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Los Primeros Pobladores de la Península Ibérica

  • Escrito por Redacción

PRIMEROS-POBLADORES-HISPANIA

Los Primeros Pobladores de la Península Ibérica usaron herramientas para trabajar cantos rodados durante el Paleolítico Inferior arcaico. La industria de piedra tallada consistía en lascas desprendidas durante su talla, y se utilizaban para cortar pieles, descarnar jirones de carne o machacar huesos. Por su simpleza no mostraron evidencias de que tuviesen aplicaciones para la caza o para cualquier otro tipo de actividad.

En esa simplicidad radica el problema de situar en el tiempo las industrias de cantos trabajados, porque los mismos aparecen en épocas más recientes del Paleolítico Inferior e incluso en épocas más tardías. Enrique Vallespí, investigador de prehistoria española, realizó un mapa de distribución de los hallazgos. Tras rigurosos estudios en los que eliminó aquellos atributos dudosos, incluyó estas industrias en casi toda la Península exceptuando la franja norte. Donde mayor número de evidencias se encontraron fue en la periferia meridional.

Los Primeros Pobladores de la Península Ibérica

Canto tallado Tipo 13

Trabajos e investigaciones sobre los Primeros Pobladores de la Península Ibérica

Según el equipo del doctor J. Gibert, en Cueva Victoria (Murcia) y Guadix-Baza (Granada), se encuentran las evidencias fósiles más antiguas de la presencia de los primeros humanos en la Península. En la depresión de Guadix-Baza se han encontrado depósitos de piedras talladas muy rudimentarias, huesos con impactos productos del descarnado o fracturas producidas por el hombre así como sus propios restos físicos. Bajo la opinión del equipo se estima, mediante técnicas para calcular la cronología de manera aproximada, que el testimonio más antiguo es una lasca procedente de Orce, concretamente del Cortijo de don Alfonso. Su edad está estimada por paleomagnetismo en 1,6-1,7 millones de años. En la misma depresión se pueden encontrar los yacimientos de Venta Micena, donde hay dolomías trabajadas relacionadas con el descarnado de animales.

Los Primeros Pobladores de la Península Ibérica

Yacimientos de cantos rodados en la Península

También hay restos humanos. Aquí se encontró un fragmento de calota craneal, datado en 1,5 millones de años. Este descubrimiento significó que el poblamiento de la Península Ibérica no tuvo lugar hasta el Pleistoceno medio y que este poblamiento se hizo a través del corredor de Palestina bordeando el Mediterráneo por el norte de África.

Se abría la posibilidad de que la colonización de Europa se hiciese a partir del estrecho de Gibraltar o bien que las fechas de estimación de la primera migración se tenían que adelantar de forma considerable. La cronología estimada para Cueva Victoria es de 1,4 millones de años según la bioestratigrafía de la fauna. La presencia del hombre en este yacimiento está documentada por restos físicos.

Los Primeros Pobladores de la Península Ibérica

Cueva Victoria Murcia

Según M. Santoja, en depósitos fluviales de Alagón (Cáceres) y del Tajo (Talavera de la Reina, Toledo), también se estima la posibilidad de presencia humana en el Pleistoceno Inferior a partir de hallazgos descubiertos.

Los trabajos de la Associació Arqueológica de Girona y la síntesis de J. Canal i Roquet y E. Carbonell muestran un amplio catálogo de ocupaciones entre las que destacan los paleolagos de la comarca de La Selva, con el yacimiento de Avellaners, y las terrazas altas del Ter en las proximidades de Girona, con los del Puig d’en Roca I-II, Costa Roja, Can Rossinyol y Palau. Se trata de testimonios de grupos poco numerosos que se asentaban en zonas junto a los cursos de agua. Se han encontrado cantos trabajados, lascas de su fabricación y algunos útiles retocados como raederas y denticulados. La presencia humana en Cataluña se sitúa a finales del Pleistoceno Inferior, por encima de los 700.000 años.

Los hallazgos arcaicos corroboran una baja densidad de ocupación a pesar de su extensión. La mayoría de los yacimientos son lugares de talla, y por tanto es difícil acercase a un modo de vida concreto. Se podría deducir, a lo sumo, que los primeros pobladores se desplazaban en bandas muy móviles formadas por un número reducido de aprovisionamiento de guijarros para fabricar utensilios. Es misma distribución topográfica puede sin duda ser puesta en relación con los territorios, lugares de paso o abrevaderos de diferentes tipos de animales.

Relaciones y evidencias

Hay dos hechos que conviene tener en cuenta. Por un lado tenemos la semejanza (aunque a día de hoy algo cuestionada) entre materiales de la periferia meridional y otros pertenecientes a algunas etapas del Paleolítico Inferior arcaico de Marruecos. Por otro lado, la relación evidente entre las industrias de los yacimientos gerundenses con algunas estaciones del Rosellón, con las que hay un buen sistema natural de comunicaciones a través de los pasos orientales de los Pirineos. La penetración pudo realizarse por los dos caminos, pero su anterioridad o posterioridad resulta a día de hoy difícil de concretar.

Autor: Augusto Alejandro Peña Díaz para revistadehistoria.es

REVISTA DE HISTORIA (http://revistadehistoria.es)

 

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