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El éxodo de los refugiados se queda sin referencias históricas: el viaje a la tierra prometida

  • Escrito por Redacción

gabriel-puij-expulsion

En la actualidad, hay más desplazados por todo el mundo que en la Segunda Guerra Mundial. Si todos formaran un país, sería el vigesimocuarto más poblado del mundo

 La coletilla más repetida estos días sobre el particular éxodo que viven los refugiados sirios y otros desplazados alrededor del mundo es que no se había vivido una situación así desde la Segunda Guerra Mundial. Los datos históricos demuestran que la magnitud de esta crisis ya no aguanta ni siquiera la comparación con lo ocurrido en los años cuarenta del pasado siglo: durante la Segunda Guerra Mundial y los años de posguerra se registró un desplazamiento poblacional que afectó a entre 40 y 60 millones de refugiados, deportados o dispersados sobre todo en Alemania, Polonia y Checoslovaquia. Hoy, sin embargo, los informes de el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) alertan de que, a finales de 2014, había casi 60 millones de desplazados forzosos (59,5) en el mundo, ocho más que el año anterior. Y la tendencia sigue creciendo hasta el punto de que ahora, si todos formaran un país, sería el vigesimocuarto más poblado del mundo.

Un recorrido histórico a través de las grandes migraciones de la humanidad pone en evidencia que la crisis actual está fuera de todo lo conocido, incluso en la Segunda Guerra Mundial. Entonces, entre 11 y 12 millones de alemanes fueron expulsados durante el conflicto mundial de las zonas anexionadas por la URSS y Polonia, así como de los Sudetes en Checoslovaquia y de las comunidades germanas de los Balcanes y obligados a regresar al interior de las fronteras alemanas. Igualmente, dos millones de polacos de las zonas orientales cedidas a la URSS fueron realojados en la «nueva Polonia occidental». A su vez, casi 500.000 finlandeses fueron expulsados de los territorios anexionados por la URSS, así como una parte de la población húngara de Eslovaquia. Pero aún aceptando la cifra total de 60 millones que apunta ACNUR, la situación actual sobrepasa lo ocurrido en la Segunda Guerra Mundial y deja muy atrás los ocho millones del otro conflicto con dimensión planetaria, la Primera Guerra Mundial.

La otra gran referencia en cuanto a refugiados en el siglo XX la tenemos que buscar a mediados de los años noventa. Durante las guerras de los Balcanes (con 4.000.000 desplazados) y el genocidio de Ruanda (con 600.000 desplazados), el número global de refugiados aumentó a cifras cercanas a la Segunda Guerra Mundial.

De la colonización de América al siglo XX

Así y todo, el mayor trasvase poblacional posiblemente en la historia de la humanidad se produjo de Europa hacia América a raíz del Descubrimiento de 1492. Se calcula en 100.000 el número de españoles que viajaron a la América hispana durante el primer siglo colonial (1492-1600), lo cual representó solo la avanzadilla de lo que estaba por llegar con la emancipación de los Estados americanos a inicios del siglo XIX. Entre 1800 y 1940, cruzaron el charco 55 millones de europeos, de los que 35 se establecieron de modo definitivo. Por nacionalidades, fueron 15 millones de británicos (ingleses e irlandeses), diez de italianos, seis de españoles y portugueses, cinco de austriacos, húngaros y checos, uno de griegos, alemanes, escandinavos.

El éxodo de los refugiados se queda sin referencias históricas: el viaje a la tierra prometida
La calle Mulberry, centro de la Pequeña Italia de Nueva York

La inmigración italiana e irlandesa es un buen ejemplo de este proceso. Solo entre 1860 y 1914, cinco millones de italianos, lo que equivalía a una tercera parte de la población, se lanzaron a buscar trabajo fuera de la península itálica. Entre las razones que se escondían detrás de este éxodo sobre todo desde el sur de Italia, estaban las duras condiciones de su tierra natal, el servicio militar obligatorio para quienes no podían pagar por evitarlo y la interminable oleada de desastres naturales –sequías, inundaciones, terremotos, corrimientos de tierra y erupciones de volcánicas– que azotaron el país a finales del siglo XIX. El caso de los irlandeses, un pueblo azotado por una fuerte hambruna entre 1845 y 1849, registró la marcha de unos tres millones de personas solo en la segunda mitad del siglo XIX.

En paralelo a la migración europea, se produjo entre 1500 y 1850 el traslado forzoso de grandes contingentes humanos de población negra africana para ser comercializada como fuerza de trabajo esclava. Un hecho determinante demográficamente por lo que ha supuesto en la redistribución del mapa de población mundial. Se calcula que fueron en total unos 12 millones de africanos los que fueron obligados a hacer la ruta hacia América, entre el siglo XVI y el siglo XIX.

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