hospimedica2

EL ATAQUE DEL PERIODISMO INDEPENDENTISTA HIPÓCRITA Y SUBVENCIONADO CONTRA LA GUARDIA CIVIL

grs 770x434

Una frase de Dickens para describir su tiempo decía: "Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos, era la edad de la sabiduría, era la edad de la insensatez, era la época de la creencia, era la época de la incredulidad, era la estación de la luz, era la estación de la oscuridad, era la primavera de la esperanza, era el invierno de la desesperación".

Es la frase que repiten los independentistas catalanes desde el momento en que declararon la republica catalana y ocho segundos después se desdicieron, en este momento siguen dandole vueltas a la frasecita a la vista de las manifestaciones y declaraciones de los distintos testigos, pero principalmente de los investigadores, especialmente los de la Guardia Civil, y es que después del mejor de los tiempos, llegan al peor, al momento de la verdad, las risas de ayer son los lloros y los lamentos de hoy, antes ya pasaron de la creencia a la incredulidad, de la luz a la oscuridad, de la esperanza a la desesperación.

Y ante este panorama que se antoja sombrío para quienes decidieron saltarse las leyes y quebrantar la Constitución, han decidido, ya que las defensas no han logrado desacreditar a los guardias civiles que han llevado la investigación sobre el 1-O, dejar a la prensa subvencionada por el independentismo más radical y por el gobierno catalán, el ataque a la Guardia Civil como institución y en algunos casos a los guardias civiles de forma individual, para desacreditarlos ante los suyos, pagadores y abducidos.

Abatidos por los resultados de las investigaciones y por los testimonios de los testigos, sabiendo que la impunidad de los detenidos cada vez está más cuestionada, quieren desde los medios afines y subvencionados hacer buena la frase de Voltaire, que en una carta del 21 de octubre de 1736, decía: "Es necesario mentir como un demonio, sin timidez, no por el momento, sino intrépidamente y para siempre [...] Mentid, amigos míos, mentid, que ya os lo pagaré cuando llegue la ocasión". Y en eso están, mintiendo mientras siguen cobrando.

Algunos de estos periodistas, colaboradores o redactores de medios subvencionados, han decidido atacar, en muchos casos sin muchos argumentos y en otros además de forma hipócrita y torticera a la Institución de la Guardia Civil y a sus agentes, simplemente por cumplir con su deber.

Es el caso, por ejemplo, de Jordi Galves, que en un artículo de opinión en un medio tan plural, libre y transparente como El Nacional.cat. intenta, desde su propia ignorancia, menospreciar e insultar a los agentes, a los que llama de forma despectiva “paramilitares de la Guardia Civil” y en su alegato de ignorancia suprema, mantiene que el delito se debe consentir, que debemos ponernos al lado del delincuente, intentando disculpar los delitos cometidos por los politicos detenidos, lo hace con el ejemplo de un ladrón de manzanas, al que al parecer hay que ayudar porque no se perjudica a nadie dejando que el ladrón escape corriendo con su botín, incluso propone poner zancadillas y obstáculos para que no sea detenido, y alude que por robar unas manzanas no se hace demasiado daño, pues bien, el ladrón de manzanas no deja de ser un delincuente, como todo el que comete un delito del tipo que sea, y si, por supuesto que se perjudica a alguien, mucho o poco siempre hay perjudicados, en el caso de las manzanas el perjudicado es el dueño, el que cuida y mantiene el manzano, el que espera poder recoger el fruto de su trabajo si alguien antes no se lo roba, y si se lo roban quiere que se recupere lo robado, y que el delincuente sea juzgado para que no vuelva a robar, en el caso de los politicos detenidos sus acciones perjudican a la convivencia y al Estado de Derecho.

En cuanto a sentir simpatía por Carlos el Grande, como el propio Galves llama a Puigdemont, más bien el Cobarde por poner pies en polvorosa dejando que el resto de delincuentes paguen el marrón, va a ser que no, no se puede sentir simpatía por quien se salta las leyes y se vanagloria de ello. No se puede hablar de democracia si no se respetan las reglas y no se puede hablar de justicia si a quien se salta las leyes no se le pone ante los tribunales, para que de cuenta de sus delitos.

Galves va más allá en su ignorancia, y decide que el emblema de la Guardia Civil no le gusta, al parecer y según sus propias palabras por ser un símbolo fascista, creado durante el franquismo, olvida lo que significa, porque el haz de líctores es un símbolo de la república romana que representa autoridad, pero originalmente era el emblema de poder de los reyes etruscos, adoptado por los monarcas romanos y que pervivió durante la república. Maldita ignorancia, cuanto daño está haciendo.

Tradicionalmente, significa poder, por el haz de varas y justicia por el hacha, pero el emblema de la Guardia Civil va más lejos, ya que a la derecha del escudo aparece una espada, en posición rendida, que representa la sumisión de la fuerza al servicio de la autoridad legalmente constituida. Ley y Orden.

Y por cierto, no es la Guardia Civil el único cuerpo policial que ostenta en sus emblemas este símbolo, primero etrusco y después romano, ya que aparece en los emblemas de las policías de esos países idílicos y ejemplo de democracia plena para el independentismo catalán y poco sospechosos de ser franquistas o fascistas, como son Noruega y Suecia o en el emblema de la policía metropolitana de Montevideo, pero además las fasces romanas, el haz de líctores, están presentes en el escudo de Francia, en el Congreso de los Estados Unidos, en los pilares del trono de la escultura de Abraham Lincoln, fue usado como símbolo de las revoluciones de Latinoamérica, figura en el escudo de Ecuador, en el Escudo de Cuba, en el Palacio de Justicia de la Ciudad de Buenos Aires, forma parte del escudo del Cuerpo Jurídico Militar de las Fuerzas Armadas Españolas, por lo que representa. Aunque Jordi ya ha decidido que en el caso de la Guardia Civil su emblema es único y es fascista.

No le gusta a Jordi Galves la Guardia Civil, no por su emblema, o porque sea franquista, animalito, desconoce Jordi que Franco quiso disolver a la Guardia Civil en 1940 porque más de dos tercios de sus fuerzas permanecieron leales a la República, sino por lo que representa la Institución y lo que se representa en su emblema, la fuerza rendida y supeditada al poder legirtimamente establecido y a la Justicia, hoy, como ayer, es la encargada de restaurar el orden constitucional que los políticos presos catalanes decidieron quebrantar, como hicieron en 1934 durante la II República, no gusta a Jordi Galves la Guardia Civil, como no le gustará al ladrón de manzanas, ni a quien le ayuda para que su robo quede impune, habría que preguntarle en todo caso al dueño de las manzanas, como no le gusta a los independentistas catalanes o a los politicos detenidos, ni a los que apoyan a quienes intentaron acabar con nuestra Constitución y nuestro Estado de Derecho, viendo el cariz que toman las investigaciones, 

Galves critica y mantiene que, "La Guardia Civil es tan republicana como Felipe VI", sin embargo la Guardia Civil no tiene ideología, ha demostrado su lealtad en los peores momentos de la Historia de España, incluso en Cataluña, es leal a la Constitución a la que sus componentes prometieron y prometen acatar y defender, por cierto como se supone que hacen los mossos al acceder a su empleo, aunque algunos se olviden de sus juramentos, por lo tanto no me extraña la postura de quien está al lado y defiende a quien pretende saltarsela o acabar con ella. No me extraña que a Jordi no le guste la Guardia Civil.

Sin duda, Jordi desconoce que nadie está por encima de la Ley, y si lo conoce es un hipocrita, desconce que en una democracia avanzada como la nuestra, hay más partidarios de que se respeten las leyes y se mantenga el orden constitucional, que de gente violenta, resentida, cobarde, fascista, que deciden saltarse las leyes y pretenden quedar impunes, con o sin yogur, natural o de manzana.

No es el único caso en ese medio, José Antich, editor y director de El Nacional.cat, día sí y día también ataca a la guardia civil, ridiculizando en sus columnas y en sus editoriales a los agentes que están manifestando ante el tribunal como peritos o testigos, ya que estas declaraciones son tan contundentes, tan constratadas, tan demoledoras para los políticos detenidos, que piensa que hay que hacer algo, y ese algo es atacar a quienes ha llevado la investigación, a quien está aportando las pruebas de los distintos delitos cometidos por los delincuentes detenidos, hay que atacar a la Guardia Civil.

Tampoco es el único medio, desde TV3, decidieron mostrar el rostro del teniente coronel de la Guardia Civil, Daniel Baena, a pesar de que éste preferió declarar como testigo protegido ocultando su rostro. A pesar de esto, el 3/24 -canal informativo de la televisión autonómica- ofreció imágenes del guardia civil llegando al Tribunal Supremo y mostrando su cara, comentando con su falta de ética profesional característica, "así es como ha llegado al Supremo, aquí lo tienen, después ha preferido declarar sin mostrar su rostro en la señal televisada".

Es esa prensa a la que le molesta incluso que la Guardia Civil mantenga en su cuenta oficial de Twitter que la bandera española "simboliza la unión de un pueblo". y que debe ser respetada, y lo denuncie, diciendo que es un "mensaje patriótico", como si eso fuese malo, mientras piden que respetemos los simbolos ilegales independentistas..

Es la muestra de un periodismo hipócrita, mentiroso, servilista, mercenario, simples taquígrafos de quien paga, un periodismo canalla que no aporta más que odio, es el periodismo que interpreta y comenta lo que no ha visto y lo que no ha oido, destinado a confundir a la gente y a agradar a quien le paga, es el periodismo y los periodistas que lanzan la mierda y se lavan las manos, pero a los que persigue el mal olor de su falta de criterio y de ética profesional. Es la antítesis del periodismo valiente y libre, son lo menos parecido al periodista dedicado a buscar la verdad y a saber contarla desde un procedimiento ético. No son periodistas, son activistas que reciben su pago a través de la Generalidad para mentir y difamar.

Decía Antonio Machado, "Hay dos clases de hombres, los que viven hablando de las virtudes y los que se limitan a tenerlas", y la Guardia Civil se limita a tener virtudes, principios y valores, no pueden decir lo mismo algunos periodistas, ni algunos políticos, y los guardias civiles han sabido mantener durante 175 años de manera inalterable los valores y principios de a Institución, a pesar de políticos desleales y malos periodistas.

Antonio Mancera Cárdenas

Orgulloso de ser guardia civil (R)


Imprimir   Correo electrónico