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Policía Nacional detiene en Zaragoza a César Román Virueta, el "Rey del Cachopo"

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La Policía investiga si tras la muerte de su novia puede haber una infidelidad. Usurpó la identidad de otra persona y trabajaba de cocinero en un bar. Al ser detenido en Zaragoza por la muerte de su novia: "Yo soy el que buscan"

La Policía Nacional cuenta según ha informado EL MUNDO con una serie de mensajes amenazantes del Rey del Cachopo a su pareja, poco antes de que desapareciese la mujer de 25 años. Asimismo, existen otros indicios criminales que los agentes han recopilado para detener a César Román Virueta, como presunto autor del asesinato de su última novia, Heidi Paz Bulmes, hondureña.

En el momento de su arresto estaba escondido en la capital aragonesa bajo la identidad falsa de un ciudadano venezolano. Trabajaba en el bar Casa Gerardo como cocinero (no estaba de cara al público) desde el 10 de octubre y vivía en un piso compartido de la calle de Uceta. Tenía rapado el pelo, una barba larga y había perdido 10 kilos. En el restaurante llevaba gorra y por la calle siempre caminaba con gafas de sol. Le llamaban Txiki.

Román llevaba desaparecido desde el pasado mes de julio. Nada se sabía de él y tampoco de su novia. El Rey del cachopo se había esfumado dejando múltiples deudas y vaciando sus cuentas, de donde sacó unos 100.000 euros.

César Román ha pasado la noche en dependencias de la Jefatura Superior de Policía de Aragón y "previsiblemente" prestará declaración este sábado en la capital aragonesa.

Sosa cáustica

El pasado mes de agosto se halló en un local que Cesar Román tenía alquilado en Usera el torso descuartizado de una mujer. Alguien había echado sosa cáustica sobre el tórax en el interior de una maleta con el objetivo de desintegrar los restos. Desde siempre se sospechó que era el cadáver de su novia, un extremo que se confirmó el pasado miércoles al cotejarlo con el ADN de su madre.

Después de confirmarse la identidad de la novia de Román, se decretó por parte del Juzgado de Instrucción número 32 de Madrid una orden de búsqueda y captura del Rey del cachopo. Oficialmente está investigado por la muerte de su pareja. Román declaró a los agentes que era inocente y que no había cometido ningún crimen.

Fue la dueña del bar donde trabajaba la que avisó a la Policía al ver su fotografía en la televisión. Los agentes acudieron de paisano al bar y esperaron a que llegase a trabajar. Llegó sobre las 11.50 horas y uno de los policías desplazados de forma inmediata al establecimiento entró en la cocina con la excusa de la devolución de un pedido pero no pudo identificar con precisión al sospechoso, por lo que finalmente entraron el resto de agentes para pedirle que se identificara. «Yo soy el que están buscando», dijo en ese momento César Román. Antes de ser esposado se despidió de la dueña del restaurante, le dio la mano y le dijo «gracias por todo». La mujer no salía de su asombro.

En los primeros momentos, Román no ha comentado nada de los hechos que se le imputan y se ha mostrado muy educado y callado.

Los agentes del grupo VI de Homicidios se desplazaron ayer a la capital maña para hacerse cargo de la investigación y registrar la casa donde vivía. Tras ser interrogado, pasará a disposición de un juzgado de la capital aragonesa, probablemente hoy y luego pasará al Juzgado de Instrucción número 32 de Madrid, que lleva la investigación del homicidio de Heidi, según un portavoz del Tribunal Superior de la Policía de Madrid.

La Policía Nacional dispone de indicios suficientes para pensar que Román está detrás de la muerte de su pareja. Cuentan con mensajes amenazantes desde el móvil del detenido al de la mujer fallecida y se maneja la hipótesis de que por medio de lo ocurrido pudiese existir alguna infidelidad.

Los familiares del empresario le creen incapaz de cometer un crimen aunque otras personas de su entorno sí consideran que pudo matarla ya que, aseguran, era muy obsesivo. «Si descubrió algo que no le gustaba podría hacer algo muy serio», señaló un conocido, que aseguró que le daban arrebatos en los que se mostraba muy violento.

Román cuenta con antecedentes por estafa, lesiones y violencia machista. El pasado mes de julio, días antes de desaparecer, protagonizó un altercado en un bar en Madrid, provocando importantes destrozos en el interior del mismo. Él pasó la noche en el calabozo. Quedó en libertad y el pasado mes de agosto se denunció su desaparición y días después la de su pareja.

Pese al hallazgo del torso, la familia de Heidi siempre pensó que la joven hondureña había podido marcharse de España junto a Román, ya que ambos estaban muy unidos y tenían muchos planes en común, según fuentes de la familia de ella.

Los parientes del Rey del cachopo se enteraron ayer de la noticia por los medios y ninguno dio crédito. Desconocían el paradero del empresario hostelero y aseguraban que llevaban sin comunicarse con él desde los días previos a que denunciasen su desaparición el pasado 30 de julio. «Todavía no me lo puedo ni creer. La Policía no me avisó de nada. Les he llamado para que me den alguna explicación y ni siquiera me responden», dice la hermana de César, Gema Román. Para ella ha sido toda una sorpresa que su familiar haya aparecido con vida. «Yo ya lo daba por muerto, la verdad», aclara la mujer, que insiste en que su hermano no es un criminal. «Ha tenido que ser un profesional y César no tenía conocimientos para hacer eso. Él tenía deudas y estoy seguro que a Heidi la mataron como ajuste de cuentas para que mi hermano pagara».


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