hospimedica2

DISCURSO DEL ILMO. SR. CORONEL D. JESÚS NARCISO NÚÑEZ CALVO, JEFE DE LA COMANDANCIA DE LA GUARDIA CIVIL DE ALGECIRAS, CON MOTIVO DE LA CONMEMORACIÓN DEL CLXXIV ANIVERSARIO DE LA FUNDACIÓN DEL CUERPO DE LA GUARDIA CIVIL

ADSC04554 160

PALABRAS PRONUNCIADAS POR EL ILMO. SR. CORONEL D. JESÚS NARCISO NÚÑEZ CALVO, JEFE DE LA COMANDANCIA DE LA GUARDIA CIVIL DE ALGECIRAS, CON MOTIVO DE LA CONMEMORACIÓN DEL CLXXIV ANIVERSARIO DE LA FUNDACIÓN DEL CUERPO DE LA GUARDIA CIVIL (1844-2018).

Algeciras, 24 de Mayo de 2018.

Excelentísimas e Ilustrísimas Autoridades, civiles y militares, representantes del Cuerpo Consular, Oficiales, Suboficiales, Cabos y Guardias Civiles, Señoras y Señores:

En primer lugar quiero agradecer muy sinceramente la presencia de todos ustedes para acompañarnos en la celebración del CLXXIV Aniversario de la creación del benemérito Cuerpo de la Guardia Civil. Ustedes representan a todas las instituciones del Campo de Gibraltar y es un honor para nosotros que estén aquí.

Nos encontramos en estos salones, denominados “Duque de Ahumada” y “Marqués de Rodil”, que han sido unidos excepcionalmente para esta ocasión.

No podíamos compartir con todos ustedes mejor escenario, dedicado a honrar la memoria de los dos hombres que encarnan los valores sobre los que se cimenta la Comandancia de Algeciras.

El Duque de Ahumada, con acertada visión de futuro, creó en 1844 una institución dual, militar y policial, sólida, robusta, eficaz, leal, disciplinada y dotada de un código deontológico, de unos principios y unos valores que 174 años después permanecen, al igual que su nombre, inalterables.

La Guardia Civil nació en una época convulsa de la Historia de España, donde las instituciones de Seguridad Pública, tanto de  naturaleza civil como militar, se creaban y desaparecían una tras otra.

Gracias a aquellos principios y valores fundacionales así como al abnegado servicio que centenares de miles de hombres y mujeres han venido prestando desde entonces, la Guardia Civil es hoy lo que es: el Cuerpo más valorado y admirado por los españoles.

Han transcurrido 174 años y tal y como reza el artículo 1º de nuestra Cartilla, el honor sigue siendo la principal divisa del Guardia Civil, debiendo por consiguiente conservarlo sin mancha, pues una vez perdido no se recobra jamás.

Y a esos firmes principios fundacionales del Duque de Ahumada se vinieron a sumar otros más, procedentes de otro benemérito Cuerpo como fue el de Carabineros, que en 1940 pasó a integrarse en el de la Guardia Civil.

Nació en 1829, 15 años antes que el nuestro, de la mano del Marqués de Rodil, “para la seguridad y vigilancia de las costas y fronteras, hacer la guerra al contrabando, prevenir sus invasiones y reprimir a los contrabandistas, y para afianzar con respetable fuerza a favor de la industria y comercio nacionales, la protección y fomento que procuran las leyes de Aduanas”.

Precisamente este año estamos celebrando el CXL Aniversario de la creación de la Comandancia de Carabineros de Algeciras, nuestra antecesora histórica en el Campo de Gibraltar.

Al honor como principal divisa del Guardia Civil y sus rectos principios se unieron los del Cuerpo de Carabineros: “Moralidad y Lealtad. Valor y Disciplina”.

Principios que ya el Duque de Ahumada había inculcado en la Guardia Civil y que se vieron redoblados por los procedentes del Cuerpo creado por el Marqués de Rodil.

La Guardia Civil pasó a vigilar también costas, puertos y fronteras, asumiendo las funciones del Resguardo y convirtiéndose igualmente en la Policía Fiscal del Estado.

Todo ello constituye hoy día el principal servicio de nuestra Comandancia, donde el 60% de sus efectivos prestan directamente servicio de Fiscal y Fronteras en los recintos aduaneros de los puertos de Algeciras y Tarifa, así como en la Verja de La Línea de la Concepción, y en los 110 kilómetros de costa que tiene el Campo de Gibraltar.

También somos los garantes de la seguridad ciudadana en el 93% de la Comarca, desempeñando con ello las funciones tradicionales que siempre hemos ejercido desde nuestra fundación en 1844.

Hace un siglo los antiguos reglamentos de Carabineros catalogaban a la Comandancia de Algeciras como una Comandancia “de fatiga”, entendiendo por tal aquella donde el servicio era el más penoso, el más abnegado y el más sacrificado. Y hoy día sigue siendo así. La verdad es que siempre lo fue. Aquí nunca el servicio fue ni fácil ni cómodo.

Pero todo ello no es inconveniente para reconocer que el Campo de Gibraltar es un enclave privilegiado, capaz de aunar unos maravillosos parajes naturales protegidos, unas playas extraordinarias, y uno de los escenarios industriales, comerciales y turísticos más importantes de España.

El Campo de Gibraltar está llamado a crecer y a prosperar. Y nuestra misión como Guardias Civiles debe seguir siendo la que fue siempre: velar por el Orden y la Ley. Y, tal y como rezaba para los antiguos Carabineros, “hacer la guerra al contrabando”, sea hoy día de droga o de tabaco.

Seguiremos persiguiendo sin descanso a los que incumplan la Ley y seguiremos poniendo a disposición de las autoridades competentes a aquellos criminales que con sus acciones mancillan la honra de la inmensa mayoría de los habitantes del Campo de Gibraltar.

Respecto a aquellos que agreden alevosamente a nuestros Guardias Civiles, les garantizo que no habrá paz ni tranquilidad para ninguno de ellos y todos, sin excepción, irán siendo puestos a disposición judicial.

Los Guardias Civiles somos conscientes de que tenemos todo el apoyo y reconocimiento de nuestra cadena de Mando, del Gobierno, de la Sociedad y de sus representantes que hoy nos acompañan.

Y también somos conscientes que en esta lucha diaria no estamos solos y que contamos con la inestimable colaboración de la Policía Nacional, de las Policías Locales y de Vigilancia Aduanera. Todos estamos obligados a la más leal cooperación y coordinación y aquí, en el Campo de Gibraltar, podemos sentirnos muy orgullosos del ejemplo que somos de ello.

Igualmente, los Guardias Civiles somos conscientes de que contamos con todo el apoyo de nuestros compañeros de las Fuerzas Armadas y de Instituciones Penitenciarias cuya presencia también agradezco muy sinceramente. Respecto a los condecorados, quiero expresaros mi más sincera felicitación y enhorabuena. Vuestros méritos os han hecho justos acreedores a las recompensas concedidas. Una vez más, como siempre repito, en unos pocos se premian el esfuerzo y sacrificio de muchos.

Unos lo habéis sido por vuestra intachable y extraordinaria trayectoria profesional y otros por haber destacado sobresalientemente en la lucha contra el narcotráfico en el Campo de Gibraltar. Todos habéis tenido el honor de que los máximos representantes de los diferentes sectores de la Comarca os las hayan impuesto.

Siento un legítimo orgullo y satisfacción de todos y cada uno de vosotros. Os admiro y constituís un ejemplo y un estímulo para todos los demás, pero no olvidéis que una buena parte de esas condecoraciones pertenecen también a vuestras familias que hoy nos acompañan. Nadie puede compensarles los momentos de soledad e incertidumbre que han tenido que sufrir por vuestras ausencias en beneficio del servicio.

Mención especial quiero hacer al representante del Sector de la Seguridad Privada, que hoy excepcionalmente ha sido condecorado junto a los Guardias Civiles, por su extraordinaria y constante colaboración con esta Comandancia.

A los Guardias Civiles que habéis pasado a las situaciones militares de Reserva o Retiro, vaya también mi más profundo y sincero agradecimiento por vuestro ejemplo de Amor a España y servicio a la Sociedad. Estamos en deuda con todos vosotros y sois igualmente nuestro ejemplo a seguir.

También quiero expresar mi agradecimiento a los medios de comunicación por su labor diaria de dar a conocer nuestro servicio a los ciudadanos. Y aprovecho para pedirles comprensión cuando ante las constantes peticiones de información nos vemos con frecuencia, en la obligación legal de callar. En unas ocasiones por respeto al secreto de sumario judicial y en otras por no malograr investigaciones que han supuesto muchos esfuerzos y sacrificios.

No puedo terminar mis palabras sin antes rendir un emocionado homenaje a la memoria de los Guardias Civiles que cayeron en el cumplimiento del deber a lo largo de todos los tiempos. Finalizo invocando a nuestra Excelsa Patrona, la Virgen del Pilar, para que siga protegiendo


Imprimir   Correo electrónico