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La buena vista de Alberto Ruiz Gallardón

alfredo amestoySon las nueve de la mañana del martes, 31 de octubre de 2.023. El Primer Ministro del Gobierno de Su Majestad Felipe VI, don Alberto Ruiz Gallardón, se viste despacio...aunque no tiene prisa. La ceremonia comenzará a las doce y el Palacio Real está cerca. Pero cubrir en carroza ese kilómetro y medio, desde el Palacio de Buenavista, en Cibeles, a la Plaza de Oriente, lleva su tiempo. Porque hoy el Primer Ministro volverá a utilizar la carroza para ir a Palacio. Será la tercera vez desde que pidió que llevaran a Buenavista una carroza y media docena de caballos cartujanos.
Los reyes, Don Felipe y Doña Letizia, también cambian el automóvil Hispano por la carroza en los actos oficiales; cuando así lo recomienda el señor Ruiz Gallardón.

Como hoy es un día tan especial, el Primer Ministro no sólo irá a Palacio en carroza sino que ha dispuesto que los arreos sean "de tiros largos". Le asiste ese derecho como "gran dignatario de la Corte". El tiro delantero se alargará con correas de tres metros. Un cochero jerezano en el pescante se encarga de la conducción. Dos lacayos en la trasera ennoblecen el carruaje.

España se equipara así a la solemnidad de la Corte inglesa en sus manifestaciones públicas con el boato que tanto gusta no sólo a nuestro pueblo sino al turismo , sobre todo al americano, al africano y al oriental, que demandan estas exhibiciones en las capitales de la vieja Europa.

Hoy, en Madrid, se contarán más de doscientos mil turistas que no han querido perderse los fastos que se celebran a lo largo de este largo fin de semana que va a durar cinco días ; desde el pasado sábado, 28 de octubre , hasta mañana, miércoles, l de noviembre, Festividad de Todos los Santos.

Nadie ha criticado tantas jornadas festivas. La ocasión bien lo merece, ya que se celebra la mayoría de edad de la Infanta Doña Leonor. La Princesa cumple hoy dieciocho años y con este motivo, tal y como ocurrió con su tía la Infanta Elena, va a recibir en el Palacio Real la Banda de Dama de la Orden de Isabel la Católica, lo que significa su plena incorporación a los actos oficiales de la Familia Real española, ya en su condición de
Princesa Heredera.

Al histórico acontecimiento asistirán los padres del Rey, que abandonarán por unas horas su retiro mallorquín. Don Juan Carlos
sobrelleva bien sus ochenta y cinco años y disfruta complacido del afortunado reinado de su hijo Felipe, que a los cincuenta y cinco años, mejora aún las expectativas que ofrecía cuando se produjo la abdicación de su padre.

En menos de una década Felipe VI ha conseguido que España viva el periodo más brillante de su Historia poniéndose a la cabeza de todos los países de su tamaño y población.
Las grandes potencias, China y Estados Unidos, y los colosos emergentes, como la India o el Brasil, se asombran ante los índices de bienestar económíco y social, del nivel cultural y de la calidad de vida que ha logrado el Reino de España.

Naturalmente , nadie ignora que el artífice de tal prodigio ha sido el Primer Ministro, Ruiz Gallardón, a quien sus rivales políticos consideran "otro Valido de otro Felipe".Aunque nadie se atreve a tildarle de "Favorito", porque todo el mundo sabe que ,si hay algún "favorito", en esta oportunidad ése es el Rey Felipe, que es el "favorito" de Ruiz Gallardón. Y no al revés.

"EL PACTO DE LA GRAN VIA"

Mientras se viste el uniforme de gala de la Orden de Santiago que lucirá en Palacio- ¡lástima no poder lucir el de Generalísimo que llevaba Godoy en el retrato que le hizo Goya!- Ruiz Gallardón, que pronto cumplirá sesenta y cinco años, recuerda el momento en que se comprometió ante el Rey Juan Carlos a cuidar de su hijo, el futuro Rey de España.

Fue hace trece años, el 5 de abril de 2.010, durante la Recepción del Rey para festejar el Centenario de la Gran Vía. En un aparte nos encontramos Su Majestad, Ruiz Gallardón y el autor de este relato que, sin mérito ni razón especial, ha gozado desde hace cincuenta años de la confianza del Rey. Don Juan Carlos trataba de ocultar su disgusto por algunos abucheos que, entre los aplausos cariñosos de siempre, había escuchado durante el paseo a pie que quiso dar desde la Casa del Libro a la Red de San Luis.
El Rey no parecía molesto por lo ocurrido, pero sí preocupado. Y lo explicó: "Estas cosas ya no me afectan a mí, pero me preocupan... por mi hijo". Se produjo un momento de silencio que no sé si al entonces alcalde le pareció eterno. A mí, me pareció no sólo largo sino profundo.
De no mediar la familiaridad con que siempre me ha distinguido Don Juan Carlos, no me hubiera permitido romper aquel silencio y decirle: "No se preocupe por su hijo; aquí tiene al hombre que se va a ocupar del Príncipe. Tranquilo, que Ruiz Gallardón cuidará de él.

Como yo miraba al Rey no pude apreciar en el rostro de Ruiz Gallardón el grado de conformidad y de aceptación del compromiso. Pero sí advertí en los ojos del Rey- que se dirigieron a los de Alberto, para observar con atención cuál era su reacción-, una gran satisfacción y agradecimiento.

Deduje que Ruiz Gallardón adquiría en ese momento un compromiso histórico y que Juan Carlos – recordemos que eran unos días muy particulares, vísperas de una dura prueba que el Monarca iba a sufrir en el quirófano,- consternado y con serias dudas sobre su estado de salud, no habrá olvidado jamás.

Han pasado trece años desde entonces. Pero el "acuerdo de la Gran Vía" no se hubiera producido o hubiera quedado en "palabras que ya se hubiese llevado el viento", si dos años antes el alcalde Ruiz Gallardón no hubiese trasladado el Ayuntamiento a la Plaza de Cibeles, al Palacio de Comunicaciones, e instalado su despacho en uno de los torreones del edificio.

No hay lugar más estratégico desde donde gobernar la capital del Reino, ni atalaya con vistas más espectaculares: Detrás, a la derecha, la Puerta de Alcalá; allí, la Puerta del Sol, la Calle de Alcalá y la Gran Vía; aquí, abajo, el Paseo de la Castellana con la diosa Cibeles, y los templos del dinero, el Banco de España; y de la cultura, el Instituto Cervantes y la Casa de América. Al lado, el Ministerio de Marina de la nación que fue dueña del mar y que tuvo, antes que Inglaterra, el mayor imperio colonial. Y enfrente... una colina "llamada deseo": el Capitolio de la ambición, el Palatino de los sueños, el Aventino de los desengaños, el Tibi-dabo de las promesas, el cerro... no "de los ángeles" sino "de los demonios" donde se levanta el Palacio de Buenavista, que durante casi tres siglos ha galvanizado en nuestro país las mayores ansias de gloria y poder.

EL PODER EN ESPAÑA HA PASADO SIEMPRE POR CIBELES

Dos años cumplía el alcalde Ruiz Gallardón en ese despacho cuando vinculó la promesa que le había hecho a Juan Carlos I con el Palacio de Buenavista. que contemplaba todos los días desde su despacho.

¿Y si el destino le hubiera traído a este Palacio de Comunicaciones, ahora Ayuntamiento de Madrid, como antesala del otro Palacio, el de Buenavista, a donde ahora dirigía sus ojos pero donde tendría que dirigir sus pasos para alcanzar sus objetivos políticos?

Sus abuelos judíos, y qué decir su bisabuelo Isaac, el músico, o su tatarabuelo Angel Albéniz, le hubiesen recordado el viejo proverbio sefardí: "Todo lo que buscas está siempre en la puerta de tu casa". A lo mejor no tiene que ir ni a la calle Génova para ver cumplidas sus aspiraciones. Sin salir de Cibeles, a cien metros de su despacho, puede contemplar el lugar desde donde se gobernó España, y medio mundo, cuando los reyes se dedicaban a cazar, a cortejar o a tomar chocolate con sus confesores, monjas, o bufones mientras escuchaban a los "castratti", y dejaban que mandaran sus "validos".

La "omnipotencia" ha sido la constante de quienes ocuparon desde hace casi quinientos años este entonces "altillo", luego empequeñecido por las altas construcciones que le han ido rodeando

Desde el Gran Inquisidor de Felipe II, Gaspar de Quiroga al laureado General Varela, en la época de Franco, al que se enfrentó autotitulándose " príncipe del Ejército", cuando , después del atentado de Begoña, pidió -y Franco se la concedió- "la cabeza" del "cuñadísimo" Serrano Súñer, Buenavista ha sido lugar emblemático para los Austrias y para los Borbones. Para Felipe III, el lugar donde conoce a su esposa Margarita; durante el siglo XVII predio del Duque de Hijar, de cuyas manos pasa a la Congregación de los vascos residentes en Madrid, que compran el altozano en l744 para lo que, con Iglesia, residencia, hospital, jardines y, tal vez con frontón, se hubiera convertido en la primera Casa Regional de España, y quizás del mundo.

Pero en l753 la zona construída, el antiguo Palacio, la venden los vascongados al Marqués de la Ensenada, ministro de Felipe V y valido de Fernando VI, que, con los ministerios de Hacienda, de Guerra, de Marina e Indias en sus manos, acumula más poder que Amelot , Campillo,el Duque de Lerma o el Conde-Duque de Olivares-

Caído en desgracia Ensenada, Isabel de Farnesio se queda con el Palacio y, a la muerte de la reina, en l768, es el Duque de Alba quien adquiere el inmueble. Pero, como quiere levantar un Palacio de grandes proporciones. pide a los vascos que le vendan el terreno, el resto del Altillo, que sigue siendo de su propiedad. La Congregación vascongada propone al Duque la permuta de esa extensión por una manzana de casas que pertenece a los Alba , junto a la Plaza de Santa Ana , entre Principe, Huertas, Prado y Lobo. Y allí, en el centro de Madrid, construyen la Iglesia de San Ignacio, que hoy sigue en pie.

En Buenavista los Alba levantan un Palacio que, Mesonero Romanos escribe. "supera los cinco mil metros cuadrados". Dos incendios sucesivos obligan a la Duquesa Cayetana, ya en l796, a reconstruir el Palacio pero la mujer inmortalizada por Goya muere seis años más tarde, en l802, sin apenas llegar a habitar el colosal edificio que iba a rivalizar en lujo con el Palacio Real y, en arte, con cualquier museo del mundo. Es tal la cantidad de pintura que atesora, que, poco antes de morir, le dona veinte cuadros a Godoy-¿las "Majas" incluidas?-, que se unen al impagable regalo que ya le había hecho dos años antes, en l800 , "La Venus del Espejo" , de Velázquez, (vendido en quinientas libras poco después en Londres, donde aún permanece).

CÓMO EL ALCALDE GALLARDÓN SE HIZO CON BUENA VISTA.

Muere Cayetana sin descendencia y heredan Buenavista los médicos y quienes le atienden los últimos días, que venden el Palacio en nueve millones de reales.

Lo adquiere el Ayuntamiento de Madrid en el mes de mayo de l807 para regalárselo a Godoy, que había mostrado interés por residir en el Altillo. Con vistas a su inmediata ocupación, emprende el favorito de Carlos IV nuevas obras de ampliación para residir en Madrid y, también, instalar allí el Consejo del Almirantazgo , ya que ahora no sólo es Príncipe de la Paz y Generalísimo sino Almirante Mayor de España e Indias. No logra su sueño ya que diez meses más tarde, en marzo de l808, tras el motín de Aranjuez, se produce su caída y debe marchar al exilio y abandonar precipitadamente Buenavista, como lo había tenido que hacer antes el todopoderoso Marqués de la Ensenada y lo hará después el General Espartero, que ocupó Buenavista durante su Regencia de 1841 a l843 y desde donde salió directamente para su exilio en Inglaterra.

Hace trece años, en 2.010, cuando el alcalde Ruiz Gallardón puso sus ojos en el Palacio que tenía enfrente de su despacho, no pensó en el posible maleficio- mayor que el que atribuyen al vecino Palacio de Linares-, que gravita sobre ese lugar de donde, junto a Ensenada, Godoy, Espartero, también Azaña en plena Guerra Civil hubo de abandonar este Palacio para no volver a pisar Madrid, igual que otro ilustre inquilino, José Bonaparte, y del mismo modo que el General Prim, que no salió vivo de esta casa después del atentado que sufrió a cien metros de Buenavista , en la calle del Turco.

Ruiz Gallardón no mostró preocupación por estos hechos, que jalonan la historia de "El Altillo". Sí le interesó un dato muy importante , ya olvidado: que, tras el Motín de Aranjuez, siéndole incautados todos sus bienes a Godoy, Buenavista, que había sido una donación del Ayuntamiento de Madrid, pasó a ser propiedad del Estado y no revirtió al Ayuntamiento a pesar de los intentos que muchos ediles hicieron para recuperarlo.

Como juzgó Mesonero Romanos "lo natural era que el Ayuntamiento hubiera vuelto a tomar posesión de la finca, devolviendo los vales recibidos y depositados en el Tesoro, pero los vales habían desaparecido de la Caja de amortización durante la dominación francesa. La devolución era imposible y, aprovechando que era el Ayuntamiento quien había pagado el Palacio, se han ido apoderando de él, después del Parque de artillería, el Museo Militar , el Regente ( en l840), las direcciones de Caballería e Ingenieros, y el Ministerio de la Guerra. Todos, menos su dueño, a pesar de los derechos que le asisten para ello"

El haberlo conseguido Ruiz Gallardón, so pretexto de reclamar Buenavista, primero, para sede del Gobierno de la Conurbación de la Capital del Reino, que uniría la administración del Ayuntamiento y de la Comunidad de Madrid, y luego para Ministerio de la CETA , la Confederación Española de Territorios Autónomos, que agrupa a las 365 comarcas naturales del país, es de lo que más orgulloso se puede sentir el primer ministro.

Lo recuerda siempre que se ve, como ahora, en ese espejo de la alcoba principal de Buenavista donde han dormido no solo Azaña, sino Miguel Primo de Rivera y hasta Franco, que aquí residió en l934, al frente del Alto Estado Mayor, cuando estalló la Sublevación de Asturias. Por cierto, los dos dictadores no dejaron de ser, en el fondo, "validos" de Alfonso XIII y de Juan Carlos, cuando era Príncipe de España, respectivamente.

Ruiz Gallardón apenas ha cambiado la decoración de salones y habitaciones. Su mujer, María del Mar Utrera, tampoco ha alterado el impecable mobiliario y su disposición, tan respetuosa con la historia que los muebles han protagonizado junto a sus usuarios.

Todo es pieza de Museo en ese Museo que es Buenavista y que a punto estuvo de ser la Pinacoteca Nacional, lo que es hoy el Museo del Prado. Pieza de museo es ya en las cocheras del Palacio el famoso Audi 8 del alcalde de Madrid y que escandalizó por su precio de 591,624 euros. Una cantidad ridícula al lado de lo que cuesta el coche de lujo que ahora se fabrica en España: el "Hispano-América", una réplica de aquel "Hispano- Suiza" que compite con el Rolls- Royce y que llevan el Rey y el Primer Ministro.

A LA ESPAÑA DE GALLARDÓN NO LA CONOCEN NI LOS HIJOS DE ALFONSO GUERRA.

Este fabuloso automóvil es exponente del grado de desarrollo que ha alcanzado la tecnología española en sólo una década. La industria naval ha recobrado también el prestigio perdido y el sueño del Marqués de la Ensenada de que la flota española no envidie a la inglesa, puede cumplirse.

Otros proyectos iniciados por Ensenada, como hacer navegables el Tajo y el Ebro, se han acometido de nuevo.Y junto a los de Ferrol, Cartagena y Cadiz, los puertos de toda la península, los de Bilbao, Barcelona, Sevilla, Oporto y Lisboa, han multiplicado su actividad.

La capital portuguesa, después del Referéndum, celebrado el 6 de julio de este año, en que se aprobó (por 58% de votos a favor) la integración de Portugal y España y la constitución del Reino de Iberia , con Felipe VI como soberano, será la capital legislativa, Madrid la ejecutiva y Barcelona la judicial. Además, Barcelona y Bilbao, como capitales de Cataluña y del País Vasco- ahora se incorporará Lisboa- serán sede de los seis únicos ministerios que existen tras la reducción de carteras que realizó Ruiz Gallardón.
El tiempo está demostrando que las trescientas sesenta y cinco comarcas naturales que han superado el mapa de las diecisiete autonomías y el de las cincuenta y dos provincias de Javier de Burgos, son administradas perfectamente por un gerente al frente de un grupo de profesionales.

¿Las trescientas sesenta y cinco comarcas, se convertirán ahora en cuatrocientas al confederarnos con Portugal o se remodelará la composición del oeste de la península para permitir que, con el antiguo número, cada comarca tenga adjudicado un día del año para disfrutar esa jornada del máximo protagonismo?

No es seguro que, tras la Confederación, Madrid conserve los cuatro Consejos que preside el Primer Ministro y que gozan de todas las prerrogativas: el Consejo de la Infancia, el Consejo de la Juventud, el Consejo de la Familia y el Consejo de los Mayores, que supervisan cuanto tiene relación con la economía , la salud y el bienestar de cada segmento de la pirámide poblacional.

Este y otros proyectos, juzgados al principio como de puro arbitrismo, han adquirido carta de naturaleza y ya nadie considera especulaciones los avances prospectivos que hace trece años se publicaron en la Red. Tal fue la página dedicada a Portugal en" l492.foroespaña.com", donde Ruiz Gallardón "celebraba que desapareciera la frontera con Portugal después de tanto tiempo".
"La Gran Iberia", de Saramago, no ha sido la ensoñación que pensaban algunos. Europa se maravilla ante la cohesión política, social y territorial que puede alcanzarse y nuestro ejemplo se va a imitar en varios países de Europa. Todas las monarquías de Europa: la de Guillermo de Inglaterra, la de Federico de Dinamarca, Victoria de Suecia y Haakon de Noruega, están muy compenetradas con la española. Y Felipe VI está en estrecho contacto con su tocayo el rey de los belgas. Aunque la mejor relación la mantiene con Guillermo de Holanda, que tiene su misma edad, y con el que habla en español, idioma que le ha enseñado su mujer, Máxima, nacida en la Argentina. Algo similar ocurre con el monarca de Luxemburgo, casado con la cubana Maria Teresa Mestre. Situación curiosa la de este Benelux del siglo XXI que viene a demostrar que Flandes es muy hispano y que "en Flandes nunca se puso el sol".

De Felipe VI, dice el Primer Ministro Ruiz Gallardón que "tiene todas las virtudes de su padre y de su abuelo... y ninguno de sus defectos". El tándem que forman el Monarca y su Privado, si vale este título para Ruiz Gallardón, han logrado que no se sepa quién reina y quién gobierna. Los críticos de " el Disraeli de Buenavista"- Ruiz Gallardón prefiere que le comparen con el judio inglés más que con Metternich o Talleyrand- dicen que ha logrado que, por primera vez, un Borbón actúe como un Austria y que sea él, y no el rey, quien "borbonee".

Ruiz Gallardón , por cierto, tiene en su despacho la definición que de este verbo hizo Don Juan, el abuelo de FelipeVI:
"Borbonear se ha aplicado en política a manipular a las gentes, engatusarlas, engañarlas y utilizarlas en provecho propio, astuta, aviesamente. No es que los Borbones lo inventaran, es obvio; pero sí que la ejercían con más asiduidad y fortuna que otros".
¿"Borbonea" en realidad Ruiz Gallardón? Realmente, no; pero políticamente... sí. El Primer Ministro es maestro en todas las artes persuasoras de los jesuitas y disuasoras de los masones.

"El Club de Roma, la "Trilateral", el Comité de los 300, la Tabla Redonda, Los Hijos de la Alianza,y las logias Cibeles, Gran Vía y la Sinergista...y todas las sociedades habidas y por haber, han contribuido a este fenómeno español que desde 2.011 puso en marcha Ruiz Gallardón con una política muy compleja pero que él simplifica llamándola "de centro reformista, liberal e integradora, limpia de adherencias dogmáticas, dirigida al conjunto de la sociedad, anclada en principios pero más allá del monólogo ideológico de las minorias; sin blindajes, sin memoria oficial impuesta- ya que se respeta la de cada cual- , y hacia la que los españoles se han dirigido en busca de aire fresco y de respuestas".

La reforma ha sido mucho más profunda que la que se hiciera en la Transición. La desaparición del Senado, ha suprimido la rémora de 260 cargos inútiles que costaban 3.500 millones. Mucho más la eliminación de la pensión vitalicia de todos los diputados o la revisión de los sueldos de los alcaldes, algunos superiores al del Primer Ministro. Importante la medida que obliga a devolver todo el dinero sustraído por políticos desde los tiempos de Juan Guerra , asi como la anulación de todas las tarjetas Visa oficiales.
Ha sido muy celebrada también la reducción a la tercera parte del Cuerpo Diplomático, ya innecesario. Aunque el mayor ahorro- 45.000 millones de euros- ha representado el fin de las trasferencias y el mantenimiento de los Sindicatos y de los Partidos políticos.

En otros asuntos, tampoco le han faltado arrestos al Primer Ministro.

No era fácil resolver los contenciosos históricos con vascos y catalanes, y quizás Ruiz Gallardón encontró en problema muy "disuelto", pero cuestiones como Gibraltar, las plazas africanas o los pactos de convivencia entre las comunidades de musulmanes y judíos, que se han urdido bajo el reinado de Felipe VI, dejan perplejas a las grandes potencias y a las Naciones Unidas.
Bien es verdad que el clima que se ha respirado en España en estos cinco años que han precedido a la Unificación con Portugal y al acontecimiento de esta mañana con motivo de la Mayoría de edad de la Princesa Heredera, ha sido excepcional.

EL REY REINA Y EL PRIMER MINISTRO "BORBONEA".

A los Mundiales de Fútbol que se celebraron en España y en Portugal en 2.018, siguió la organización de los Juegos Olímpicos en 2.020, En el 21, un Año Santo Jacobeo que incrementó en veinte millones los ochenta millones de turistas que ahora recibe nuestro país.

Y, cómo alarde máximo, la Exposición Universal del año pasado, coincidiendo con el Quinto Centenario de la Circunnavegación de Juan Sebastián Elcano y la llegada a Sevilla de la nave Victoria. Efeméride que se ha celebrado por igual en la capital andaluza, en Guipúzcoa y en Portugal; aquí con un gran homenaje a Magallanes, que ha consolidado más la unión ibérica- lograda con el Mundial de Fútbol-, al conmemorar la que fue una empresa común.

De repercusión mundial ha sido también el Quinto Centenario del Barroco, que ha significado el reconocimiento a España de ser la iniciadora con el Plateresco , del mayor movimiento artístico e intelectual de la Historia. La protagonista de esta efeméride ha sido la célebre Custodia de Arfé, la máxima joya del arte español y europeo que el artista alemán realizó en l523 en Toledo, y que con sus mil quinientos kilos de oro y de plata, representa la obra más importante de la orfebrería y la muestra más definitiva del poder de Carlos V, coronado emperador de Europa en Aquisgrán tres años antes.

El rey Felipe VI ha disfrutado de este aniversario del César Carlos y ha crecido su prestigio en el mundo. Sobre todo en América, donde han conmemorado el Quinto Centenario de la construcción de varias catedrales barrocas, entre ellas las de Méjico y Santo Domingo, que se iniciaron en este año 1523.

Muchas Repúblicas de Hispanoamérica han invitado a Felipe VI, que ya estuvo el año pasado en Guayaquil en los actos del aniversario del encuentro de Bolívar y San Martín, a participar en los grandes fastos que se celebrarán en Lima. Ruiz Gallardón duda, no obstante, que el Rey deba asistir a las celebraciones en Junín y Ayacucho, programadas para el año que viene, 2.024.

Con motivo de este Segundo Centenario de la Independencia de nuestras colonias americanas, toma cuerpo la tesis de que Simón Bolívar, si no se casa en Madrid con María Teresa y marcha a Caracas, donde la española muere a los nueve meses y Simón promete no volver a casarse ( y en vez de meterse en un convento) dedicarse a independizar a América de la metrópoli, hubiera cambiado la Historia de España.

Bolívar, amigo íntimo, de juegos y correrías, del que iba a ser Fernando VII , un año más joven que él, ya Príncipe de Asturias y Heredero al Trono, en poco tiempo hubiera ganado la confianza del futuro Rey y de sus padres. Hubiese impedido la escalada de Manuel Godoy y, además de resolverse la invasión francesa de otro modo, no se hubiera producido la emancipación de América cuándo y cómo se produjo. Con el valido Simón Bolivar, francmasón y criollo americano, el comienzo del siglo XIX en nuestro país hubiera sido muy distinto.

LA MASONERIA DA EL VISTO BUENO A "BUENAVISTA"

¿De haber discurrido así esta "historia no sida", Simón Bolivar hubiera residido en Bellavista? ¿Se hubiera cumplido también en su caso esa maldición que pesa sobre el Palacio y sus habitantes?
Posiblemente, sí. Aunque por diferentes motivos y en circunstancias muy diversas la Masonería siempre fue juez y verdugo en Bella Vista. En el caso de Godoy ,está claro; pero ya en el siglo XVIII, la Gran Logia de Inglaterra estuvo detrás de la expulsión del Marqués de la Ensenada- amigo de Ravago , el confesor del Rey, y simpatizante de los jesuitas, además de declarado rival de los ingleses-, que fue despertado de madrugada y hubo de abandonar el Palacio con lo puesto, permiténdosele tan sólo coger "el dinero que tuviera a mano".

A Espartero, masón desde la vuelta de Ayacucho, la masonería también le ajusta las cuentas; le echa de Buenavista y lo mantiene vigilado en Londres.

Lo ocurrido con Prim, que muere en Buenavista a las pocas horas de sufrir el atentado, está atestiguado en la obra de Tirado y Rojas "La Masonería en España" (Madrid l885). El General Prim, Conde de Reus, ingresa en la masonería en l839, adquiriendo compromisos secretos con la secta que, más tarde, en la cumbre del poder, por no poder o querer cumplirlos, le cuestan la vida.

¿Cuáles son los compromisos y con quién los ha firmado el señor Ruiz Gallardón? No se sabe. Lo que sí da la impresión es que, por ahora, los ha cumplido; porque nada ni nadie se ha interpuesto en la meteórica carrera de este político liberal conservador.
Si Cánovas y Sagasta hubieran tenido un hijo, algo que entonces no era posible, hubiera sido un niño como Alberto y hubiera llegado a Presidente de la Segunda República.

¿LA CORTE EN GRANADA? ENSHALLAH!

Al margen de ucronías, nada más lejos que una república en el horizonte político español. Al contrario. La popularidad de la Infanta Leonor que hoy, en Palacio, se acercará más al trono que le aguarda, hace augurar un feliz reinado.

De augurios, presagios y cábalas es la Princesa de Asturias más amiga que de otras prácticas como las de su antecesora Isabel II, con personajes como sor Patrocinio.

Quienes la conocen y tratan dicen que, sin ser supersticiosa, es aficionada a vaticinios y sortilegios. Por ejemplo, la numerología.
Muy comentada fue la fiesta que diera para sus amigos en Zarzuela en febrero del año pasado; fiesta que se celebraba por ser el día dos del mes dos de 2.022, y que pudo durar hasta las dos de la madrugada..

No preocupaban a sus padres estos juegos que dejaron de ser sólo divertidos cuando esta primavera la infanta descubrió las costumbres del mundo gitano a través del torero de moda, Curro Conde, de la raza calé por parte de padre , el ex matador Javier Conde, y por parte de madre, la cantante Estrella Morente.
Leonor no oculta ya su admiración por el atractivo muchacho, que ha cumplido en julio 21 años y es portada en todas las revistas del mundo.

En la corrida del Corpus, que toreó en Granada, la ciudad natal de su madre, Curro Conde brindó un toro a la Infanta Leonor que estaba en barrera con su tía doña Elena.

Luego se volvieron a ver en el hall del hotel y el toreo invitó a tía y sobrina a una fiesta flamenca que su abuelo Enrique Morente había organizado. Fue allí, al parecer, donde una gitana leyó la mano de Leonor y , antes de echarle la buenaventura, le dijo que le veía viviendo en Granada, en un gran palacio, casada con un hombre muy poderoso y rodeada de hijos.

La infanta no pudo conciliar el sueño esa noche pensando en que la gitana quizás le había presagiado su matrimonio con el hombre que le había enamorado, el torero Curro Conde.

Cuando al día siguiente le contó lo sucedido a su tía, Elena se rió con la historia pero advirtió a Leonor que no comentara su padre lo de Conde. "Aunque fuera un conde de verdad, mi hermano Felipe no quiere oir hablar de "condes", ni de marqueses ni de duques. El no se casó con una princesa, como queríamos todos, pero ha dicho que su hija sólo se casará con un príncipe".

El rey Felipe , seguramente, ignora que hace unos meses el Primer Ministro Ruiz Gallardón comentó a doña Letizia de manera informal y sin darle demasiada importancia, el interés que había detectado en las altas esferas marroquíes en torno a la posibilidad de un acercamiento entre Leonor y Moulay Hassan, príncipes herederos de los reinos de España y de Marruecos.

Ruiz Gallardón habría sugerido a doña Letizia que la reina madre, Doña Sofía, cambiara impresiones con la reina Salma, madre del joven príncipe , que el mes de mayo cumplió veinte años, y sobre
la que la abuela de Leonor tiene una gran ascendencia.

Se sabe que Mohamed VI, al llegarle el rumor, dijo lo que diría un francés: primero "oui mais...", pero, luego "pourquoi pas".
Eso, "por qué no". Pero hay muchos "peros". Y los conoce muy bien el Primer Ministro; más "valedor" que "valido" del que sería el "Matrimonio de Estado" más importante de la historia de España.

La mayor dificultad no es la cuestión religiosa. A lo mejor, no tendría que renunciar la futura reina a la religión católica y podría seguir disfrutando del jerez y de lo que tanto le gusta, el jamón de Jabugo. Tampoco los conflictos territoriales que, entonces, se resolverían para siempre. Mas habría dos cuestiones complicadas: una, la financiación del túnel que se realiza en el Estrecho y que Marruecos se niega a compartir. Y, en el caso de la unificación de los dos reinos, ¿dónde establecer la Corte? ¿En Rabat, o en Madrid?.

He preguntado a Luis María Anson y el prestigioso periodista monárquico, que acaba de cumplir ochenta y ocho años, además de no ver con simpatía que se case con un infiel la heredera de Don Pelayo, "además hija de una reina asturiana",no reconoce otra sede para la corte que no sea Madrid. Sin embargo, el viejo cronista rosa y "rasputín" de la Zarzuela, Jaime Peñafiel, sugiere que la corte ibero- marroquí de Mouley Hassan y doña Leonor tendría que establecerse en los palacios de La Alhambra, ya que el nuevo reino sería una refundación, casi restauración, de Al Andalus.

Lógica propuesta de un granadino como Peñafiel, a la que Mohamed VI respondería, claro, "enshallah".

Naturalmente, esa decisión hoy resulta prematura. Pertenece a un futuro que quizás se empieza a escribir hoy- ¡ojalá!- en el Palacio Real de Madrid, donde se celebra la mayoría de edad de la infanta Leonor, hoy ya Princesa Heredera.

Once de la mañana. El Primer Ministro y su esposa descienden la imponente escalera del Palacio de Buenavista. Desde el último de sus cuarenta y dos peldaños pueden ver la carroza que les aguarda en el zaguán. Es la escalera que fue iluminada con las primeras lámparas de arco voltaico que se instalaron en España, en l882.

Es la misma escalera por donde subieron a Prim, herido de muerte, y por donde bajó Manuel Azaña, para marchar a Barcelona, en octubre de l938, políticamente ya cadáver.

Cuando el Primer Ministro baja esta escalera siempre recuerda el comentario que sobre escaleras un día le hizo su padre, José María. El famoso abogado, entonces gran admirador de las vedettes de Revista, sobre todo de la más bella, Virginia de Matos, recientemente fallecida, le dijo: "A los políticos, como a las "vedettes", se les nota la categoría en la forma de bajar".

Alberto Ruiz Gallardón no baja; aún está arriba. Pero el Rey ya le ha pedido que decida la fecha para la imposición del Toisón de Oro y le ha dicho que escoja el título que quiere se le conceda.
Lo está pensando y no caerá en el desvarío de Espartero que no aceptó la Corona , que se la ofrecía el general Prim en nombre del pueblo español; que era Príncipe, pero que, como Olivares, hubiera querido ser "conde-duque", que así es como le llamaba Linage, su Jefe de Estado Mayor.
El Rey Felipe, por su parte, duda si a Alberto le parecerá bien el título de Duque de Manzanares. Manzanares "aprendiz" de río pero el río de Madrid que Ruiz Gallardón convirtió en bello y casi caudaloso.

EL DUCADO DE IBERIA BIEN VALE UNA MISA.

Hay otra idea, que se adjudica a la reina Letizia y que al Rey no le disgusta: premiar a Ruiz Gallardón "por lo de Portugal". Quizás hoy sea el día más oportuno para que Alberto conteste al Rey que " de acuerdo, Majestad, me complace el título de Duque de Iberia". Naturalmente, le agrada ese ducado por ser el primero que se otorgaría "con grandeza de España y Portugal"; porque recordará su gran éxito político, la Federación Ibérica; pero, también, porque el título lleva el nombre de la "suite" más famosa de su bisabuelo Isaac Albéniz, "Iberia"

¿Será este el momento de abandonar la política, entonar el "nunc dimittis" y de salir "por la puerta grande"?Lo que está claro es que no es otro "Cincinato", como Espartero, y que cuando se retire no piensa dedicarse a la agricultura o a la jardinería. El Señor Ruiz Gallardón ha confesado a algún amigo que le gustaría recogerse en Málaga, en la tierra de su mujer, pintar y escribir ensayos, más que novelas. Pero esa marcha puede ir... para largo .El encargo que acaba de hacer al arquitecto Oriol de que le haga un templo en Buenavista, así lo da a entender.

"¿Un templo en Buenavista, en un lugar donde lo único que ha habido es una pequeña capilla, de 3x4 que Varela instaló en la tercera planta, en l941?", ha escrito Pedro J. Ramírez, que ha apostrofado con sorna: "¡Caramba con don Alberto; se nos ha vuelto pío y contrito! ¿Será para enmendar su pecado de haber desacralizado la hermosa capilla que encontró en Correos, cuando llevó a Cibeles la alcaldía? Gran capilla que, por cierto, había integrado en su colosal obra del Palacio de Comunicaciones su autor, Antonio Palacios, también masón, y de ello dejó huella en claves que escondió en el edificio, y que, curiosamente, descubrió el entonces alcalde de Madrid Alberto Ruiz Gallardón."
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Once y media de la mañana. La carroza en la que se dirigen a la Plaza de Oriente el Primer Ministro y su esposa cruza la Puerta del Sol y el Primer Ministro no puede dejar de mirar al despacho que ocupó tantos años Esperanza Aguirre.
Ruiz Gallardón coge la mano de Maria del Mar y le dice " Es mentira eso de que " la Historia nos juzgará". Nietzsche escribió que "no se puede juzgar ni definir aquello que tiene historia".

Totalmente de acuerdo. De igual modo, uno ha escrito esta historia porque cree que "sólo se puede contar aquello que todavía no ha ocurrido".
Pero... que puede ocurrir.

Alfredo Amestoy

NOTA: No es un presagio, ni una anticipación, pero es una visión de una interesante trayectoria cuyo desenlace está por ver. Se trata de una fábula; y este escrito responde a las tres acepciones de "fábula": "relación falsa, mentirosa, de pura invención, destituida de todo fundamento"; "ficción artificiosa con que se encubre o disimula una verdad" y "suceso o acción ficticia que se narra o se representa para deleitar". De todo esto hay, en esta historia donde sólo una mínima parte es especulación, siendo rigurosamente respetado el pasado – todo el marco de Buenavista- escenario del futuro, y, por supuesto, el presente, que desencadena y justifica la trama.

Es reciente la escena que vivió el autor junto al Rey Juan Carlos y el alcalde Ruiz Gallardón y donde el monarca vió con muy buenos ojos que el político "protegiera" al futuro rey de España. Es real que Buenavista está en el punto de mira de todo el que aspira al máximo poder en este país, e inevitable que ese Palacio, que ahora tiene enfrente Ruiz Gallardón, no se convierta en objeto de su deseo. Y sería posible, a pesar de la dificultad, que el Ayuntamiento de Madrid – Ruiz Gallardón- intentara recuperar esa codiciada colina que ahora es Cuartel General de los Ejércitos pero a cuya propiedad nunca ha renunciado el Municipio de la Villa y Corte.
No obstante, recordemos que se trata de una fábula. Y las fábulas a veces son verosímiles, incluso suceden en la realidad. Y muchas terminan bien; no como "el cuento de la lechera").

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