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HONRADO, ORGULLOSO Y AGRADECIDO

acto central 175 aniversario

Siempre he dicho que “es de bien nacidos ser agradecidos”, y siempre que puedo cumplo este pensamiento que forma parte de mi forma de ser.

A todos nos gusta que se reconozca lo que somos, lo que fuimos, lo que hacemos, nuestros logros, nuestro trabajo, nuestro sacrificio, siempre me he considerado una persona humilde, he sabido compaginar aquello que hago con el hecho de reconocer mis fracasos, mis propias limitaciones y debilidades y actuar de acuerdo a ese conocimiento, eso hace que te sientas orgulloso cuando reconocen aquello que haces de forma desinteresada.

Estuve allí, junto a mi mujer, podemos decir que lo hemos vivido, que hemos estado presentes en el reconocimiento que tanto SSMM los Reyes, como el Gobierno, al igual que las Cortes Generales tributaron a la Guardia Civil en su 175 Aniversario, y personalmente me sentí ORGULLOSO de mis compañeros en activo, ORGULLOSO de aquellos otros que estuvieron conmigo en algún momento de mi vida profesional y siguen en activo, de los que lamentablemente nos dejaron, de los que pasaron a reserva o a retiro, de mi padre y de todos aquellos guardias civiles que nos precedieron para hacer de la Guardia Civil lo que es hoy, para hacer buena la profecía de Benito Pérez Galdós en 1900, “Fue creado en el seno de España un ser grande, eficaz y de robusta vida...la Guardia Civil”, este aniversario demuestra que Pérez Galdós no se equivocaba; reconozco que al entonar el Himno a los Caídos, “LA MUERTE NO ES EL FINAL” siempre se me hace un nudo en la garganta, en esta ocasión además quisieron aflorar unas tímidas lágrimas, aquel himno, aquella canción, hizo que fluyesen los recuerdos del compañero, del amigo que no hace mucho nos dejó prematuramente.

ORGULLOSO de mi mujer que, a mi lado, seguía los acontecimientos con avidez, la observaba en silencio, veía como soportaba el calor, como aguantaba el dolor de la caída que había sufrido tan sólo unos minutos antes, estoicamente, como siempre ha soportado las vaivenes de nuestra vida, la veía seguir la sucesión de acontecimientos con la ilusión de quien ha aprendido a querer a la Guardia Civil a mi lado, compartiendo mis destinos, mis vicisitudes, mis accidentes, mis tristezas y alegrías y que ahora comparte mis horas de sueño atendiendo a mis compromisos, mis viajes, mis entrevistas, mis llamadas de teléfono a deshoras y que a pesar de todo jamás dejó de querer a esta Institución.

Para un simple guardia civil, retirado, pero guardia civil al fin y al cabo, haber podido estar presente en este acontecimiento, en este reconocimiento de las más altas instancias a nuestra querida Guardia Civil, compartiendo el espacio con nuestro Rey, al que todos juramos lealtad y obediencia, es un verdadero HONOR, poder entonar nuestro himno junto a los cerca de mil guardias civiles que formaban en la Plaza de la Armería del Palacio Real, emocionado, todo un ORGULLO, ver como se homenajeaba a los compañeros que habían pasado a la reserva o a la situación de retirado y como estos se despedían de la bandera a la que habían jurado servir, en presencia de Sus Majestades, con la seguridad del deber cumplido, una auténtica SATISFACCIÓN.

Viendo precisamente aquella escena en concreto, a aquellos guardias civiles retirados despidiéndose, pensé en lo poco que se necesita para honrar a alguien, para agradecer sus años de servicio, para hacer que se sientan orgullosos de ser guardias civiles queridos y respetados, que disfruten del HONOR de vestir su uniforme un día más, son gestos sencillos pero muy importantes para los que cesan en su vida profesional, y pensé lo lejos que quedaban en ese preciso momento esos lugares donde se menosprecia a los compañeros retirados, donde se nos menosprecia, de lo irónico, al ver aquel acto de que ese menosprecio venga de los propios compañeros, y pensé en la grandeza moral de quien reconoce el trabajo de los que estuvieron antes que nosotros, y como esa grandeza moral escasea en otros lugares, y lo peor en otros compañeros.

Estuve allí, y me siento ORGULLOSO, reconozco que con un poco de envidia al ver a aquellos compañeros que pudieron desfilar en este día especial para todos nosotros, alguien superficial pedirá pruebas, fotografías, las tengo, pero quienes me conocéis sabéis que no soy de publicar fotos mías y que no lo voy a hacer, quedan para mi, para el recuerdo, el mío, el de mi familia.

Me siento muy AGRADECIDO, a quienes nos invitaron, ellos saben quiénes son, para mí ha sido todo auténtico HONOR haber podido estar presente en este acontecimiento, que se reconozca la labor de los guardias civiles durante los últimos 175 años de la historia de España, AGRADECIDO de que me hayan permitido estar presente en este homenaje a la Guardia Civil, un homenaje que viví con mas ilusión si cabe que el 150 Aniversario en el que sí pude participar.

Estoy agradecido y debo decirlo, porque el día vivido tiene un valor incalculable, es todo un acontecimiento que esconde sentimientos, que me recordará para siempre el más alto reconocimiento al Cuerpo en el que serví, y el lugar donde se produjo, pero sobre todo el momento y el acto, que me recordará que un día fui participe y estuve en el reconocimiento a los verdaderos héroes, a los que son y a los que fueron, junto a mis compañeros guardias civiles, junto a mi Rey.

!!!GRACIAS!!!

Antonio Mancera Cárdenas

Guardia civil retirado por accidente en acto de servicio.


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