Menu
  • 01
  • 02
  • 03
  • 04
  • 05
  • 06
  • 07
logo-circulo-ahumada
El gran encierro

El gran encierro

No, no me refiero ...

DOMINGOS BENEMÉRITOS

DOMINGOS BENEMÉRITOS

SUMARIO: DOMINGO 04 ...

Sábados culturales en Benemérita al Día

Sábados culturales en Benemérita a…

SUMARIO SÁBADO 03 de...

MANIFESTACION DE ODIO EN ALSASUA

MANIFESTACION DE ODIO EN ALSASUA

Miles de personas ...

Los majaderos de Alsasua

Los majaderos de Alsasua

Tras el acto terro...

POR SUS HECHOS LOS CONOCEREIS

POR SUS HECHOS LOS CONOCEREIS

A cada uno por los...

Prev Next

hospimedicalpatrocinador

Noticias Opinión

Cobardía institucionalizada

  • Escrito por Redacción

img 6878

Conviene recordar los nombres de los estadounidenses Spencer Stone, de la Fuerza Aérea, y Alek Skarlatos, de la guardia nacional, porque su conducta debe despertar nuestro sentido del deber ante peligros que nos acobardan, volviéndonos corderos camino del matadero.

Estos amigos de vacaciones por Europa salvaron posiblemente a decenas de personas en el TAV  Thalys 9364 Amsterdam-Paris al lanzarse sobre el islamista marroquí Ayoub El Kahzzani, que había empezado a disparar contra el pasaje.

En España, quizás irreversiblemente, se ha creado una sociedad cobarde, incapaz de defenderse individual, incluso colectivamente, que llama prudencia al miedo, y que se rinde cuando detecta la agresividad de matones y asesinos.

Ante el DAESH y sus manadas y lobos solitarios mantenemos silencio, cuando nuestra supervivencia exige que pidamos atacar con toda la potencia posible a los distintos nombres del Estado Islámico, cuyos componentes deben desaparecer.

Desaparecer, sí. Exterminarse. Y debe decirse con claridad, aunque pertenezcamos a una sociedad que ha eliminado la pena de muerte. No cometen crímenes comunes, sino contra la humanidad. Por derecho de autodefensa de esa humanidad, de la cultura, de la historia.

Destruyen todo en nombre de un dios asesino, aunque para otros musulmanes sea clemente y benéfico; son estos quienes deberían combatirlos primero en nombre de ese ser justo e indulgente, pero callan.

Nadie se atreve a exigir “¡Guerra, sí!” contra esas fanáticas masas asesinas. Nos falta la dignidad de Stone y Skarlatos, aunque también nuestras leyes rechazan que nos defendamos.

Aquí tenemos políticos y medios informativos que si el islamista fuera en un AVE y dos soldados españoles hubiesen actuado como los estadounidenses les llamarían belicistas y fascistas, y habría jueces –y usted puede nombrar a varios—que estudiarían procesarlos por abuso de fuerza y retención ilegal.

Manuel Molares do Val

LA TRIBUNA DEL PAIS VASCO

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

Benemérita al día

Actualidad

Cultura y Sociedad

Otras Secciones

Boletín de Noticias

SUSCRÍBETE >> Recibe gratis todas las noticias en tu correo
Términos y Condiciones