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Señor Presidente, humillación a las victimas, beneficios a los asesinos, en mi nombre no

urkullu sanchez

No en mi nombre, porque no quiero que usted señor presidente en mi nombre, en nombre de la sociedad, de los ciudadanos españoles, humille a mis compañeros, guardias civiles, policías, militares, que el Gobierno de mi país humille a las víctimas inocentes asesinadas por la banda terrorista ETA.

No me gustaría que en mi nombre, en el nombre de la sociedad, de los ciudadanos españoles, a los que usted representa ahora, pague su hipoteca política, la que usted de forma voluntaria aceptó para llegar a su cargo, es su deuda, no la nuestra.

Le podría hablar de compromiso y lealtad, de compañerismo, del compromiso que muchos de nosotros asumimos cuando ustedes nos enviaron a acabar con quien durante 50 años ha estado asesinando y amenazando a nuestra sociedad, nuestra seguridad, nuestra democracia, nuestro Estado de Derecho y nuestra convivencia, la lealtad para cumplir sus órdenes, las que políticos de uno y otro signo nos dieron, aunque para hacerlo por el camino dejamos compañeros, amigos, auténticos hermanos, el precio fue alto pero lo hicimos, es nuestro sino, no cejar en el empeño, no desanimarnos, perseverar hasta lograr nuestra meta, que no es otra que la que ustedes, políticos, nos dieron, combatir el terrorismo, mantener y conservar la seguridad, el imperio de la ley en nuestro país, porque de esa forma manteníamos, conservábamos y defendíamos nuestra democracia, sin vanagloriarnos, ni siquiera nos molesta que esa victoria se la cuelguen ustedes, los políticos, y podría hablarle de compañerismo, para estar al lado y no abandonar a los nuestros, incluso después de muertos, para no olvidar su sufrimiento ni el de sus familias, que son las mías, las nuestras, y para tratar ahora que no se humille su recuerdo y su memoria.

También podría hablar de su lealtad, de su compromiso, de su compañerismo, lealtad que usted asumió al prometer su cargo, lealtad que usted debe tener, como servidor público, el principal, con todo el pueblo español y no sólo con los violentos por mucho que usted les deba, compromiso para conseguir y conservar el bien común, velar por el estado de derecho, por nuestra seguridad, la de la mayoría del pueblo español al que representa y, compañerismo, sino con la mayoría de servidores públicos asesinados por quienes durante 50 años han sembrado el terror y extendido el odio, al menos con sus compañeros de partido, Fernando Mujica, Enrique Casas, Isaías Carrasco entre otros políticos del PSOE asesinados por ETA, que hoy se estarán revolviendo en sus tumbas, asesinados como otros muchos españoles por pensar distinto, por no sucumbir al odio y al terror, pero usted no entendería lo que significan estos valores

Pídanos, pídame como ciudadano, como guardia civil, lealtad, tesón, compromiso, perseverancia y lo tendrá, ya lo tiene desde el momento en que usted prometió el cargo, porque ni yo, ni mis compañeros entendemos, ni queremos entender de política, pero no me pida que traicione mis principios, a mis compañeros, ni a la sociedad a la que tanto yo como mis compañeros caídos , como usted señor Presidente, prometimos servir, no me pida y no pida al conjunto de la sociedad que olvidemos ni que humillemos a quienes lo dieron todo por salvaguardar a la sociedad del terror, a quienes sucumbieron bajo el odio etarra simplemente por no asumir sus tesis o no pensar como ellos, no se haga, ni nos haga cómplices, de quien como Urkullu manifiesta que “Los muertos, muertos están, y que no es ético que miembros de ETA sufran innecesariamente”, no se haga, ni nos haga cómplices de asesinos, que jamás se arrepintieron de serlo y que manifiestan en entrevistas de supuestos periodistas, como el asesino Rekarte “que lo que sintieron cuando cometían un atentado y les había salido bien era felicidad”, ni de quien en la misma entrevista del mismo supuesto periodista manifiesta que “después de matar a mas de una persona brindaban con champán”. 

No juegue con los conceptos y no nos tome por imbéciles, los asesinos etarras, vascos o no, no son “presos vascos”, son terroristas, asesinos, carniceros, no tome usted el lenguaje del blanqueo de ETA, no es ético ni es moral, no engañe a nuestra inteligencia, los terroristas encarcelados pueden acogerse a su “normalización democrática” cuando quieran, y acercarse a las prisiones del País Vasco, existe un método desde hace años, sin necesidad que el Gobierno de España, ni su Presidente, como representante de toda la sociedad española por la que tiene que velar, se bajen los pantalones ante los terroristas, sin que ahora tras la derrota de ETA, sus asesinos se erijan en vencedores gracias a usted, se llama Vía Nanclares, tan sólo deben renunciar y repudiar a la banda asesina y tener una expresa disposición a colaborar con la Justicia en el esclarecimiento de los crímenes de ETA aún sin resolver, esa es la única “normalización democrática” que debería usted tener en cuenta, priorizar la resolución de esos más trescientos asesinatos sin resolver de la banda terrorista, lo otro supone premiar a los asesinos tan sólo porque tras ser derrotados dejaron de matar, pero nunca se arrepintieron. Mal precedente.

Y no le voy a hablar de dignidad o de justicia, porque si los anteriores valores no los entiende, mucho menos el de la dignidad y la justicia que todos le debemos a las víctimas del terrorismo, por encima de cualquier beneficio que usted haya prometido a los asesinos.

No nos tome por imbéciles.

Antonio Mancera Cárdenas

Guardia Civil Retirado


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