Menu
  • 01
  • 02
  • 03
  • 04
  • 05
  • 06
  • 07
logo-circulo-ahumada
El Director General de la Guardia Civil recibe la máxima distinción de la Asociación Circulo Ahumada

El Director General de la Guardia …

El pasado día 17 d...

CARTA DE UNA MUJER GUARDIA CIVIL AL MINISTRO DEL INTERIOR DEL GOBIERNO DE ESPAÑA

CARTA DE UNA MUJER GUARDIA CIVIL A…

España, 31 de octu...

LA demoledora carta del hijo de Tejero contra los golpistas catalanes

LA demoledora carta del hijo de Te…

Ramón Tejero Diez,...

EL SABIO REFRANERO ESPAÑOL

EL SABIO REFRANERO ESPAÑOL

¿Alguien se ha par...

DOMINGOS BENEMÉRITOS

DOMINGOS BENEMÉRITOS

SUMARIO: DOMINGOS BE...

Sábados culturales en Benemérita al Día

Sábados culturales en Benemérita a…

SUMARIO SÁBADOS MES ...

Prev Next

NUEVOhospimedicalpatrocinador

Noticias Opinión

La miseria moral se impone

  • Escrito por Redacción

maldonado copia

Hay dos tipos de miseria: la física y la moral. La miseria física es culpa de otros hombres, de gentes que son tan egoístas que no les importa desposeer a los demás de todo lo necesario para vivir: comida, casa, ropas…

Pero ¡ay amigo!, existe una miseria muchísimo peor que esa: la miseria moral. Un miserable moral es aquella persona que carece de principios y que ejerce el disimulo constante para justificar su indecencia moral. Un miserable físico sufre, pero un miserable moral hace sufrir: esta es la gran diferencia. Bien, pues algunos partidos políticos, que todos conocemos, están llenos de miserables morales. Gentes que en el fondo no son otra cosa que psicópatas y que lo único que buscan es su propio bien, con toda suerte de subterfugios y disimulos, cacareos de falsos principios y – en definitiva – engaños. Me refiero a los populistas, a los indecentes hipócritas que dicen defender al pueblo y en realidad lo que defienden es su propio bolsillo y el de sus amigotes. Gente mendaz, capaz de matar con tal de aumentar sus posesiones y dispuesta a cometer cualquier tropelía para quitarle todo al que tiene y dejar a los pobres convertidos en una ganadería que les engorde su capital. Lo que pasa es que convierten en pobres a la clase media y matan a la clase alta. Son injustos, falsos, traidores y cantamañanas. Los populistas siempre – repito: siempre – han arruinado a la nación que los ha promocionado. Sobran ejemplos: URSS (recordemos a Stalin, sobre todo), Venezuela (sumida en una dictadura provocada por un autogolpe de Estado), Cuba (que ya da algo más que pena), Bolivia (en manos de un inculto de campeonato), Ecuador (que ha conseguido que manadas de su gente huyan a España y otros lugares), Irán (que ahorca cualquier intento de libertad), Corea del Norte (que subsiste gracias a las amenazas, dando sablazos a occidente, pues allí no se produce nada), etc. Y ahora en España, Podemos asoma la oreja populista: incultos, provocadores e ignorantes, muy ignorantes.

El ejemplo más claro lo tenemos en algunos ayuntamientos: Madrid, Zaragoza (con un individuo que quiere robar la Seo, tal vez para derruirla o llenarla de ocupas, mientras él se busca una buena mansión en otro lugar y deposita sus “ahorros” en algún lugar no habitual), Barcelona (que ni sabe lo que quiere ni quiere lo que sabe, vamos: una alcaldesa de “exportación”), etc.

Pero lo de Madrid es ya de angustia, Reparar el daño que la alcaldesa Carmena y sus compinches están haciendo a Madrid, va a costar decenios. Están cambiando todas las esquinas. Bueno está que la señora alcaldesa esté casada con un arquitecto, pero debería disimular un poco. Y es que como jueza de dedo no se ha debido estudiar bien los preceptos morales que rigen las leyes. Igual digo con la pintura de los semáforos, el tema de las multas, los cierres de calles “a la remanguillé” y sin soluciones alternativas para los desplazamientos, el famoso Edificio España, de la plaza de igual nombre, que todavía colea y no se sabe en qué acabará el tema, el soterramiento de la Estación de Chamartín, que ni contigo ni sin ti (hasta que alguien les suelte la cantidad demandada por sus bolsillos), y el cambio de los nombres de las calles (traduzco: cambio de DNI, contratos, escrituras, tarjetas, publicidad de empresas, contratos de todo tipo, negocios, bancos, etc.), un cambio estúpido e innecesario, liderado por una señora que tuvo la desgracia de que su hijo se le muriera de hambre – tenía una anorexia nerviosa, que habría que investigar el motivo de la misma – en una estación de metro y tal vez eso la trastornó: la feroz Francisca “Paca” Sauquillo, comunista hasta las médulas y viuda, para más inri. Los nombramientos de amigotes y parientes en el ayuntamiento, el letrero paranoide de “refugees welcome” en la Cibeles, en lugar de decir “bienvenidos refugiados”, pues que yo sepa aquí se habla en español y si se desea hablar en inglés, por favor, que sea un inglés culto y no esa sandez propia de adolescentes acomplejados. Por lo menos, escriban un inglés correcto: “Worldwide refugees, you’re welcome to Madrid”. Pero claro, ¡qué van a saber esta caterva de incultos advenedizos!

¿Qué cómo se combate a esta gente inculta e ignorante? Pues con dos cosas: verdad y honor. Es decir, con los grandes valores de la Guardia Civil. Pero para ellos el honor es algo obsoleto. Si es que no saben ni lo que dice el diccionario.

Honor:gar

     - 1. Cualidad moral que impulsa a una persona a actuar rectamente, cumpliendo su deber y de acuerdo con la moral.

     - 2. Respeto y buena opinión que se tiene de las cualidades morales y de la dignidad de una persona.

Pero claro, tampoco saben lo que es la moral. Volvamos al diccionario.

Moral:

     - 1. Disciplina filosófica que estudia el comportamiento humano en cuanto al bien y el mal.

     - 2. Conjunto de costumbres y normas que se consideran buenas para dirigir o juzgar el comportamiento de las personas en una comunidad.

Es decir, que no se inventa uno las normas, sino que están inventadas hace muchos años. Están en la ley, o mejor dicho, en el espíritu de las leyes (léanse a Montesquieu, ignorantes disfrazados de políticos, y averiguarán lo que es un gobierno despótico, que es lo que ustedes procuran).

Por lo tanto, me reafirmo en lo dicho: son estos munícipes y restantes podemitas, cup, etc., unos miserables morales. Han vivido muchos de ustedes en la miseria física y de ahí se han cambiado a la miseria moral. El caso es ser miserables. Y desde luego, el Señor no les dotó con el don del intelecto o tal vez ustedes, por vagancia, renunciaron a su ejercicio.

controlY frente a esa miseria moral, nuestra Guardia Civil posee todo lo contrario: el honor, la decencia, la moralidad y, como herramienta inigualable para alcanzar esos principios, la verdad. Ustedes no ejercen por ahí. La falsedad es su forma de expresión más acreditada, señores populistas.

Claro, por eso nunca se les ocurrirá dar el nombre de una calle o plaza a la Guardia Civil, a las Víctimas del Terrorismo, a los defensores de la decencia y de la ley, a quienes ayudan en el dolor o en la guerra, a quienes rescatan heridos, a los que buscan cadáveres desaparecidos, a los que protegen de los atracos, de las adicciones a drogas, de las agresiones de todo tipo, a los que vigilan el tráfico rodado, a los que rescatan a quienes están a punto de morir en la mar, en los incendios, en terremotos, en inundaciones o tras un atentado, a los que dan su vida en defensa de la buena convivencia, de la ley y, en definitiva, de la moral, a los que vigilan por nuestra seguridad, lejos de su familia, mientras nosotros celebramos todo tipo de eventos (fútbol, conciertos, etc.), a los que cuidan de nuestra naturaleza, de nuestra flora y fauna, de la pureza de nuestras aguas y aire, a quienes nos representan en el extranjero, a quienes investigan las causas de cualquier desastre sucedido, a los que previenen que sucedan esos desastres, a los que promueven el compañerismo, cuidan de nuestra libertad, ayudan a nuestras familias cuando lo necesitan y, sobre todo, populistas inmorales: a los que cuidan de ustedes para que los demás, en un arrebato (Dios no lo quiera), no les abramos la cabeza de un estacazo, por el daño que están ustedes haciendo a nuestra Patria, majaderos (y majaderas, que eso les gusta a ustedes: destrozar el lenguaje, porque no son cultos).

Váyanse, por favor, a aprender algo. ¿Qué habrán enseñado ustedes en la facultad de Políticas de la complutense? Probablemente también ahí les pusieron a dedo. Así es que… Cualquier sandez equivocada, por supuesto.

Francisco Hervás Maldonado., Coronel Médico (r).

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

WEBS RECOMENDADAS

Benemérita al día

Actualidad

Cultura y Sociedad

Otras Secciones

Boletín de Noticias

SUSCRÍBETE >> Recibe gratis todas las noticias en tu correo
Términos y Condiciones