Menu
  • 01
  • 02
  • 03
  • 04
  • 05
  • 06
  • 07
logo-circulo-ahumada
DOMINGOS BENEMÉRITOS

DOMINGOS BENEMÉRITOS

SUMARIO: DOMINGO 04 ...

Sábados culturales en Benemérita al Día

Sábados culturales en Benemérita a…

SUMARIO SÁBADO 03 de...

MANIFESTACION DE ODIO EN ALSASUA

MANIFESTACION DE ODIO EN ALSASUA

Miles de personas ...

Los majaderos de Alsasua

Los majaderos de Alsasua

Tras el acto terro...

POR SUS HECHOS LOS CONOCEREIS

POR SUS HECHOS LOS CONOCEREIS

A cada uno por los...

Prev Next

hospimedicalpatrocinador

Noticias Cultura

El entierro fallido de Salvador Dalí

  • Escrito por Redacción

dali-gala-castillo-pubol--644x362

Con motivo del 25 aniversario de su muerte, una novela recupera la polémica sobre la última voluntad del pintor, que habría pedido ser enterrado junto a Gala en vez de en Figueras

La polémica en torno a la última voluntad de Salvador Dalí ha existido desde el mismo día en que lo enterraron en Figueras. Siempre se pensó que el artista quería descansar junto a los restos de Gala, situados en el Castillo de Púbol en una tumba construida por el propio pintor. Sin embargo, una maniobra de última hora terminó con los restos de Dalí dentro de su museo de Figueras, generando una controversia que cada cierto tiempo vuelve a la palestra.

El entierro fallido de Salvador DalíEsta vez ha sido con motivo del 25 aniversario de la muerte del pintor y los 40 años de la fundación del Teatro Museo Dalí. A lo largo de este 2014, el escritor y periodista Miguel Ramos Tornadijo ha presentado «Dalí. Corpore bis sepulto» (Newsline Ediciones), una novela que cuenta el movimiento romántico que él mismo lideró para exhumar los restos de Dalí y llevarlos al Castillo de Púbol.

Cuenta Tornadijo que Salvador Dalí había dejado por escrito en más de una ocasión su deseo de ser enterrado en el castillo gerundense. «Aunque era una persona que cambiaba mucho los testamentos», dijo en la rueda de prensa celebrada ayer en Madrid, él ya había construido una especie de panteón. No obstante, su mujer Gala fue enterrada allí en 1982, al lado de otro nicho reservado en teoría para el pintor. Los dos espacios se comunican bajo tierra porque así lo diseñó Salvador Dalí.

Cambio de última hora

Según Tornadijo, Salvador Dalí no terminó enterrado en el Castillo de Púbol por «un abuso de autoridad». Solo dos días antes de la muerte del pintor, el alcalde de Figueras –el convergente Marià Lorca– reveló que Dalí le había comentado «en secreto y sin testigos» su deseo de ser enterrado en el Teatro Museo Dalí de la localidad catalana.

El entierro fallido de Salvador Dalí

Planta baja del Teatro Museo de Dalí. Marcados con círculos rojo, la cripta del pintor (i) y los servicios (d)

Según el propio regidor, Marià Lorca, esta conversación se produjo el 1 de diciembre de 1988, es decir, 52 días antes del fallecimiento del artista. Un periodo de tiempo en el que no se realizó ningún tipo de declaración por escrito por la que Dalí reflejara este cambio de idea. Este asunto se vio camuflado por la polémica en torno a la herencia artística y la versión oficial se terminó imponiendo. Según Tornadijo, muchas fuentes próximas al artista también han cuestionado la veracidad de esta versión. «Entre ellos el que fuera su ayudante durante 42 años Arturo Caminada, su sobrina Lali Bas Dalí o su secretario Robert Descharnes», aseguró.

El protagonismo de Marià Lorca va más allá, pues también aseguró la confesión por parte del pintor de «un segundo secreto, que él mismo revelaría antes de morir». Mientras tanto, Tornadijo ha preferido no contar con el testimonio de este regidor para armar su relato. «Nunca he hablado con el alcalde, me parece un ser abominable», reconoció.

«Enterrado junto a los váteres»

Finalmente, Salvador Dalí terminó enterrado en su Teatro Museo, donde se están preparando para el 40 aniversario de fundación. «Creo que allí no hay nada que celebrar», aseguró el autor del libro, que asegura que en su propio museo han cometido una

El Museo de Dalí recibió 1,5 millones de visitantes y generó 4,4 millones de euros

«segunda vejación» contra el artista enterrándole «junto a los váteres». «Yo no sé si Dalí, pese a su sentido escatológico, hubiera querido que lo enterraran en Figueras y junto a los lavabos».

«No podemos celebrar que dos amantes estén separados. Desenterrar a Dalí es una exigencia moral con un único objetivo: que triunfe el amor. La versión del alcalde no se sostiene, es oportunista y mercantil», añadió Tornadijo, recordando que el museo de Figueras recibió 1,5 millones de visitantes en 2013, generando una cifra de negocio de 4,4 millones de euros.

ABC

 

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

Benemérita al día

Actualidad

Cultura y Sociedad

Otras Secciones

Boletín de Noticias

SUSCRÍBETE >> Recibe gratis todas las noticias en tu correo
Términos y Condiciones