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EL ÚLTIMO ACOSO A LA MEMORIA DE FRANCO DE LOS SIN IDEAS

hervas

La Historia es la que es y no puede cambiarse, pues el hombre es un ser evolutivo y no posee retroactividad temporal. Por eso, suceden todos estos ataques a la persona del General Franco desde su muerte, tratando de borrar su presencia en nuestra Historia reciente de España. Los esclavos de las ideologías, que no de las ideas, han secuestrado a un sector de nuestra sociedad mediante recursos políticos – que más que libres parecen dictatoriales – y han desatado una campaña absurda, salvo que se base en su pobreza intelectual, con un gran empeño de revancha, tratando de borrar lo imposible: nuestra Historia, que no puede desaparecer por más que intenten.

En esta ocasión (porque habrá otras, que la torpeza es pertinaz) han decidido hacer desaparecer de la Historia al General Franco. Esto es viejo, muy viejo. Ya lo decía Plutarco: “El odio es una tendencia a aprovechar todas las ocasiones para perjudicar a los demás”. Ello se debe a que carecen de ideas razonables, pues solamente quieren dinero y poder, y para ello engañan con mucha soltura. Sus argumentos son el odio y nada más, porque son incapaces y, como dijo Alphonse Daudet, “el odio es la cólera de los débiles”.

Pero la debilidad es mayoritariamente patrimonio de los cobardes y los cobardes, curiosamente, todos se arriman al extinto y fracasado Frente Popular de nuestra segunda república, el cual poco tiene que ver con la libertad de pensamiento y la democracia. Ello nos lleva, mal que les pese, a una única salida: la defensa de la verdad. Y la verdad es que el General Franco logró un progreso económico y social sin precedentes en España, con sus pros y contras, como todo, pero nadie puede ni debe decir que no entregara su vida por el bien de España, una nación destrozada por un régimen que accedió torticeramente al poder, sin tan siquiera una justificación electoral válida, y ese régimen fue, gracias a la huida del Rey Don Alfonso XIII, la II República (Comellas, Jose L.: Historia de España. Vol III; Pla, Josep: El advenimiento de la II República; Jackson, Gabriel: La II República y la Guerra Civil; Thoma,s Hugh: La Guerra Civil Española; Gil Pecharromán, Julio: La Segunda República). Bien, pues en esa mentira se basa todo: la legitimidad del asalto al poder de las izquierdas en 1931, cosa que es tan falsa como insostenible. Decía sabiamente Rabindranath Tagore que “la verdad no está de parte del que grite más”, algo tan obvio como definitorio del embustero, que casualmente es el vociferante, por lo general. Pero además, la mentira es adoctrinadora, es machacona, es ofensiva... Como decía John F. Kennedy, “no importa cuan grande sea la mentira; repítela con suficiente frecuencia y las masas la considerarán como la verdad”. Evidentemente la masas incultas.

Hemos de responder a la mentira con dos cosas, fundamentalmente, revelando el interés del embustero y demostrando su incongruencia con la realidad. Es evidente

que los partidos (nunca mejor dicho, pues están partidos y peleados entre ellos) que defienden la mentira histórica del Frente Popular, solamente buscan, como dijimos, la “pasta” y mandar. Ya lo decía Jennifer Donnelly, “la verdad cuesta, pero las mentiras cuestan más”. Evidentemente no se van a gastar su dinero, sino el tuyo y el mío, querido contribuyente, en estas campañas absurdas. Como la sandez de doña Manuela Carmena, a quien el señor no dotó con el don de la prudencia, porque como decía Esquilo, “la prudencia es el don más notable de los cielos”. Evidentemente, a la Alcaldesa de Madrid le importan un rábano los cielos. Por ejemplo, con el cambio de nombre de la calle de Muñoz Grandes por el de Marcelino Camacho. No hay color, ni nacional ni internacionalmente. No hay color en la promoción de España por uno, conocido sobradamente en España y en el mundo, con la del sindicalista, cuyas únicas preocupaciones eran el comunismo y su sindicato. Me he molestado en preguntar por ahí. Nadie de calidad en Europa o América conoce a Marcelino Camacho. Todos conocen a Don Agustín Muñoz Grandes. Bueno, pues don Pedro Sánchez, ocupante “inelecto” de La Moncloa, y sus afines, están en esa línea de miseria moral e ignorancia. Lo más asombroso es que una persona nombrada a dedo, sin conquistar oposición alguna, haya llegado a ser Magistrado del tribunal Supremo, como es el caso de la Carmena. Tiemblo pensando en sus sentencias. Pues los otros igual.

Todos aquellos empeñados en descalificar de forma absoluta y sin paliativos la conducta militar del General Franco, debieran de recabar las opiniones de los soldados que estuvieron a sus órdenes. Y además, para culturizarse, deberían de leer la Hoja de Servicios del General Don Francisco Franco Bahamonde. Así verían su trayectoria profesional, desde cuando era un joven Segundo Teniente, de 17 años, en la Academia de Infantería de Toledo, hasta la edad de 33, cuando llegó a ser el General más joven de Europa. Debemos destacar su permanente disposición para los puestos de mayor peligro y trabajo, su disciplina, obediente disponibilidad y preocupación constante por los subordinados, del más alto al de menor rango, a los que instruía con el ejemplo, resultando ser herido de gravedad en combate y por ello siendo ascendido varios empleos por méritos de guerra. Era un hombre consecuente y a la llegada de la II República, independientemente de la forma de como se proclamó, fue leal a la misma, cerrando por mandato superior la Academia General Militar, bajo su mando, y dirigiendo, por orden del Gobierno de la República, la acción militar destinada a contener la revolución minera de Asturias en 1934, preludio del Frente Popular y posterior Guerra Civil. Tras las acciones republicanas contra la libertad de expresión, y muy especialmente la libertad de culto, con el asesinato del Jefe de la Oposición, el Diputado Calvo Sotelo, por el Frente Popular, previa amenaza en el Congreso de los Diputados, se vio seriamente dañada no solo la convivencia, sino sobre todo la supervivencia de la Nación Española, por lo que se vio obligado a asumir la responsabilidad, propuesta por sus compañeros, de recuperar la España destruida, maltratada y asediada internacionalmente por aquellos intereses comunistas revolucionarios, promovidos por la recientemente creada URSS, y adoptados por el autodenominado Frente Popular, que ni era frente ni popular, sino más bien hordas vandálicas. Pero claro, se miente mucho y con asiduidad para justificar el fracaso de una falsa república, escorada a terrible dictadura del proletariado. Ya lo dijo claramente Cicerón: “Si ha de hacerse la guerra, hágase únicamente con la mira de obtener la paz”. Pues eso fue lo que hizo el General Franco, no inventemos la Historia. Todo lo demás son solfas de mal tino. Nadie le puede acusar de no buscar la paz. Bueno, mintiendo sí, claro…

Por todo ello debemos defender la imagen del General Franco, como militar y como gobernante, basándonos en hechos incontrovertibles: Seguridad Social, Jubilación, Paga Extra de Julio, Embalses, Desaparición del Paro, etc. Y estos hechos verdaderos son los que obligan a desaprobar la mayoría de las acusaciones que ahora se vierten contra él, por parte de algunos incompetentes e ignorantes, con el único objetivo de tergiversar la Historia, utilizando a su persona como el origen de todos nuestros males, para así justificar un progreso inexistente que de algún modo pueda ocultar el actual hundimiento de nuestra Nación y la manifiesta desigualdad social actual entre los distintos ciudadanos españoles.

Es menester exigir a los propagandistas antifranquistas que lean un poco, que se culturicen, que dejen el rebuzno para otros menesteres y retomen la verdad histórica de lo que ha sucedido y, por supuesto que digan claramente lo que buscan con ella, que es poder y “parné”. Es una deuda de Justicia y una norma de convivencia en paz. Debemos oponernos taxativamente y con todos los medios legales posibles a la exhumación de los restos mortales del General Franco y la posterior transformación o destrucción de la Abadía del Valle de los Caídos, símbolo de la reconciliación de los españoles, puesto que alberga juntos los restos de muchos combatientes de la Guerra Civil, de ambos bandos.

No vaya a ser que se cumpla lo que dijera Cervantes en El Quijote, cuando claramente se cuenta, en el episodio de la aldea del rebuzno, aquello de que “no rebuznaron en balde, el uno y el otro alcalde”. Evidentemente, todo este rebuzno es por algo, y mucho me temo que hay euros – y muchos – de por medio. De manera que, señores del PSOE y de Podemos, déjense de incordiar y si no saben gobernar, convoquen elecciones. Eso sí, con otros candidatos más capacitados que los actualmente a cargo de sus grupos políticos, que es una vergüenza para los mismos y para España y Europa.

Francisco Hervás Maldonado

Coronel Médico (r)

Excellence in Health Care Prize

Doctor Honoris Causa in Health Sciences

Socio de Honor del Círculo Ahumada


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Comentarios   

0 #1 Bartolomé Escandell 29-07-2018 22:01
Paco, mejor explicado imposible.
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