Menu
  • 01
  • 02
  • 03
  • 04
  • 05
  • 06
  • 07
logo-circulo-ahumada
DOMINGOS BENEMÉRITOS

DOMINGOS BENEMÉRITOS

SUMARIO: DOMINGO 04 ...

Sábados culturales en Benemérita al Día

Sábados culturales en Benemérita a…

SUMARIO SÁBADO 03 de...

MANIFESTACION DE ODIO EN ALSASUA

MANIFESTACION DE ODIO EN ALSASUA

Miles de personas ...

Los majaderos de Alsasua

Los majaderos de Alsasua

Tras el acto terro...

POR SUS HECHOS LOS CONOCEREIS

POR SUS HECHOS LOS CONOCEREIS

A cada uno por los...

Prev Next

hospimedicalpatrocinador

Noticias Cultura

¿De verdad se nos da tan mal el inglés a los españoles?

  • Escrito por ABC

nivel-ingles-espana-escuela-kvWD--620x349abc

El inglés es uno de los mayores obstáculos que han de superar los españoles a la hora de viajar y de buscar trabajo en el exterior. El miedo al ridículo, la falta de constancia a la hora de estudiarlo y la comodidad que supone que el castellano sea el segundo idioma más hablado del mundo –únicamente superado por el chino– son las principales razones que han evitado, históricamente, que España se convierta en un país puntero en términos de bilingüismo.

La mayoría de los estudios que determinan el nivel de inglés del conjunto de la sociedad española no incita al optimismo. El pasado febrero, un informe de la escuela de idiomas Education First (EF) reveló que la puntuación media del país había descendido con respecto al año anterior. Un traspié que relegó a España al puesto 23 en la clasificación de las naciones con mayor número de angloparlantes del territorio europeo.

¿Es este retroceso preocupante? Para Miguel Ángel Peinado, coordinador de Bilingüismo del IES Huarte de San Juan (Linares, Jaén), aún es pronto para evaluar la expansión del habla inglesa en España: «Hay muchas razones a tener en cuenta para llegar a ese dato –asegura–. Yo diría que no se puede evaluar un trabajo que se está empezando a hacer y que camina lento pero con bastante buenos resultados».

Según Peinado, el aprendizaje del inglés ha tenido una evolución muy positiva en las últimas décadas. Además, recuerda que es un idioma que tiene «una carrera muy corta de tiempo», pues no llegó a las aulas hasta bien entrados los años 80. «A mí me dio clase un inspector de policía retirado. No había metodología», sentencia.

Guy Heath, exdirector del centro de Adultos del British Council de Madrid, tampoco está de acuerdo con los informes que anuncian el desplome del inglés en España. Para él, el hecho de que una persona tenga mayor o menor nivel depende en gran parte de su motivación, pues aquel que lo estudia pretende con ello obtener un beneficio personal: «No es fácil aprenderlo si no ves una necesidad o no tienes interés en lo que haces», asegura. A su vez, destaca que muchos institutos especializados, como Cambridge, otorgan cada vez mejores calificaciones a sus alumnos y que estos, a su vez, optan con por presentarse a exámenes más difíciles.

El inglés en España, al alza

Pese a la leve caída que ha sufrido en la clasificación que realiza cada año EF, lo cierto es que España ha conseguido superar la media europea en lo que se refiere al conocimiento del inglés como segunda lengua. Una tendencia positiva que se ha constatado en los últimos ocho años y que le ha valido para adelantar a otras potencias como Francia o Bélgica.

«El dominio del inglés en España ha mejorado significativamente –señala el estudio de la escuela de idiomas–. En los últimos años, se han producido importantes iniciativas del Gobierno en la educación bilingüe e intercambio de idiomas». Un «experimento» que se inició en 2004 y que ha demostrado «que los sistemas de educación pública pueden priorizar el aprendizaje de esta lengua sin perjudicar los resultados del aprendizaje en otras áreas».

La conclusión de EF es secundada por el profesor Peinado, que define el proyecto bilingüe como la «panacea» de la enseñanza: «Dar asignaturas como ciencia, historia o música en inglés es la mejor manera de que el alumno aprenda y adquiera destreza en el idioma», apunta. Un procedimiento que necesita un mayor esfuerzo económico por parte de las administraciones públicas, pues para que dé resultado «hacen falta cursos en el extranjero de formación del profesorado de primer grado».

La positiva marcha del aprendizaje del inglés en los españoles –sobre todo en la población más joven– es, para él, indudable. «En los años 80 la sociedad no contemplaba su importancia, seguían siendo pocos los que la fomentaban desde arriba, y los alumnos siempre decían la misma frase: “¿Y a mí para qué me sirve?” –afirma–. En los gobernantes, la misma fotografía. En los 90 todo dio un vuelco positivo. Los españoles empezaban a ver que había un mundo por descubrir y que el idioma les abría puertas».

La enseñanza en las aulas se ha visto reforzada con la llegada de las nuevas tecnologías y, ante todo, con la entrada del país en la Unión Europea, tal y como recalca Guy Heath : «Las nuevas generaciones han aceptado la necesidad de hablar otros idiomas. Pueden viajar más, tienen contacto con internet, tienen televisión por cable… Están más mentalizados», subraya.

Las limitaciones del sistema actual

No todos los colectivos comparten la opinión de que el sistema actual de educación bilingüe es el más apropiado para el aprendizaje de los alumnos. José Luis Pazos, presidente de la Federación de Asociaciones de Padres de Alumnos Giner de los Ríos (FAPA), ha criticado en reiteradas ocasiones el modelo, que, afirma, «obliga» a los estudiantes a estudiar las asignaturas «con una lengua no materna».

Según Pazos, los países que han implantado con éxito el bilingüismo en sus centros escolares «lo hacen con otro tipo de medidas» que ayudan a los niños a expresarse «desde pequeños con total normalidad», como ver películas en versión original o dedicar varias horas al día a conversar con ellos en inglés. «El problema es que nos hemos pasado varias décadas enseñando cómo se escribe y se pronuncia esta lengua, pero no hemos enseñado a hablarla coloquialmente», asegura.

El traductor y escritor Pedro Piedras argumentó en un artículo que publicó bajo el nombre de «La plaga del bilingüismo» que la enseñanza de idiomas en los colegios e institutos de nuestro país «ha sido tradicionalmente deficiente». Defiende el literato que, debido a un modelo de enseñanza «sin pies ni cabeza», los únicos que han aprendido a hablar otras lenguas son aquellos que han viajado por el mundo «a costa del dinero de la familia» o «acogiéndose a algunos programas de intercambio».

Para Peinado, sin embargo, lo que hace falta no es cambiar el sistema actual, sino dotarlo de mayor presupuesto para poder contar con profesores más dotados y costear las becas de aquellos alumnos que no se puedan permitir aprender en el extranjero: «No basta con decir "vamos a poner un plan bilingüe" –afirma–. Es algo que impulsan los centros, como el Huarte de San Juan, y que cuesta dinero».

En definitiva, asegura que, si no se evalúan las generaciones más mayores, «los españoles saldrán a Europa sin complejos» y lograrán comunicarse sin problemas. «El pasado ha ignorado la enseñanza del inglés, pero el futuro es muy prometedor», concluye.

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

Benemérita al día

Actualidad

Cultura y Sociedad

Otras Secciones

Boletín de Noticias

SUSCRÍBETE >> Recibe gratis todas las noticias en tu correo
Términos y Condiciones