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"Gracias a Alá acabo de matar a un policía y a su mujer"

  • Escrito por Redacción

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La agencia de noticias Amaq, vinculada al grupo terrorista Estado Islámico (EI), ha difundido un vídeo del terrorista que la noche de este lunes asesinó a dos policías en su casa al norte de París, Larossi Abballa, en el que confiesa haber matado a ambos agentes y jura lealtad a la organización yihadista. "Gracias a Alá acabo de matar a un policía y a su mujer", asegura Abballa en francés en la grabación, realizada antes de ser abatido por las Fuerzas de Seguridad horas después del doble asesinato.

En el vídeo, el terrorista anima a los musulmanes de Francia a perpetrar ataques contra polícias, funcionarios de prisión y periodistas porque "han vendido a la religión, han traicionado a Alá y a su profeta, así que matadlos". También insta a matar a los "raperos" porque, según él, son los "aliados de Satán", y también a diputados y alcaldes. Abballa va más allá y da los nombres y apellidos de quienes pretende que se conviertan en las próximas víctimas del Estado Islámico. Se trata de los periodistas Audrey Pulvar, Léa Salamé, Bernard de la Villardière y Mohamed Sifaoui, al que acusa de "apóstata y traidor"; el rapero Booba; y el politólogo Gilles Kepel. Abballa amenaza también con ataques en territorio francés durante la celebración de la Eurocopa.

El vídeo, originalmente de 13 minutos de duración -Amaq lo ha editado-, fue grabado y publicado en directo a través de la aplicación Fabebook Live de su perfil, que ya ha sido eliminado. Según el periodista de Radio France Internationale (RFI) David Thompson, Abballa reivindicó el asesinato de los dos policías con el hijo de tres años de ambos presente en la sala donde tiene lugar la grabación. "No sé todavía que voy a hacer con él", dijo en el vídeo el terrorista.

Abballa mandó además un mensaje a las autoridades francesas: "Nos habéis cerrado las puertas de la emigración hacia las tierras del califato así que nosotros abrimos la puerta de la yihad en vuestro territorio".

El terrorista fue abatido horas después del doble asesinato en la misma casa de la pareja de policías -él comandante, ella también funcionaria del Cuerpo- por las fuerzas del orden, que consiguieron rescatar sano y salvo al hijo de los agentes, aunque en estado de conmoción. Estos hechos ocurren en plena Eurocopa de fútbol, que comenzó el pasado viernes y va a prolongarse hasta el 10 de julio, cuando Francia sigue en alerta terrorista tras los ataques islamistas del pasado 13 de noviembre. 

Larossi Abballa responde al perfil clásico de joven que pasa de los delitos menores a la radicalización terrorista a través de Internet. De 25 años y pasaporte francés con ascendencia marroquí, Abballa se crió en un entorno de escasos recursos económicos y firmó un rastro vital de desorientación hasta que se refugió en el fanatismo religioso, acabó en la cárcel y al salir asesinó con un cuchillo en nombre del grupo terrorista Estado Islámico (EI).

El yihadista, vecino de la localidad de Mantes-la-Jolie, a solo cinco kilómetros de Magnanville -donde perpetró su doble asesinato con toma de rehenes-, salió de prisión en septiembre de 2013 tras haber pasado tres años internado por "asociación de malhechores con vistas a preparar actos terroristas".

Los medios franceses recuerdan que Abballa había sido detenido en Francia en mayo de 2011 como miembro de una red que se dedicaba a enviar yihadistas a Pakistán. "Era un tipo como los que pululan por los sumarios islamistas, imprevisible, disimulador. Quería hacer la yihad, seguro. Se entrenó en Francia, no militarmente, sino físicamente", ha declarado al diario Le Figaro el juez antiterrorista que le procesó entonces, Marc Trévidic.

Abballa permaneció en prisión preventiva desde entonces hasta que fue condenado en firme a tres años de cárcel en 2013, y salió de la cárcel en septiembre de ese mismo año. En aquel juicio, en el que fue procesado junto a otras seis personas, aseguró que se encontraba perdido y que se radicalizó a través de la web. "Necesitaba reconocimiento, no trabajaba y venía de suspender un examen para convertirme en profesor. Entonces me empezaron a hablar de religión y encontré confort en ella", le explicó al tribunal, según la crónica judicial que publicó entonces Le Monde.

Al abandonar la cárcel volvió a instalarse en la vivienda de protección oficial en la que vivían sus padres, quienes hace unos meses se trasladaron a Marruecos para cuidar de un familiar. Abrió un pequeño restaurante nocturno de entrega de comida rápida al que llamó "Dr. Food" en Mantes-la-Jolie, localidad donde había servido Jean-Baptiste Salvint, policía de 42 años, y donde su pareja, una mujer de 36 años cuyo nombre no ha trascendido, trabajaba como secretaria de la comisaría.

Desde hace unas semanas estaba siendo vigilado por la Policía porque aparecía en una investigación judicial abierta a un individuo que había viajado a Siria para integrarse en las filas yihadistas, pero las escuchas policiales no aportaron resultados y Abballa no fue imputado en ese sumario.

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