lo que hizo necesaria la creación del Servicio de Patrulla español, siempre dentro de la "Heerestreiferdienste", que realizaría sus cometidos en los puntos de apoyo logístico intermedios, estaciones principales por las que pasaban estos convoyes, ciudades en las que existían hospitales propios, etc., como por ejemplo Hendaya, Angulema, París, Francfort, Hof, Berlín, Koenigsberg, Vilna, Riga, etc.

Esto hizo que el Ministerio del Ejército solicitase un nuevo contingente el 9 de marzo de 1942, siendo requisito indispensable tener conocimientos de alemán, seleccionándose entre los voluntarios un contingente de 7 tenientes, 7 sargentos, 14 cabos y 40 guardias bajo el mando del Capitán Enrique Serra Algarra, también poseedor de la Cruz Laureada y futuro Subdirector General del Cuerpo.

También era necesaria la vigilancia de la retaguardia del frente español, por lo que a partir del 12 de abril de 1942 se organizó un Servicio de Patrulla propio de la División, aunque este combinaría guardias y soldados seleccionados. Este servicio estaría en un principio bajo el mando de un capitán del Ejército, sustituido por el Capitán de la Guardia Civil Pedro Fernández Amigo al pasar a ser Servicio de Vigilancia de Carreteras el 10 de julio de ese año.

El Servicio de Policía Militar

Al aumentar el tamaño del contingente español y, por tanto, aumentar el número de Guardias Civiles adscritos a este, se hizo necesario reorganizar las demarcaciones bajo vigilancia de la Guardia Civil el 4 de agosto de 1942, aunque siempre bajo el mando del Capitán Martínez de Tudela, dividiéndose en vanguardia y retaguardia:

- La zona de vanguardia sería responsabilidad del ya citado capitán Fernández Amigo, contando para ello con 1 teniente, 1 brigada, 2 sargentos, 5 cabos, 40 guardias y 2 intérpretes, siéndoles encomendada la vigilancia de Grigorowo, Novgorod, Tschetschulino, Ilmen, Porchow, Luga, Soltzy, Dno, y Schimsk.

- La zona de retaguardia estaría bajo el mando del capitán Serra Algarra, y contaría para ello con una plantilla de 6 tenientes, 6 sargentos, 11 cabos, 29 guardias y 10 intérpretes. Esta unidad tendría entre sus funciones la vigilancia de estaciones de ferrocarril, establecimiento de patrullas de vigilancia, auxilio a divisionarios, constitución de un retén permanente y labores de investigación e información, constituyendo puestos en Berlín, Hof, Koenigsberg, Riga y Vilna.

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Capitán D. Enrique Serra Algarra

Estas zonas se verían modificadas al ser destinada la División a una nueva zona del frente de Leningrado, dividiéndose entonces en tres zonas en lugar de dos: frente, vanguardia y retaguardia. Por ello se publica la Orden General número 117 de 26 de octubre de 1942, dimanante del cuartel general de la División, cifrando los efectivos de la Guardia Civil en de 2 Capitanes, 9 Tenientes, 9 Suboficiales, 19 Cabos y 108 Guardias más 12 intérpretes.

Martínez de Tudela es relevado por el también Capitán Francisco García Alted el 9 de abril de 1943 que será relevado a su vez por el Capitán Serra en julio de ese año al ascender a Comandante y regresar por este motivo a España.

Felicitaciones

El contingente de la Guardia Civil recibió numerosas felicitaciones, además de diversas condecoraciones alemanas y españolas, destacando especialmente la Orden General del Cuerpo de 26 de septiembre de 1942 (Boletín Oficial del Cuerpo de 1 de octubre) que, firmada por el General de División Enrique Cánovas Lacruz, a la sazón Director General del Cuerpo, dice textualmente:

“Se transcriben para general conocimiento y satisfacción de los interesados, las frases de elogio dedicadas a las fuerzas del Cuerpo que prestan servicios de Policía Militar de la División Española de Voluntarios en Rusia y que, en fecha 20 de junio último, fueron dirigidas como saludo, por el General Jefe de la Policía Militar del Alto Mando Alemán".

La Legión Azul y epílogo

Debido a los cambios en la situación estratégica que empezaban a percibirse en 1943, el 20 de octubre la 250ª División Española de Voluntarios recibe la orden de regresar a España, aunque un cierto número de divisionarios constituyeron la denominada “Legión Azul” que, de menor entidad que la División, se constituye el 17 de noviembre.

La nueva unidad, dado su tamaño y que no tendría relevos, hizo que fuese necesario cubrir menos puestos, por lo que el número de efectivos de la Guardia Civil se vio considerablemente reducido. Hasta el 12 de abril de 1944 el contingente del Cuerpo estuvo al mando del Capitán Ángel Ramos Patiño, auxiliado por un brigada y un guardia conductor. Dividido en nuevamente en dos secciones, vanguardia y retaguardia, constituidas por los efectivos siguientes:

- Vanguardia: 1 teniente, 1 sargento, 4 cabos y 38 guardias.

- Retaguardia: 1 teniente, 3 sargentos, 2 cabos y 30 guardias.

Siempre vistiendo con orgullo el uniforme verde oliva del Cuerpo y el característico sombrero negro o tricornio, alrededor de 5 capitanes, 16 tenientes y 320 suboficiales y guardias civiles sirvieron en el Frente Soviético, perdiendo algunos de ellos la vida en tan lejanas tierras, además de los que en número indeterminado escoltaron por toda Europa los trenes que transportaban mercancías y efectos nacionales para los divisionarios, aumentando con ello el prestigio y buen nombre del Cuerpo al que el autor se siente enormemente orgulloso de pertenecer.

De aquellos Guardias Civiles, siete de ellos llegaron a ostentar el cargo de Director General del Benemérito Instituto, siendo los mismos los siguientes:

- Luís Zanón Aldalur (Del 10 de diciembre de 1962 al 31 de diciembre de 1965)

- Ángel Ramírez de Cartagena y Marcaida (Del 4 de enero de 1966 al 21 de noviembre de 1967)

- Luís Díez-Alegría Gutiérrez (Del 7 de marzo de 1969 al 13 de enero de 1972)

- José Vega Rodríguez (Del 17 de mayo de 1975 al 10 de octubre de 1975)

- Ángel Campano López (Del 11 de octubre de 1975 al 23 de diciembre de 1976)

- Antonio Ibáñez Freire (Del 23 de diciembre de 1976 al 2 de mayo de 1978)

- José Luís Aramburu Topete (Del 21 de abril de 1980 al 26 de octubre de 1983)

 

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El ex-Director General de la Guardia Civil José Luis Aramburu Topete cuando prestaba servicio en la División Azul

 



Galería fotográfica

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Fuentes

https://www.guardiacivil.es/es/instituc ... index.html
http://www.forosegundaguerra.com/viewtopic.php?t=1310
http://www.rutasconhistoria.es/articulo ... rdia-civil
http://gagomilitaria.blogspot.com.es/20 ... -azul.html
http://museosmilitaresypoliciales.blogs ... civil.html
http://memoriablau.foros.ws/t124/la-gua ... -en-la-da/
http://militaryuniformsjandj.blogspot.c ... trupp.html
Revista “Armas”, nº 237 de febrero de 2002, escrito por Jesús Nuñez con la colaboración del Comandante retirado de la Guardia Civil Francisco Grau Pérez, integrante del contingente.
Servicio de Estudios Históricos de la Guardia Civil
Archivo personal del General Varela
Reglamentos para el Servicio y de Uniformidad de la Guardia Civil
Revista “Guardia Civil”, número 839 de marzo de 2014

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