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“Golpe al Estado”

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El anuncio de la comisión de un delito es un delito en sí mismo, no sé si en grado de tentativa u otra figura contemplada en nuestro ordenamiento, juristas tenemos y a ellos les corresponde tipificarlo.

Como ya se dijo en estas páginas, todos tenemos una idea de lo justo o lo injusto y para ello no es necesario tener conocimientos jurídicos. Cuando se saltan determinados barreras, hasta el español menos docto tiene esa sensación de alarma ante determinados hechos y sobre los que exige cierto grado de actuación. Algún tipo de actuación. De no ser así se hunde en el desamparo y ello no puede tener buen desenlace.

Situémonos  a principios de 1981 e imaginemos que se anunciara meses antes la realización del quebrantamiento del orden constitucional que no se produjo finalmente el 23 de febrero. ¿Qué hubiera ocurrido? Es sencillo, hubiese sido detenido y encarcelado quien liderara tal acto. Pero no solo él, sino que tirando de escalafón se hubiese llegado hasta lo más alto del mismo en aras de la restitución del orden constitucional. Solo el haberlo pregonado.

En España se está pregonando desde hace años la separación de una parte de la misma. No solo se pregona, no solo queda en la palabra, no. Se publican todo tipo de normativas, actuaciones y quebrantamientos de la ley. Desde todas las ópticas, culturales, mediáticas, empresariales, sindicales etc. etc. se clama contra ello….y nada.

La moderación de la que ha hecho gala siempre Juan Soldado no le impide en ocasiones expresarse con la contundencia que el momento actual exige.

Juan Soldado juró “guardar y hacer guardar la Constitución”, nadie podrá recriminarle que así lo haga.

Juan Soldado escucha día tras día eso de “Esto no pasaría en las naciones de nuestro entorno, se cortaría el mal de raíz”. Y no puede dejar de preguntarse por qué aquí se consiente, ya ni siquiera le convence la templanza a la hora de la toma de decisiones a este respecto.

foto 1 bandera de mesaJuan Soldado lleva años asistiendo al anuncio de la violación de nuestra Ley Máxima y no ocurre lo que la mayoría de los ciudadanos espera que ocurra, la aplicación de la Ley. Se veía ello desde la distancia y se calificaba como otra más de las “rabietas periféricas”. Daba la impresión de que nadie se lo tomaba en serio. Ahora se dan hasta las fechas del latrocinio, de la traición.

Juan Soldado ignora las consecuencias de la aplicación de la normativa más dura contra el separatismo pero sí sabe del resultado de la consecución de sus objetivos, la escisión de una parte de España. Esta cautela en la toma de decisiones le está llevando a la radicalización de sus posiciones –y no solo a él-. De seguir las cosas así optará por posicionamientos viscerales, atrincherándose con quienes, normativa en mano, defiendan hasta la última coma el juramento con el que en su día se comprometió de por vida.

Ahora más que nunca “A España servir hasta morir”. ”Por España, todo por España

Por España. Todo por España

Juan Soldado acata y cumple, como la milicia.

Andrés Manrique - Teniente (R.)

Blog: generaldavila.com


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