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Las cárceles andaluzas, en el eje del yihadismo

  • Escrito por Redacción

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Un total de 42 presos radicales o susceptibles de colaborar con el Estado Islámico cumplen condena en las prisiones de la Comunidad

El abrazo a la sangrienta yihad a menudo comienza en una prisión. Las autoridades españolas son conscientes de que la cárcel puede convertirse en un auténtico vivero de adoctrinamiento y reclutamiento de combatientes para las filas del Estado Islámico (EI) o Al Qaeda. De ahí que el Gobierno, asesorado por expertos en lucha antiterrorista, haya puesto el foco en los centros penitenciarios, coincidiendo con la escalada de atentados perpetrados en Francia y Túnez. El objetivo es cortar de raíz el flujo de combatientes captados en las celdas.

Instituciones Penitenciarias no difunde cifras oficiales sobre la población de reclusos catalogados como yihadistas. ABC ha podido conocer, a través de fuentes solventes, que los centros ubicados dentro del territorio andaluz alojan a 42 reos de este tipo. En torno al 22 por ciento de los 190 presos yihadistas o susceptibles ser reclutados por las filas del Estado Islámico que cumplen condena en España duermen en prisiones andaluzas y son objeto de estos exhaustivos controles por parte de los funcionarios.

Dentro de esta estrategia, vio la luz el pasado julio el Programa de Intervención con los Internos Islamistas en los Centros Penitenciarios, un exhaustivo manual que persigue evitar que jóvenes desarraigados que pisan el suelo de la cárcel para cumplir una condena por tráfico de drogas o por robos abracen la libertad convertidos en radicales dispuestos a cometer cualquier atrocidad en nombre del Islam.

El protocolo de vigilancia elaborado por los responsables de Prisiones propone una serie de pautas para controlar a los presos susceptibles de caer en las redes del fundamentalismo: segregación en distintos módulos, seguimiento a sus comunicaciones con el exterior y de las grabaciones de audio o vídeo que puedan caer en sus manos y control de los movimientos en sus cuentas. Este «Gran Hermano» penitenciario no deja cabos sueltos, sobre todo después de que dirigentes yihadistas hicieran un llamamiento a sus adeptos a través de una web para liberar a los internos recluidos en cárceles españolas.

Liberar a los «cautivos»

«En nombre de Alá, hay que liberar a los cautivos, con los medios de los que disponga cada persona, y hay que conseguir que la opinión pública los apoye, y hay que mostrar cómo estos gobiernos mienten y arrojan acusaciones injustificadas contra los musulmanes», rezaba el inquietante mensaje.

El llamamiento a la comunidad islamista radical ha puesto en alerta a todas las fuerzas de seguridad del Estado, que desde que se endurecieran las acciones terroristas en Europa mantienen el nivel de alerta 4 (el máximo es el 5). Pero además, se han incrementado las medidas de seguridad en los centros penitenciarios.

Es el caso, por ejemplo, de las prisiones de El Puerto de Santamaría y Algeciras. Así, el pasado 17 de agosto desde la Secretaria General de Instituciones Penitenciarias, dependiente del Ministerio del Interior, se envió una circular a todas las prisiones españolas para que se extreme la vigilancia sobre los presos yihadistas. Actualmente, en los centros penitenciarios gaditanos hay poco más de una veintena cumpliendo su condena por actos terroristas. Puerto I, prisión de régimen cerrado y de alta seguridad, es la que más internos de este tipo tiene, 15 del número total. En Puerto III, donde están al menos dos presos de Al Qaida, habría otros cinco radicales, mientras que en Botafuegos (Algeciras) hay tres. Además, también hay otros reclusos, no acusados de actos terroristas ni violentos, pero sí relacionados con el islamismo.

En la nota remitida a los funcionarios se advierte de que cumplan de forma escrupulosa cada medida del protocolo de actuación que existe para estos internos. Deben estar siempre en celdas individuales, en el módulo 15 —antes denominado de aislamiento—, salir solos al patio y, únicamente en contadas ocasiones, se les permitirá ir acompañados de otro interno.

Tres categorías de presos

Las prisiones andaluzas albergan presos islamistas clasificados en tres categorías: A (altamente radicalizados); B (medianamente radicalizados) y C (potencialmente radicalizables). Como novedad, estos últimos presos, que cumplen condena por delitos no relacionados con el terrorismo (tráfico de drogas o robos), fueron incluidos en julio en el protocolo de vigilancia. La segunda categoría aglutina a los internos que sin estar condenados por actos terroristas, destacan por su fanatismo radical, por su afinidad al ideario terrorista y por liderar o integrar grupos de presión o captación en el centro penitenciario. El grupo A, por último, engloba a los reos condenados por terrorismo.

ABC

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