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SEÑORÍA, LA GUARDIA CIVIL NO DESOBEDECE ORDENES JUDICIALES

GC 1 O

Y es que todo un señor magistrado ha decidido que la Guardia Civil debería haber dejado de incumplir una orden judicial.

     Sí, tal cual, un juez dice que no se deberían cumplir las órdenes que un juez ha dado, viniendo de quien viene ahora es cuando nos damos cuenta del incumplimiento sistemático de las sentencias y las órdenes recibidas de distintas instancias judiciales por la Generalidad catalana, antes, durante y después del referendum ilegal. No hay que cumplir las órdenes y decisiones judiciales.

.    Y es que al parecer este magistrado ha llegado a “razonar”, en un duro auto contra la Guardia Civil, que el 1-O, los guardias civiles deberían haber dejado votar con “absoluta libertad” en el referéndum ilegal, a pesar de las órdenes judiciales recibidas para impedirlo, por no haber “consecuencias jurídicas”. Algo así como que no persigas los delitos, que no detengas a los delincuentes cuando no haya "consecuencias jurídicas", la justicia contra la justicia.

     “Razona” el magistrado, que los guardias civiles “incurrieron en excesos” al golpear a los que trataban de impedir que esas órdenes judiciales se cumpliesen, y que lo hicieron con sus porras y defensas, y aunque reconoce que para entrar en el edificio que albergaba las urnas “era necesario el empleo de la fuerza” en el caso de que los ciudadanos concentrados “se mantuvieran en su actitud renuente a que entrara la fuerza pública”, critica que esa fuerza se usase, algunos jueces son así, así son algunos jueces, si lo haces te condeno y te condeno si no lo haces, bueno a no ser que seas la Generalitat, el Molt Honorable o Mosso.

     Parece ser que las instancias judiciales, superiores a este juez razonador, que ordenaron impedir el referéndum ilegal, no especificaron que los agentes deberían haber ido a los colegios con caramelos, peluches, bolas de algodón de azúcar..., con los que obsequiar a quien estaba incumpliendo la ley y claro así no se puede, se obliga a los pobres guardias a realizar su trabajo, el de perseguir los delitos y cumplir las órdenes judiciales, con los medios que se les asigna, un auténtico despropósito.

     Este magistrado de la Audiencia de Barcelona que ha redactado el auto, José María Assalit Vives, cree y por eso los acusa, que los guardias civiles deberían haber cometido un delito de desobediencia, que deberían haberse negado abiertamente y de manera intencionada en el ejercicio de sus funciones a dar cumplimiento a las resoluciones judiciales fundamentadas y revestidas de todas las formalidades legales, y que además se hubiesen convertido en cómplices de dolo, es decir complices de permitir que se cometiese una acción prohibida por la ley.

     Vamos que lo que hubiese preferido el magistrado Assalit es que los guardias civiles se hubiesen convertido en los Mossos del 1-O “aquesta es nostra policía”.

     Pues mire usted, Señoría, la Guardia Civil cumplió y cumple, algo que otros no hicieron, algo que puede que no esté haciendo usted hoy, al acusar a la Guardia Civil de cumplir las órdenes recibidas.

     Sin embargo el acusador, el magistrado Assalit Vives, podría estar “praevaricari”, es decir “andando mal”, vamos lo que entendemos hoy por prevaricar de toda la vida, ya que ha redactado un auto totalmente arbitrario a sabiendas de que es injusto, es más, alguien en instancias superiores debería investigar la supuesta imparcialidad del magistrado en este asunto, ya que en 2014 firmó un “Manifiesto de jueces por el derecho a decidir”, en el que entre otras cosas afirmaba que “la negación del derecho a decidir sólo se puede entender y sostener por un criterio estrictamente ideológico y político de negar la realidad nacional de Cataluña”, vamos, la imparcialidad de la Justicia en estado puro.

     Llamadme raro, pero creo que lo que todos esperamos de los jueces es que además de ser justos en sus decisiones, sean  imparciales.

Antonio Mancera Cárdenas


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