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Noticias Opinión

Guardianes en el olvido

  • Escrito por Redacción

JAVIER-MARTINEZ

Excelente artículo de Javier Martinez, redactor del Diario LAS PROVINCIAS y colaborador de los programas 'ESPEJO PÚBLICO' de Antena 3 y 'ABIERTO A MEDIODÍA' de Gestiona Radio. Javier siente y vive su profesión, aunque algunas veces se queja de que le toca bailar con la más fea: la crónica negra, desde que se especializó en la crónica de sucesos.

GUARDIANES EN EL OLVIDO

A veces la vida pone zancadillas en el momento más imprevisible, pero es más fácil levantarse con el afecto, la solidaridad y la buena voluntad de las personas que se adhieren de forma desinteresada a la causa o la empresa de una víctima.

Un conductor temerario, un atropello, una distracción o una salida de vía, entre otras situaciones de riesgo, pueden quitar, cambiar o destrozar una vida en muy pocos segundos. La lista de guardias civiles y policías fallecidos en accidentes de tráfico mientras estaban de servicio en la Comunitat Valenciana es muy larga. Demasiado larga. Miguel Ángel Herguido Díaz, Alfonso Juan Plá García, José Manuel Donoso, Carlos Rubio Guzmán, Javier Vera Femenía, Ismael Jesús Barez Caballero y Francisco Joaquín Rubio de Pedro son sólo algunos nombres que me vienen a la memoria.

Cuando un policía, un guardia civil, un bombero, un brigadista o cualquier otro miembro de los servicios de emergencia muere mientras protegía a los ciudadanos, auxiliaba a una víctima en la carretera o luchaba contra el fuego, llegas a pensar que la vida es muy injusta. Demasiado injusta. Y entonces suele aflorar lo mejor de cada persona para arropar a las familias que perdieron a un ser querido. Después del entierro multitudinario, el homenaje póstumo y las sentidas condolencias llega el olvido. Demasiado olvido.

Antonio José Llorens Soria rodeado de compañeros en el Hospital La Fe en una emotiva visita que recibió el día de la patrona de la Guardia Civil.

Pero hay otras víctimas que sobreviven en condiciones adversas. Antonio José Llorens Soria, un curtido guardia civil que antes fue legionario y miembro del Grupo de Acción Rápida (GAR), resultó herido grave en un accidente de circulación ocurrido el pasado 16 de julio de 2014 en la pista de Ademuz. El agente del Destacamento de Tráfico Valencia-B perdió el control de su motocicleta y se salió de la vía cuando realizaba un servicio en su demarcación. Desde entonces, Antonio sufre, de resultas, graves secuelas físicas y una gran invalidez. Aunque recibirá las correspondientes indemnizaciones del seguro concertado por la DGT y percibirá también una ayuda oficial, todo esto tardará un tiempo debido a los trámites y a la determinación final de sus lesiones. Mientras tanto, el guardia civil debe valerse con sus ingresos actuales.

Como consecuencia de esta situación, su esposa se ha visto obligada a dejar el trabajo para atenderle. Esto ha repercutido en la economía familiar y sus dos hijos pequeños han dejado de realizar actividades extraescolares para ajustar gastos. Además, Antonio necesita ahora un domicilio con condiciones de habitabilidad para su discapacidad, ya que el inmueble donde residía carece de ascensor y de posibilidad de instalarlo. De momento vive en un piso adaptado en Burjassot, aunque la vivienda requiere algunos trabajos de acondicionamiento.

Por todos estos motivos, sus compañeros han organizado una colecta benéfica para contribuir a reducir los costes del alquiler de la nueva vivienda hasta que se resuelva su situación y reciba las indemnizaciones, así como otros gastos generados por la situación de discapacidad del guardia civil. Las aportaciones económicas voluntarias con la periodicidad que cada uno estime oportuno serán recaudadas por la Asociación Benéfica Virgen del Pilar de la Guardia Civil de Paiporta, que se hará cargo de las mensualidades del alquiler de la vivienda y de otros gastos derivados de su invalidez mientras la situación económica del guardia civil no varíe. La cuenta bancaria de la Caixa Popular donde se pueden realizar los ingresos, con el concepto de “ayuda a Llorens”, es la siguiente: ES24-3159-0029-31-2337259523.

Compañeros del guardia civil José Manuel Donoso introducen el féretro en la iglesia.

Tres guardias murieron en 2011

El año 2011 fue trágico para la Guardia Civil de Tráfico. Tres agentes destinados en la Comunitat Valenciana murieron en acto de servicio. José Manuel Donoso, de 40 años, falleció el 24 de junio al ser arrollado en el peaje de Silla por un motorista que intentó eludir un control de velocidad en la autopista AP-7. El agente fue arrastrado varios metros cuando paró al conductor de una motocicleta de gran cilindrada que había cazado el radar a 150 kilómetros por hora. Una patrulla del Destacamento A de la Guardia Civil de Tráfico de Valencia dio el alto al motorista, que carecía de carné de conducir, pero el individuo aceleró e intentó saltarse el control.

Lugar donde fue atropellado el agente de la Unidad de Atestados cuando auxiliaba a un conductor en la A-31 a su paso por el término de Monforte del Cid.

Otro guardia civil del mismo destacamento, Carlos Rubio Guzmán, murió el 6 de agosto de 2011 en Torrent al salirse de la A-7 con su motocicleta cuando acudía a un accidente. La víctima tenía 27 años. El siniestro tuvo lugar en la salida de Montroy-Montserrat del ‘by-pass’. El 25 de agosto del mismo año falleció el guardia civil Javier Vera Femenía al ser atropellado por un vehículo en la A-31, a la altura del término municipal de Monforte del Cid, cuando ayudaba a un conductor cuyo coche había sufrido una avería. La mala fortuna quiso que ese gesto altruista le costara la vida a Javier, de 42 años y padre de dos hijas, que estaba adscrito a la Unidad de Atestados y regresaba a la base del Subsector de Tráfico tras intervenir en otro accidente.

Javier Martínez

LAS PROVINCIAS

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