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De la destrucción de España

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Antonio Burgos en su columna de opinión en El Recuadro de ABC, habla sobre la destrucción de España que se nos viene encima, sobre la mayoría absoluta de Pedro Sánchez y las facturas a pagar a quienes le apoyaron para llegar a la Moncloa, mas preocupados en destruir nuestra Nación que en mirar por el bien común, sobre la riña de vecindonas del PP mas preocupados de las primarias que de la sotuación del país...., y como siemre lo hace de forma magistral y clara.

Con la de cosas que están pasando y No Passsa Nada, todo me recuerda al memorial de Fray Bartolomé de las Casas: "Brevísima relación de la destrucción de las Indias". El Gobierno de este Sánchez está escribiendo la "Larguísima relación de la destrucciòn de España". ¿Saben por qué? Porque tiene mayoría absoluta. Cuenten los votos que tuvo la moción de censura que llevó a Sánchez a la Moncloa, a sentarse en las escalinatas con su perra "Turca", a correr por sus jardines sin más compañía que una cámara de TVE para hacerle la propaganda que le aconseja Iván Redondo, o a subirse camino de Bruselas en el Falcon como si fuera el "Air Fors Juan", para que nuestro hombre salga con unas gafas de sol muy favorecedoras y dando imagen que trabaja por España por tierra, mar y aire. Y cuando hay que dar la cara por el Rey ante los separatistas catalanes que lo ofenden en los Juegos del Mediterráneo, pues no se da y listo, porque eso quita votos y los inmigrantes los dan.

Sánchez tiene de hecho mayoría absoluta porque todos los que votaron su moción de censura siguen mucho más unidos (contra Esoaña) que los candidatos a mandar en el PP, que es una lamentable riña de vecindonas. Creía que estaban en Modo UCD. No: están peor. Y mucho peor que se va a poner la cosa en las elecciones. Hablamos de los altos cargos que ha nombrado Sánchez al aumentar el número de ministerios, innecesarios completamente muchos, pero no caemos en la cuenta de la de miles de cesantes del PP que hay en esta hora sin tener dónde caerse muertos. Todo se queda en gloriarse que han desalojado a Rajoy de La Moncloa, por papafrita, pero ¿a cuántos más han echado de los ministerios y empresas publicas, entre puestos de confianza, asesores y encarnetados? Habrá que traer el VAR del Mundial para ver si Sánchez ha colocado más paniaguados que dejado en cesantía el desahucio del PP. Sánchez no tiene la mayoría absoluta. Pero como si la tuviera. Ha empezado a actuar con una contundencia que hubiéramos querido ver en Rajoy. Así deben hacerse las cosas: pum, pum, pum. Ya. En corto y por derecho y asomándose al balcón, como los buenos pares de banderillas. Y, además, Sánchez cuenta con una temible y peligrosa mayoría absoluta separatista, que está a su lado y a la que está hartándose de pagarle facturas por apoyarlo. Facturas que pagamos nosotros naturalmente. Igual que a Don Felipe VI lo que más la importa es España, a Pedro Sánchez lo que más le interesa es Pedro Sánchez. Para permanecer en el poder el resto de legislatura y lo que te rondaré morena. Su apoyo son los que España les importa una higa, los podemitas, los separatistas. Verá usted lo que van a tardar en estar los asesinos de la ETA en las cárceles vascongadas, no por criminales condenados, sino como "presos vascos". Verá lo que tarda en romperse la "caja única" de la Seguridad Social. Verá lo que tardan en estar en cárceles de Cataluña, o en la calle, los imputados por sedición y rebeldía a los que los del lazo amarillo llaman "presos políticos" cuando piden la República Independiente.

¡Sus muertos! Hay que ver lo que les gusta un muerto. El juego que les dan. El cadáver de Franco en el Valle de los Caídos por un lado y la Ley de Eutanasia por el otro, muertos para arriba y para abajo. Pero antes nos va a matar a disgustos, viendo cómo todo esto va encaminado a la destrucción de lo que entendíamos por España, y que nos la quieren dejar, en el mejor de los casos, en "nación de naciones", que me suena a "vanidad de vanidades" con tal de que Sánchez, que se sabe guapito, siga luciéndose con sus gafas de sol a bordo del "Air Fors Juan", mientras se hartan de poner palos en las ruedas de las Fuerzas Armadas, porque su comandante supremo es el Rey y defienden, nada, antiguallas: la bandera, el himno, la unidad de España, la Patria. Justo todo lo que están empezando a destruir, pum, pum, pum.


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