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La ruta onubense de los ingleses

  • Escrito por Redacción

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Huelva conserva aún muy viva en sus entrañas los vestigios de la llegada de los ingleses a mediados del siglo XIX

En el suroeste de Europa, donde deberíamos encontrar casas blancas, calles estrechas, y vestigios musulmanes, el viajero se sorprenderá con algunos barrios que parecen transportados de la campiña inglesa y con restos de arquitectura industrial más propio de Manchester que de una ciudad andaluza. Es Huelva que conserva aún muy viva en sus entrañas los vestigios de la llegada de los ingleses a mediados del siglo XIX y que han dejado una impronta en la provincia onubense que vale la pena recorrer.

La ruta onubense de los ingleses
Minas de Riotinto

En esta ruta inglesa por la provincia de Huelva deberíamos empezar donde comenzó todo. Fue a mediados del siglo XIX cuando los ingleses compraron las minas de Riotinto, en el municipio del mismo nombre. Pero la historia de las Minas de Riotinto es mucho más antigua, y se traslada en el tiempo a las primeras civilizaciones organizadas, ya en la Edad del Cobre el desarrollo de la mina, estaba unido al de las propias civilizaciones: tartesos, fenicios... Pero el desarrollo minero en esta época llegó con los romanos. Y en 1873, un consorcio británico compró las minas al estado español por 92 millones de pesetas y fundó la Rio Tinto Company Limited. La Compañía empezó a producir el resurgir de Riotinto: se abrieron cortas de explotación, se desarrolla la minería interior y se reurbanizó esta población que se convirtió no solo en la cabecera de la comarca sino en la más importante de la provincia. Los ingleses montaron sus propios barrios, tanto para los dirigentes de la compañía, como para los obreros. Eso sí, bien diferenciado, y sin mezclarse como bien relata el escritor natural de la localidad, Juan Cobos Wilkins en su novela "El corazón de la tierra" y que fue llevado al cine en 2007.

La ruta onubense de los ingleses
Barrio Obrero

La arquitectura victoriana de los ingleses aún se conserva en Riotinto en el barrio de Bella Vista, que se envuelve en un clima de exclusividad y lujo, y que fue construido para albergar al denominado staff inglés. Dirigentes de la empresa tenían su residencia aquí. La Casa nº 21 fue construida hacia 1895, y gracias a una respetuosa restauración, en sus casi 600 metros se evoca con todo lujo de detalle la vida cotidiana de una familia británica afincada en la Cuenca Minera. Además, se han habilitado dos espacios expositivos dedicados a los avatares de la colonia británica.

Se ha montado un museo, en el antiguo hospital de la Compañía, para recordar la importancia que tuvo esta explotación. Una pieza única del museo es, sin duda, el denominado vagón del Maharajá, el vagón de vía estrecha más lujoso del mundo, construido para la reina Victoria de Inglaterra y traído a la Cuenca Minera de Riotinto para una visita del Rey Alfonso XIII. En la zona de la mina, es visitable parte de la Corta, un inmenso cráter de 1.200 metros de diámetro y 345 de profundidad que constituye la seña de identidad de esta comarca. Llegó a albergar en sus terrazas a más de doce mil obreros, convirtiéndose en una revolucionaria forma de extraer el mineral, en forma de “corta”, que generó la mayor explotación minera a cielo abierto de Europa, y una de las mayores del mundo. Esta imponente brecha en la tierra, por la que entraron prosperidad económica y avances tecnológicos al resto de la provincia onubense, encierra una belleza agreste, donde contrasta el rojo sangre del mineral con el esmeralda de las balsas de aguas sulfurosas de su subsuelo. Asomarse a su interior provocará al visitante una sensación difícil de olvidar.

El Muelle del Tinto y el barrio Obrero onubense

La ruta onubense de los ingleses
Muelle de Hierro

De Riotinto salía una vía férrea en la que se trasladaba el material hasta el embarcadero en la ría de Huelva. Para las tareas de desembarco del cobre se construyó a finales del siglo XIX un muelle de hierro, de más de un kilómetro que desgraciadamente se partió para permitir el paso de los camiones hacia el Polo Industrial onubense. Sin embargo quedan aún los dos extremos y nos sirven de base para iniciar la ruta de los ingleses por la capital onubense. En una de las zonas altas de la ciudad, como ocurrió en Riotinto, los ingleses construyeron un barrio de estilo victoriano, el Barrio Obrero, para alojar a los trabajadores de la compañía, que afortunadamente si se conserva tal y como lo idearon los arquitectos contratados por la compañía.

La ruta onubense de los ingleses
Casa Colón

Pero como los obreros no podían convivir con los dirigentes, un poco más abajo, en la llamada Alameda Sundhein, aún se conservan algunos vestigios de la zona residencial de la alta burguesía y una placa nos recuerda que allí, justo en la plaza que hace el Hotel Luz y el Palacio de Justicia, se construyó el velódromo, el primer campo de fútbol de España y donde nació el Real Club Recreativo de Huelva, el decano de los clubes españoles de fútbol. Al final de la avenida nos encontramos con otro de los importantes restos de la arquitectura colonial inglesa en Huelva. El hotel Colon, construido en 1883 y que hoy en día alberga un moderno centro de exposiciones y congresos.

Pero un lugar tan privilegiado como Huelva, bañada por el Atlántico y con más de cien kilómetros de playas, no podía faltar en esta ruta de los ingleses donde pasaban sus ratos de ocio. Para ello justo enfrente de la ría onubense, en las playas de Punta Umbría, hoy en día una de las playas punteras y más conocidas del litoral onubenses, hay aún restos de la zona balneario que los ingleses construyeron en lo que era un pequeño poblado de marineros. En la zona más alta, algunas casas de madera y ladrillo, sobre pilares para evitar a humedad de la arena, nos recuerdan que aquella playa tiene su origen en aquellos directivos de la Compañía que durante el verano buscaron un lugar más fresco y agradable para pasar el calor del estío.

La ruta onubense de los ingleses
Feria del marisco de Punta Umbría

Por supuesto el recorrido, aunque no sean herencia de los ingleses, habrá que amenizarlo con los productos estrella de la tierra: la gamba blanca, la coquina, el choco frito y el jamón de Jabugo. ¿Quién da más…?

ABC

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