Menu
  • 01
  • 02
  • 03
  • 04
  • 05
  • 06
  • 07
logo-circulo-ahumada
Cartas al Director

Cartas al Director

Envíe su carta...

CONSTITUCIÓN ESPAÑOLA. ARTÍCULO 2 (CUIDADO CON LAS COCES)

CONSTITUCIÓN ESPAÑOLA. ARTÍCULO 2 …

‹‹La Constitución ...

El gran encierro

El gran encierro

No, no me refiero ...

DOMINGOS BENEMÉRITOS

DOMINGOS BENEMÉRITOS

SUMARIO: DOMINGO 04 ...

Sábados culturales en Benemérita al Día

Sábados culturales en Benemérita a…

SUMARIO SÁBADO 03 de...

MANIFESTACION DE ODIO EN ALSASUA

MANIFESTACION DE ODIO EN ALSASUA

Miles de personas ...

Los majaderos de Alsasua

Los majaderos de Alsasua

Tras el acto terro...

Prev Next

hospimedicalpatrocinador

Noticias Historia

Budapest, 1944: busquen al judío

  • Escrito por Redacción

busquen-judio-cultura

La historia dicta que los nazis fueron responsables del mayor genocidio de la historia, pero a menudo obvia que lo hicieron con la inestimable colaboración de aliados y gobiernos títeres en los países de Europa que ocuparon entre 1939 y 1944. Entre ellos, la Francia del Gobierno de Vichy del mariscal Pétain.

La muerte de Imre Kertész, uno de los testigos de aquella tragedia, devuelve a la memoria la historia de su país durante aquellos años. Hungría, aunque aliado de Alemania desde 1941, fue uno de los gobiernos que menos colaboró para la Solución Final nazi. Bajo la figura del general Miklós Horthy, que ejercía de jefe de estado del país desde 1920 como regente de Hungría (heredó la legitimidad del Imperio Astro-Húngaro tras su derrota en la Primera Guerra Mundial y su desmembramiento en diferentes naciones), las autoridades húngaras preservaron el grado de autonomía necesario para eludir la persecución y deportación de los judíos a los campos de exterminio. El Gobierno de Horthy había aprobado leyes antisemitas y de discriinación racial pero se resistió a deportar a judíos, especialmente a partir del 20 de enero de 1942, cuando el Tercer Reich sentenció a todos los judíos de Europa a las cámaras de gas tras adoptar la denominada Solución Final en la conferencia de Wannsee.

Antes de esa fecha el régimen nazi no sólo permitió, sino que alentó a los países bajo su esfera de influencia a solucionar el "problema judío" por medio de la expulsión de sus fronteras. Sin embargo, a partir de Wannsee, la furia asesina del Reich se extendió a todos los rincones de Europa y se tradujo en continuas presiones para que sus aliados se implicaran de forma efectiva en el judenrein -estado "libre de judíos"- y por tanto, el asesinato masivo.

Horthy se resistió entonces a las demandas nazis al igual que había hecho Mussolini en Italia -que eludió con evasivas a sus aliados-, hasta que la paciencia de Hitler se agotó. En marzo de 1944, las tropas de la Wehrmacht entraron en Hungría forzando al regente a nombrar a un ministro pro alemán. La comunidad judía húngara, que había permanecido prácticamente a salvo del horror con el que se alimentaban ya los campos de exterminio de Auschwitz, Treblinka o Sobibor, corrió la misma suerte que en el resto de países ocupados. Bajo la regencia de Horthy se deportaron a cerca de 400.000 judíos al campo de exterminio de Auschwitz-Birkenau. Fue entonces cuando comenzó la crucial labor de los diplomáticos de Suecia, Raoul Wallengberg, España, Ángel Sanz-Briz, Suiza, Carl Lutz, y la decisiva ayuda del Nuncio Apostólico de Roma, Angelo Rota, que salvaron miles de vidas.

Las protestas lograron que Horthy rectificara su política y suspendiese las deportaciones de judíos a los campos del este hacia julio. Sin embargo, en octubre de 1944, tan sólo seis meses antes de que el Tercer Reich fuera definitivamente aplastado por los aliados, y cuando el Ejército Rojo se encontraba ya a en la frontera húngara, los nazis derrocaron el gobierno de Horthy -que había intentado firmar un armisticio con los aliados- e impusieron el del partido nazi húngaro, la Cruz Flechada de Ferenc Szálasi, que tomó el poder en noviembre.

A partir de entonces se recluyó a los judíos en el guetto de Budapest al tiemo que proliferaron los asesinatos cometidos por los nyilash húngaros, que llegaron a ejecutar a unos 10.000 judíos hasta febrero, cuando el ejército de la URSS tomó la capital. En total, se estima que más de 430.000 judíos fueron deportados en esos pocos meses, de los cuales la inmensa mayoría fueron llevados a Auschwitz-Birkenau donde fueron asesinados en las cámaras de gas.

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

Benemérita al día

Actualidad

Cultura y Sociedad

Otras Secciones

Boletín de Noticias

SUSCRÍBETE >> Recibe gratis todas las noticias en tu correo
Términos y Condiciones