Menu
  • 01
  • 02
  • 03
  • 04
  • 05
  • 06
  • 07
logo-circulo-ahumada
Sábados culturales en Benemérita al Día

Sábados culturales en Benemérita a…

SUMARIO SÁBADO 03 de...

MANIFESTACION DE ODIO EN ALSASUA

MANIFESTACION DE ODIO EN ALSASUA

Miles de personas ...

Los majaderos de Alsasua

Los majaderos de Alsasua

Tras el acto terro...

POR SUS HECHOS LOS CONOCEREIS

POR SUS HECHOS LOS CONOCEREIS

A cada uno por los...

DOMINGOS BENEMÉRITOS

DOMINGOS BENEMÉRITOS

SUMARIO: DOMINGO 13 ...

Prev Next

hospimedicalpatrocinador

Noticias Actualidad

Rescatan a un inmigrante tras cuatro días encerrado en un contenedor por el puente de mayo

  • Escrito por Redacción

nmigrante-contenedor

Los puentes festivos no son tenidos en cuenta para los inmigrantes magrebíes que tratan de alcanzar Europa a la desesperada. Es lo que le ha pasado a un marroquí de 23 años que este fin de semana tuvo que ser rescatado por la Guardia Civil después de cuatro días encerrado sin agua ni alimentos en un contenedor, donde se escondió con la intención de colarse en cualquiera de los barcos que enlazan Melilla con la península.

Pero antes de meterse en su particular zulo no se percató de que con el puente del Primero de Mayo el despacho de mercancías estaría paralizado varios días, obligando a los contenedores a permanecer inamovibles en el muelle hasta la vuelta a la normalidad.

De este modo, la vigilancia de la Guardia Civil en el puerto, que es de lo que siempre huyen estos jóvenes magrebíes, se convirtió el pasado sábado por la noche en la salvación de este chico procedente de Nador. Tan desesperado estaba que incluso había hecho por sus propios medios un agujero en una de las paredes de la batea. Su frustración al conseguir abrir el hueco fue comprobar que eso tampoco iba a servir como salida, ya que el contenedor en el que llevaba enclaustrado varios días estaba estacionado en batería con otro justo al lado, con escasos centímetros de separación entre uno y otro.

Hasta el sábado por la noche, sobre las 22.00 horas, nadie tuvo constancia de lo que estaba ocurriendo en una de las numerosas bateas que permanecían paradas en el muelle del puerto melillense. Fue entonces cuando un guardia civil, que estaba haciendo una ronda de vigilancia por la zona restringida, escuchó fuertes golpes sin saber de dónde procedía el ruido. Tras buscar el origen, pudo comprobar que venían de una plataforma frigorífica que estaba aparcada en la zona de carga y que alguien que estaba en su interior era el que estaba dando los golpes para pedir socorro.

La urgencia del momento hizo que la Guardia Civil abriera la puerta trasera del contenedor. Allí dentro encontró al joven marroquí, al que tuvo que ayudar a salir debido al estado de agitación y cansancio en el que se encontraba después de relatar que llevaba unos cuatro días allí dentro, sin agua ni comida. El inmigrante recibió primeros auxilios, pero no requirió su traslado a Urgencias porque estaba en buen estado.

1.326 polizones

Él mismo reconoció a los guardias que se había metido allí para acceder como polizón a alguno de los varios buques que conectan regularmente Melilla con las costas andaluzas. Es el mismo objetivo que persiguen los cientos de magrebíes que son interceptados por la Guardia Civil en las zonas restringidas del puerto melillense.

En lo que va de año, el instituto armado ha contabilizado 1.326, una media superior a 11 diarios. De ellos, casi la mitad son menores de edad, concretamente 643. Los otros 683 eran adultos, y prácticamente siempre son marroquíes, aunque en alguna ocasión también se han detectado a argelinos.

Combatir este tipo de inmigración ilegal, la que no busca entrar a Melilla, sino salir de ella, es otro de los grandes frentes de la Guardia Civil además del control de la valla fronteriza. Los agentes destinados en el puerto llevan ya tiempo advirtiendo del peligro que esto conlleva, porque la desesperación de estos jóvenes y niños llega a tal nivel, que suelen asumir elevados riesgos con tal de colarse en el barco para llegar a Europa.

Es el caso de este joven rescatado, que estuvo 4 días encerrado en un contenedor vacío, sometido a una elevada temperatura ambiental como la que ha habido en este puente festivo en Melilla.

En otras ocasiones, la Guardia Civil ha detectado a inmigrantes en los bajos de camiones o en sus ejes de transmisiones, y muchas veces también camuflados entre chatarras y residuos dañinos como las cenizas de la planta incineradora, que son trasladadas periódicamente a la península. En una ocasión, hace escasos meses, fue necesario incluso que intervinieran los Bomberos porque era imposible sacar de debajo de tantos escombros a los chavales que se habían escondido en un contenedor para burlar los controles de seguridad.

En lo que va de 2015, la Guardia Civil ha efectuado 339 auxilios humanitarios en el puerto de Melilla a estos inmigrantes que tratan de llegar a Europa como polizones. El último a este joven nadorense encerrado en el contenedor, un caso en el que la Benemérita sospecha que fue necesaria la connivencia de otra persona que le cerrara la puerta de la plataforma desde el exterior. Para la Benemérita, estas cifras evidencian que su labor, además de controlar la inmigración irregular, también tiene la doble vertiente de salvaguardar la integridad física de quienes buscan llegar a Europa a toda costa, sin tener en cuenta el riesgo ni el calendario laboral por el que se rige también el funcionamiento del puerto melillense.

EL MUNDO

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

Benemérita al día

Actualidad

Cultura y Sociedad

Otras Secciones

Boletín de Noticias

SUSCRÍBETE >> Recibe gratis todas las noticias en tu correo
Términos y Condiciones