Menu
  • 01
  • 02
  • 03
  • 04
  • 05
  • 06
  • 07
logo-circulo-ahumada
CONSTITUCIÓN ESPAÑOLA. ARTÍCULO 2 (CUIDADO CON LAS COCES)

CONSTITUCIÓN ESPAÑOLA. ARTÍCULO 2 …

‹‹La Constitución ...

El gran encierro

El gran encierro

No, no me refiero ...

DOMINGOS BENEMÉRITOS

DOMINGOS BENEMÉRITOS

SUMARIO: DOMINGO 04 ...

Sábados culturales en Benemérita al Día

Sábados culturales en Benemérita a…

SUMARIO SÁBADO 03 de...

MANIFESTACION DE ODIO EN ALSASUA

MANIFESTACION DE ODIO EN ALSASUA

Miles de personas ...

Los majaderos de Alsasua

Los majaderos de Alsasua

Tras el acto terro...

POR SUS HECHOS LOS CONOCEREIS

POR SUS HECHOS LOS CONOCEREIS

A cada uno por los...

Prev Next

hospimedicalpatrocinador

Noticias Opinión

Sensaciones y Percepciones

  • Escrito por Redacción

hervas

Las sensaciones son percepciones elaboradas, las más de las veces espontáneas, pero pueden ser dirigidas, como en el caso del cine. Sentir no es tributario del ser humano en exclusividad.

Todos los animales poseen sensaciones y – muy probablemente – los vegetales también (lo que pasa es que no podemos percibir con nitidez sus sensaciones, dada la discronía vital existente entre animales y plantas).

La percepción supone el ejercicio de los sentidos y hasta ahí llega la ciencia. El conocimiento “oficial” es, consecuentemente, muy efímero y casi siempre falso. Lo que hoy es una cosa, mañana será otra, distinta e incluso puede que opuesta. El sentimiento posee una mayor profundidad que el conocimiento, pues se elabora a base de sensaciones, en las que no solo influye la percepción, sino también la experiencia propia, la tendencia (es decir: el instinto) y probablemente el alma, caso de existir (o si no, algo sobrenatural que se le parece mucho y que no hemos visto, pero sí sentido).

El amor puede sugerirse, por ejemplo, en medio de la ansiedad de un viaje, mediante una canción en off. ¿Quién no se acuerda de la película “el graduado”? Dustin Hoffman va como un poseso en pos de su novia que la van a casar y suena esa maravillosa música de Simon y Garfunkel que dice aquello de “tip-tiriri-tip-tip...”, lo cual es una sandez, pero tan emotiva y tan bien entonada que te hace vivir el amor enteléquicamente. La escena de Mrs. Robinson seduciendo al jovencito en el hotel, mientras se quita la media, es una de las imágenes más eróticas de la historia del cine y no se ve gran cosa. El graduado marca, sin lugar a dudas, un hito en la historia de las películas de amor.

El sentimiento de rebeldía se consigue muy bien en la película “Atrapada” (caught), dirigida por Max Ophuls, en la que se describe un triángulo amoroso muy particular, formado por James Mason, Robert Ryan y la bella Barbara Bel Geddes. Hay una escena en la que el histérico Ryan llama a Barbara, autoconvencido de que ha sufrido un ataque cardíaco (cosa falsa, pues es un hipocondríaco neurótico) y ella llama a su amigo médico (Mason) de quien está enamorada. Pero como está embarazada de su marido (Ryan), le da un soponcio y pierde el niño. Uno ve el acoso a esa pobre mujer (una bella modelo feliz y con ilusiones, un año antes), educada en plan geisha por su familia, marchitarse poco a poco mientras todos la presionan. Y te dan ganas de levantarte de la butaca, meterte en la pantalla y emprenderla a bofetadas con los dos mamarrachos que dicen poseer derecho de propiedad sobre ella. Un asco. Un poco es eso lo que le pasa a los españoles ahora, que cuatro grupos políticos intentan sojuzgarlos en beneficio propio. Un asco.

Desde luego, a los actores y actrices con gran experiencia teatral, como Audrey Hepburn, Dustin Hoffman, sir Lawrence Olivier, etc., se les nota una capacidad dispersora mucho mayor y provocan sensaciones más profundas y consolidadas.

Los sentimientos son eternos. Sin ellos no se puede vivir. Por eso, la crueldad siempre es injustificada, sea con quien sea: personas, animales o vegetales. El amor es el común positivo de la vida y la agonía (en el sentido de lucha) es siempre la antesala de la muerte. Hacer sufrir a los demás es algo deleznable y jamás tiene justificación alguna. Ni por razones de gestión ni por razones de supervivencia. Quien hace sufrir conscientemente a otro ser vivo, es una persona malvada y probablemente no le rijan bien los aposentos de la cabeza, teniéndolos destartalados y de baja calidad. ¡Cuantas canalladas se cometen en aras de la política o la gestión!

La guerra es la opción de quien no merece vivir, porque no se comporta como un compañero de vida, sino como un depredador infecto. El terrorismo es la vergüenza de la vida, es la loa de la muerte, el argumento más poderoso del diablo (o de lo que se le asemeje). Y las religiones que alimentan y justifican esas actitudes macabras no son más que sociedades de delincuentes. El mal, como el bien, tiene su marketing, mediante el que mienten como bellacos para conseguir destruirnos, quienes así lo defienden inmisericordemente. Gentuza que se disfraza de libertadores o sanadores morales. Nada más falso, pues quien propugna hacer daño a otros para sanar a sus amigos es – por definición – un hijo de puta, hablando mal y pronto. El rencor, por más que se disfrace, asoma escandalosamente en la palabra y hechos de quienes lo propugnan. No es argumento válido el rencor, pues solo genera respuesta del mismo tipo.

Y hay que decirlo claramente:

- El separatismo y el nacionalismo no son más que rencor y egoísmo. Por eso no son una opción válida ni tolerable.

- Los populismos no son más que rencor y codicia de los bienes ajenos.

- Los presuntos paraísos ciudadanos no son más que mentiras para justificar regímenes dictatoriales indecentes.

- Los presuntos movimientos libertarios solo buscan apropiarse de mundos que no existen y, como no existen, destrozan los que si existen.

- La libertad tiene sus límites. Matar fetos humanos no es ser más libres, sino más canallas y cobardes, puesto que un feto no puede defenderse ni se le da la oportunidad de vivir y, tal vez, solucionar muchos de los problemas de nuestra sociedad. Drogarse hasta las orejas no es ser más libres, sino más locos e inútiles.

- Exhibir gestos obscenos no es ser más libre, sino menos culto y, desde luego, mucho menos capacitado para la convivencia.

- Atacar a los símbolos de la autoridad no es ser más libre, sino mucho más inconsciente, pues por la misma regla de tres, alguien puede actuar a la contra y cepillarse al agresor.

- Ejercer violencia contra las autoridades no es ser más valiente, sino mucho más cobarde.

- Defender fundamentalismos de todo tipo (ideológicos, religiosos, etc.) no es ser más grande, sino más hipócrita y canalla.

Bien, pues ya va siendo hora de poner remedio a esta situación de desgobierno y debilidad. La libertad y la paz deben ser defendidas y no consentir que las presuntas ideologías libertarias destrocen nuestra convivencia y tranquilidad. Todo tiene un límite.

No debemos estar dispuestos a seguir en esta estupidez en la que vivimos. Señores políticos, si sus dirigentes no valen, cámbienlos, pero esto ya va siendo hora de que se acabe de una vez. Esto parece una pelea de gallos y no unas ofertas razonables para solucionar los muchísimos problemas que nos atañen. Cambien las leyes, empezando por la electoral. Prohíban esta pléyade de asesores pesebreros. ¡Defiéndannos de una vez, carajo! Revisen la ley de partidos y exijan un mínimo de coherencia y decencia en los mismos. En Francia están prohibidos los partidos separatistas, por ejemplo.

Yo quiero vivir y quiero que las demás personas vivan. Quiero que los animales y las plantas vivan. Estoy hasta la coronilla de promesas falsas, que a este paso vamos a conseguir hacer una sociedad vomitiva (eso sí, todo muy justificado), de las canalladas y mangancias, de las mentiras envueltas en celofán y con lazo. Quiero vivir e incluso quiero que se respeten mis ideas, como yo respeto las de los demás, pues solo así podremos todos ser felices. Y que los que propugnan los enfrentamientos, el desprecio al prójimo y el odio, se vayan a hacer puñetas con celeridad, que a lo mejor así descubren su vocación oculta de amor, que enterraron hace mucho tiempo y sepa Dios por qué.

Es que si seguimos así, el siguiente paso parece claro…

Por Francisco Hervás Maldonado

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

Benemérita al día

Actualidad

Cultura y Sociedad

Otras Secciones

Boletín de Noticias

SUSCRÍBETE >> Recibe gratis todas las noticias en tu correo
Términos y Condiciones