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La Ronda, una herencia para la tranquilidad

semana santa ronda

Entre las muchas tradiciones que rodean a la Semana Santa de Sevilla se encuentra la llamada «La Ronda», desconocida incluso entre la mayoría de los cofrades. Al finalizar las estaciones de penitencia del jueves y antes de las madrugada del Viernes Santo, un responsable de seguridad de la ciudad informa sobre posibles incidencias al representante eclesiástico para la celebración de tan señalada solemnidad.

Dicho acto se encuentra constatado desde mediados del siglo XVI y lo cierto es que hay pocos datos sobre esta reliquia ceremonial. Al parecer, las semanas santas de aquel siglo fueron demasiado revueltas, según la Institución Colombina. No había itinerarios definidos, ni horarios establecidos, por lo que era habitual que dos hermandades confluyeran en un mismo punto. Este hecho daba lugar a altercados que no terminaban demasiado bien. Para combatir esto, se estableció un control por parte de la autoridad civil y eclesiástica sobre el discurrir de las cofradías.

En 1794 se establecieron las rondas de vigilancias, encomendándoselas a los alguaciles de la Audiencia para salvaguardar el orden y compostura de los participantes en las estaciones de penitencia, así como, el comportamiento de los espectadores. Por ejemplo, frente a la Cárcel Real, se colocaban observadores para controlar si las cofradías cumplían con las órdenes de sus salidas. Al final del día, los alguaciles se encaminaban hacia la Catedral y daban las novedades al cabildo eclesiástico y, si todo había ido bien, se pronunciaba la expresión «la ciudad está en calma».

Poco a poco las hermandades y el Ayuntamiento de Sevilla tomaron el control y, a partir de ahí, nacieron las solicitudes de venias y la implantación de horarios en diferentes puntos de la carrera oficial. Como recuerdo de aquella ronda, ha quedado la liturgia protocolaria desconocida por la mayoría de los sevillanos.

Acto simbólico

Cada Jueves Santo por la noche, hay una ronda, formada por un piquete de la Guardia Civil, ataviados con el «arma larga» de los desfiles, y un representante del gobierno. Se sitúan entre el palio de la Virgen del Valle y la Cruz de Guía de Pasión desde Sierpes hasta la Catedral.

  Jueves Santo El palio de la Virgen del Valle en procesión

El representante del Gobierno custodia la llave del sagrario de la catedral, la cual ha sido entregada por la tarde en los oficios por el Arzobispo. Al llegar al control de la Puerta de San Miguel proclama la frase: «la ciudad está sosegada y en calma como corresponde a la festividad del día». Dicha llave se entregará de nuevo al Arzobispo en los Oficios del Viernes Santo para que se administre la comunión.

El delegado del Gobierno de Andalucía, Antonio Sanz, fue el portador de la llave del sagrario del monumento catedralicio de este año. «Para mí es un verdadero honor poder participar en este acto simbólico que, en resumidas cuentas, nos recuerda el papel que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, y en este caso la Guardia Civil, han desempeñado históricamente en la salvaguarda de la seguridad de los ciudadanos», declaró el delegado a ABC.

Sanz destacó el «buen funcionamiento» del dispositivo de seguridad diseñado junto al Ayuntamiento y el Consejo General de Hermandades y Cofradías, y también el comportamiento de los sevillanos. «Un año más, los ciudadanos están dando un gran ejemplo de civismo y demostrando que poseen una auténtica maestría para la convivencia en la calle».

Comitiva

Sevilla se perfecciona cada año para exhibirse ante el mundo con esta celebración religiosa. «Creo que la tradición de la Ronda nos ayuda a recordar cómo hemos mejorado a lo largo de los siglos», recalcó al tiempo que destacó la labor de la Guardia Civil, Policía Nacional, Policía Local y todos los servicios asistenciales que se activan estos días. «Los sevillanos y miles de visitantes que abarrotan nuestras calles están disfrutando de la Semana Santa con todas las garantías», concluyó.

Ronda Jueves SantoLa Ronda presidida por el Delegado del Gobierno de Andalucía este Jueves Santo. Foto Juan Flores

El delegado del gobierno estuvo acompañado por el teniente coronel jefe de operaciones, el comandante jefe de policía judicial, un teniente y un Alférez de la Guardia Civil. Además, una sección de veinte guardias, un suboficial y un oficial desfilaron por carrera oficial.

Ricardo Molina, Teniente-ayudante de la Comandancia de la Guardia Civil de Sevilla, expuso que para la institución es una satisfacción el poder seguir con esta tradición que lleva tanto tiempo. «Es todo un honor que seamos nosotros los vigilantes de la seguridad y los escoltas de la llave», dijo.

Por su parte, el prefecto de Liturgia de la Catedral de Sevilla, Luis Rueda, añadió que es también un acto solemne que «con la última cena se instituye la eucaristía para dar comienzo el Triduo Pascual, es decir, el periodo en que se recuerda la pasión, muerte y resurrección de Jesús». Una comitiva digna de presenciar y que invita a la oración, a la contemplación y al disfrute con la viva historia de Sevilla.

Fotos: Juan Flores


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