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Una soldado herida en Kosovo reclama a Morenés que “cumpla su palabra” y le permita volver al Ejército

  • Escrito por Redacción

soldado-Inmaculada-San-Jose

Tuvo un accidente en un BMR, la excluyeron del servicio y ahora Defensa le deniega su reingreso. Tras años sirviendo al Ejército español, la soldado San José sufrió un grave accidente en Kosovo. A los dos años se dicto resolución: debía abandonar las Fuerzas Armadas. Una década después, pide al ministro de Defensa que le permita volver, pero cada solicitud es rechazada.

La soldado Inmaculada San José fue destinada a Kosovo en 2002, junto a sus compañeros del Regimento de Caballería Lusitania 8. Se trataba de una misión de seis meses. Tres años atrás, en 1999, España se había comprometido con la misión de paz internacional diseñada para proteger este pequeño territorio de los Balcanes, ahora una república independiente.

La aportación de San José a la misión era la conducción de uno de los Vehículos de Exploración de Caballería que formaba parte de las patrullas de seguridad que realizaba el contingente español en Kosovo.

Caida desde el BMR

Su responsabilidad, además de conducir el BMR, era comprobar todos los días el estado del vehículo. Lo que denominan ‘pasar niveles’: comprobar el nivel de aceite, el líquido de frenos…

Habían pasado 3 meses desde su despliegue cuando, en una mañana especialmente lluviosa, San José se subió a la parte superior del vehículo para realizar comprobaciones técnicas antes de salir de patrulla. El agua acumulada y la presencia de aceite en la barcaza le jugó una mala pasada. Un resbalón le provocó una caída.

Una rodilla "destrozada"

Tras ser atendida por los servicios médicos de la base se le diagnosticó una rotura de ligamento cruzado, interno y menisco. Su rodilla estaba destrozada y tuvo que ser repatriada de urgencia a España para ser operada.

Meses después se reincorpora a su puesto con limitaciones. Pero dos años después, un tribunal militar dicta sentencia: debe abandonar las Fuerzas Armadas con una minusvalía de grado 5 –la más alta-. Sin embargo, el porcentaje de minusvalía que se le reconoció en fuera del Ejército era de tan sólo un 10 por ciento.

Su anhelo: volver a servir al Ejército

Desde 2005, San José –madre de 3 hijos- ha mantenido un contencioso con Defensa para que se le reconozca un mayor porcentaje de minusvalía. Todos los recursos eran rechazados. En 2012, unas palabras de Morenés le presentaron una nueva alternativa: volver al Ejército, a un puesto en el que sus limitaciones físicas no le impidieran desarrollar su labor.

“La experiencia adquirida aconseja que se produzca una mayor vinculación del personal cuyo cese en el servicio se haya producido en circunstancias especiales, dado su acendrado amor al servicio y su dedicación, que le hacen merecedor del máximo respeto y consideración por parte de la institución militar”. Así rezaba la Orden Ministerial firmada por Pedro Morenés que se publicó en 2012 en el Boletín Oficial de Defensa.

A partir de esa instrucción, Defensa abría la puerta a todos aquellos que, estando en acto de servicio, resultaron heridos y tuvieron que abandonar las Fuerzas Armadas. Desde entonces, asegura la soldado San José, ha solicitado en numerosas ocasiones su vuelta al Ejército. De nuevo, todas las peticiones fueron rechazadas.

“Simplemente nos queda acatar y callar, porque no hay más vías legales a las que acudir. Uno ha de quedarse con un gasto de 10.000 euros en abogados y pleitos. No creo que esté pidiendo mucho, solo que me escuchen y pueda recibir una respuesta razonable y entendible” asegura San José.

“Los soldados en España somos los únicos ciudadanos que no tenemos derecho a pensión en caso de accidentarnos, cuando en cualquier empresa eso está contemplado” afirma. Ahora, lo que pide San José es que Morenéscumpla con su palabra” y le permita, a ella y a otros que están en su misma situación, volver a servir a España y al Ejército.

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