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Alicia Velasco, cara y voz de la Guardia Civil de Toledo, "Hoy en día no debe haber nadie que dude del buen hacer de las mujeres dentro de este Cuerpo, su profesionalidad y plena integración"

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Alicia Velasco Mate, es la cara y la voz de la Guardia Civil de la Comandancia de Toledo en los momentos buenos y en los malos, uno de esos guardias civiles con la responsabilidad de estar cerca de los medios de comunicación para hacerles llegar la actualidad de sus compañeros, además con la responsabilidad añadida de trasmitirles los valores de la Institución a la que reprsesentan, es la representante ante los medios de todos sus compañeros, destinada en la OPC de Toledo, es una persona cercana, comprometida, entrañable, alegre, de esas mujeres que pisan fuerte y de esos guardias civiles orgullosos de serlo.

Mantiene que el haber estado en la OPC le ha dado otra visión y le ha hecho respetar y valorar el trabajo de sus compañeros, defiende que tanto en la Guardia Civil como en cualquier otro trabajo son más importantes los méritos de cada uno, por encima de las cuotas, madre de dos hijos nos dice que "La combinación madre y profesional es complicada cuando son pequeños, no siempre estas cuando te reclaman, cuando te necesitan, cuando dices que no sabes a qué hora vas a llegar", aunque añade que "tampoco quiero que se nos vea como una Super-women", porque somos como "como cualquier mujer que trabaja fuera de casa"

Esta es la entrevista de Alicia:

- ¿Cuándo decidiste hacerte guardia civil?

Desde niña desee ponerme un uniforme, no me veía haciendo otra cosa, pero no un uniforme cualquiera, uno que reflejara el servicio hacia los demás, que infundiera respeto y confianza. Al final, cuando estaba trabajando de asistenta en una casa con 18 años casi recién cumplidos, un periódico cayó en mis manos donde ley: “Academia XXXXXX, preparan oposiciones para Guardia Civil, Policía Nacional y Policía Local”. Sin dudarlo pasé por allí a informarme y elegí prepararme para vestir mejor de todos, el de la Guardia Civil.

- ¿Qué pensó tu entorno familiar y de amistades cuando les comunicaste que querías entrar en el Cuerpo?

Yo ya había referido en casa este deseo, de hecho unos meses antes de apuntarme a la Academia para prepararme las oposiciones, sin decírselo a nadie me dirigí a la Dirección General de la Guardia Civil para preguntar por las oposiciones a este Cuerpo, esa promoción acababa de ingresar. El “drama” fue cuando les dije que me había apuntado a esta academia y que dejaba de estudiar para centrarme en las oposiciones. Ellos pensaron que era una excusa para dejar de estudiar y no lo veían con buenos ojos, finalmente lo aceptaron y se mantuvieron al margen, era una decisión mía. Mis padres son personas sencillas,  trabajadoras del campo y el desconocimiento del Cuerpo y el miedo a que me mandaran al norte era muy grande. También hay que tener en cuenta que soy de un pequeño pueblo de menos 200 habitantes, Adrados en Segovia, y hace 27 años el que una mujer dijera que quería ser Guardia Civil era impensable. A mis amistades más cercanas les sorprendió pero no les extrañó, ya me lo habían escuchado en muchas ocasiones y saben que soy un poco cabezota.

- ¿Qué recuerdas del periodo de formación en la Academia?

Fue duro. La  disciplina militar, la convivencia con todas tus compañeras en la compañía y con los compañeros en las clases y en el resto de actividades. Las prisas, los horarios, los servicios de cocina, limpieza o rondín..., siempre con la presión de que cualquier insignificancia podía acabar en un arresto y que eso implicaba que te quitaran algunas décimas de los puntos asignados que luego repercutían en la nota final de salida de la Academia para elegir destino.

La distancia con la familia, no había móviles con los que llamar o mandar whatsapp, las salidas eran los fines de semana, de uniforme por la población y muy controlados, donde podías ver continuamente vehículos oficiales circulando por el pueblo en busca de cualquier pequeño desliz. Mi primer arresto fue por ponerme una goma en el pelo de color azul oscuro, yo hubiera jurado que era negro, pero no… Una de estas patrullas pasó tres veces por donde yo me encontraba sentada con unos compañeros hasta que pararon, me llamaron y tomaron mi número. Me recorrí todas las tiendas de Baeza para comprar un coletero nuevo negro, aún así me encontré en la lista de arrestados.

Al final fue sobre todo fuerza mental, día pasado día ganado, uno menos para salir con el objetivo conseguido.

Pero de mi paso por allí me quedo con la experiencia, la madurez conseguida, las amistades para toda la vida. Volvería a repetir sin dudarlo ni un segundo.

- ¿Cómo fue tu primer destino?, ¿Qué recuerdas de tu periodo de prácticas?

Mi destino fue Toledo. Al llegar tanto yo como el resto de compañeros no teníamos donde quedarnos. A mí me dijeron antes de llegar que no nos preocupáramos, que nos estaban acondicionado “algo”, no fue así. La primera noche la pasé junto con otras tres compañeras en la casa de un Suboficial al que le dimos lástima y nos acogió, jamás se me olvidará y siempre le estaré agradecida.

 A los pocos días de llegar, cuando apenas había aterrizado, me mandaron forzosa a la Comandancia de Gerona con motivo de la Olimpiadas del 92. Nueva gente, nuevas experiencias, una niña de 19 años con una gran responsabilidad, mayor de lo que yo era consciente realmente, hoy me doy cuenta de ello.

18C65AAA ADBF 238A 4C8CEDE054A5C070- Tu primer destino profesional fue...

Tuve la suerte de quedarme en la Comandancia de Toledo, donde continuo. Empecé en el Núcleo de Servicios y unos años más tarde me fui destinada al COS de esta provincia, una gran experiencia.

- ¿Cómo fueron profesionalmente, como guardia civil, y personalmente, como mujer, aquel primer año?

 Tardé un tiempo en adaptarme. Asumir mi responsabilidad profesional, los horarios de los servicios, siempre cambiando sin previo aviso, teniendo que comprobar por la noche lo que te esperaba al día siguiente. La vida giraba en el entorno laboral, pero la juventud te hacía aprovechar cualquier rato libre para salir a disfrutar.

Al principio algunos compañeros por ser mujer recelaban, otros te miraban de forma condescendiente, pero al final me hice un hueco entre todos ellos y dejé claro que estaba allí por derecho propio.

- ¿Qué anécdotas recuerdas de tus primeros años de servicio?

La mujer vestida con el uniforme de la Guardia Civil era entonces todo un espectáculo y verla con el tricornio todo un motivo de curiosidad, los turistas te fotografiaban como si formaras parte de las curiosidades de la ciudad.

Es verdad que también nuestra uniformidad ha cambiado, ¡menos mal, los servicios con falda pantalón y tacones, ¡era ridículo!, tanto para patrullar como para realizar vigilancia de garitas en la prisión,... A las mujeres de mi promoción no nos dieron zapato bajo de cordones y cuando hubo que hacer uso de él no encontré ninguno de mi número en todo Toledo, el primer par que compré después de recorrer todas las tiendas era dos números más, tuve que poner doble plantilla y doble par de calcetines, tuve que aprender a andar con ellos, me tropezaba con mis propios pies.

Lejos de esta curiosidad, es verdad que cuando algún ciudadano se acercaba para plantear alguna duda o buscar una solución, si estabas acompañada de un hombre no se dirigían a ti, te ignoraban como si fueras incapaz ni siquiera de entender lo que estaban planteando. Incluso algún “compañero”, llegó a decirme que las mujeres estábamos quitando puestos de trabajo a los hombres, mi respuesta fue clara, “las mujeres estamos aquí no por decisión propia del Cuerpo si no por decisión política, pero las puertas de salida están abiertas para todos los que no se encuentren a gusto”.

Normalizar nuestra presencia en los puestos de trabajo y en la calle no ha sido fácil, pero nada  que merezca la pena lo es.

- ¿Qué dejaste atrás, bueno o malo, al pasar destinada a tu actual destino?

Estuve 14 años en la Central Operativa de Servicio (COS), que continúa siendo mi destino oficial, y son años que recuerdo con mucho cariño, donde aprendí y crecí profesionalmente, pero todos de vez en cuando necesitamos un cambio. La familia, los hijos, los turnos,...

-  ¿Con qué te quedas de aquella etapa y que has encontrado en tu nuevo destino?

Estoy aquí desde febrero del año 2012 y aún echo de menos el contacto por la emisora con las patrullas, ese “buenos días, buen servicio” o “extremen precauciones” después de pasar algún aviso, muchas horas de trabajo en las que conoces a gente maravillosa y a la que tardas años en poner cara pero por la que sientes un apego especial. Desde la OPC sigo indudablemente en contacto con los compañeros y eso es lo que hace especial este trabajo, que te cuenten y poder contar cómo es su trabajo, la labor que desarrollan todos los días, poder poner en valor su profesionalidad de cara a la opinión pública.

- Actualmente destinada en la OPC en la Comandancia de Toledo, ¿Qué es la OPC?

58En marzo de 1998 se crean las Oficinas Periféricas de Comunicación (OPC), con la finalidad de facilitar la relación de la Guardia Civil con los medios de comunicación y así agilizar la transmisión de las noticias sobre la Guardia Civil de la provincia, que son destacables, y que puedan o deban ser difundidas por estos medios de comunicación.

-¿Cómo es estar destinada en la oficina de prensa de la Comandancia?

Es verdad que aunque aquí no tengo que hacer turnos ni festivos propiamente dichos, la atención a los medios de comunicación no se termina cuando dejo mi puesto de trabajo. Las cosas pasan y lo hacen en cualquier momento, y la inmediatez de información que demandan los medios de comunicación hace que lleves contigo un teléfono de forma permanente, es como una prolongación más de mi misma.

Aquí también he aprendido a valorar, de manera muy especial, todo el trabajo que hacen mis compañeros, muchas veces poco reconocido. Cuando hablo con ellos o los acompaño, son una fuente de aprendizaje continuo para mí y te hacen ver las cosas desde otra perspectiva, descubres otras realidades.

- ¿Qué implica ser la cara visible de la Guardia Civil de Toledo?

Es una gran responsabilidad, es poner cara y voz al trabajo de muchas personas, no siempre para contar cosas agradables o éxitos conseguidos. Al final es hablar de la Guardia Civil, no de personas individuales, y una siempre se queda con la duda de si habrá sabido trasladar el mensaje que quería y debía dar.

-¿Cómo es la relación diaria con la prensa?

Tengo que decir que en mi caso es estupenda. Yo entiendo y respeto su trabajo y ellos el mío. Hay ocasiones que su ansia por la inmediatez de información les hace pecar de “imprudentes” y no entienden, o sí, que hay informaciones que antes de hacerse pública, por más llamativa o titulares que pudieran suscitar, necesita ser plenamente verificada y que jamás debemos decir nada que pudiera perjudicar, entorpecer o malograr una investigación y que nosotros estamos sujetos evidentemente a los dictámenes judiciales.

- ¿Has hecho algún curso o alguna especialidad?

Por desgracia no, únicamente los que demandaba el COS y de formación para la OPC

- ¿Qué curso o especialidad te hubiera gustado hacer que no hayas hecho y por qué no lo hiciste?

Atestados de Tráfico y Policía Judicial, son mis dos espinitas. Por las circunstancias del momento tuve que elegir y me quedé con la familia que tenía en proyecto y que luego había formado.

- Estamos celebrando el XXX Aniversario de la presencia de la mujer en la Guardia Civil, ¿Qué visión crees que hay de las mujeres dentro del Cuerpo?

Afortunadamente nada que ver con las miradas despectivas y desdeñosas  iniciales por parte de algunos superiores, compañeros y sus familias. Creo que es bueno reconocer que era así. No estaban preparados para nuestra llegada, ni mentalmente ni con recursos, por lo que encima suponíamos un “problema” con el que había que lidiar, no sabían ni cómo tratarnos ni qué hacer con nosotras.

Hoy en día no debe haber nadie que dude del buen hacer de las mujeres dentro de este Cuerpo, su profesionalidad y plena integración. Entre nosotras, como entre los hombres,  hay buenos profesionales y profesionales regulares. Al final son los compañeros con los que trabajas a diario los que te han de valorar y estoy segura, sin miedo a equivocarme, que tenemos un aprobado alto.

- En tu relación de cercanía con la prensa ¿Cómo crees que se ve hoy en día a las mujeres guardias civiles?

Es verdad que todavía les sorprende a muchos de ellos ver que una mujer puede decantarse por trabajar en este Cuerpo, por pasar días y noches de patrulla sin saber que puede encontrarse cada vez que sale y a qué hora va a volver realmente a casa. Cuesta entender eso de “LA VOCACIÓN” en una mujer. Pero al final lo que ven, ellos y los ciudadanos, es una profesional que intenta hacer su trabajo lo mejor posible.

- Y a la Guardia Civil como Institución ¿Cómo crees que nos ve actualmente la prensa?

Creo que la prensa, haciéndose eco de la opinión ciudadana como Institución mejor valorada, ha empezado a vernos también con otros ojos y a sentir curiosidad por nuestro trabajo. Muchas veces te das cuenta de que somos unos auténticos desconocidos para ellos, que aún desconocen qué es el 062, la infinidad de especialidades que tenemos y el trabajo tan grande que albergamos o que tenemos especialistas de élite que nada tienen que envidiar a otros Cuerpos, más bien al contrario. En este sentido creo que las OPC’s tenemos mucho trabajo por hacer.

- ¿Crees que existe actualmente diferencias notables en el trato entre hombres y mujeres en la Institución?

Si algún miembro del Cuerpo hace algún tipo de distinción a favor o en contra, es a nivel individual.

- ¿Para ti que son más importantes las cuotas o el mérito y la formación a la hora de acceder al Cuerpo?

Sin duda alguna los méritos. De otra forma siempre habrá alguien que quiera echarte en cara que estás dónde estás por esas dichosas cuotas y no por méritos propios y tampoco puedes demostrar que por méritos tendría de haber más de las que hay.

- ¿Y para acceder a especialidades, vacantes o destinos?

Lo mismo, no podría ser de otra forma.

-¿Por qué crees que es menor la presencia de la mujer en la Guardia Civil que en otros cuerpos policiales?

Creo que simplemente por desconocimiento de lo que es en sí mismo este Cuerpo

- ¿La existencia de un Comité de Igualdad significa que la situación de desigualdad en el Cuerpo es importante?

Siempre es bueno recordar que estamos aquí, con defectos, virtudes y particularidades propias de nuestro sexo que hay que tener en cuenta para poder desarrollar en perfectas condiciones nuestro trabajo.

- ¿Qué opinas de la nueva creación de la Unidad de Mujeres e Igualdad de la Guardia Civil? ¿Crees que era necesaria?

No voy a valorar si es necesaria o no, solo espero que nadie nos utilice para hacerse una foto y luego se olvide de nuestra existencia. Creo hay que lograr una igualdad real entre hombres y mujeres y si para eso hay que crear unidades específicas pues adelante.

- La Guardia Civil es un cuerpo comprometido, con valores y principios claros y que sigue manteniendo desde su Fundación, ¿Crees que estos valores están obsoletos?

En absoluto. Es verdad que los tiempos y las tecnologías han cambiado y nosotros tenemos que ir evolucionando y adaptándonos, tal vez con más rapidez de lo que lo hacemos, cómo no. Vivimos en la vida real, compartimos tiempo con personas ajenas a este Cuerpo y sabemos perfectamente lo que hay fuera de las paredes de nuestro Cuartel, pero la esencia de nuestro Cuerpo ha de seguir siendo igual, tal vez con matices, pero con los mismos valores, si no dejaríamos de ser nosotros mismos.

- ¿Te han servido a lo largo de tu vida profesional y personal los valores que has encontrado en la Guardia Civil?

La educación y los valores personales los traía de casa, como cada uno de nosotros, pero aquí he aprendido a anteponer necesidades, a tener otra visión de los problemas de la calle, a que hay compañeros y se vuelven amigos para toda la vida.

- Dicen que se es guardia civil las 24 horas del día ¿Eres capaz de desconectar del trabajo? 

Es complicado, muy complicado, pero realmente es necesario desconectar de vez en cuando porque si no afecta no solo a tu vida, si no a la de tu familia.

- Madre y guardia civil, ¿Cómo se lleva el día a día de una madre guardia civil?

Mis hijos lo ven con naturalidad. Su padre Guardia Civil, su abuelo paterno Guardia Civil y su madre Guardia Civil. La combinación madre y profesional es complicada cuando son pequeños, no siempre estas cuando te reclaman, cuando te necesitan, cuando dices que no sabes a qué hora vas a llegar, pero supongo que como cualquier mujer que trabaja fuera de casa, tampoco quiero que se nos vea como una Super-women.

- ¿Es necesaria la conciliación en la Guardia Civil?

Fundamental en este Cuerpo y en cualquier trabajo.

- ¿Qué es y qué ha significado en tu caso la Guardia Civil?

Yo me siento muy orgullosa de ser lo que soy, Guardia Civil. Tal vez me he quedado con ganas de aprender más, de hacer más cosas, han pasado 27 años y tengo la sensación de no haber aprovechado todo lo bien que debía estos años.

- ¿Cuánto de trabajo y cuánto de vocación tiene para ti la Guardia Civil?

 Todos nos quejamos del trabajo, va en nuestra condición humana, pero si no fuera por la vocación creo que habría tirado la toalla hace tiempo.

- ¿Recomendarías a otras mujeres su ingreso en el Cuerpo?

Sólo si sienten esa vocación. Les recomendaría que conozcan primero el Cuerpo y la labor que realiza, pros y contras y después valoraren.  Yo no lo conocía pero sí tenía claro a qué quería dedicar mi vida.

- ¿Qué le dirías a las mujeres que hoy están pensando ser guardias civiles?

Que luchen por su sueño con todas las ganas, que no se dejen influenciar por nadie, que sea una decisión única y exclusivamente suya. 

Antonio Mancera Cárdenas

Una de entrevista de Benemérita al Día


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