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Parlamento Vasco pide que se ponga fin a los actos de reconocimiento "con ostentación pública" a presos de ETA

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EH Bildu vota en contra del texto de rechazo a estos actos y que insta a sus organizadores a no celebrarlos por "sensibilidad hacia las víctimas"

El Parlamento Vasco ha rechazado este jueves los actos de reconocimiento "con ostentación pública" a presos de ETA que salen de prisión, y ha instado a quienes los organizan y promueven a que dejen de hacerlo "por sensibilidad hacia las víctimas y al dolor de sus familias" y para "evitar que se conviertan en un elemento de división y en una dificultad añadida para la construcción de una convivencia democrática".

El PP ha llevado a la Cámara vasca una iniciativa en la que solicitaba la adopción de medidas para impedir los actos de recibimiento, enaltecimiento y homenaje a miembros de ETA. El texto aprobado ha sido firmado por PNV, PSE, Elkarrekin Podemos y los populares, y ha salido adelante con el voto a favor de estos grupos y el voto negativo de EH Bildu.

De esta forma, la Cámara vasca rechaza los actos de reconocimiento "con ostentación pública" a los presos de ETA que salen de prisión, e insta a quienes los organizan y promueven a que dejen de hacerlo "por sensibilidad hacia las víctimas y al dolor de sus familias, por respeto a una memoria crítica del pasado", y para "evitar que se conviertan en un elemento de división y en una dificultad añadida para la construcción de una convivencia democrática".

Es más, el parlamentario 'abertzale' Julen Arzuaga ha denunciado que lo que acrecienta el dolor a las víctimas del terrorismo no son los propios homenajes públicos a los presos etarras en sí, sino la "sobreexposición política y mediática" de estos actos, que causa "un mayor agravio y sufrimiento" en las víctimas. Los 'ongi etorris', según ha defendido, "pasarían inadvertidos si no se pone el foco en ellos". Por ello, ha acusado a quienes denuncian de forma pública estos tributos a los presos de actuar de forma "irresponsable" para "buscar un exiguo rédito político" a costa de incrementar el "sufrimiento" de los damnificados por el terrorismo de ETA.

Frente a la justificación de EH Bildu de estos actos, el resto de fuerzas del Parlamento han rechazado de forma categórica y rotunda los homenajes que se dispensan a los etarras a su salida de prisión en sus localidades natales. Los cuatro partidos han consensuado una enmienda transaccional ante una iniciativa impulsada por el PP que exige al entorno 'abertzale' que ponga fin a unos actos que, según asegura, se realizan con "ostentación pública".

El texto, de tres puntos, emplaza a las instituciones públicas, los partidos políticos y a los agentes sociales a "redoblar los esfuerzos para promover activamente entre la ciudadanía vasca la deslegitimación del uso de la violencia como recurso para la imposición totalitaria de proyectos políticos, tanto en el pasado como en el presente y futuro". Asimismo, a través de esta iniciativa, el Parlamento Vasco reitera su llamamiento a los poderes públicos competentes a la "necesidad de garantizar las políticas de reconocimiento, verdad, justicia y reparación debidas a las víctimas del terrorismo y de vulneración de derechos humanos, eliminando los agravios sufridos y los que pudieran provocárseles, así como adoptando las medidas que eviten su ofensa, humillación y re-victimización".

La demanda del Parlamento Vasco de que se pongan fin a los 'ongi etorris' llega año y medio después de que manifestara su "rechazo público" a estos actos con el apoyo de los mismos partidos que hoy han respaldado este nuevo pronunciamiento. Desde que en febrero de 2018 la Cámara de Vitoria pidiera acabar con los homenajes públicos a etarras por "ser contrarios a la defensa de los derechos humanos" y suponer "una revictimización para las víctimas", el Observatorio de la Radicalización del Colectivo de Víctimas del Terrrorismo del País Vasco (Covite) ha documentado un total de 80 recibimientos a presos de ETA, según ha denunciado el parlamentario del PP Carmelo Barrio para justificar que el legislativo vasco se vuelva a pronunciar en contra de estos actos. "Tratan de convertir su derrota en una burla hacia quienes defendían la democracia y nos alejan de la convivencia. Si antes era el terrorismo, ahora es la radicalidad y falta de deslegitimación del terrorismo lo que más aleja al País Vasco de la convivencia", ha censurado.

Los populares, en su iniciativa original, ponían el acento en el Gobierno vasco, a quien instaba a adoptar "las medidas oportunas" para impedir los recibimientos públicos a los presos de ETA porque "infringe la legislación que protege a las víctimas del terrorismo contra actos de descrédito, menosprecio y humillación". Sin embargo, el emplazamiento directo al Ejecutivo de Vitoria no se ha incluido en la enmienda pactada, que se nutre de los textos alternativos planteados por Podemos, por un lado, y PNV y PSE de forma conjunta, por otro. Barrio ha remarcado que el PP seguirá apelando a la intervención del Gobierno de Iñigo Urkullu, pero ha priorizado el acuerdo alcanzado por la "unión de los demócratas", que "refuerza de manera contundente" la "exigencia" que se proyectó en febrero de 2018 al entorno 'abertzale' para acabar con los 'ongi etorris'.

Al igual que entonces, Arzuaga ha negado que los homenajes públicos a los presos de ETA tras cumplir condena supongan un acto de "enaltecimiento, glorificación o apologías" del terrorismo, así como "una humillación a las víctimas" de ETA. Su dolor, según ha aseverado en esta ocasión, aumenta por la "buscada sobreexposición política y mediática" de estos actos, lo que les "provoca más agravios y sufrimiento". El parlamentario 'abertzale' ha enmarcado los 'ongi etorris' en "la manifestación del derecho del preso a volver a su sociedad", en una "materialización práctica del principio de reinserción", evitando su "desarraigo". Por ello, ha considerado "normal y natural que su entorno esté satisfecho en un momento como este". "Y lo que es normal y natural no debería ofender a nadie", ha aseverado Arzuaga, que ha reprochado que se "interpreten los sentimientos de las víctimas".

Pero Arzuaga sí ha interpretado que quienes rechazan estos recibimientos "pretenden despojar de su humanidad" al preso y "convertirle en perpetrador eterno y para siempre". Asimismo, ha asegurado que acabar con la política penitenciaria de "excepción" que se aplica a los reclusos de ETA conllevaría el fin de los 'ongi etorris'. Según ha expuesto, si se les acerca a cárceles de su entorno y se les aplican medidas como el Tercer Grado o permisos penitenciarios "no existirían" los homenajes que se les dispensa una vez cumplen condena.

Lo que EH Bildu ve como un "acto de bienvenida" al preso por parte de sus allegados tras pasar "años duros" en prisión, el PNV lo percibe como un acto "contrario a la defensa de los derechos humanos" y una "ofensa a las víctimas". El parlamentario 'jeltzale' Iñigo Iturrate ha denunciado que estos homenajes "avergüenzan a cualquier sociedad decente" porque, como ha resaltado, suponen una "exaltación y un reconocimiento a la trayectoria" del recluso con "ostentación pública y política". Por ello, ha emplazado a la antigua Batasuna a "afrontar una reflexión crítica" del pasado, con "honestidad y valentía, y sin hipocresía" por "el respeto que merecen las víctimas" del terrorismo. "Den un paso valiente y piensen en las víctimas, en su dolor y en el de sus familias", ha espetado a la coalición 'abertzale'.

En la misma línea, el parlamentario de Podemos Jose Ramón Becerra se ha opuesto a la celebración de los homenajes a los presos en las calles porque, según ha argumentado, "revictimizan a las víctimas, que ya tuvieron que sufrir la violencia", y "son elemento de división" entre la sociedad, por lo que "ponen en peligro la construcción de la convivencia". En este sentido, ha resaltado que este tipo de actos "no son admisibles ni desde el punto de vista ético ni político". Por su parte, el socialista Txarly Prieto, muy contundente en sus palabras, ha denunciado que "esta forma de destilar odio, rencor, bajeza humana y cobardía merece un rechazo unánime de cualquier institución democrática" y, en concreto, "el rechazo más radical de este Parlamento". Según ha subrayado, los 'ongi etorris' son "un intento de humillación continua a las víctimas", unos "actos de chulería para recordar que mientras unos están en las tumbas, otros se sienten satisfechos de que así ocurriera, y la mejor forma de manifestarlo es mediante una fiesta pública".

 


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