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EXISTEN LOS ANGELES DE LA GUARDA Y VAN DE VERDE

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DESDE EL CARIÑO Y EL RESPETO, MI RECONOCIMIENTO A TODOS LOS QUE FUERON, SON Y SERÁN, A TODOS LOS HOMBRES Y MUJERES HEREDEROS DE AQUELLOS "5000" HOMBRES BUENOS" QUE HAN FORMADO Y FORMAN PARTE DE LA GUARDIA CIVIL EN EL 175º ANIVERSARIO DE SU FUNDACIÓN

Existen los ángeles de la guarda, que se lo digan a España y a los españoles, los vemos cada día, nos cruzamos con ellos, los saludamos y cada día nos encomendamos a ellos, y ellos nos protegen también cada día, van de verde.

Son legión, comenzaron siendo 5.000 hombres buenos, hoy son 80.000 hombres y mujeres excelentes.

Pero a pesar de la cercanía, conocemos poco a la Guardia Civil, y conocerla es quererla, repasaremos un poco lo que es, lo que ha sido y será la Guardia Civil, de esta forma se la conocerá mejor y por lo tanto se la respetará y apreciará aún más.

Isabel II no sólo leyó y firmó el decreto que le había preparado su primer presidente del Gobierno, González Bravo, la reina, demasiado joven, no entendía bien aquello de que una guardia de carácter militar pudieran estar al sevicio de la autoridad civil, aquello le hizo gracia, tanto que en la inocencia de sus catorce años dijo aquello de “entonces serán guardias civiles”, así nació la Guardia Civil en 1844, con una denominación, unos valores, unos principios que han permanecido invariables a través de su historia y de los vaivenes de la historia de España, que hacen que sea el cuerpo policial de ámbito nacional mas antiguo de España.

Han sido muchos los hechos singulares en los que ha participado este Instituto, desde que en 1844, hace ya 175 años, fue creado por el Duque de Ahumada, ha participado en numerosas acciones humanitarias donde sus miembros se han dejado incluso la vida, como el trágico suceso ocurrido el día 14 de septiembre de 1850, en el barranco de Bellver, término de Oropesa (Castellón) donde los Guardias Civiles, Pedro Ortega y Antonio Jimeno, perdieron heroicamente su vida al intentar socorrer al coche correo Barcelona - Valencia, cuando las aguas de lluvias torrenciales arrastraban carruaje, tiro de caballos y ocupantes en dirección al mar, o como en el año 1907, el propio Tte. coronel D. Bernardo Arranz, jefe de la Comandancia de Málaga, junto con el cabo D. Manuel Cabezas y guardia D. Francisco Orellana, rescatan de las aguas, con gran esfuerzo y riesgo de sus vidas, a un matrimonio que arrastraba la impetuosa corriente formada por las torrenciales lluvias caídas, o las inundaciones acaecidas en la localidad de Santomera en el año 1906, en que la ayuda del personal de este Puesto de la Guardia Civil, fue decisivo para paliar los desastres tanto humanos como materiales acaecidos en la localidad y comarca, o quizás recordéis estimados amigos, porque a alguno os cogió destinados allí, las inundaciones que ocurrieron el País Vasco en agosto de 1983, donde en la localidad de Llodio, perdieron la vida cuatro guardias civiles intentando rescatar de las aguas a una joven, y todo ello a pesar del rencor y el odio injustificado de gran parte de la sociedad vasca hacia el Cuerpo, no debemos olvidar que los ochenta fueron los años más duros de la ofensiva de la banda terrorista ETA contra la Guardia Civil, incluso ahora su labor humanitaria no cesa, solo hay que recordar a los tres guardias civiles fallecidos en agosto de 2014 al precipitarse el helicóptero con el que intentaban auxiliar a un deportista en León, en una zona montañosa de difícil acceso, al cabo Diego Díaz fallecido durante una riada al rescatar a los tres ocupantes de un vehículo atrapado por las aguas en la localidad de Guillena (Sevilla), el rescate agónico de tres personas que hicieron aún a riesgo de sus vidas los guardias civiles del Puesto de Aginet (Valencia), o el no menos angustioso realizado por los guardias civiles donde tres agentes del Cuerpo rescataron a 33 inmigrantes de perecer ahogados frente a la costa de Tarifa, no son los únicos, rescate de vehículos atrapados por las riadas, rescates casi diarios de personas perdidas o accidentadas en la montaña, vehículos atrapados por el temporal de nieve, inmigrantes a punto de perecer ahogados, con unos protagonistas de excepción, los guardias civiles, en toda la geografía española los primeros en llegar, los primeros en ayudar y los últimos en abandonar son nuestros guardias civiles, todos estos hechos que se prolongan a lo largo de la historia de la Institución hacen que la Guardia Civil recibiera en el año 1929, la Gran Cruz de la Beneficencia en reconocimiento a su labor humanitaria a favor de la sociedad española.

Y es que estos hechos no son circunstanciales, ya los había previsto su fundador cuando en el artículo 8º de la Cartilla del Guardia Civil, el Duque de Ahumada escribiera: “será siempre un pronóstico feliz para el afligido, infundiendo la confianza de que, a su presentación, el que se crea cercado de asesinos, se vea libre de ellos; el que tenga su casa presa de las llamas, considere el incendio apagado; el que vea a su hijo arrastrado por la corriente de las aguas, lo crea salvado y, por último, siempre debe velar por la propiedad y seguridad de todos”, y en la misma Cartilla en el Capítulo II, Servicio de correrías y en su artículo 12, dice: “Igualmente cuando en ellas (las correrías), encontrase algún viajero perdido, le enseñará el camino del punto al que se dirija, en especial si fuese de noche, o en días de nieve o tormenta, en que es más fatal al viajero su extravío”, y como este existen en la Cartilla del Guardia Civil, ideada por Ahumada muchas más instrucciones que no dejan lugar a dudas sobre las misiones humanitarias entre otras muchas de la Guardia Civil.

Pero para conocer el porqué de la Guardia Civil, deberemos hacer un pequeño recorrido por la historia de España hasta la creación de la misma, es necesario hacerlo, para entender la falta que hacía una institución como la que había ideado su fundador, el Duque de Ahumada.

La poca consistencia política del país al terminar la lucha contra las tropas napoleónicas, hizo que en 1814 Fernando VII dictase una Pragmática, dedicando fuerzas del Ejército a la persecución de malhechores. Como el estado de inseguridad persistía en 1820, siendo ministro de la Guerra el Marqués de las Amarillas, primer Duque de Ahumada, se elaboró un proyecto para crear la "Legión de Salvaguardas Nacionales" con unos 5.200 hombres, proyecto que fue desechado por las Cortes al considerarlo "atentatorio a las libertades". En el compás de espera que hubo hasta 1844, aparecieron en 1823 los Celadores Reales, y en 1833 las Salvaguardias Reales; pero todas las intentonas para vigorizar el orden fueron inútiles, por lo que existía un ambiente de inquietud que el bandolerismo, nacido después de la Primera Guerra Carlista, no hizo sino agudizar, y estaba creando el clima propicio que llevaría a tomar la decisión definitiva.

El primer Decreto por el que se creaba la Guardia Civil data del 28 de Marzo de 1844. Pero este Decreto tenía unos defectos considerables, como eran: la excesiva dependencia de las Autoridades civiles, el no dar al Cuerpo un Jefe que sirviese de nexo entre lo civil y lo militar, y los sueldos mezquinos que establecía. La organización del nuevo Cuerpo fue confiada, poco después, al segundo Duque de Ahumada (hijo del Marqués de las Amarillas), el cual formuló atinados reparos, que fueron tenidos en cuenta, en gran parte, en el Decreto de 13 de mayo del mismo año, verdadero punto de partida para la organización de la Guardia Civil.

Apenas los nuevos guardias civiles llegaron a sus destinos, se inició una corriente de afecto, como consecuencia del orden y seguridad que llevaban por doquier. Ello obligó al Gobierno a realizar un primer aumento (17 de mayo de 1845), con lo que los efectivos pasaron a ser de 7.140 hombres, distribuidos en 40 Compañías de Infantería y 11 de Caballería.

La intervención de la Guardia Civil desde el primer momento en la lucha contra el bandolerismo y en la implantación del orden -consecuencia de la inestabilidad política de la época-, la hizo cada vez más estimada, hasta el punto de que en el año 1853 se adaptó su organización con vistas a que, sin perjuicio de su servicio peculiar, pudiesen también cumplir misiones en caso de guerra. En este mismo año se creó la entonces llamada Compañía de Guardias Jóvenes, que, a partir de aquel momento, ha sido un auténtico vivero de guardias civiles. También se concedió al Cuerpo el uso de bandera.

Como hemos podido ver, a través de este pequeño repaso de la historia, los bandoleros que habían luchado contra el invasor en algunas ocasiones, se habían adueñado del campo y cometían todo tipo de desmanes en las zonas donde actuaban, las autoridades locales y los distintos cuerpos existentes en aquel momento, cada zona tenía su propio cuerpo policial, no podían hacer frente a la situación y se hacía necesario el crear un Cuerpo nacional y con poderes plenos para hacer frente a las partidas de bandoleros, cada vez más poderosas.

La gran efectividad en la lucha contra el bandolerismo, y la restauración del orden, motivó al Gobierno para ir aumentando sus efectivos iniciales asentando con su buen saber hacer, los cimientos de la institución considerada por algunos un instrumento clave en la construcción del Estado moderno.

Y esta ha sido la historia poco conocida de la Guardia Civil hasta nuestros días, ser un instrumento en la construcción del Estado moderno en cada época, así en la década de los 30, fue la encargada de restaurar el orden por orden del gobierno de la República, tras las distintas huelgas generales contra dicho gobierno, por trabajadores y campesinos descontentos, aún a costa de su propia vida y la de sus propias familias, como en el caso de Castilblanco en Badajoz, donde cuatro guardias civiles, fueron asesinados por una masa enloquecida, cuando estaban dialogando con el presidente de la Casa del Pueblo de la localidad para que se disolviesen, o el de Casas Viejas en Cádiz, donde se intentó asaltar el Cuartel, perdiendo la vida uno de los guardias en su defensa, o los casos habidos en Asturias, donde por anarquistas totalmente organizados se asaltaron distintos Cuarteles de la cuenca minera, con gran infinidad de bajas por parte de Guardia Civiles, decir que en todos los casos era la Guardia Civil el enemigo, ya que representaba el orden y la ley y la defensa a ultranza del poder civil legalmente establecido, en este caso la República.

Durante nuestra Guerra Civil, también destacó la Guardia Civil, tanto en un bando como en otro, por gestas como las del Alcázar de Toledo, la defensa de Oviedo o la defensa del Santuario de la Cabeza, o los problemas de aquellos que permanecieron fieles a la República, tanto durante como al final de la guerra, recordar por ejemplo el caso del coronel Escobar, religioso convencido, y que no se unió a los sublevados, al creer que su deber era el de seguir fiel al poder legalmente establecido en ese momento, y que fue fusilado tras la guerra, o el general Aranguren, un hombre de honor, general de la Guardia Civil, fusilado igualmente por mantenerse fiel a la República durante la Guerra Civil Española y defender Barcelona frente a los sublevados, todos ellos guardias civiles ejemplares.

Tras el final de la guerra, corrieron malos vientos para la Guardia Civil, que está a punto de ser disuelta en el año 1940 por el general Franco, incluso tuvo el despacho de la disolución sobre su mesa, no perdonaba que un gran número de unidades y agentes de la Guardia Civil, dos tercios del Cuerpo, hubiese seguido fiel a la República cuando comenzó la sublevación, pero fue Alonso Vega director de la Benemérita, el que le hizo ver que una fuerza tan disciplinada y experimentada en la lucha contra el bandolerismo, que había luchado igualmente con éxito contra los revolucionarios cubanos, no podía desaparecer ya que era necesaria para combatir un nuevo peligro, “el maquis”, y aquí se vuelve a escribir una nueva hoja gloriosa en la historia de la Guardia Civil, en la que en más de 2000 enfrentamientos directos contra estos nuevos bandoleros del siglo XX, murieron 257 guardias civiles y quedaron heridos 370, durante los años en que duraron estas acciones, frente a 2173 maquis fallecidos y 467 heridos.

Recientemente, la página más dolorosa que ha escrito la Guardia Civil, ha sido su lucha contra ETA, el terrorismo vasco, que amenazaba a toda nuestra sociedad y a sus instituciones y que nuevamente veía en nuestros guardias civiles un objetivo al que abatir como garantes de la libertad, un objetivo aún hoy de ataques y criticas, ya que estos siguen representando la defensa del poder legalmente establecido, así como la ley y el orden.

Desde la aparición de la banda terrorista en España, la cifra de muertos con tiros por la espalda o en atentados con bomba asciende a 1000 muertos, de los cuales más del 40 % son agentes de la Guardia Civil, o familiares de los mismos. En esta lucha debemos destacar el primer asesinado reconocido por ETA, el guardia Pardines Arcay, en el año 68, asesinado a traición por dos asesinos etarras, cuando se encontraba regulando el tráfico, y el último a día de hoy han sido el guardia Raúl Centeno (1-12-2007), cuando desarmado se encontraba realizando servicios de información sobre la banda etarra en el sur de Francia, recibiendo nuevamente a traición varios disparos, quedando su compañero Fernando Trapero herido muy grave y falleciendo posteriormente en el hospital por la gravedad de sus heridas. Durante este intervalo cientos de muertos en el seno de la Guardia Civil, siempre a traición, mediante el tiro en la nuca o el coche bomba, porque cuando estos “valientes”, se han enfrentado a la Guardia Civil de forma directa, su forma de actuar ha sido otra, la de levantar las manos y lleno de miedo gritar que son miembro de ETA. Valiente actitud como podéis ver. Gran parte del honor de luchar contra ETA y de las innumerables detenciones de miembros de la misma se deben al Servicio de Información de la Guardia Civil y del GAR, unidades antiterroristas creadas en el año 1978, para la lucha directa contra la banda y cuyo ámbito de actuación se enmarca sobre todo en el País Vasco y Navarra.

Pero además de la lucha contra este tipo de delincuencia, la Guardia Civil actualmente se desenvuelve en otros campos igualmente importantes, el terrorismo islámico, las bandas organizadas, la delincuencia internacional que se ha asentado en nuestro país, los delitos informáticos…, es cierto que sigue teniendo una presencia importante en el ámbito rural, donde siguen existiendo sus Casas Cuarteles, sigue estando presente en las carreteras con la Agrupación de Tráfico y sigue existiendo el Escuadrón de Caballería, pero además se va especializando para hacer frente a la nueva delincuencia y se han ido creando nuevas especialidades, las ya mencionadas Servicio de Información y GAR, pero además UCO, UCE, SAI, TEDAX, UEI, PRESIDENCIA DE GOBIERNO, POLICIA JUDICIAL, GRS, GOS, DISSC, GAO, TRAFICO, SERVICIO MARITIMO, SUBSUELO, GEAS, MONTAÑA, SERVICIO AEREO,... lo que hace que la Guardia Civil, sea en la actualidad una de las Policías más completas y especializadas del mundo, saliendo incluso al exterior para realizar misiones internacionales, auspiciadas por la ONU o por la OTAN dado su carácter militar.

Y todo esto, su Historia, sus Servicios dentro y fuera de España, la lucha contra bandoleros y terroristas, sus actos heroicos, los humanitarios, sus curiosidades, el día a día de la Institución desde su creación hace 175 años, es lo que hoy hace que la GUARDIA CIVIL sea la Institución más valorada por los españoles

Conociendo su composición, su estructura, su esencia, su evolución a través de los tiempos, es la única forma de conocer verdaderamente a sus hombres y mujeres, y como llevan a cabo su trabajo diario con espíritu infatigable, con la disciplina que siempre les ha caracterizado, y siguiendo las enseñanzas del Duque de Ahumada, es conociendo la historia de un Cuerpo, el de la Guardia Civil, que es y ha sido respetado y querido desde su nacimiento por muchos, ya que es, como ya he mencionado y según el barómetro del CIS, la Institución más valorada en España, como verdaderamente se puede apreciar su grandeza. Tiene es cierto sus enemigos, seguramente porque no la conocen, o porque tienen de ella una imagen equivocada, o simplemente porque se la encuentran frente a ellos en sus actos delictivos o no autorizados, y así hay quien pretende denigrarla, ofenderla o que pide que desaparezca, pero son minoría y no son otros que aquellos enemigos de la Ley y el Orden, cuya defensa por otro lado es una de las premisas del Instituto, sus enemigos no son otros que los que vulneran de una forma u otra la ley, o los que atentan contra la convivencia normal de la Sociedad, los que no respetan las leyes, las normas, o a los ciudadanos, son los que luchan contra nuestra Constitución, contra la democracia, contra el Estado de derecho o contra sus símbolos, pero incluso estos siempre que se ven en peligro, requieren la presencia de la Guardia Civil y allí están los agentes del Benemérito Cuerpo, cumpliendo con su obligación, incluso a riesgo de sus propias vidas, dándola en ocasiones, sin tener en cuenta quien o donde se requiere su ayuda.

Es por lo tanto y ha sido siempre misión suya velar por la seguridad, para garantizar la libertad y los derechos de todos, para mantener el orden, la seguridad y la convivencia normal de los ciudadanos, y lo viene haciendo en el tiempo gracias a un autentico espíritu ahumadiano, el que quiso su fundador para sus hombres, espíritu de honor y sacrificio, reflejado en su famosa Cartilla, que a pesar de tantos años aún sigue en vigor, esta es y no otra es la verdadera esencia de la Guardia Civil, antes, ahora y siempre.

Por último quiero desde este espacio que me brinda Benemérita al Día y Circulo Ahumada, rendir un sentido homenaje a todos aquellos hombres y mujeres honrados, a mis compañeros, a los que añoro, a los que veo como trabajan con envidia sana, con cariño, que han pertenecido, pertenecen o que están a punto de pertenecer al Cuerpo de la Guardia Civil, y que desde ese cariño y sobre todo desde el respeto hacia todos ellos, mis palabras puedan evocarles recuerdos de sus tiempos en el Benemérito Instituto a unos y enseñar a los demás, a los que son y a los que quieren ser, lo que significa verdaderamente ser Guardia Civil, y para aquellas personas ajenas al Cuerpo pero que ven en él, el verdadero garante de sus libertades, pedirles que sigan confiando en nosotros, en mis compañeros y que continúen demostrando su cariño a los hombres y mujeres que integran la Institución y que sigan apreciando un poco más, la labor diaria, callada pero efectiva que realiza la Guardia Civil en toda la geografía española.

La Guardia Civil ha sabido evolucionar con los tiempos. La ciudadanía se siente protegida y, en general, destaca más su labor benemérita y humanitaria que la represiva, que algunos, aún hoy, quieren asociar al Cuerpo.

Por todo ello, me gustaría, que gritaseis conmigo:

¡¡VIVA LA GUARDIA CIVIL!!

Antonio Mancera Cárdenas, guardia civil retirado por accidente en acto de servicio.

¡¡Orgulloso de ser Guardia Civil!!

 

 


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