Menu
  • 01
  • 02
  • 03
  • 04
  • 05
  • 06
  • 07
logo-circulo-ahumada
El gran encierro

El gran encierro

No, no me refiero ...

DOMINGOS BENEMÉRITOS

DOMINGOS BENEMÉRITOS

SUMARIO: DOMINGO 04 ...

Sábados culturales en Benemérita al Día

Sábados culturales en Benemérita a…

SUMARIO SÁBADO 03 de...

MANIFESTACION DE ODIO EN ALSASUA

MANIFESTACION DE ODIO EN ALSASUA

Miles de personas ...

Los majaderos de Alsasua

Los majaderos de Alsasua

Tras el acto terro...

POR SUS HECHOS LOS CONOCEREIS

POR SUS HECHOS LOS CONOCEREIS

A cada uno por los...

Prev Next

hospimedicalpatrocinador

Noticias Opinión

HAY QUIEN PRETENDE PERVERTIR NUESTRA PATRONA

  • Escrito por Redacción

A2-33988589

Hace unos días, fui invitado a una comida de veteranos, y pude hablar, ver y oír el cariño con el que aquellos guardias civiles con los que me senté y a los que no conocía, aquellos hombres ya mayores, hablaban y sentían a la Guardia Civil.

Contaban sus historias y del tiempo que pasaron en nuestra Institución, tiempos difíciles, muy difíciles, oyendo a aquellos hombres, cada uno hablando de sus momentos, de sus vicisitudes, de los servicios interminables en los que habían participado, contando las miserias que encontraron en algunos destinos, el sufrimiento y el miedo de las familias al llegar a un sitio nuevo, comprobé, que a pesar de esas vivencias, no siempre buenas, no había rencor en sus palabras, al contrario hablaban con cariño del Cuerpo al que habían pertenecido durante años.

Sentado junto a aquellos guardias civiles, junto a nuestros mayores, viendo esa luz de orgullo en sus ojos al hablar de su vida en la Guardia Civil, me sentí, una vez más, orgulloso de ser guardia civil, de ser compañero de aquellos hombres, de pertenecer a esta gran familia, aunque mis historias, mis vivencias, mis recuerdos no son comparables a los suyos, mis tiempos aunque difíciles, no lo fueron tanto, aquellos guardias civiles veteranos, nuestros veteranos, se sentían orgullosos, sin esconderlo, de lo fueron y de lo que son, guardias civiles de verdad, nuestros mayores, nuestros veteranos, nuestro pasado.

En un momento de aquella comida, recordaron sus “Patronas”, contaban como vivían aquel día, la alegría, la unión, la disposición, el cariño de todos, guardias, mujeres y niños, para preparar, la familia, la gran familia del cuartel unida en el día más grande para ellos; con la conversación ya más fluida, más cercana, como la de amigos de siempre, a pesar de que no nos conocíamos y de que ni siquiera nos preguntamos el nombre, esa cercanía que da estar junto a compañeros, junto a la familia, uno de aquellos guardias civiles, orgullosos de serlo, uno de aquellos veteranos, uno de aquellos ancianos, con mirada de tristeza me confesó que aquella era la única celebración del Pilar que iba a celebrar ese año, que donde vivía ya no le invitaban, que había gente joven, que los que le conocían ya no estaban.

Y la mirada, de quien sabe que la familia le ha abandonado, le ha olvidado, se volvió aún más triste.

14570457 1297399450272922 2686968145803962038 nMe dolió, soy de lágrima fácil y aquello, debo confesar, me hizo soltar fugazmente una lágrima, porque sé que esos guardias civiles retirados, agradecen aunque solo sea una palabra de cariño de quienes hoy les han sustituido, me dolió especialmente por lo que representaba para aquel compañero veterano ese olvido y por lo que sentía, tristeza, aquel anciano estaba dolido y triste y esa tristeza me llegó hasta el corazón, porque se lo que significa, porque he sufrido lo mismo tras el accidente y porque lo sufro hoy, pero sobre todo porque siempre me duele que se menosprecie a nuestros compañeros y a nuestros mayores y en ese desprecio hacia aquel guardia civil, se aunaban ambos.

Cuando nuestro Duque de Ahumada redactó nuestra Cartilla y escribió aquel artículo 15 que decía “Ha de procurar juntarse generalmente con sus compañeros, para fomentar la estrecha amistad y unión, que debe haber entre los individuos del arma..., poco podía pensar que años más tarde, algunos de sus hombres, iban a despreciar a sus compañeros, cuando estos ya no pudiesen prestar servicio, iban a despreciar a sus retirados, a sus veteranos, a nuestros mayores.

Poco podía presagiar el Teniente General Aznar, Director General de la Guardia Civil, cuando dictó, la que sería la primera Orden para celebrar nuestra primera Patrona el 18 de febrero de 1913 y que decía, “Este año, al solemnizar el día de la patrona, celebraremos en la Guardia Civil la primera fiesta de compañerismo. Cuando os congreguéis para ello en cada Puesto, dedicad una oración a nuestros compañeros que sacrificaron la vida en el cumplimiento del deber...”, que la fiesta del compañerismo, en algunos lugares, se iba convertir en todo lo contrario.

Me sentí dolido porque hay quien olvida, por edad o por ignorancia que la Patrona es de todos los guardias civiles, en activo, en reserva o retirados, del general y del guardia, la Virgen del Pilar no es patrimonio de nadie, es la Patrona de todos, también de aquel veterano, también de nuestros mayores.

Es cierto que en las grandes ciudades, en los pueblos más grandes, es difícil conocer a todos los guardias civiles en reserva o retirados, pero no es imposible, imperdonable es que esto suceda en sitios más pequeños, donde se conocen y nos conocemos todos.

Hay quien al llegar la Patrona, olvida la educación, la cortesía, la urbanidad y los buenos modos que siempre muestran con los amigos, a veces y solo a veces con los extraños, muy pocas veces con las personas mayores, pero que nunca la demuestran con los compañeros.

Hay quien al llegar la Patrona, ignora que el acto oficial es precisamente oficial porque se hace en representación de la Guardia Civil, un escaparate de toda la Guardia Civil en cada unidad, donde deben tener cabida todos los guardias civiles, también los veteranos, que es un día de acercamiento al pueblo, pero también a los compañeros.

Hay quien olvida que la Patrona no es una fiesta particular, no es una fiesta privada donde solo son bienvenidos los invitados de una parte, o los que traen los regalos y donde se excluye a otros, seguramente con más derecho que los que allí están, hay quien olvida que es una fiesta de puertas abiertas.

Los hay que de forma cobarde, precisamente el día más importante para los guardias civiles, en activo o retirados y apelando, por si acaso alguien de arriba se da cuenta de su desprecio, a su ignorancia, o simplemente lo hagan por estupidez o por mala fe, saltándose órdenes y normas escritas, saltándose indicaciones y recomendaciones superiores, ignorándolas conscientemente, no acatándolas y no cumpliéndolas, intentan menospreciar al compañero, vilipendiarlo, humillarlo públicamente al no permitir que celebre este día junto a sus compañeros y con sus vecinos, al no permitirle el acceso al cuartel, que también es su casa. Se aprovechan porque saben que aquellos a los que humillan, vilipendian y menosprecian, sí que se consideran y son compañeros y aunque tristes y dolidos, callan, se aprovechan del silencio de estos y de la desidia y despreocupación de los que dictan esas normas que no cumplen.

Y los hay, que dentro de su mediocridad, se crecen este día, y aún sabiendo conscientemente que pueden hacer daño al compañero, se erigen en jueces supremos, pobres dictardozuelos, reyes absolutistas en sus pequeños reinos que deciden, quien puede y quien no puede celebrar la fiesta del Pilar, quien es merececedor o no de celebrar su Patrona, quien es digno de ir al cuartel o de entrar en su casa, permitiendo sin embargo el paso a personas no tan dignas, lo que hace más humillante el hecho de dejar fuera de los actos a los veteranos.

Son esos guardias civiles, estos compañeros, y aquellos otros que conociendo estos hechos los callan y no evitan el daño al compañero, los que pervierten una fiesta que se instauró como la del compañerismo, al olvidarse, de forma consciente, de hacer participes de la misma a esos compañeros retirados, a nuestros veteranos, a nuestros mayores, que solo necesitan una palabra, un gesto de cariño y de compañerismo.

Olvidan algunos de estos "compañeros", unos más jóvenes, otros no tanto, que son lo que son, que la Guardia Civil ha llegado hasta nuestros días siendo la Institución más valorada y querida por los españoles, precisamente por el esfuerzo de aquellos que les precedieron, de aquellos a los que hoy olvidan, menosprecian y humillan.

Olvidan que algún día, serán veteranos y exigirán respeto, el mismo que hoy niegan a los demás, y contarán, si es que alguien se para y quiere escucharles, con tristeza en la mirada que han sido olvidados, que sus compañeros no los tienen por tales, y les dolerá el alma, y puede que si alguien les escucha por educación, la que ellos hoy no tienen, les de igual, puede que sean iguales que ellos hoy, olvidadizos o estúpidos y puede, que no encuentren un interlocutor que quiera o pueda contar lo que significa esa tristeza en su mirada.

Puede que algún día, los que dictan las normas, dan las indicaciones y hacen las recomendaciones sobre el trato a esos guardias civiles veteranos, algunas de obligado cumplimiemto, les pidan explicaciones por sus actos.

Y puede que comprueben, mas pronto que tarde, que la vida tan solo devuelve aquello que recibe.

Antonio Mancera Cádenas

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

Benemérita al día

Actualidad

Cultura y Sociedad

Otras Secciones

Boletín de Noticias

SUSCRÍBETE >> Recibe gratis todas las noticias en tu correo
Términos y Condiciones