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CREACION GUARDIA CIVIL DEL PERÚ

  • Escrito por Redacción

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Misión de la Guardia Civil de España en 1922 para reorganizar a la Policía de Perú y crear la Guardia Civil del Perú.

En 1919, durante el segundo gobierno de don Augusto Bernardino Leguía Salcedo se decidió reorganizar la Policía peruana mediante el Decreto Ley Nº 1163 expedido el 7 de agosto de 1919. Entre otros aspectos se disponía el establecimiento de “una Escuela de Policía para los aspirantes a Oficiales e individuos de la institución”.

Como el propósito del Presidente Leguía era tomar como modelo a la Policía de España, solicita al gobierno de Su Majestad Católica el rey de España don Alfonso XIII, el envío a la capital del Perú de una Misión de Policía española para organizar e instruir en el Perú a la Policía de la república. Leguía mediante Resolución Suprema del 4 de abril de 1921, dispone se contrate una Misión de la Benemérita Guardia Civil de España, con la finalidad de establecer las bases sobre las que debería formarse la Guardia Civil del Perú, lo que se concretó, y se puso en marcha, al suscribirse en Madrid, el 1 de octubre de 1921, el acuerdo diplomático por el que se contrataba los servicios de una Misión de la Benemérita Guardia Civil Española, la misma que el 22 de noviembre de 1921 llegó a la capital del Perú y estuvo presidida por el entonces Teniente Coronel de la GC Española, Señor Pedro Pueyo España. Completaban la misión el Capitán de la GC Española, Señor Bernardo Sánchez Visaires, el Teniente de la GC Española, Señor Adolfo Carretero Parreño, que por enfermedad tuvo que volver a España, siendo reemplazado por el de igual clase Teniente de la GC Española, Señor Fernando Gómez Ayau y el Sargento 1º de la GC Española, Señor José Gómez Hernández (primer instructor de Guardias).

Esta misión policial española, después de instalarse, se dedicó al trabajo de planificación y formulación de los proyectos para la reforma de la policía, entregando, al mes de su llegada, la documentación respectiva, el 21 de enero de 1922, habiendo presentado al Presidente Leguía y al Ministro de Gobierno y Policía Germán Leguía y Martínez, 14 proyectos de ley que comprenden el plan completo de reorganización de los cuerpos de Guardia Civil, Seguridad y Vigilancia de toda la república. Dicho trabajo fue de la aprobación del presidente Leguía, quien consideró el plan proyectado en los 14 referidos proyectos, el único hacedero para la reorganización, por sus excelentes formas de adaptación y por la economía que, a pesar del mejoramiento de todos los servicios, suponía.

La Guardia Civil y Policía, era una nueva Institución Policial Peruana de naturaleza, carácter y organización militar, porque fue creada, con los mismos principios doctrinarios de la Guardia Civil de España, por la Misión de la Guardia Civil de España la cual trajo y aplicó los mismos reglamentos de la Guardia Civil de España, entre estos: La Cartilla del Guardia Civil, donde en su Art. 1º señalaba, que: “El honor ha de ser la principal divisa del Guardia Civil, debe por consiguiente conservarlo sin mancha. Una vez perdido no se recobra jamás”, así como su Reglamento Militar, que estaba, con respecto al Régimen del Personal, relacionado con su situación, ascensos, beneficios y otros; su Reglamento para el Servicio en Tiempo de Paz, en el cual la Guardia Civil de Perú estaba organizada, al igual que la Guardia Civil de España, en Comandancias, Sectores, Líneas y Puestos, siendo estos últimos los que realizaban su servicio policial mediante correrías, que llegaban hasta el último rincón del País; también su Reglamento de Campaña, su Reglamento Interno para el aspecto disciplinario, sus Manuales de Criminalística, de Procedimientos en Materia Criminal, de Documentación Policial y Administrativa (se introdujeron por primera vez los términos de Atestado, Información Sumaria y otros), la Guardia Civil del Perú también heredó de la Guardia Civil Española su monograma con las letras G.C. entrelazadas, pero lo más notable de la labor de la Misión Española de Policía, fue el aspecto moral y material que realizó en el personal, el cual fue rigurosamente seleccionado, con buenos elementos; con presencia; instrucción mínima; porte militar y con marcada personalidad; sujeto a una severa y rigurosa disciplina militar, de tal modo que a todos sus integrantes, hasta el último Guardia, se les pueda dar autoridad; con todas las garantías inherentes a su autoridad y con estabilidad en el puesto.

Los Oficiales, que vinieron a la Guardia Civil y Policía, eran licenciados de la Escuela Militar de Chorrillos y para causar alta en ella canjearon sus despachos respectivos, ellos, a diferencia del personal subalterno, que se licenciaban en la Escuela de Oficiales de la Guardia Civil y Policía como Oficiales de la Guardia Civil y Policía capacitados para comandar a los tres Cuerpos Policiales (Seguridad, Guardia Civil e Investigación y Vigilancia), por cuanto la especialización solo se dio a nivel de Personal Subalterno (Personal de Tropa de los Cuerpos de Seguridad y de la Guardia Civil y Personal Técnico de Investigadores de la Brigada de Investigación y Vigilancia). Para darle a la Guardia Civil y Policía categoría de Fuerza Armada esta era considerada como un arma del Ejército y su personal de Oficiales formaba parte del Escalafón Militar, debiendo figurar, en el, a continuación de los Oficiales del Arma de Artillería, pero lo más importante fue su autonomía, con respecto a las autoridades políticas, en la que solo para los asuntos del servicio policial dependían del Ministerio del Gobierno y Policía (ahora Ministerio del Interior) mientras que los asuntos disciplinarios, administrativos, ascensos, bajas, cambios de colocación del personal, suministros y otros, eran atribuciones exclusivas de la Dirección General de la Guardia Civil y Policía y que en todo caso reportaba al Ministerio de Guerra.

Creación de la Escuela de Policía de la República

Como consecuencia de la labor llevada a cabo por la Misión Española, el gobierno dictó el 3 de julio de 1922 un Decreto Supremo disponiendo en su parte resolutiva la creación de la “Escuela de la Guardia Civil y Policía de la República”. La finalidad fue organizar un Cuerpo de la Guardia Civil similar a la Benemérita española, sobre la base de las Gendarmerías de la República. También la de formar otro Cuerpo llamado de Seguridad o de Orden Público sobre la base de la antigua Guardia Civil Urbana y Rural así como de fundar otro Cuerpo más, denominado de Investigación y Vigilancia, con los elementos aprovechables de la Sección de Investigaciones de la Intendencia de Policía y los sargentos primeros, licenciados del Ejército, o de los mismos que prestaban servicio como oficiales asimilados en las Gendarmerías existentes.

La Escuela de Policía de la República constaba inicialmente de tres secciones:

  • La 1ª, Superior de Oficiales, para los tres Cuerpos.
  • La 2ª, de Tropa y Aspirantes a Clase de los tres Cuerpos.
  • La 3ª, Especial, de Aspirantes a la Sección de Investigación y Vigilancia y su anexo de dactiloscopia.

Tras ser creada la Escuela de la Guardia Civil y Policía por Decreto Supremo del 3 de julio de 1922, se atendió en primer lugar y de un modo muy escrupuloso al reclutamiento del personal idóneo para la instalación del plantel, consiguiéndose la presentación de candidatos muy honorables y de excelente historia militar para la clase de Capitanes, Tenientes y Alféreces. Para las secciones de clases de seguridad e investigación se atendió con sumo cuidado a los antecedentes de conducta e instrucción y con tal medida se consiguió un personal que hizo honor, el día de la inauguración de la escuela, a sus reclutadores e instructores.

El local elegido para la Escuela de Policía de la República fue el del antiguo “Hospicio de la Misericordia y Hospital de Insanos”, ubicado en la Avenida Sebastián Lorente Ibáñez Nº 769 (antes Avenida de los Incas) del tradicional barrio del Cercado, el cual se hallaba en estado ruinoso, decidiéndose que las obras de restauración y adaptación, las cuales ya habían principiado el 1 de abril de 1922, se realizen bajo la inspección personal del Teniente Coronel GCE Señor Pedro Pueyo España, Jefe de la Misión Española, transformándolo y dotándolo de todos los elementos necesarios para el más perfecto funcionamiento de este género de instituciones.

La Escuela de Policía de la República se inauguró el 1 de noviembre de 1922, con la presencia del presidente Leguía, quien presidió la ceremonia, del gobierno en pleno, de los cuerpos diplomáticos y consulares acreditados en Lima, del elemento militar y civil de la población y de la colonia española de Lima, que, respondiendo a la iniciativa sugerida por el Teniente Coronel de la GC Española, Señor Pedro Pueyo y España, obsequió al nuevo instituto la “bandera de guerra”.

La inauguración de la escuela se realizó con el descubrimiento de la placa conmemorativa; siguió la de la bendición de la bandera de guerra por el señor Nuncio Apostólico; la entrega de la misma al presidente Leguía: por los padrinos señora Fabiola de Ojeda, esposa del Ministro de España y el Presidente del Casino Español en representación de la colonia española; aceptación de la ofrenda por parte del señor Presidente de la República, entrega de ella al director de la escuela Teniente Coronel de la GC Española, Señor Pedro Pueyo y España para que la entregue en aquel momento al plantel. A este acto siguió la entrega de la bandera al abanderado y su escolta, acto seguido el Teniente Coronel GC Española Señor Pedro Pueyo y España dirigiéndose a las fuerzas formadas procedió a tomarles el juramento de fidelidad reglamentario, el cual fue respondido con estentórea voz por parte de los alumnos, se efectuó el desfile de todos los alumnos bajo los pliegues de la enseña que juraron defender a costa de su sangre y de la cruz que con ella formaba el Teniente Coronel de la GC Española, Señor Pedro Pueyo y España con su espada. Momento solemne que conmovió a todos y cada uno de los asistentes que vivan al Perú y a la madre patria España.

Se inauguró a continuación el monumento que la gratitud de los nuevos institutos hizo erigir en honor del presidente Leguía. Magnífico busto en bronce que se erguía en el centro del patio de honor de la escuela, acto que realizó la señora Fabiola de Ojeda acompañada del ministro de Relaciones Exteriores, señor doctor Alberto Salomón Osorio y que despertó de nuevo aclamaciones y aplausos en honor del mandatario. Terminada la ceremonia se visitó el establecimiento obsequiando espléndidamente a los invitados.

A petición del Teniente Coronel GC Española Señor Pedro Pueyo y España, a la entrada de la escuela y de modo ostensible, se colocó un rótulo de grandes caracteres, con el lema en que está inspirada la Benemérita Guardia Civil de España: "El honor es su divisa", a lo cual el presidente Leguía complementó con la frase: "Como en la madre patria".

La Escuela inicia sus actividades el 4 de noviembre de 1922 teniendo como alumnos: 30 Oficiales del Ejército del Perú, de los cuales algunos regresaron a sus Unidades de origen, 19 Técnicos-Alumnos de Investigación y 103 Individuos de Tropa.

Los exámenes fueron presenciados por el Ministro de Gobierno y Policía, así como el desarrollo de algunas clases.

El 1 de marzo de 1922 se realizaron los primeros exámenes que la Misión llamó de “tanteo”, a fin de conocer el estado de la instrucción.

Los exámenes finales de esta Promoción se iniciaron el 2 de julio de 1923, licenciada y debidamente aprobada, el 3 de septiembre de 1923 sale la primera promoción de Guardias Civiles totalizando, hasta el 1 de enero de 1989, 59 promociones de oficiales, siendo la última la que lleva el nombre de "Alférez GC Saúl Martín Agreda Durand".

Durante el proceso de formación hubo un porcentaje de no aprobados, entre Oficiales y alumnos, del 50% del total de estos, índice alto que comprueba la seriedad y el rigor de la instrucción. En el curso del año académico causaron baja del plantel numerosos alumnos de las diversas secciones, unos por incapacidad profesional y otros por razones de moralidad y disciplina, demostrándose de esta manera que la Misión Española sentó firmemente las bases de los nuevos Cuerpos Policiales.

Los efectivos licenciados de la primera promoción de la Escuela de Policía, ocuparon las Comisarías de Lima, constituyendo el Cuerpo de Seguridad.

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