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EL TRICORNIO ES TRADICIÓN Y SÍMBOLO DE RESPETO

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Muchos guardias civiles, en activo, reserva y retirados consideraron una autentica falta de respeto, hacia la Guardia Civil, un gesto inorpotuno y fuera de lugar, la supuesta broma que entre risas protagonizó la vicepresidenta Calvo, tras el homenaje a las mujeres de la Guardia Civil en su XXX Aniversario, y así nos lo transmitieron cuando esas imágenes se difundieron en un principio vía Whatsapp.

Muchos guardias civiles vieron en esas imágenes una falta de respeto, desde aquí añadiriamos que además fue una auténtica incongruencia, una más, la hipocresía a la que nos tienen acostumbrados nuestros políticos, da igual el color al que sirvan, una incongruencia el que momentos antes reivindique la labor de la mujer en la Guardia Civil, que muestre su consideración hacia nuestras compañeras, que se gane su respeto por su cercania, por su empatía, por su compromiso con todas nuestras compañeras y por sus consejos hacía todas ellas y poco después humille con una decisión fuera de lugar al Cuerpo al que sirven, con una broma inoportuna y posiblemente considerada por la vicepresidenta y por quienes allí se encontraban como algo inocente, que algunos agentes sin embargo consideraron que era una falta de respeto a todos los guardias civiles, incluidas las mujeres que sirven en nuestra Institucuión.

Sabía la vicepresidenta, con su acción, el daño, la humillación, el descrédito que esas imágenes iban producir a una institución que goza del crédito y la confianza de la mayor parte del pueblo español, al que los guardias civiles sirven y la vicepresidenta en nombre de nuestro Gobierno representa, y es por eso por lo que tras las chanzas, las risas, con el tricornio en la mano o sobre su cabeza, pidió que no se divulgasen las fotografías del momento.

Sabía la vicepresidenta, en el momento de hacer su broma, hacerse esas fotos, que la única foto que nunca sale a la luz es la que no se hace, y sabía que el gesto, el cachondeo a costa de nuestro tricornio, las risas, las chanzas, iban a provocar que el momento se perpetuase y por lo tanto que trascendiese en forma de fotografía.

Seguramente sabia la vicepresidenta, o si no lo sabía alguien se lo debería haber dicho, que los guardias civiles le tenemos al tricornio un cariño especial, debería saber que para nosotros no es tan solo una prenda de cabeza, un elemento más de nuestro uniforme, es imagen de nuestra Institución, representa nuestro pasado, nuestro presente y nuestro futuro, por el nos conocen dentro y fuera de España como un Cuerpo ejemplar, es un icono, una representación de nuestros valores institucionales, de los que nos representan a todos nosotros, de los que transcienden a la sociedad que hacen que seamos años tras año los más queridos y valorados.

Su brillo, es imagen de honor, de compromiso, de lealtad, de austeridad, de sacrificio, de abnegación, de espíritu benemérito, de valor, de confianza, de honestidad, de integridad, de profesionalidad, de humildad, de entrega, de tradición y de compañerismo.

Si, de compañerismo y por eso la falta de respeto es mayor, porque para nosotros es también la imagen del recuerdo de nuestros compañeros caídos frente al terrorismo, en acto de servicio, con él sobre el féretro, junto a la bandera de España, les damos nuestro último adiós, es la imagen de los que nos precedieron, de los que nos dejaron, de nuestros veteranos, de los que hicieron antes que nosotros y desde nuestra fundación el camino, duro, ingrato, poco reconocido y poco valorado que ha hecho grande a la Guardia Civil, es nuestra imagen desde hace 174 años, nuestra tradición, nuestra historia.

Nuestra sociedad ha ido evolucionando, evolucionaron nuestros uniformes, nuestras divisas, nuestras armas, nuestros medios, nuestras competencias, nuestro compromiso dentro y fuera de nuestras fronteras, al tiempo que lo hacía la sociedad, pero hay algo que nunca ha cambiado, que desde siempre ha formado parte de nuestra esencia, de nuestra forma de ser, de nuestra idiosincrasia, precisamente nuestros valores, nuestros principios y nuestro tricornio como símbolo de todos ellos.

Es posible que nuestros políticos no lo entiendan, ya sabemos que los políticos saben mucho de política y poco de valores y principios, los guardias civiles son lo opuesto a los políticos, no entienden de política, pero sí de principios, de valores y de tradición y compañerismo, por eso el gran aprecio y valoración que a la institución de la Guardia Civil le tiene la sociedad, entre otras cosas, por el reconocimiento de estos valores entre sus miembros y su forma de actuación fiel a estos valores, justamente lo contrario que siente la sociedad por unos políticos sin principios y en ocasiones sin valores.

Antonio Mancera Cárdenas

Guardia civil retirado


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