Menu
  • 01
  • 02
  • 03
  • 04
  • 05
  • 06
  • 07
logo-circulo-ahumada
CONSTITUCIÓN ESPAÑOLA. ARTÍCULO 2 (CUIDADO CON LAS COCES)

CONSTITUCIÓN ESPAÑOLA. ARTÍCULO 2 …

‹‹La Constitución ...

El gran encierro

El gran encierro

No, no me refiero ...

DOMINGOS BENEMÉRITOS

DOMINGOS BENEMÉRITOS

SUMARIO: DOMINGO 04 ...

Sábados culturales en Benemérita al Día

Sábados culturales en Benemérita a…

SUMARIO SÁBADO 03 de...

MANIFESTACION DE ODIO EN ALSASUA

MANIFESTACION DE ODIO EN ALSASUA

Miles de personas ...

Los majaderos de Alsasua

Los majaderos de Alsasua

Tras el acto terro...

POR SUS HECHOS LOS CONOCEREIS

POR SUS HECHOS LOS CONOCEREIS

A cada uno por los...

Prev Next

hospimedicalpatrocinador

Noticias Opinión

TRES EN UNO: NOS HUNDIMOS?

  • Escrito por Redacción

TGRamC3ADrez

¡Qué poco dura lo bueno! Me refiero al acto de hace tres días en Estrasburgo, de la toma de posesión de un brillante y eficaz teniente general español, Alfredo Ramírez, como Jefe del Cuerpo de Ejército Europeo (EUROCORPS). Fue una bocanada de aire fresco para los españoles que estuvimos presentes allí, a orillas del Rhin, en un día meteorológicamente perfecto, sobre el legendario camino español para poner las picas en Flandes.

Ni siquiera la imperdonable ausencia del JEMAD, ni su otro error, lograron impedir nuestro gozo. Quede expresa desde esta página mi enhorabuena al TG Ramírez, al que hay que desear toda clase de satisfacciones personales así como de aciertos y éxitos profesionales en beneficio de España y de la defensa europea. La feliz ocasión supuso también una oportunidad para discutir e intercambiar opiniones con antiguos colegas y amigos de toda Europa, tanto civiles como militares, sobre el escenario de seguridad continental.

Y ya entrando en harina, ahora resulta que a los rusos les han vuelto a crecer cuernos y rabos. Como en tiempos de la URSS. Por eso, algunos creen que los militares norteamericanos tienen que regresar a Europa. Y así, Washington ha tomado la decisión del albañil: arrimar material a pié de obra. Claro que se trata de un juego donde se manejan recursos más críticos y letales que el mero cemento o los ladrillos: acumular y desplegar armamentos y materiales ofensivos terrestres en las proximidades de las fronteras rusas en los Países Bálticos, Polonia, Rumanía y Bulgaria. Lo gracioso de esta película es que los más devotos atlantistas —en España hay un nutrido lobby de ellos— nos quieren vender el invento como una decisión de la OTAN, no de EE UU. Tal falacia me sorprendió oírla en la radio hace pocos días, en boca de un almirante español. ¡Qué cosas! Como si él no supiera, ni los demás tampoco, que una decisión de ese calado no puede ni tomarse ni implementarse sin la iniciativa, el impulso y los medios de EE UU. Lo peor es que esa actividad norteamericana no puede ser percibida desde Moscú más que como una provocación y una amenaza para su seguridad. La escalada de la tensión continental sigue creciendo.

Aquí sabemos mucho de tal escalada. Habría que remontarse a finales de los 50, para encontrarnos con una subordinación tan plena de los intereses de seguridad españoles a los geopolíticoestratégicos de Washington. La creciente militarización de la comarca Morón-Rota, ( http://elblogdepitarch.blogspot.com.es/2015/01/comarca-militar-moron-rota.html ) es nuestro más inmediato ejemplo de ello. La respuesta rusa no se hará esperar. Pienso que con nuestra colaboración activa a ese proceso de escalada no marchamos por el buen camino. ¿O es que quizás estamos volviendo a la estrategia de la disuasión de la Guerra Fría? Incluyo también en ello a esa agobiante presión sancionadora que, orquestada y dirigida por EE UU, estamos ejerciendo todos sobre Rusia tratando de aislarla. Como si el mundo y la paz global se acabaran en Washington. Mal camino, repito. Porque no conduce a ninguna parte. Si alguien piensa que Rusia va a sentirse lo suficientemente presionada como para devolver Crimea a Ucrania, es que no sabe nada del tema. Pronto volveremos a oír hablar de los arsenales nucleares. Ya lo verán. Mal camino, reitero. Lo bueno —pienso— sería lo contrario: volver a traer a Rusia a la mesa de negociación y discusión. No puede haber cesto de seguridad europea, sin contar también con los mimbres de los legítimos intereses de seguridad de la Federación Rusa. 

Y mientras se escala la tensión mirando hacia la estepa, qué poco esfuerzo dedicamos a la mayor de las amenazas: la yihadista. El pasado viernes —negro como el carbón—, los terroristas islámicos nos han vuelto a madrugar. En Francia, Túnez y Kuwait nos han recordado que los muyahidines campan por sus respetos de aquí para allá. El Mediterráneo, el Mare Nostrum —ahora Mare Vestrum—, es un lugar crecientemente inseguro. Y, a la vez, siguen consolidándose colonias musulmanas en Europa. Tampoco es buen camino para nuestra seguridad la existencia incontrolada de tantos musulmanes que, sin integrarse en nuestras sociedades, se benefician y aprovechan de nuestras leyes laicas y nuestra tolerancia para ir ocupando más y más espacios. También resulta gracioso el discurso de algunos sobre el carácter pacífico del Islam, cuando está más que demostrada la complicidad de las mezquitas en toda esa orgía yihadista, que trata de destruirnos y asesinarnos dentro y fuera de nuestra propia tierra. La última prueba de ello es la decisión del gobierno de Túnez, de cerrar mezquitas de ese país, a raíz de los asesinatos de turistas en las playas tunecinas hace solo un par de días. El cinturón yihadista, salafista, terrorista o como diablos se llame sigue apretándose contra nosotros. 

Mientras tanto, un enorme flujo de inmigrantes, la mayoría de ellos musulmanes, continúa vomitando seres humanos, por decenas de miles anualmente, sobre el suelo europeo. Encima, tenemos que dedicar un ingente esfuerzo y volumen de recursos para rescatarlos de las aguas a las que voluntaria y masivamente se lanzaron, aproados al Norte, desde Libia, Túnez, Argelia o Marruecos. De esta manera, siguen inflándose en nuestros países las bolsas de indocumentados, parados, manteros, gorrillas y frustrados de todo, que son un excelente caldo de cultivo para la expansión, el ocultamiento y la cobertura del yihadismo. Se va incrementando así, en nuestra propia casa y cada vez de manera más violenta, la amenaza y el riesgo contra nuestros propios fundamentos éticos, políticos y económicos. 

Y nuestra respuesta es tímida y poco eficaz. Porque como la amenaza es global, globalmente debería ser enfrentada y combatida. Por lo que respecta a Europa, en concreto, la base común que supone la Unión Europea (UE) debería ser suficiente para vertebrar, realizando las transformaciones legislativas necesarias, verdaderas políticas comunes orientadas a la seguridad y la defensa de nuestros valores y nuestro estilo de vida. Una auténtica revolución de políticas. Políticas de apoyo, político y económico, a los gobiernos y países que a nuestro Sur sufren, como por ejemplo es el caso de Túnez, la orgía del terror yihadista. Políticas comunes de inmigración que, sencillamente, blindasen nuestras aguas y fronteras frente a nuevas incorporaciones descontroladas de musulmanes. Políticas de fomento y obligatoriedad de integración en nuestras sociedades de los que ya están aquí. Presión policial y judicial extremas sobre los grupos o individuos terroristas identificados, y aplicación de las máximas penas a los condenados por terrorismo. Políticas de control y cierre de mezquitas y expulsión de imanes que fomenten el llamado “veneno salafista” (Habib Essid, primer ministro tunecino, dixit). Y tantas otras medidas de parecido corte. En definitiva, sería necesario realizar un esfuerzo europeo integrado para enfrentarse a, y erradicar la, creciente islamización de Europa. En román paladino: quien no acepte de buena gana, en nuestra casa, nuestras reglas y nuestro modo de vida, que se vuelva por donde vino. Porque elevar el nivel de alerta está bien. Es una medida de confianza para dar imagen de que se hace algo. Pero es insuficiente además de provisional. No se puede vivir siempre con tan elevado nivel de alerta como el que sufrimos hoy. Además hay que “ir a por ellos”. 

Y por si lo anterior fuera poco, Grecia sigue dando problemas al resto de Europa. El gobierno de Atenas, los podemitas griegos, quieren seguir viviendo a costa de los demás. No aceptan algo tan claro como que hay que cumplir los compromisos. Querer continuar viviendo por encima de sus posibilidades, bajo la evocación permanente de que Sócrates, Platón y Aristóteles eran griegos recuerda el juego del trile. El referéndum del 5 de julio es la última añagaza que se ha sacado de la manga el primer ministro Tsipras —un clon de Pablo Iglesias sin coleta—, para intentar investirse con una coartada “democrática”, y no tener que reconocer que las promesas electorales que le auparon al puesto, no fueron más que falaces palabras. En los últimos seis meses más de 30.000 millones de euros han huido del país; y qué triste es ver en televisión a los griegos haciendo cola en los cajeros automáticos, para intentar salvar algo de su dinero. En los próximos días, con los bancos cerrados y/o los corralitos, quizás veamos una explosión popular de ira. Aunque penoso, supone una referencia de lo que hay que esperar de Podemos, cuando nos acerquemos a las urnas en nuestras elecciones generales de finales de año. El referéndum lo tiene ganado Tsipras de antemano (pocos votarán a favor de que les recorten prestaciones sociales o les suban los impuestos). ¿Y con eso qué cree que va a lograr? La probable bancarrota de Grecia y su posible salida del euro, que será fatal para Grecia y el pueblo griego, también será mala noticia para el resto del Eurogrupo. Nos traerá una fuerte tormenta económico-monetaria. Pero después de la tempestad, que no será muy larga, volverá la calma. Y entonces nos daremos cuenta de que sin Grecia estaremos mejor. 

Y de ahí, de esos tres elementos, escalada de la tensión continental, la amenaza yihadista y la tormenta griega, la pregunta que titula este post: ¿Nos hundimos? Ustedes tienen la palabra.

PEDRO PITARCH

Fuente:http://elblogdepitarch.blogspot.com.es/2015/06/tres-en-uno-nos-hundimos.html

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

Benemérita al día

Actualidad

Cultura y Sociedad

Otras Secciones

Boletín de Noticias

SUSCRÍBETE >> Recibe gratis todas las noticias en tu correo
Términos y Condiciones