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LAS CONTRAPARTIDAS

  • Escrito por Redacción

contrapartida del cabo casimiro gomez cantabria

LAS CONTRAPARTIDAS

Las contrapartidas fueron durante bastantes años uno de los máximos azotes no solo para los grupos de guerrilleros o huidos, sino sobre todo para los enlaces y los paisanos que vivían en zonas donde actuaban las partidas guerrilleras.

Pero ¿Qué eran las contrapartidas?, aquí le cedemos la palabra a Gabriel Ferreras, sargento de la guardia civil y encargado de una de ellas durante los años 40 en la provincia de León:

“...como las cosas no evolucionaban al ritmo que era de esperar, a finales del año 1942 se introdujo la modalidad de las contrapartidas. Seis o siete hombres, guardias al mando de un sargento, en traje de paisano y de monte, armados con subfusiles, pistolas y granadas de mano, nos lanzábamos al monte, a hacer la misma vida de los bandoleros buscando el encuentro directo con ellos”.

He aquí el testimonio de uno de los primeros jefes de contrapartida, pues fue en las zonas de el Bierzo y la Cabrera donde empezaron a actuar para luego extenderse a las demás zonas del estado donde operaban grupos guerrilleros, para saber un poco más de su manera de funcionar volvemos al testimonio del sargento Ferreras:

“Íbamos provistos de conservas para la alimentación; dormíamos a la intemperie, hacíamos apostaderos en las encrucijadas de caminos, pasos obligados, entradas de los pueblos que ellos frecuentaban, etc…La vida era dura y penosa, y forzoso es confesar que no dio muy eficaces resultados. Yo mandaba una de las dos contrapartidas que se formaron. Solíamos estar en el monte ocho o diez días, al cabo de los cuales, durante la noche, regresábamos a Ponferrada, para evitar expectación, o salían con el jeep a buscarnos. Llegábamos sucios, con barbas de ocho días, en fin, en condiciones lastimosísimas. Se descansaban tres o cuatro días y nuevamente al monte a otra zona distinta...”.

Lo que no nos cuenta Ferreras, es que aparte de buscar el enfrentamiento con los del monte, al hacerse pasar por maquis, se presentaban en lugares o pueblos donde supuestamente se les apoyaba, para ir desarticulando las redes de enlaces e ir minando la confianza de los colaboradores.

Si al principio las contrapartidas estaban formadas íntegramente por guardias voluntarios, tras su generalización empiezan a incorporarse a las contrapartidas personal civil y guerrilleros “arrepentidos”, que solían actuar de “prácticos” o guías.

  El éxito de las contrapartidas dependió un poco de la zona y de lo sólidas que fueran las redes de enlaces, pues en ciertos sitios, estas redes conocían bastante bien a la mayoría de los integrantes de los grupos guerrilleros, por otro lado, tuvieron gran efectividad allí donde operaban los guerrilleros procedentes del maquis francés y que no conocían a los enlaces, lo que favoreció la infiltración de las contrapartidas y el sistemático final de enlaces y guerrilleros.

Para terminar, simplemente citar teniente coronel Eugenio Limia, gran potenciador de esta táctica antiguerrillera:

“... su misión principal era descubrir y captar enlaces, encubridores y confidentes de los bandoleros, como igualmente las organizaciones comunistas que les apoyaban, perseguir y atacar las partidas, y detener las organizaciones y colaboradores de aquellas; a base de emboscadas y ataques nocturnos y por sorpresa en puntos de paso, ranchos, y lugares de racionamiento o refugio, asalto a casas aisladas, preparación de golpes de mano y otra multitud de servicios bajo las consignas e instrucciones del mando de la comandancia”.

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